Los que tratáis por estos lares conmigo, sabéis o intuís que no soy una persona especialmente amante de la religión cristiana, estas fechas nunca me hicieron especial gracia, ni de pequeño, aunque los regalos siempre ayudaron.
Mi ruptura total con la festividad fue rondando la veintena, cuando empecé a trabajar en un centro comercial que me hizo comerme 5 campañas de navidad, la gente que curra en comercio lo sabe, ningún ser humano es tan odioso como durante la campaña de navidad, saca lo peor de la gente.
Así que con estos antecedentes, resulta extraño que aparezca aquí, en estas fechas, a volverme un moñas, y felicitar algo.... pero este no ha sido un año normal.
Este ha sido un año de mierda, lo sabéis, hemos perdido libertades, hemos perdido dinero, tiempo, salud, y sobre todo, algunos han perdido gente que querían, y eso es un hecho, porque la libertad se gana luchando, el dinero se recupera, el tiempo y la salud, no, pero siempre lo hemos desperdiciado como para que ahora duela, pero las personas.... esas se van, dejan un hueco, dolor, y eso si es irrecuperable.
Si, ha sido un año de mierda.
Así que voy a tirar de simbolismo, y voy a invocar el espíritu de estas fechas, no el del gordo en trineo, sino uno mas antiguo, uno mas primario, uno que nos ha mantenido vivos tras nuestra salida de las cavernas hasta el día de hoy, un espíritu de cambio, de transición, un espíritu que ha guiado durante milenios a las culturas del hemisferio norte en estas fechas, (y su opuesto, en la otra punta del año, en el sur).
Estoy hablando de dos celebraciones en particular, una en desuso a estas alturas, como es el final de la cosecha, y otra, hoy en día solo admirada por científicos y pensadores como es el solsticio de invierno, la noche mas larga del año.
Ambas celebraciones se han extendido por la historia de la humanidad desde tiempos inmemoriales.
En estas fechas en Japon, la diosa Amaterasu salía de su cueva donde estaba recluida.
Beiwe, la diosa del los Saami, surcaba los cielos de Laponia, en una especie de carroza hecha de huesos de Reno trayendo de vuelta los pastos a su pueblo.
Los persas cambiaban de mes en este punto, terminaba el mes Azar, donde las fuerzas de Ahriman (el demonio) estaban en su culmen, para empezar el mes Dey, donde Ahura Mazda (el dios supremo) poco a poco se fortalece para superar a su adversario.
Poco voy a decir de la navidad, la Natalis Dómini, que no sepamos.
La fiesta que acontece a este artículo, el Sol invicto, festividad instaurada en un avanzado imperio romano, que celebraba el día del solsticio, y que o bien se solapaba o bien continuaba fiestas mucho mas antiguas como la Brumalia y la Saturnalia (nombradas en el primer comentario del articulo)
Muchísimas fiestas, algunas de ellas, las sigo nombrando en #1 para no recargar el articulo, y solo en nuestro hemisferio, al otro lado las mismas celebraciones se repetían en el solsticio de verano (de invierno para ellos)
La mayoría de ellas se centran en las dos festividades nombradas, ambas representan un cambio, sobre todo la simbología del solsticio de invierno, que es la que quiero felicitar.
Porque nuestros antepasados lo sabían, la vida es dura, es horrible, está llena de oscuridad, pero siempre, SIEMPRE, llegará la luz, siempre habrá un momento donde la luz sobrepase a la oscuridad, donde comience el cambio, siempre habrá un momento donde mañana, será un día mas brillante que hoy, y aún así, menos brillante que el siguiente.
Que habrá un momento donde la oscuridad huya, se agazape y espere su oportunidad, pero en ese punto, no pueda dañarnos.
Porque por muy oscura que sea la noche, siempre vendrá detrás un día que nos haga olvidarla.
Eran pueblos primitivos, aquejados por mil males y enemigos, y aún así lo sabían, esperaban este momento para celebrar esta transición, ella daba esperanza, confort y alegría.
Así que no, señores, no les felicito por el hijo de una zarza ardiente en un pesebre, ni por la llegada de un gordo filántropo, hoy les digo que mañana el mundo brillará un poco mas que hoy, menos que pasado mañana, y menos que el siguiente, creo que es lo que todos necesitamos en este momento.
Feliz Sol Invicto, damas, caballeros y muebles de salón que habitan en este terruño llamado meneame.
Sean buenos, y hagan lo que puedan para que los días que vengan, sean mas luminosos que los que nos dejan.
Lleva tiempo habiendo una deriva ideológica entre la administración este portal (no de toda, afortunadamente. En este caso yo creo en la teoría del tirador solitario... o quizá de dos tiradores solitarios), y llevo tiempo denunciándolo. Vamos allá una vez más.
Muere un hombre apuñalado en Seseña (alguien diría que no muere, que le matan, pero de hecho se muere) y se sube la noticia.
www.meneame.net/story/fallece-hombre-fue-apunalado-hace-once-dias-pueb
El que envía la noticia comete una estupidez supina y, como la agresora es una mujer, añade la etiqueta "hembrismo" a la noticia, y alguién de la administración opina que una etiqueta fuera de tono es microbloging y que es motivo para descartar la noticia (con penalización, por supuesto para todos los que la han votado, para que aprendan a no menear una noticia con una etiqueta mal puesta). Al menos en este caso tiene la deferencia (no siempre lo hacen) de avisar el motivo del descarte
No creo que esto favorezca en nada a este portal. Primero, porque nadie mira las etiquetas, a no sea que se esté buscando algo (de hecho creo que sería mejor eliminarlas, porque las veces que se usan de forma apropiada se pueden contar con los dedos de una mano a la que le faltan dedos). Segundo porque tirar una noticia por una etiqueta me parece que es matar moscas a cañonazos y bastaría con eliminar esa etiqueta, cosa que puede hacer incluso un special. Hacer esas cosas es una invitación a dejar de usar esta página (que no descarto que sea la intención real del administrador que lo hace) . Tercero, porque no se hace siempre, y se hace solo con las noticias que el autoritario de turno opina que no deben subir a portada.
Pero la cosa no queda ahí. El que envía la noticia, vuelve a enviar la noticia, eliminando la etiqueta conflictiva. Y vuelven a tirar... esta vez ya no dicen por qué. Intuyo que lo que se alega es que es duplicada.
www.meneame.net/story/fallece-hombre-fue-apunalado-hace-once-dias-pueb
La jugada es buena: la primera es microblogging, cualquier otro envío ya será duplicado. Distintas varas de medir y esas cosas. Ya estamos acostumbrados a medidas de este tipo en los comentarios, aunque afortunadamente a veces reculan
Espero al menos que @Katos haya aprendido la lección. Y el resto también, por favor. Al menos no se lo pongais en bandeja.
En cualquier caso, que sepais que ha muerto un hombre en Seseña apuñalado por su pareja.
Que digo yo, que aparte de por feo, no soy un tío que dé miedo. Calculo que el 60% de los tíos y el 20% de las tías pueden darme de hostias si llegamos a un enfrentamiento físico.
Pero me suelta el otro día una amiga de un amigo que, de noche, volviendo a casa, si me encuentra por una calle solitaria, ella sentiría miedo al verme, y mucho más si oye mis pasos tras los suyos, porque se siente físicamente inferior y eso le produce desazón. Y mucha ansiedad.
Cosas del feminismo este de hoy en día.
Y resulta que le pregunto entonces por qué coño presupone que soy heterosexual y estoy interesado sexualmente por ella, porque presuponer eso es una discriminación y un puñetero prejuicio. Y la tía se rebota y me dice que lo presupone porque son heterosexuales el 90% de los varones y la estadística está de su parte.
Y le digo que más aún del 90% de los varones, afortunadamente, no son violadores, ni atacan a las mujeres, ni siquiera piensan en molestarlas. Y que la estadística resultó estar de mi parte, y no de la suya.
Y con enorme rebote me dice que el miedo es libre y que el miedo, el suyo, tiene que cambiar de bando, y que hay que hacer leyes para que yo tema que ella me denuncie, porque con esas leyes, ya procuraré yo no andar por ahí de noche, no sea que me denuncie una chica asustada. Que no lo dijo así, pero me sonó a eso.
Con lo que finalmente deduje que el tema del miedo se dirige a imponer una especie de toque de queda a las personas que puedan dar miedo para que puedan salir tranquilamente a la calle los miedosos. Porque los miedosos son los nuevos amos del futuro, deduzco.
La madre que me parió, pensé yo.
Y cambié de tema.
Desde el inicio de la pandemia, he tenido que “soportar” la matraca vacunofoba dentro de mi familia. Dos tíos míos, una de ellas profesora y química, han rechazado vacunarse por diferentes motivos. La primera, un rechazo a la sanidad en general por creencias “espiritualistas” y mágicas sin ningún tipo de sostén demostrable científico, y que se traga enterito cualquier video en el que dicen que ponen microchips a las vacunas, y como la zona vacunada por lo visto ofrece suficiente fuerza magnética para sostener una puta cuchara. El otro, por simple miedo a los temibles efectos secundarios pregonados a los cuatro vientos por gente con altavoz y menos perspectiva que cerebro, renuncio junto a su mujer a vacunarse y por extensión a sus hijos (una de las cuales es una ya mayor de edad y futura estudiante universitaria este mismo año).
El primero es el caso mas sangrante. Una mujer “supuestamente” formada en ciencias, que aparentemente absorbió conocimientos de memoria, pero no obtuvo ningún tipo de capacidad de lógica por el camino. El ejemplo perfecto de como estudiar o tener títulos no te otorga ningún tipo de sabiduría o autoridad automática. Y una persona que además trabaja formando mentes de adolescentes. Y me gustaría aclarar que la quiero mucho. Tengo preciosos recuerdos de mi niñez con ella, y es una buena persona.
El segundo es un hombre al que una vacuna de la gripe lo hizo ponerse enfermo hace años, y después de la matraca perpetrada por mi tía y por irresponsables con altavoces otorgados desde grandes compañías de comunicación sin contexto ni conciencia, renunció a la vacunación cuando le tocó el turno. Su cámara de eco no ayuda. Muy conservador él , su mujer, su familia política y sus amistades y afiliaciones políticas no ayudaron a estar en un ambiente provacunación.
Las opiniones son como los culos, y todo el mundo tiene una sobre las vacunas, su funcionamiento, sus efectos secundarios e incluso sobre como funcionan las vacunas de mARN y sus efectos a largo plazo. No importa que no sea tu campo, o que el tuyo toque de manera muy tangencial la ciencia relacionada. O que lo único que hayas dado sobre el tema es la química de la Educación Obligatoria. Todo el mundo puede opinar de todo, emitir juicios, y aparentemente ACONSEJAR a otras personas.
Pero no todo es la opinión del señor Pepe de Tasca Paco, que te cuenta con un palillo en la boca. El problema gordo no es ese. El problema son los Opinadores Profesionales TM. Gente que no niego pueda tener conocimientos, pero se arrojan la capacidad de opinar de geopolítica, biotecnología y Vulcanología de manera alterna en distintas tertulias televisivas. Y esa gente tiene un altavoz perpetuo por los que se suponen “periodistas”. Periodistas que no dudan en poner titulares catastrofistas por los “muertos vacunados” sin contexto, comparativas con la no vacunación, o comparativa de efectos secundarios vs desarrollar la enfermedad.
Todo esto además no es el único problema. El individualismo, esa manera de ver el mundo inculcada desde púlpitos políticos y cultura de masas, donde lo que importa es el trabajo individual y la competencia por encima de la colaboración. Esa mal llamada libertad, que disfraza egoísmo, en la que el impacto de tus decisiones en tus congéneres no importa. Todo eso ayuda a un caldo de cultivo que, desde el aspecto puramente médico, aun no ha anclado sus garras del todo en España, comparado con otros países del mundo occidental.
Todo eso influye en nuestras decisiones. Nuestro ambiente. Nuestras relaciones. La información parcial e irresponsable ofrecida por aquellos con responsabilidad. Todo suma. Y todo lleva a su obvio y probable desenlace.
Mi tío, su mujer e hijos están contagiados de Covid por esa decisión.
Mi tío acaba de ser ingresado en la UCI, y estoy preocupado y enfadado a partes iguales.

