El jefe de la OTAN, Mark Rutte, y la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, acordaron el viernes que la alianza debe reforzar su labor en materia de seguridad en la región ártica, después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, diera marcha atrás en sus amenazas de apoderarse de Groenlandia. La reunión tuvo lugar después de que Trump afirmara el miércoles que había alcanzado un acuerdo marco con Rutte que le resultaba satisfactorio, tras haber planteado exigencias para arrebatar a Dinamarca el control del territorio ártico.