El código deontológico de la medicina dice, en latín, primum non nocere. Lo primero es no hacer daño. Le sigue la eficacia. Si el neurólogo se guiase de manera estricta por estas dos variables, serían la primera opción. Ahora bien, la realidad es distinta. «En España, hay cinco millones de españoles con migraña que deben saber que, si un día empeoran, no se les va a dar ni el primer tratamiento más eficaz, ni el segundo ni el tercero», apunta. Por el contrario, —destaca el neurólogo— están condenados a pasar, como mínimo, un año y medio tomando