Si tuviéramos que poner un ejemplo de lo que significa revictimización, el artículo de hoy de Arcadi Espada en El Mundo sobre Nevenka Fernández vendría como anillo al dedo. Aprovechando el estreno de la película de Icíar Bollaín sobre el tema, vomita un artículo que da asco desde el primer momento. Todo es comprensión sobre el condenado y denigración de la víctima. Parece importarle poco que fuera condenado por acoso sexual en sentencia firme y que, si sólo fue condenado a una multa (además de la indemnización de 12.000 euros a la víctima que obvia) es porque en el artículo 184, del entonces vigente del Código Penal, no se establecía la pena de cárcel, cosa que actualmente si está.



Reconozco que escribo este artículo con gran pesar, puesto que he sido un seguidor de Iker Jiménez desde que prácticamente empezó su andadura en los medios de comunicación, pero me veo obligado a comentar en lo que, en mi opinión, se ha convertido su programa.
Mi admiración por Iker surgió desde que los escuché por primera vez en Milenio 3, en la cadena Ser. No me perdía ningún programa, y todavía se me ponen los pelos de punta si escucho la sintonía de cabecera que sonaba los sábados y domingos por la noche. Iker es, sin duda, uno de los mejores comunicadores que tiene y ha tenido este país, capaz de contar historias como nadie y crear la atmósfera adecuada para atrapar al oyente.
Después dio el gran salto a la televisión de la mano de cuarto milenio, donde durante años también lo estuve siguiendo y donde sí fui percibiendo que la calidad del programa iba disminuyendo poco a poco, siguiendo lo que entiendo que es un proceso natural, después de tantos años, puesto que cada vez es más difícil sacar temas que aún no hayan sido tocados.
En esos últimos años ya noté ciertos tics que aunque no les di por entonces mucha importancia, hoy si me sirven para entender muchas cosas. Recuerdo un programa en el que se habló de la figura de J.A. Primo de Rivera, con un halo de misterio hacia su persona casi místico, acudiendo un experto en su figura a hablar de él www.cuatro.com/cuarto-milenio/programas/temporada-10/t10xp24/misterios.
Más tarde, Iker comenzó a realizar editoriales al final del programa, y recuerdo como hubo un día en el que trató la crisis de refugiados, hablando de lo "políticamente correcto", dejando caer que los medios ocultaban la nacionalidad de los violadores, y soltando argumentario de Vox, eso sí, siempre de una manera indirecta, que no se le pueda acusar directamente de posicionarse, pero que obviamente para cualquiera avispado es una posición clara, con el agravante de ser más cobarde en negarla bajo una falsa imparcialidad. www.elconfidencial.com/television/2016-01-19/iker-jimenez-polemica-cua
Tras unos años de desconexión, volví a seguirlo con la pandemia, y he de decir que en su momento lo tomé casi como un referente por su tratamiento sobre el coronavirus cuando el resto de medios ninguneaban el tema. Pero mi vuelta a él duró poco. Enseguida empecé a percibir la politización encubierta de sus programas, llevar a invitados que mostraran la opinión que él no se atreve a dar, crear debates tendenciosos y escorados siempre hacia donde él quiere, sensacionalismo a raudales, etc.
Poco a poco, su programa Horizonte se ha convertido en el altavoz de las teorías de la ultraderecha; inmigración, virus creado por los malos comunistas chinos, persecución a los youtubers por parte del gobierno malo que te roba a base de impuestos, gestión pésima de la pandemia siempre centrada en el gobierno central, conspiranoias constantes, etc. En el último programa se llegaba a afirmar por parte de un invitado, que la ultraderecha en España no existe, se hacía mofa del buen vestir de las ministras de izquierdas o se criticaba a los sindicatos. Todo esto en un programa que no se define como político, porque si así fuera, se podría entender, y todos sabríamos donde situarnos, pero se trataba de un programa de misterio, donde ahora los que te hablaban de misterio te meten su idología poco a poco pero diciéndote que ellos son apolíticos, "ni de derechas ni de izquierdas".
Curioso además la victimización constante de eregirse como el único espacio donde se habla sin tabués y sin censura, cuando tiene un programa en horario de máxima audiencia en una de las principales cadenas de televisión de este país. El típico discurso sectario y manipulador.
Lo peor es ver gente cercana que ha pasado de ser progresista y de izquierdas a defender el argumentario de Vox teniendo a este programa como el referente de la verdad absoluta y viéndolo como el católico que escucha la omilía de los domingos.
La peor manipulación es la que se hace de manera sutil e indirecta, por que es la más difícil de detectar. Sé que no soy el único que se ha percatado de esta deriva del programa, pero creo que son muchos más los que no se han dado cuenta todavía y es necesario llamar a las cosas por su nombre.
Siguiendo la línea del artículo que escribí hace unos días, hoy voy a hablar sobre las mujeres acusadas o condenadas por maltrato en cualquiera de sus formas a sus parejas y su situación legal el prisión.
Como en el otro artículo se me acusó suavemente de no ser objetivo (aunque me basé en los cientos de hojas de cálculo de las que dispongo), esta vez no voy a intentar serlo.
Principalmente porque apenas hay mujeres que hayan sido condenadas a prisión por acoso o maltrato. Y es extremadamente difícil sacar conclusiones tangibles que tengan un algo grado de verificación.
Lo primero que hay que mencionar por encima de todo es un hecho que aunque no esté recogido en el Código Penal, la Ley de Enjuiciamiento Criminal ni en la Ley Orgánica General Penitenciaria, es un fundamento de base, oculto en los procedimientos de aplicación de la justicia, pero que lo influencia completamente: las cárceles y el sistema penitenciario está diseñado para los hombres.
Mientras que a los hombres se les asigna un módulo u otro dependiendo de sus circunstancias (factores socio-educativos, económicos, tipología delictiva, etc.), en la mayoría de las cárceles sólo existe un módulo para mujeres. Esto es, que todas las mujeres, independientemente del delito, de su nivel educativo y de sus carencias psicosociales, van a un mismo módulo.
Para que se me entienda mejor, en cualquier cárcel de mediano o gran tamaño (“macros”) existen multitud de módulos donde asignar a los presos hombres: módulos regulares (conflictivos), módulos de semi-respeto (con unos estándares de limpieza y civismo más elevados), módulos de respeto (con tres niveles diferentes de exigencia), unidades terapéuticas, enfermería, preventivos, etc.
Para las mujeres sólo hay uno. Toxicómanas, traficantes, pederastas, asesinas, estafadoras, agresoras… todas duermen y conviven en un mismo módulo.
Partiendo de la base de que la estancia en prisión tiene como finalidad la rehabilitación y reinserción del penado, esto tiene poco de realidad cuando internas de todo tipo han de convivir en un mismo lugar.
A esto hay que sumar que la prisión es un hábitat especialmente desagradable para las mujeres, y creo que no necesito mencionar por qué. Prácticamente nunca se “mezclan” mujeres con internos de módulos que no sean de respeto en actividades extra-modulares. Ni siquiera para ir a misa.
Dicho todo esto, si en el anterior artículo mencioné que a la cárcel solo van los verdaderos maltratadores, con las mujeres ocurre lo mismo. Nos encontramos casos de acoso continuado, incumplimiento constante de las órdenes de alejamiento y agresiones físicas graves, incluyendo el homicidio y el asesinato.
La diferencia que existe con los hombres maltratadores es que mientras estos suelen mostrar algún tipo de carencia psico-social asociada con el control de las emociones, carencias en el entorno cultural y problemas de abuso del consumo de alcohol, las mujeres condenadas por maltrato a sus parejas suelen mostrar rasgos psicopáticos, falta de empatía, alto grado de manipulación e indiferencia con el daño ocasionado a otros. Mientras que los maltratadores pueden dar problemas ocasionales, las maltratadoras suelen ser origen de multitud de conflictos con otras internas por todo tipo de situaciones. A esto hay que añadir que mientras los maltratadores mantienen un perfil medio-bajo, las maltratadoras tienen un perfil alto porque en muchos casos se consideran moralmente “superiores” al resto de internas por la simple tipología delictiva. Esto da lugar a situaciones de violencia verbal, acoso, aislamiento y boicot del resto de presas hacia las condenadas por maltrato o acoso.
La rehabilitación de estas personas dentro de su Programa de Intervención Terapéutica es muy complicada, por todos los motivos antes mencionados. Para empezar, no hay una metodología medianamente estandarizada adaptada a su contexto y causas como sí hay para los hombres. También, debido a esa inadaptación metodológica y a otras circunstancias, los grupos de terapia no suelen ser mixtos. Y como no son mixtos, y las condenadas por ese tipo delictivo son muy pocas, apenas existe personal y medios para llevar a cabo esas terapias. Un secreto a voces es que las cárceles no ofrecen tratamiento terapéutico continuado en el tiempo cumpliendo con la evolución del penado en prisión, sino que se espera a que haya un cupo de condenados por el mismo tipo delictivo para iniciar los programas terapéuticos. Y esto, en causas poco comunes, y dependiendo del tamaño de la cárcel, puede extenderse durante mucho tiempo. Se dan muchos casos de penados que comienzan el tratamiento una vez están en un Centro de Inserción Social (tercer grado) habiendo obtenido el beneficio del Juez de Vigilancia Penitenciaria al haber cumplido más de tres cuartas partes de la condena (requisito para conseguir la libertad condicional). Si todo esto lo aplicamos a las mujeres, no hace falta ser experto o adivino para saber lo que ocurre.
¿Y por qué se tiene la sensación de que las mujeres, una vez encarceladas, cumplen mucha menos condena que los hombres?
Para empezar, las condenadas, salvo en los casos de tráfico de drogas, no tienen antecedentes penales, o tienen varios delitos temporalmente próximos que derivan de un mismo caso.Segundo, el criterio que siguen las Juntas de Tratamiento para otorgar beneficios penitenciarios se basan fundamentalmente en unas tablas de variables y porcentajes de reincidencia. Debido a la escasez de datos existentes en casos de mujeres, estas medidas de cálculo de probabilidad de reincidencia son muy triviales, y por tanto no se aplican con fiabilidad.Tercero, porque muchas de las mujeres son madres, que es un factor de alta consideración (bastante más que si se es padre).Y cuarto, porque la dirección de la cárcel suele guardarse mucho las espaldas a la hora de conceder beneficios penitenciarios. Ninguno quiere que se asocie su nombre con haber dado el permiso o la libertad a un delincuente reincidente. Con las mujeres se suele ser más benévolo, ya que se tiene una mayor percepción de que es menos probable que reincidan.
Con todo lo mencionado, creo que queda patente que cuando de habla de justicia patriarcal, matriarcal, “chochopase”, justicia feminista, etcétera, en realidad hay un problema de fondo muy grave que contamina y condiciona la aplicación de la justicia y los derechos de todos los sentenciados a prisión.
Si en nuestra sociedad hay algo que realmente merece la etiqueta de heteropatriarcal, eso es el sistema penitenciario. Por eso, para las condenas largas, siempre se recomienda el traslado a una cárcel de mujeres. Y en España sólo hay cuatro que estén realmente adaptadas: Alcalá de Guadaira, Wad-Ras, Brieva y Alcalá-Meco.
Ayer tuve una cena (si, en plena pandemia, 6 personas y con ventilación y 5 ya habían pasado el Covid). El evento iba viento en popa hasta las copas de rigor, ahí alguien soltó la bomba y dijo algo como "España con este gobierno va de mal en peor" y alguien le respondió con algo como "Este gobierno comunista bolivariano nos lleva a la ruina" y poco a poco fueron saliendo todos los mantras mil veces leídos en redes "Casoplón", "Incoherencia con sus valores", "Gobierno ilegítimo", "Había que confinar antes", "Hacía que desconfinar antes", etc. Ya todos los conocéis. Intenté estarme callado porque estaba en casa ajena pero en un momento dado y ya por las risas dije en voz alta "Soy podemita y creo que Pablo Iglesias es el político mas preparado de los últimos 10 años en España y seguramente el mas que está mas limpio de la historia del país (me acordé de Anguita pero no dije nada)", aunque lo pienso, lo dije para joder.
El caso es que ninguno/a de los presentes era español siquiera, ni pueden votar. Todos estaban entre los 30 y los 45 años de edad y han asumido todos los mantras de la intoxicación y tienen una imagen del país como si esto fuera a estallar de un momento a otro porque gobierna la izquierda.
Y yo me pregunto ¿Debemos defendernos de los bulos? ¿Por qué el acoso posterior a mi declaración? En un momento dado decir eso era como declararse nazi o sincebollista en esa cena. Si ganamos las elecciones: ¿Por qué todos los que me rodean se sienten tan legitimados a molestarse cuando digo que voto izquierda? ¿De qué le sirve a una persona repetir esos bulos si en este caso ni podían votar? Ninguno aportó soluciones, ni análisis profundos de la situación, son gente formada, universitaria que se traga todo lo que repite la prensa: ¿Cuál es el motivo? .
Y bueno, os deseo buenas cenas y pocas discusiones como la que tuve ayer, aunque no estaría mal entrar por la puerta y soltar la bomba: mamá, papá -> a todo lo que digáis estoy en contra.
Murcia es la región con más casas de apuestas por persona de toda España www.orm.es/noticias-2024/la-region-de-murcia-es-la-que-mas-casas-de-ap Y el Grupo Orenes controla la gran mayoría de ellas. Sus excelentes relaciones con el gobierno regional del PP también son de sobra conocidas ( www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/ayudas-lopez-miras-42-000-euros o www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/ayudas-lopez-miras-42-000-euros ).
Pues bien, estas casas (más bien bares) de apuestas suelen ubicarse, por razones obvias, en zonas estratégicas para maximizar la clientela. En los barrios de San Andrés, San Antolín y San Antón, con bastantes habitantes de clase media-baja, los hay por doquier. Y uno de ellos se ubica, también por razones obvias, a escasos pasos del IES Miguel de Cervantes, conocido porque tiene, aparte de ESO y bachiller, un considerable número de alumnos estudiando grados básicos de FP. Todas las tardes salgo a darme una caminata de hora y pico por Murcia y, siguiendo la misma acera, tardo menos de 1 minuto en llegar a la altura del bar de apuestas desde la puerta del instituto. Os lo ilustro con una foto de google maps (izquierda fachada del instituto, derecha bar de apuestas, es el local negro con letrero verde).

Pues bien, la gente que puebla el bar de apuestas puede dividirse en 3 grupos:
-Jubilados que no tienen mala pinta. Suelen tomarse un café sobre las 5 de la tarde. No creo que apuesten. Van allí porque, para captar futuros ludópatas, las consumiciones son bastante más baratas que en los bares normales.
-Hombres con pinta demacrada. Esos, sin duda, apuestan. Suelen tener 40 años y aparentar 60. En los huesos, cara acartonada y con evidente aspecto de sufrir adicciones más allá del juego. Posiblemente empezasen acudiendo por el incentivo del alcohol barato y han terminado con una nueva cadena al cuello.
-Zanguangos de estética poligonera. Son los que más pena me dan. Por la pinta algunos parecen menores de edad, pero no puedo asegurar que lo sean. Con sus chándales y cadenas de oro de bisutería al cuello, echan las horas en el antro y se echan a perder a sí mismos. Posiblemente algunos sean alumnos del IES. De hecho, pocas imágenes urbanas son tan sangrantes como encontrarte a 80 chavales en la acera de enfrente en el descanso entre clases del instituto, y otros 10 o 15 jóvenes delante del bar. La fusión espacial entre los que están en el centro de estudio y en el antro de ludopatía es tan desesperanzadora como indignante.
La policía acude a veces al bar de apuestas. Una vez vi salir a una mujer llorando a gritos, posiblemente porque fue a intentar sacar de allí al marido y no lo consiguió. Luego salió un tío con mala pinta y les dijo a 4 chavales que estaban en la puerta que si venía la policía dijesen que la mujer iba borracha e intentó agredir a un cliente. Otra vez vi salir a un tío dando tumbos y, al poco, pararse delante de un local que estaba cerrado y ponerse a toquetear la cerradura. Y hace una semana vi a un chaval de unos 20 años en la puerta, diciendo a gritos por teléfono que "los cogollos que te voy a pasar son más grandes que Moby Dick" (ahí admito que la referencia literaria me sorprendió). Como digo, el ambiente ideal para los estudiantes (la gran mayoría menores de edad) de enfrente.
Todos sabemos por qué la gente cae en el juego. Algunos por falta de luces (muchas veces ligadas a escasa edad y cultura) que les hacen creer que se harán ricos con aquello. Otros por miseria y desesperación, que les llevan a gastarse en el bar de apuestas los dos duros que tienen para malvivir hasta fin de mes porque, piensan, tampoco tienen tanto que perder. Otros para evadirse del estrés, los traumas y los problemas psicológicos, porque mientras juegan no piensan y sus demonios internos les dejan en paz. En todos los casos, son personas vulnerables y, con ello, singularmente susceptibles de caer en la adicción.
De ahí que los bares de apuestas ofrezcan alcohol barato ubicándose en zonas deprimidas y con chavalería cerca. De ahí que las cosas les salgan tan bien www.infoplay.info/es/2022-09-01/orenes-beneficio-consolidado-de-278-mi a costa de esto amalajer.org/index.php/580-testimonio-de-vidas-rotas-por-la-ludopatia De ahí que políticos sin escrúpulos como el presidente murciano les pongan la alfombra roja para que sigan a lo suyo sin restricciones y caiga quien caiga.

Esta obra trata la interminable pugna entre capitalismo y socialismo, creando una metáfora artística meticulosamente elaborada en la que se entrelazan el impacto de la tecnología, el microcosmos y el macrocosmos, la política y la libertad de expresión en el mundo del arte.
Vamos a ver sus secretos

↑ La humanidad, a través de los ojos de un obrero rubio que maneja una gran máquina, mira hacia un futuro mejor con incertidumbre pero con esperanza.
Domina la industria...

↑ ... controla (hasta cierto punto) la naturaleza y la agricultura, con una serie de plantas que crecen a su merced debajo de la gran máquina…

↑ … y ha hecho tremendos progresos científicos. De ellos dan fe las dos enormes lentes que representan dos de estos avances: el telescopio y el microscopio, proyectando dos haces de luz elípticos con los astros del cosmos y las células y bacterias respectivamente.

↑ Estas lentes también sirven para subrayar la simetría vertical de la composición.
Además, la luz que emana de ellas parece conferir alas al operario de la máquina, dándole la apariencia de una libélula y atrayendo la atención del espectador hacia el centro del mural.

↑ A la izquierda hay otros avances tecnológicos como una máquina de rayos X y, junto a ella, Darwin nos dedica un gesto de complicidad, convenientemente rodeado de animales, para simbolizar el impacto científico de la Teoría de la Evolución (y para criticar el darwinismo social).

↑ Pero la humanidad se encuentra en una encrucijada ideológica qué determinará la forma y la trayectoria que seguirá el progreso, representada por los 2 grandes sistemas sociales y económicos del siglo XX: el comunismo y el capitalismo, a la derecha e izquierda respectivamente.

↑ En el la parte superior del espacio dedicado a la sociedad capitalista vemos a unos soldados enfrentándose a las tempestades de acero de la I Guerra Mundial. Debajo queda patente la pronunciada desigualdad entre las mujeres de clase alta que beben despreocupadamente…

↑ … y los obreros que reciben estopa de la policía neoyorkina durante una manifestación.
Más abajo, una audiencia parece asistir con gran interés a los prodigios astronómicos que ofrece la lente del telescopio.

↑ Llama la atención la presencia de una gigantesca estatua de lo que parece ser una deidad greco-romana que ha sido cristianizada con un enorme rosario, simbolizando uno de los pilares ideológicos de la sociedad capitalista occidental.

↑ En un marcado contraste (una representación idealizada del comunismo soviético), en lugar de soldados, encontramos a obreros y soldados marchando pacíficamente en un desfile revolucionario. Y en lugar de mujeres bebiendo, vemos a Lenin rodeado por sus seguidores.

↑ No es la única figura histórica que figura en el mural: también se reconocen a primera vista a Marx, Engels y a Bertram D. Wolfe, destacado líder comunista en EE. UU. y amigo de Diego Rivera.

↑ La estatua del lado socialista, de índole imperalista (fíjate en las fasces y esvástica que sostiene) ha sido decapitada y unos trabajadores usan la cabeza para contemplar sentados la revolución, en una clara metáfora de la destrucción del poder supremo por parte de la revolución obrera.

La historia de esta obra maestra se remonta a 1932, cuando la familia Rockefeller encargó al artista mexicano Diego Rivera un mural para el vestíbulo de edificio principal del Rockefeller Center en Nueva York.

La familia Rockefeller quería un mural en el que se representase el progreso de la sociedad y aceptó la sugerencia del artista para el tema de la obra: la encrucijada ideológica de la humanidad entre los 2 sistemas socioeconómicos que marcaron el siglo XX, el comunismo y el capitalismo, bajo el título “Man at the crossroads”.

Lo que ya no le gustó tanto a los Rockefellers fue la deliberada representación negativa del capitalismo (como una ideología belicista, representada por los soldados de la parte superior) y represiva (en la parte inferior, la policía reprime una manifestación obrera)…

… ni tampoco la positiva visión del comunismo que mostraba la parte derecha del mural: con una manifestación pacífica que destila unidad y hermanamiento.
Asimismo, en el lado comunista, la mujer tiene un papel activo y no se limita a beber y a jugar a las cartas.

La paciencia de los Rockefellers se agotó cuando Rivera incluyó una imagen de Lenin en la obra. El artista había osado mostrar la primera revolución obrera triunfante en disputa con el capitalismo, en uno de los “templos” más icónicos de la sociedad burguesa estadounidense.

Exigieron su eliminación, Rivera se negó y Nelson Rockefeller, director de la institución, ordenó la destrucción del mural, que ya estaba casi terminado.

Gracias a unas fotografías de la obra inacabada que tomó su asistente, Diego Rivera pintó una réplica del mural, aunque a una escala mucho menor, en el Palacio de Bellas Artes de Ciudad de México, bajo un nuevo título: “Hombre controlador del universo”.
Allí puede admirarse hoy día.

Diego Rivera se vengó de aquella afrenta representando a John. D. Rockefeller Jr., patriarca de la familia y conocido abstemio, bebiendo y festejando frívolamente con un grupo de mujeres.
Encima de sus cabezas está la bacteria de la sífilis. ¿Casualidad? Yo no lo creo.

Tras la destrucción de la obra, los Rockefeller encargaron un nuevo mural al pintor catalán Josep María Sert, que representa el progreso americano mediante el trabajo físico e intelectual y que aún preside el vestíbulo del 30 Rockefeller Plaza.

El mural no solo es una de las obras más conocidas de Diego Rivera, sino que nos presenta un arte político capaz de ser expresión de su tiempo y voz del futuro, pues predice los acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría.
Y bueno, este tipo de artículos generalmente salen en mi substack o Twitter, pero este en particular lo publico en primicia en menéame por el cariño que le tengo a esta comunidad. Si quieres ver todas las obras de arte diseccionadas que llevo publicadas, puedes verlas en el enlace de abajo, donde también te puedes suscribir con tu correo electrónico si te apasiona este tipo de contenido y quieres que te llegue periódicamente directamente a tu bandeja de entrada. ¡Hasta la próxima!

El Mundo quería saber que saben los jóvenes españoles sobre la Constitución y que cambiarían de ella y no se les ha ocurrido mejor idea que hacer una encuesta entre universitarios de centros del CEU, las universidades privadas de la Asociación Católica de Propagandistas. Y claro, con esa muestra tan "representativa", les han salido respuestas como estas: hay que eliminar el sufragio universal y que sólo vote la gente capaz (es evidente que el se considera entre ellos).

En otoño de 1926, Anteo Zamboni, un chaval con discapacidad mental, intenta disparar a Mussolini durante un desfile en Bolonia.
Tras el primer disparo, una turba se lanza encima de un chico de 15 años. Una trituradora humana. Empujados por la imitación, por el contagio violento, son decenas los que se suman, los que aportan golpes, puñaladas (se contaron 14), patadas y hasta algunos disparos. Con el cuerpo ya muerto de un niño que apenas sobrepasa el metro y medio de altura, la multitud logra separar a un viejo camisa negra que sigue estrangulando a ese amasijo de huesos rotos y sangre, para colgarlo en una farola donde la multitud le lanza adoquines hasta que vuelve a caer al suelo.

Ni el propio Duce creyó las explicaciones que se dieron a los disparos que se produjeron durante aquel desfile como explica Scurati en "M, el Hombre del Siglo".
La extraordinaria calma de Mussolini llegó a hacer pensar a aliados y enemigos que todo estaba preparado. Y que aquel pobre chaval discapacitado no fue más que un pobre instrumento que el dictador utilizó para forjar su ya labrada mística de inmunidad y liderazgo. Es algo que nunca llegó a aclararse. El Duce tampoco mostró interés alguno en la investigación del atentado.
De cualquier forma, llama poderosamente la atención las líneas que dedica el Washington Post del 1 de noviembre de 1926 al suceso y que no menciona en ningún momento los numerosos cabos sin atar del atentado , para acabar convirtiendo la crónica de un intento de asesinato en esto..
"Es una bendición para Italia que Mussolini se haya salvado. Su tarea no ha terminado. Según la opinión de muchos estudiosos de asuntos italianos, el sistema fascista caería si Mussolini muriera. Es una institución que inspira tanto una fanática devoción como una fanática oposición, pero, a pesar de sus tendencias represivas, está transformando Italia en una nación productiva y próspera […]. Mussolini es un hombre valiente que desafía a la muerte cumpliendo con su deber. Está triunfando y se merece la admiración del mundo. Cualquiera que aborrezca el comunismo y los asesinos que este produce deben esperar fervientemente que la vida milagrosa de Benito Mussolini prosiga".
Resulta increíble, como en defensa de los intereses geopolíticos/económicos, los mass media occidentales pueden llegar a defender las dictaduras más sanguinarias.

Pero resulta aún más estremecedor comprobar que nada ha cambiado en 96 años.

Puede que España necesite invertir en defensa, porque tiene al sur un vecino chungo y la póliza de nuestras alianzas no cubre ese riesgo, pero la moto que intenta vender la OTAN de que todos tenemos que invertir más en defensa es un tocomocho lógico en toda regla. Y digo lógico y no ideológico. Trataré de explicarlo.
A día de hoy, y más viendo lo que vemos en Ucrania, está claro que Rusia no puede librar una guerra convencional contra la OTAN. Si se trata de pegarnos con tanques, aviones, misiles y helicópteros, la OTAN puede despachar a Rusia en cuestión de semanas. Por capacidad de fuego, por tecnología, por alcance y precisión de las armas. Por todo.
Si la guerra, en cambio, pasa por utilizar armas atómicas, entonces da igual todo, porque es lo mismo que nos maten dos que doscientas veces. Yo, después de la primera muerte, me retiro, oye.
Así las cosas, si ya ganamos de calle en armamento convencional, ¿de qué sirve invertir una fortuna en más armamento convencional? ¿Para derrotarlos en cuarenta días en vez de en sesenta? Me temo que no. Me temo que sirve para alimentar la avaricia del complejo militar y de los fabricantes de armas, pero poco más, al menos en el sentido práctico militar.
Más armas no significa más ventaja. Más armas no significa más paz. Desde que la disuasión nuclear existe, tener más aviones, más tanques y más misiles, sólo asusta a quien no tiene armas atómicas.
Conviene recordar, me parece, que si se invadió Irak no fue porque tuviese armas de destrucción masiva, sino justamente porque todo el mundo sabía que no las tenía.
Me parece que sería necesario repasar las normas del juego real antes de tragarnos según qué conclusiones interesadas.
España es el cuerpo, y Madrid la gran célula infectada. El virus entra, contamina y se reproduce, multiplicándose por miles. Cada nuevo virus corre a las zonas periféricas del cuerpo, para alimentarse a costa de seguir matando.
Valencia y Murcia están atestadas de madrileños que, en muchos casos, no huyen por miedo al coronavirus, sino que corren gozosos a disfrutar su tiempo libre en playas y restaurantes. Ya tenemos uno en la UCI, que llegó a La Manga murciana en tren, contaminando a sus compañeros de vagón.
Es muy triste ver a seres humanos comportarse como virus, despreciando el bienestar de los demás por completo y desperdigando la enfermedad desde una supuesta inconsciencia que es plenamente consciente. Porque saben lo que hacen y el daño que van a provocar al resto del país, pero prefieren no pensar en ello mientras sueñan con el chiringuito. O porque piensan en ello y directamente les da igual.
Cuando la solidaridad y la conciencia cívica se sustituyen por los impulsos propios de un virus, el futuro colectivo es poco y negro. Las interminables cadenas de organismos infecciosos que hoy colapsan las salidas de Madrid, son el preludio de una tragedia evitable si de verdad fuésemos humanos.

La Razón ha publicado durante la semana pasada hasta tres artículos a toda página dedicados a Guinea Ecuatorial. El espacio dedicado y el tono laudatorio hacen sospechar que se trata de publicidad pagada camuflada como información.
LinkedIn es una especie de distopía poblada por clones, nutrida de la peor parte de cada persona. La más pelota, la más falsaria, la más apasionada por nuestro trabajo, probablemente, la parte que más odiamos de nosotros mismos.

Una pirámide alimentaria formada por dos únicos estratos: los que tienen el poder y los que no. Una batalla aburridísima donde millones de pelotas y/o trepas luchan por escalar armados con posts y vídeos que no ve absolutamente nadie. Ni tan siquiera el que los cuelga. Un secarral donde curritos aspiracionales agotan el diccionario OXFORD y las terminaciones en -ing para convertir sus carreras profesionales en un currículo de cartón piedra que abochornaría a los alumnos de máster de la Juan Carlos I.
No hay que explorar mucho para encontrar ejemplos que bordean la locura: "Practical Masterclass in Critique of Disruptive Cultural Management) o dicho de otro modo, alguien que ha metido en su currículo que fue de público a un microteatro en Cuenca.
LinkedIn es el ejemplo perfecto de lo poco orgullosos que estamos de lo que somos y hacemos. Sus usuarios clásicos se caracterizan, sobre todo, por su falta de honestidad. Por una necesidad imperiosa de tapar con jerga e inglés todos los complejos profesionales.
Ese cinismo primigenio, tan consustancial al ambiente laboral de las grandes empresas, es uno de los motores de generación de contenido. Desde como aparentar "tener sentido del humor" hasta tips para incrementar la imagen de honestidad de tu negocio. O dicho de otro modo: LinkedIn es una red social para crear contactos, encontrar curro o para mejorar la reputación de tu empresa y para lograrlo, más te vale que tú o tu empresa os parezcáis lo menos posible a lo que sois realmente.
En esta red social podemos conocer de forma rápida y sencilla los modelos normativos para todo buen empleado y toda buena empresa mientras que, tan paradójica como falsamente, se estiran hasta la saciedad términos como "disrupción", "salirse de la caja" y mil mierdas más. El perfil dominante es el de Señor Burns intentando hacerse el joven dinámico y actualizado sobre un escenario de vergüencica con los colores del casual friday y la retórica del viejoven con posts que harían llorar al coaching de pueblo más motivao...
Star Wars e Indiana Jones para explicar la consultoría. Cómo invertiría Harry Potter si fuese agente bursátil o el lobo de Wall Street de las franquicias de pestillos y pernos. Lo patético se torna horror cuando uno intenta ocultarlo con el patetismo rancio del calzador del icono cultural de masas.
Luego está el tema de los chats. En una ocasión recibí uno de una ex compañera que había sido infiel a un amigo de curro. Me felicitaba por el aniversario de un curro que nunca tuve.
Otros: mi ex-psicólogo pidiéndome formar parte de mi red, felicitaciones de gente que apenas conoces o que, directamente, no conoces, felicitándote el cumpleaños de 2012 y puedes OLER su desesperación por encontrar un curro mejor o un curro a secas...LA BAJONA EN FORMA DE RED SOCIAL.
Navegas por los contenidos y el storytelling añejo y de marca blanca te satura en menos de 30 segundos.
"5 tips para", "Descubre los 10 pasos que te llevarán..".
Copywriting de 2002 y todo en la construcción de un pretendido relato de vanguardia...de hace 20 años.
Los mismos gurús de siempre, la misma retórica, los mismos objetivos...una pegajosa sensación de eterno retorno capaz de transmitir, en una pantalla, todo el horror del trabajo monocorde y gris encerrado 40-50 horas a la semana en una oficiana a 1 hora en metro de tu casa.
Y luego la proliferación de SEÓpatas, criptobros, esquizocoachings y webinarios. Muchos de ellos al borde del desfalco económico y personal. Puedes oler la desesperación a través de la pantalla.
LinkedIN es, en suma, el fiel reflejo de una clase empresarial que lleva 2 décadas construyendo un relato reputacional falsísimamente diferenciador en base a aquello que jamás se atreverán: hacer las cosas de manera diferente.
Es también el espejo del relato de un sistema que bebe del utópico sueño americano y que individualiza el fracaso personal, eximiendo al sistema de su responsabilidad en dramas tan terribles como el desempleo y la precariedad existencial, generacional y profesional.
Pero es, ante todo, la confirmación de que para llegar a ser lo que la sociedad espera que seamos, debemos procurar evitar ser lo que somos realmente.
Ayer, revisitando Friends, vi el capítulo en el que Phoebe quiere hacer una acción altruista pero le es imposible, haga lo que haga siempre obtiene una ganancia secundaria y se siente mal consigo misma.
Hoy he tenido una experiencia surrealista, surrealista para mí que estoy inmerso e imbuido de la cultura empresarial y de lo práctico en la que vivo continuamente.
Desde siempre, mis análisis de sangre presentan una concentración de ferritina por encima de lo normal. En su momento me hicieron pruebas para descartar que tengo hemocromatosis. Para reducir los niveles de ferritina en la sangre solo hay una solución: hacerse una sangría.
A mis 20 años me hice donante de sangre y estuve un par de años donando sangre. Después lo dejé. Nunca era buen momento. Llevo bastante tiempo queriendo volver a ser donante, principalmente porque tener la ferritina alta me lo recuerda. Para mí, es absurdo, si tienes buen estado físico, hacerte una sangría pudiendo donar sangre.
Total, que hoy decido ir a donar. Cómo llevo tanto tiempo sin hacerlo, la mujer que está en admisión me hace releer las condiciones en las que puedo donar sangre y me indica que antes de proceder me tiene que ver el médico del Centro de trasfusiones.
Y aquí llega el momento surrealista. El tipo me pregunta que porqué después de tanto tiempo vengo a donar sangre, y yo a pesar de verlo venir decido contarle la verdad. Tengo la ferritina alta y prefiero donar que tirar la sangre. Y entonces me da la charla moralista de que donar sangre tiene que ser un acto completamente altruista y que me vaya a mi casa. Yo, que no salgo de mi asombro por la formas y el tono en que me habla, le pregunto si es un problema por que la ferritina hace inválida mi sangre para los demás, y me dice que no, que eso no es problema, que el problema es que me quiero aprovechar y que a nivel internacional se está evaluando si es lícito o no que la gente que quiere donar por interés médico -dando por sentado que la sangre es completamente válida- debe ser aceptada como donante.
Independientemente de que cualquier policía de la moral me toca las narices y que un médico debería de limitarse a cumplir con los protocolos y no erigirse juez de nada -me han entrado ganas de liársela por prepotente- ¿Qué pensáis de este tema? ¿Hay que descartar una donación de sangre -o de cualquier otra cosa- porque el donante tenga una ganancia secundaria? ¿Hay algo que se me escapa?
Vivimos inmersos en una realidad fabricada. Desde que abrimos los ojos hasta que los cerramos, consumimos un flujo incesante de imágenes y sonidos diseñados para mostrar la vida en su versión más perfecta. Esta exposición constante a la perfección artificial reconfigura silenciosamente nuestras expectativas sobre el amor y las relaciones.
Una canción pop contemporánea no es simplemente música: es el resultado de cientos de pistas superpuestas, efectos imposibles de reproducir en vivo y voces corregidas digitalmente hasta la perfección. El videoclip muestra al artista en su "momento dorado": máxima juventud, belleza optimizada mediante maquillaje profesional, iluminación cinematográfica y postproducción digital. Cuando termina, no hay respiro: inmediatamente aparece otro videoclip, otro artista, otra versión de la perfección. Los reality shows presentan jóvenes cuidadosamente seleccionados por su atractivo físico. Los programas de celebridades nos bombardean con historias de éxito y glamour. Las redes sociales amplifican este efecto, presentando vidas filtradas como si fueran la norma.
El problema fundamental es que estos contenidos se han convertido en nuestro punto de referencia para entender qué es normal o deseable. Cuando pasamos horas consumiendo estas representaciones idealizadas, nuestro cerebro calibra sus expectativas en base a estos estímulos artificiales. Entonces llega el momento de la verdad: una cita real, una conversación con nuestra pareja. De repente, nos enfrentamos a seres humanos reales, con voces sin procesar digitalmente, cuerpos sin retocar, vidas que incluyen cansancio y vulnerabilidad. El contraste es brutal, aunque no siempre seamos conscientes de estar haciendo esta comparación.
Esta dinámica genera una "inflación de expectativas". Así como la inflación económica erosiona el valor del dinero, la exposición constante a versiones idealizadas erosiona nuestra capacidad de valorar las relaciones auténticas. Comenzamos a sentir que merecemos "algo más", pero ese "algo más" es una quimera: la juventud eterna de un videoclip, la pasión constante de un reality, el éxito sin esfuerzo de las celebridades. El ciclo se perpetúa. Cuanto más consumimos estos contenidos, más insatisfechos nos sentimos con nuestra realidad. Y cuanto más insatisfechos estamos, más buscamos refugio en estos mismos contenidos que prometen transportarnos a un mundo perfecto.
Las relaciones se vuelven desechables porque siempre parece haber algo mejor en el horizonte. La intimidad genuina, que requiere aceptar la imperfección del otro, se vuelve cada vez más difícil. Paradójicamente, en nuestra búsqueda de ese "algo más", muchos terminan con menos: la soledad se convierte en el destino final de quienes no pueden reconciliar sus expectativas infladas con la hermosa imperfección de la vida real.
La solución no es rechazar completamente la cultura pop, sino desarrollar una comprensión más sofisticada de cómo estos contenidos afectan nuestra psicología. Necesitamos recordar que lo que vemos en las pantallas no es la vida real, sino una representación altamente editada. Que detrás de cada imagen perfecta hay horas de manipulación digital. Las relaciones reales se construyen no en momentos de máximo esplendor, sino en la acumulación de pequeños gestos y experiencias compartidas. El amor duradero no suena como una canción pop perfectamente producida; suena como dos voces imperfectas encontrando su propia armonía.
La próxima vez que sintamos esa insatisfacción, esa sensación de merecer "algo más", preguntémonos: más de qué? Más perfección artificial? O más presencia, más autenticidad, más conexión real? Podemos seguir persiguiendo el espejismo de la perfección hasta encontrarnos solos, o podemos apagar las pantallas por un momento y descubrir la extraordinaria belleza de lo ordinario, lo imperfecto, lo genuinamente humano.
Lo que voy a contar, sucede en Sanxenxo pero seguramente es aplicable a otras localidades turísticas de renombre. Sanxenxo es ahora conocida como la Marbella gallega. Pero no siempre fue así. Hace 30 años, era el destino turístico de gente de clase media, principalmente de gallegos, portugueses y algunos madrileños. ¿No puedes veranear en Marbella o Ibiza? Pués veraneas en Sanxenxo. la única persona famosa que veraneaba hace tiempo en Sanxenxo, era Marta Sánchez, y cuando se hizo famosa, abandonó la localidad. Los alquileres tenían unos precios algo caros pero asumibles. Al igual que los precios de los bares, restaurantes, pubs y discotecas.
Con la construcción de un Puerto Deportivo faraónico al que le pusieron el nombre de El Rey Juan Carlos I. Sanxenxo recibió el apodo de la Marbella gallega en recuerdo a la Marbella de Jesús Gil. Todo cambió. El veraneo de VIPs como Juan Carlos I, Mariano Rajoy, al que se sumaron una pequeña corte de empresarios y banqueros, que buscaban aprovechar los últimos estertores de una monarquía decadente, además de la celebración de regatas, hizo que Sanxenxo cobrase cierta fama en los medios y los precios de los alquileres se disparasen.
Sigue veraneando gente de clase media pero intenta alquilar vivienda en meses que no sean Agosto. Una vivienda turística en primera linea de playa en Silgar puede rondar 3500€ o incluso más en el mes de Agosto: una locura. Estuvimos conversando una chica y yo sobre esto, esta subida repentina de los alquileres ocurrió hace 5 o 6 años. Justo, cuando el Rey emérito huyó de Mallorca al deshacerse su grupo de amigos empresarios.
Mis padres decidieron veranear allí desde 30 años, al principio alquilando el mes de Julio y después compraron una vivienda, bastante bien ubicada. Terminamos viviendo en ese pueblo de forma permanente durante varios años, ni que decir tiene que el pueblo está muerto en invierno y que muchos comercios cierran durante ese periodo de tiempo. A veces, no ves ni un alma por la calle si te levantas a las 7:00 de la mañana.
Por un problema de salud, abandonamos la localidad y regresamos a una ciudad. Las cosas no nos iban bien y decidimos convertir la vivienda que habíamos abandonado en una Vivienda de Uso Turístico. Ahora todo está regulado, tienes que acudir a la Consellería de Turismo para registrarla como tal, tienes que ir al Ayuntamiento por documentación que acredite que cuando menos, no tiene ningún expediente de infracción urbanística abierto, tienes que abrir una póliza de seguro especial para Viviendas de Uso Turístico, tienes que rellenar el parte de Viajeros de la Guardia Civil, encargarte de la limpieza, etc. Hay que pagar unas tasas, todo eso cuesta un dinero. La Vivienda de Uso Turístico te permite alquilar por días, semanas, quincenas, etc. Tienes que acudir a un arquitecto o un ingeniero para que te haga un Certificado de Eficiencia Energética si quieres alquilar varios meses o todo el año. Tienes que reformar la casa, si lleva mucho tiempo: una mano de pintura, un barnizado nuevo, retirar muebles antiguos, etc. Eso también cuesta dinero.
Pero de este tipo de alquileres de Viviendas de Uso Turístico, no solamente vive el propietario o arrendador. Viven los que trabajan en las inmobiliarias de Sanxenxo que cobran una comisión del 10% más el IVA, fontaneros que por un servicio de reparación urgente, pueden llegar a cobrar 120€ o 150€ , electricistas, empleadas del servicio de limpieza, que trabajan por horas..A lo que se suman, las comisiones que cobran plataformas como Booking, Rentalia, AirBnB y portales inmobiliarios y webs como milanuncios. Y hasta aquí todo normal.
Pero en mi corta experiencia de arrendador de Vivienda de Uso Turístico en Sanxenxo. Descubrí una estafa bien montada y cuya existencia fue corroborada por varias personas relacionadas con este sector.
Confïe en una Inmobiliaria de Sanxenxo bastante céntrica. El personal era muy sonriente y agradable. Si no tenías ni idea de cómo convertir tu vivienda en una Vivienda de Uso Turístico, ellos se encargaban de todo. Hasta de dar de alta el registro de viajeros en el cuartel de la Guardia Civil de la localidad. Se sorprendieron al ver que yo tenía todo la documentación.
Ofrecían la contratación voluntaria de un servicio de limpieza en caso de que no quisieras limpiar tú mismo la vivienda, declinamos su oferta y les dijimos que nos encargábamos nosotros.
Varias personas de mi familia, entre las cuales, estaba yo, limpiamos la vivienda el día antes. Al día siguiente entró el pax o huesped y recibo una llamada teléfonica de la mujer que estaba al frente de esta inmobiliaria: "La casa estaba sucia, sucia y se ha atascado un inodoro". He tenido que llamar a una chica de la limpieza para limpiarla. Avisamos al servicio de limpieza y vamos a llamar a un fontanero y en tono catastrófico, me dice: porque sino el inquilino se va!. Reaccioné con estupor, le dije que si quería llamaba por teléfono a un fontanero para que reparase la avería en el inodoro. En ese momento, la mujer de forma precipitada exclama: ¡No! ¡No! ¡De eso ya me encargo yo!.
Me di cuenta que me había estafado. La casa estaba limpia, yo había participado en el proceso de limpieza, pero lo más grave, es que empecé a sospechar que el posible problema del inodoro podría ser inventado o presentar una factura que no se ajustaba a la realidad con la reparación y posible sustitución de piezas efectuado.
Se daba la circunstancia, que conocía a una persona relacionada con el sector de la construcción que suministraba material a profesionales dedicados al mundo de las reparaciones en la zona de El Salnés y me contó algo escalofriante.
Las inmobiliarias tenían chanchullos con determinados profesionales como algunos fontaneros, electricistas y servicios de limpieza. Cobraban mucho por sus servicios, se inventaban problemas donde no los había. Por ejemplo, el clásico fontanero que dice que el problema es del latiguillo del inodoro y que hay que sustituirlo, cuando no hacía falta y cobrarte además la pieza a precio de oro. A él le ofrecieron participar en el juego de facturar por reparaciones ficticias.
Es una trama de estafa bien orquestada. Las inmobiliarias que alquilan tu vivienda a un inquilino que consideran su cliente, no te avisan de una avería. Envían un técnico a repararla y tú no pintas nada. El inquilino es su cliente. Por supuesto, la inmobiliaria se lleva su comisión. Imaginen 50 viviendas y 50 reparaciones de urgencia por 150€ y que se lleven una comisión del profesional que repara por 50€. Multipliquen 50 € por 50 reparaciones y obtendrán 2500€ libres de impuestos.
Más tarde, hablé con una chica que tenía un novio de una empresa de seguros, y me dijo que estaba al corriente de cómo se las gastaban algunas inmobiliarias.
Un agente inmobiliario que no trabajaba en ese municipio, me aseguró que por desgracia, habían pícaros que desprestigiaban al sector.
Protesté a la inmobiliaria. Con sorpresa y un poco de temor, me dijeron que yo había sido el único arrendador que se habia quejado. Que su deber era conseguir que el inquilino estuviese satisfecho y que la reparación fuera lo más rápida posible. Yo le comenté que conocía gente relacionada con el sector inmobiliario, seguros y de la construcción que me hablaron de esas malas prácticas. Y le advertí que si me cobraban, tendría consecuencias.
La gerente de la inmobiliaria me llamó toda indignada: Me está acusando de ser una ladrona y eso no lo pienso consentir. Llevo 30 años al frente de esta agencia, tengo mi prestigio. ¿Pero usted quien se cree?
Aquella mujer me dijo que los vasos estaban sucios y yo le dije que eso era imposible; porque el inquilino ni los tocó (habría traido los suyos), que la campana extractora de humos estaba llena de grasa, y también le dije que eso no podía ser, pués había sido limpiado a conciencia. Acorralada, por mis observaciones. Ella se hace la víctima: "¿pero usted se cree que voy a arriesgar mi prestigio por 50€? Los interruptores estaban llenos de grasa y tuve que limpiarlos con un pañuelo"... "No se preocupe, ya me hago cargo yo de las facturas. Usted no v a pagar nada". Yo no dije que la casa estaba sucia, sucia, grita al borde del histerismo, como si fuera la niña del Exorcista. En ese instante, le replico: eso comentario no se lo pienso tolerar, porque tengo una app instalada en el móvil que registra todas las conversaciones teléfonicas. Usted dijo que la casa estaba "sucia, sucia". Por el teléfono, sentí que la mujer la habían empalado al oir aquella afirmación, aún conservo las grabaciones de nuestras conversaciones.
La situación se volvió esperpéntica. La gerente le pidió a una empleada que le enviase un correo electrónico de la inquilina. En dicho correo electrónico, le agradecía su rápida actuación y que les iba a recomendar siempre!!! Atención al copy-paste del correo electrónico de la inquilina, que me hizo la inmobiliaria: [email protected]
Al finalizar el mes y marcharse el inquilino, la situación se volvió tensa. Ellas se habían comprometido a rellenar el parte del registro de viajeros de la Guardia Civil y comprobé en la web de hospederías de la Guardia Civil, que seguía en blanco. La Guardia Civil me informó por correo electrónico que la culpa recaería sobre mí.
El inquilino se fue y desde entonces, el contacto con el personal de la inmobiliaria se volvió tenso. Intercambio de comentarios de forma cínica, falsas sonrisas, etc.
La gerente me pasó una factura del fontanero por valor de 83€ con el número 5 en Agosto. Esto indica con toda probabilidad, este profesional trabaja en negro todo lo que puede. y un recibo por el servicio de limpieza que ella mismo realizó en mi vivienda por 20€, por supuesto sin IVA y que no declaraba a Hacienda.
Le dije a la mujer que no estaba de acuerdo con qué me cobrase por servicios que consideraba injustificados. Ella respondió con agresividad e indiferencia, se encogió de hombros y dijo con tono de desprecio: ¡Bah!
Otra empleada me dijo que no hay que fiarse de lo que dice por ahí. Yo le respondí que mi amigo me había hecho trabajos por varios cientos de euros sin cobrar nada a cambio. Ella no podïa decir lo mismo. También le dije que los tiempos habían cambiado, que existían otras inmobiliarias, Internet, webs como milanuncios y webs como rentalia, booking, etc. Puestos a aguantar a comisionistas, prefiero no verles la cara.
Y mi amigo, que trabaja en una empresa que suministra material a muchos de estos "profesionales" de la zona, me comenta entre risas: "Y espera que la inmobiliaria te digan que se ha fundido un foco y que han tenido que enviar a un electricista a cambiarlo de manera urgente." Resumiendo, entre reparaciones y servicio de limpieza, te pueden clavar 300 € en un mes, para que el inquilino esté contento.
Este año, la misma inmobiliaria intentó contactar conmigo para poner mi vivienda de uso turístico en su agencia, diciendo que habia recibido ofertas. No contesté a sus correos y mensajes de Whatsapp. Pero no tienen vergüenza, así que decidieron llamarme y me pregunta si la casa estaba libre y que habían recibido algunas oferts, yo le contesté que le había alquilado durante todo el año, no era del todo cierto, lo alquilé por poco dinero a un hombre hasta el mes de Junio. Y ella, como buena mentirosa y estafadora que es, se dio cuenta que mentía por la frialdad con la que contestaba. Se despidió decepcionada de forma lacónica: Si hay algún cambio, avísenos. Yo le avisé, que si me cobraban por servicios no justificados, tendría consecuencias. Y en los negocios, aunque salga perdiendo, trato de cumplir mi palabra.
Esta inmobiliaria se hizo con una cartera de clientes durante décadas, seleccionando familias de clase media alta, que no quieren romperse la cabeza en Internet, buscando Vivienda, pero le están dando el sablazo. Me dijeron que yo podía sacar 2500€ por el mes de Julio y lo alquilé por 1600€. No me importa perder cientos de euros si me quito parásitos de en medio. Si alquilas más barato, alquilas seguro.
No solo el alquiler de las viviendas se dispara en los meses de verano, principalmente de Agosto. También se disparan los precios de la comida y bebida de los restaurantes, pubs, bares, discótecas. No es normal que una franquicia de helados te venda un helado en Sanxenxo 0,50€ más caro que en Santiago de Compostela. No es normal, que te vendan helados de Nestle o de la Cart d'or a 4 € y en raciones minúsculas, cuando las mejores heladerías artesanas están en Vigo y te ofrecen generosas raciones y más baratas. No es normal que una tapa de pulpo en Sanxenxo pueda costarte 18€ cuando si te vas de ese pueblo, encuentras sitios donde te la venden por 8 euros más barato y de mejor calidad. Comidas en restaurantes especializados en fusionar diferentes cocinas que valen 40€, cuando en las ciudades, encuentras la misma calidad o incluso mejor por la mitad. Y así con todo. Casi nadie es inocente en ese pueblo.
Hablé con la chica que tenía un novio en una compañía de seguros mientras esperaba el autobús. Y llegamos a la conclusión. Este tipo de turismo, muy respetable, nos parece un disparate. Con todo el dinero que se gastan algunos para pasar un mes, puedes ir a cualquier lugar exótico del mundo. Yo personalmente, prefiero el turismo cultural, visitar ciudades,recorrer sus monumentos, museos, parques, playas, una o dos veces y ya está. Entiendo que mucha gente es mayor y no le gusta la aventura, solo quieran ir a una playa masificada, tumbarse en la arena, dar pequeños paseos, y tomar algo en la terraza de un bar o restaurante. Pero considero, que youtubers como LuisitoComunica o LethalCrisis disfrutan muchísimo más con su forma de viajar que todos ellos juntos.
Que cada cual saque sus conclusiones.
A raíz del asesinato del propagandista ultraderechista Charlie Kirk, twitter se ha llenado de mensajes donde Abascal, Ndongo, Sr. Liberal y compañía repiten un mismo mensaje: la izquierda es asesina por naturaleza. Por eso sólo morimos nosotros. Esos rojos tienen el monopolio de la violencia ideológica y hay que pararles antes de que cometan un genocidio contra quienes defendemos la verdad.
El sentido común me decía que tales afirmaciones debían ser necesariamente erróneas. Quienes sostienen que los homosexuales deben ser lapidados porque así lo ordena "la ley perfecta de Dios" (como decía literalmente el difunto Kirk x.com/danielsogay/status/1965887308454101427?t=Et5jWntgn-fveDn8YrGFIg& ) parecen bastante más proclives a apalear o matar a otros que quienes defienden la idéntica dignidad de todo ser humano independientemente de su raza, sexo u orientación sexual. Así que me puse a buscar estadísticas y encontré algunos datos interesantes mas allá de los casos mediáticos de políticos progresistas asesinados por ultraderechistas (como los dos políticos demócratas que fueron tiroteados en junio por supremacistas blancos conspiranoicos). He aquí el resultado:
En 2022, todos los homicidios masivos ideológicamente motivados en EE. UU. estuvieron vinculados a extremistas de extrema derecha, con una proporción inusualmente alta perpetrada por supremacistas blancos. www.axios.com/2023/02/23/mass-killings-extremism-adl-report-2022?
Un estudio de 2021 encontró que, de 38 homicidios ideológicamente motivados en EE. UU., 26 fueron cometidos por extremistas de extrema derecha, mientras que dos fueron cometidos por nacionalistas negros. ccjls.scholasticahq.com/article/26973-far-left-versus-far-right-fatal-
Entre 2010 y 2020, se registraron 21 homicidios masivos vinculados al extremismo, una cifra significativamente mayor que en décadas anteriores. De estos incidentes, todos estuvieron relacionados con el extremismo de derecha, en particular con el supremacismo blanco. apnews.com/article/homicide-center-crime-38ea83109a8e97f263d7fc60367b3
En 2024, los crímenes de odio fueron más frecuentemente motivados por prejuicios hacia la raza/etnia/ascendencia (53%), religión (25%) y orientación sexual (18%). usafacts.org/articles/which-groups-have-experienced-an-increase-in-hat
Insisto: no me sorprende. Si tu ideología se basa en el odio, la persecución y la destrucción de quien no encaja en tu estrechisima y enormemente excluyente concepción sobre la virtud, y si bebes diariamente litros de veneno en forma de teorías conspiranoicas sobre el gran reemplazo, el califato mundial, conspiraciones para volvernos gays, Hillary Clinton sacrificando bebés en el sotano de una pizzeria y chips en las vacunas, es normal que acabes loco de atar y con muchas ganas de matar a esos terribles enemigos imaginarios que te han vendido.
Y posiblemente tú, semianalfabeto empastillado de un pueblucho de Texas que coge un fusil y asalta un bar gay, seas menos culpable de ese crimen que los grandes mercaderes de odio que, aprovechando tu ignorancia y vulnerabilidad, te han convertido en su zombi para hacerse más y más ricos con el partido republicano en el poder. Ellos saben que todo es mentira y saben el riesgo que conlleva satanizar a colectivos humanos inmensos e inocentes para crear chivos expiatorios, amenazas diabólicas y apocalípticas que acabarán contigo y tu familia y de las que sólo ellos pueden salvarte. O tal vez intentes salvarte tú mismo quemando una mezquita con 100 fieles dentro. No importa, es un pequeño precio a cambio de los miles de millones de dólares y el poder casi infinito que puede ofrecer la Casa Blanca. Trump y su gente apostaron y ganaron. Y ahora, mintiendo descaradamente una vez más para victimizarse con el asesinato de su vocero, lo siguen haciendo. La banca siempre gana.
Ayer por la tarde me enteré de la caída generalizada de varias redes sociales, tras comunicármelo una paciente que había acudido al servicio de urgencias.
En un principio, no llegué a entender que el motivo por el cual había decidido ir al hospital, estaba relacionado con esta incidencia.
Ella refería opresión torácica, palpitaciones, nerviosismo y sudoración profusa.
La exploración era normal, ECG con ritmo sinusal a 138 lpm, sin otras alteraciones. TA 140/80.
Tras preguntarle qué había pasado, me relató que se encontraba sola en su domicilio, cuando se percató de que había algunas aplicaciones que no estaban funcionando.
Al parecer, realizó varias llamadas a amigos y conocidos, los cuales le confirmaron que se había producido una caída a nivel mundial de Facebook, Instagram y también de Whatsapp.
Uno de ellos (entiendo que de manera irónica) le dijo que "seguro que algo muy grave está pasando", y desde ese instante empezó a notarse muy nerviosa.
El cuadro de ansiedad fue en aumento durante el transcurso de la tarde, hasta que comenzó a encontrarse mal y solicitó que la llevasen al hospital.
Tal y como es preceptivo en estos casos, le pregunté si había tomado algo que pudiese haber alterado su estado, pero negó el consumo de tóxicos.
Me costaba un poco creer que todo estuviese relacionado con una incidencia en 3 aplicaciones, pero lo cierto es que la paciente no tenía antecedentes previos, no estaba a tratamiento y su estado general era bueno.
Llegados a este punto, mis sospechas se centraron en algún tipo de problema personal, como discusiones con la pareja (algo bastante habitual) una crisis en el trabajo, o algo por el estilo.
Nada de nada.
Tengo que decir que he visto con anterioridad muchos otros cuadros de ansiedad relacionados con situaciones bastante inverosímiles, como el de una persona que hizo una apuesta importante en un partido de fútbol, u otro que relaté aquí mismo relacionado con un chico joven que estaba jugando con la Play.
Nunca antes había visto a alguien debutar con esta patología a consecuencia de una caída en el servidor de varias redes sociales.
Desde entonces, llevo dándole algunas vueltas a este asunto, y creo que puedo entender el porqué estas situaciones llegan a producirse.
En primer lugar, hay mucha gente que se encuentra especialmente alterada, aunque ellos no lo noten y juren y perjuren que están perfectamente.
La pandemia, la situación política, social, económica, laboral, es prácticamente imposible que no te afecten de alguna manera.
La "serie de catastróficas desdichas" que vivimos, al final crean una tendencia negativa a partir de la cual uno ya no sabe si esperar el apocalipsis zombie, o la invasión extraterrestre.
No soy experta en el tema, pero es bastante probable que las redes sociales estén jugando un papel normalizador para muchos.
El poder ver que la gente está bien, que se siguen haciendo bromas, vídeos con bailecitos, es tranquilizador en estos momentos.
Por otro lado, también está la tranquilidad que supone el contacto rápido y directo con los amigos y familiares, a un simple golpe de whatsapp, lo que sin duda otorga un plus de seguridad y por ello también de confianza.
Supongo que a partir de ahora vamos a tener que ir acostumbrándonos a atender casos similares, y cada vez en gente más joven.
Personalmente, creo que en lo que se refiere a la influencia de las redes sociales sobre la población, no va a haber una vuelta atrás, por lo que entiendo que no estaría de más ir pensando en la manera de educar a los niños cuanto antes para que sepan hacer un buen uso de ellas.
De hecho, yo soy el mejor ejemplo: ¿Qué hago aquí contando esto, busco reconocimiento, que me den muchos "me gusta", o exponerme a que me critiquen por ello?.
¿Llegará a existir en algún momento la enfermedad o síndrome del meneante (esto dicho así suena un poco raro), la del twittero, la del tiktokero?.
Pues probablemente y parafraseando a la niña de Poltergeist: "Ya están aquiiiiiiiiiiii...".
Trabajar en una gran empresa de software (no cárnica) me ha hecho entender por qué las grandes empresas están condenadas al fracaso, y en cierta forma es entendible. Mi empresa es un monstruo de más de 100 mil empleados que cotiza en bolsa.
Todo el mundo tiene un título, todo el mundo es responsble de algo, para cualquier tema hay "equipos expertos" o "equipos centrales" a los que debes consultar antes de ensuciarte los dedos, todo tiene que ser aprobado por alguien, cualquier cambio ha de ser supeditado por un responsabale, las reuniones se usan como un fin y no como una herramienta, la calidad de los power points es más importante que la calidad del desarrollo, las convenciones de desarrollo (por ejemplo para nombres de variables, campos, UX, o temas de internacionalización) son tan extensas que acaban contradiciéndose, nadie quiere tomar riesgos, a cualquier cosa la llama innovación, el nivel técnico de los desarrolladores llega a ser tan bajo que cuando creas más de tres clases empiezan a llamarlo "framework", y por supuesto debe ser aprobado por algún "equipo central", los equipos están tan bien estructurados (con un SCRUM-Master, PO, Arquitecto, UX-Designer y desarrolladores) que en muchos casos los roles son meros artificios inútiles y la estructura del equipo no es más que un artificio ad-hoc inflexible que no aporta nada.
Me gusta mi empresa, pero me temo que caerá por su propio peso, y es entendible. La empresa necesita responsables, necesita procesos y necesita convenciones, debido a que tiene desarrolladores en muchas partes del mundo. Su maquinaria bucrocrática es necesaria y al mismo tiempo destructora.
Como para muchos otros early millennials, Podemos fue un soplo de aire fresco. Eran contracultura, hablaban nuestro idioma, decían querer dinamitar el sistema y darle la vuelta al país.
Si en algo estaba de acuerdo todo el mundo, incluidos sus objetores, era en la altura intelectual de sus dirigentes. Pero de ese fuego solo quedan los escombros. Hoy, los mismos millennials, peinando canas, observamos con morbosa fascinación cómo el Principio de Peter ha conseguido de forma implacable lo que ni el lawfare pudo.
Todo el mundo lo conoce, al menos de forma empírica. En palabras de Laurence J. Peter:
“En una jerarquía, todo empleado tiende a ascender hasta su nivel de incompetencia: la nata sube hasta cortarse”.
Los datos no mienten: los votos de Podemos tienden a cero. Pronto no habrá sillón ni para Irene. Qué diferente es esto de aquellos inicios, donde la mezcla entre experiencia y juventud moldeó la identidad primaria del partido. Expertos en framing político desarrollaron el famoso eslógan de la casta que tan alto los aupó.
Pero después de purgas y luchas intestinas solo quedan aquellos que ascendieron hasta su nivel de incompetencia. Incapaces de afrontar la realidad siempre cambiante, permanecen en el marco de las ideologías identitarias que ya nadie compra. El feminismo ya no vende. Ni el “elle” ni "les niñes". Con el runrún de la guerra con Rusia, el estado del bienestar tiritando, los sueldos congelados desde hace años y la vivienda por las nubes, es comprensible que la gente se preocupe más por espacios para vivir que por los puntos violeta.
Como dije en otro artículo, la izquierda debe centrarse en las cuestiones materiales, en la base de la pirámide de Maslow. Debe simplificar su discurso igual que lo hace la derecha. Dinero y calidad de vida es lo único que desea la gente; salvar el mundo y representar a las minorías viene después. Esta vuelta a los origenes funcionó de maravilla en la campaña de Mamdani.
Pensaba que Podemos sabria adaptarse, una organización mas joven y pequeña deberia tener margen de maniobra. Pero de Podemos solo queda el nombre.
El framing de los “escuadristas” no ha cuajado, la batalla por el relato ya no interesa. las dirigentes de Podemos, aupadas por Peter viven en una cámara de eco, hablando en lenguaje inclusivo para una parroquia cada vez más exigua. Unas seis mil personas como se ha visto en las elecciones Aragonesas. Se aseguraron de que no hubiese voces críticas que les hicieran mansplanning. Como dice el dicho: "Sí señor, dijo el burro".
En el extremo opuesto Vox impera. Esto muestra la disonancia cognitiva de esta izquierda indefinida. Es evidente que cada vez a más gente le da igual si se tilda a Vox de fascista o falangista. Solo escuchan “seguridad” y “dinero”. Solo con eso les sobra y les basta. La batalla cultural está perdida.
Al final, el Principio de Peter y la Ley de Hierro de la Oligarquía se han impuesto allí donde las cloacas del Estado no pudieron. La organización se volvió un fin en sí misma, priorizando la supervivencia de su élite sobre la utilidad de su mensaje. Triste final para quienes soñaban con asaltar los cielos.
Este artículo ha sido generado integramente por una inteligencia natural
Hace siglos (e incluso décadas) era común que una turba analfabeta, pisoteada y llena de odio se apelotonara allí donde un preso iba a ser ajusticiado públicamente, o donde un represaliado político acababa de ser detenido por sus ideas. Lo de menos era la causa por la que se le detenía o ahorcaba. Lo verdaderamente importante era el placer de poder escupirle e increparle.
El vulgo, eternamente cubierto en las heces defecadas por los gobernantes, vomitaba todo su odio y sus frustraciones y, por un momento, dejaba de sentirse en lo más bajo de la escala social, pues encontraba a alguien aún más oprimido y vejado que ellos mismos, y de ese modo podía sentirse, por unos segundos, como aquellos reyes, generales y obispos que diariamente les exprimían, y que eran los mismos que ordenaron ajusticiar o detener al chivo expiatorio.
Estas imágenes me vienen a la cabeza cuando veo a alguna maruja arrabalera o algún gañán asalvajado insultando desde su balcón a gente que pasa por la calle. No hablo de que insulten a un grupo de jóvenes plantados en mitad de la calle haciendo botelleo...hablo de que gritan e increpan a un anciano que camina rápidamente por la calle desierta, o a una chica con una bolsa en la mano.
¿Quién soy yo para increpar a nadie? ¿Acaso sé los motivos por los que esa persona está en la calle, si va al trabajo o ha salido por alguna necesidad? ¿Qué derecho tengo a erigirme en patético agente de la autoridad y juez que condena sin saber? Lo lógico es que, si creo que se está infringiendo la ley y tengo elementos de juicio suficientes para afirmarlo, llame a la policía y deje que ellos se encarguen. Pero yo no soy quién para insultar ni dar órdenes a un desconocido, máxime cuando ni siquiera sé por qué está en la calle.
Bajo el falso civismo de este vulgo moderno, está el mismo veneno de las turbas que tiraban piedras a los ajusticiados. Aburrimiento, bajeza, frustración por sus miserables vidas y ansia de sentirse importantes. Y lo malo es que, para prevenir y superar las crisis, hace falta ciudadanía y no vulgo. Ciudadanía que, por ejemplo, evite que el gasto en sanidad de España sea ridículo en comparación con el alemán, y que mientras allí tienen 29,2 camas de cuidados intensivos por cada 100.000 habitantes, España sólo tenga 9,7. Por eso sí merece la pena gritar, pero tengo la certeza de que quienes vomitan su bilis desde las ventanas nunca lo harán.
Hará unos 10 años, yo era feliz fuera de los juzgados y me dedicaba a hacer mi tesis doctoral, que podéis ver aquí fseneca.es/cms/sites/default/files/Tesis (José Mateos Martínez).pdf La tesis iba sobre el neoconstitucionalismo, un fenómeno jurídico representado por las nuevas constituciones surgidas tras la caída del nazismo, cuyo denominador común era establecer una serie de derechos y principios básicos que el legislador debería respetar al elaborar las leyes, sin que su contenido pudiese nunca contradecirlos. El motivo era claro: Europa había descubierto que si se daba carta blanca al poder político para crear el Derecho sin límites en cuanto a su contenido, el sistema democrático podía venirse abajo, pues el legislador podía aprovechar su poder obtenido democráticamente para demoler los pilares de la democracia (libertades individuales, derechos políticos...) e imponer una tiranía como la de Hitler.
A la vez, se establecían los tribunales constitucionales, cuya misión era anular aquellas normas que violasen estos derechos y principios de supremo valor. Y se daba también un cierto protagonismo al juez ordinario (los jueces y magistrados que integran el Poder Judicial) para interpretar las leyes conforme a esos principios y derechos, dándoles el sentido más acorde con ellos. Si estos jueces ordinarios percibían que el texto de la ley chocaba de forma frontal con la Constitución y resultaba imposible darle una interpretación respetuosa con la Carta Magna, debían elevar una cuestión de constitucionalidad al Tribunal Constitucional para que decidiese si la ley debía anularse.
Pues bien, la principal crítica que se hacía al neoconstitucionalismo era el excesivo poder que daba a los jueces, permitiéndoles que, sin haber sido elegidos por los ciudadanos, tumbasen normas aprobadas por representantes que sí tenían legitimidad democrática. La experiencia del nazismo era un buen argumento para enfrentar estas críticas, pero hacía falta algo más. Y ese algo era el prestigio judicial, nacido tanto de la independencia de los jueces como del rigor y razonabilidad de sus sentencias. El juez no ha sido elegido por los ciudadanos, pero posee la imparcialidad y el conocimiento suficientes para corregir los desmanes de aquellos representantes políticos que, siendo conscientes de que deben respetar normas superiores al legislar, se niegan a hacerlo por sus sucios intereses, aprobando por ejemplo la famosa Ley Corcuera, que vulneraba el derecho fundamental a la inviolabilidad del domicilio de los españoles.
Por tanto, la confianza en los jueces no es un dogma de fe, sino que nace de dos premisas:
-Independencia. El juez no se debe a ningún poder político o económico. Para garantizarla, es clave asegurar que su elección sea limpia y no dependa de los políticos, precisándose además que se establezca un baremo de méritos absolutamente riguroso, que solamente permita optar a la elección a los jueces más capaces. Europa lleva lustros pidiendo a España en los sucesivos informes GRECO que el órgano de gobierno de los jueces (Consejo General del Poder Judicial) sea elegido, al menos en su mitad, por los propios jueces y no por los políticos. Nótese que ese Consejo es quien nombra a los altos magistrados (Tribunal Supremo...) y todos sus integrantes son hoy nombrados por el poder político. Del mismo modo, los informes GRECO han denunciado la ausencia de un baremo serio que rija la elección de los altos magistrados y asegure su máxima capacidad, de modo que actualmente el Consejo General del Poder Judicial tiene una gran libertad para nombrar a los altos magistrados pese a que su prestigio profesional no sea el más idóneo y haya candidatos mucho más capaces aunque menos queridos por los políticos. A día de hoy, España sigue ignorando esas recomendaciones y la politización del Poder Judicial es clara.
-Razonabilidad de sus decisiones. A diferencia de lo que algunos dicen, el Derecho no es una ciencia oculta, sino que entronca con el sentido común. Algunas cuestiones jurídicas son muy complejas, pero otras pueden ser comprendidas por cualquiera. Por ejemplo, es fácil entender que si una cláusula de un contrato civil es nula de pleno Derecho, todos sus efectos desde el momento de la firma deberán verse anulados. El Tribunal Supremo (elegido por el Consejo General del Poder Judicial, elegido a su vez por el poder político) contradijo esta obviedad y dispuso que el dinero de las cláusulas suelo sólo debía devolverse desde 2013. El tema llegó a Europa y unos jueces imparciales tumbaron su criterio, obligando a los bancos a devolver el dinero desde el primer día de la firma del contrato hipotecario. Como no aprendemos, ahora sufrimos el mismo problema con el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados.
Cuando la independencia de un tribunal y la razonabilidad de sus decisiones quedan en entredicho, no es difícil creer que esas decisiones poco razonables tienen relación directa con su "presunta" falta de independencia. Y, a diferencia de lo que creen los viejos partidos, no basta con repetir el mantra de que los jueces son infalibles y hay que venerar sus sentencias independientemente de su contenido. Los dogmas de fe servían en el siglo XVII, pero ya no. Y si la gente pierde la fe en el sistema de forma masiva, podemos vernos en la misma tesitura que precedió al ascenso de Hitler en los años 30 del siglo pasado. Ojalá podamos regenerar el sistema antes de que sea tarde.
menéame