Con exquisita afabilidad, como un pastor despidiendo a los fieles a la puerta de su templo, Sir Benjamin Malory estrecha uno a uno la mano de los miembros de la Scottish Society for Researching of Unexplained, una de las más reputadas del Edimburgo elegante por la calidad de sus miembros. A pesar de las protestas casi unánimes de los demás socios, acaba de presentar su dimisión como presidente y su baja como miembro, absolutamente resuelto a no ofrecer ninguna explicación sobre lo ocurrido.
Sólo una hora antes Sir Benjamin maldecía el infausto momento en que se le había ocurrido invitar a aquel condenado Dr. Shore, geólogo y psiquiatra, a la sociedad paracientífica que pocas semanas atrás le brindara el honor de la presidencia. A priori, la elección del invitado no parecía ninguna insensatez, ni tampoco había sido una decisión poco meditada: los muchos y celebrados experimentos del doctor en el campo de la detección de presencias paranormales parecieron un inmejorable aval para elegirlo como primer conferenciante dentro del ciclo programado. De hecho, todos los miembros de la Sociedad que vivían a menos de cien millas acudieron puntualmente para ocupar su sitio en el salón. A la hora de inicio de la conferencia sólo quedaba media docena de sillas vacías, tantas como cartas de disculpa dirigidas a Si Benjamin felicitándole por su criterio y aclarando que la inasistencia se debía a otras razones, y nunca a desinterés por el acto programado.
Cuando el doctor Shore se presentó en la sala fue recibido con una cerrada ovación que dio paso enseguida a un silencio casi ritual, somo si el eminente especialista en fenómenos paranormales se dispusiera a conjurar un espectro sobre la tarima en vez de a exponer sus conocimientos sobre los procedimientos técnicos.
Los primeros treinta minutos, destinados a explicar la metodología de sus experimentos, resultaron verdaderamente sustanciales, brillantes hasta el punto de obligar a los asistentes —poco inclinados normalmente a reconocerse legos en tales materias— a tomar notas sobre la marcha del torrente de novedades que desde el estrado se exponía.
Concluida la detallada descripción de los procedimientos, el doctor Shore pasó acto seguido a enumerar los hallazgos a que estos habían dado lugar, deteniéndose muy especialmente en las magníficas fotografías de hectoplasmas que se habían ido acumulando en su laboratorio. Tres de ellas fueron pasaron ansiosamente de mano en mano por el salón, entre murmullos admirativos que rompieron por vez primera el silencio casi sacro mantenido hasta ese momento.
Si la conferencia hubiera concluido en ese punto, Sir Benjamin Malory hubiera podido seguir dedicando su tiempo a la gratificante desocupación de presidir la Sociedad, y con todos los parabienes además, pero el Dr. Shore pasó a continuación a describir, aún más minuciosamente si cabe, las técnicas con que los mediums profesionales falsificaban tales pruebas. No menos de una docena de ellos estaban presentes, pero ninguno quiso ser el primero en darse por aludido mientras desfilaba ante el público una veintena de fraudes, trucos de magia, prestidigitación, manipulación de placas fotográficas y cuantas añagazas pasaron alguna vez por mente humana: los fuegos fatuos fueron acumulaciones de fósforo, la maldición de Tutankhamon envenenamiento por esporas de un hongo venenoso y hasta la resurrección de Jesucristo se convirtió en pocos instantes en un simple acto de profanación de sepulcros. El irrefrenable doctor había conseguido en sólo quince minutos poner en su contra a los mediums, los investigadores de la magia egipcia y hasta a los cristianos en general, pero el malestar se tornó ya en estupor cuando, tras recoger las fotografías que con tanto agrado acababa de contemplar su auditorio, pasó a describir los métodos que él mismo había empleado para conseguir aquellas falsificaciones. Y lo dijo así, textualmente.
El altercado que contemplaron los adustos salones de la Royal Society diez años antes con motivo de la poco diplomática teoría de William Walham fue una tibia protesta comparado con el que allí se formó. Acaso los caballeros de la Royal conservaran cierta compostura en aquellos momentos por débito a su linaje y posición, también porque vivían casi todos de otra cosa (rentas, principalmente), pero el abigarrado catálogo de quiromantes, mediums, egiptólogos, hipnotistas, astrólogos, espiritistas, hechiceros, adivinos, telépatas, exorcistas y levitantes, se tomó mucho peor que fuera tan directa e impúdicamente vituperado su medio de subsistencia. No se pararon tales personajes en apelativos cultos: fue mencionada allí la madre del doctor, la compleja identificación de su padre, sus gustos sexuales, el consentido adulterio de su esposa y su extraordinario parecido con no pocas especies animales de poco recomendable aspecto y cualidades.
El Presidente, Mr. Malory, más por sentirse en su deber que por desacuerdo con lo escuchado de labios de sus administrados, trató de poner orden, pero sólo lo consiguió cuando los insultos comenzaron a ser repetitivos. Al fin, tras arduos esfuerzos, logró imponer su voz sobre el griterío, y la severidad judicial de sus palabras decretó al fin una pizca de sensatez en aquel injurioso maremágnum.
—Abandonar la conducta que dos mil años de civilización nos han enseñado como la más apropiada entre personas razonables no va ayudar en absoluto a demostrar lo veraz de nuestras posturas. Guarden, por tanto, silencio, y escuchemos lo que el doctor tenga que decirnos.
—Gracias— empezó el doctor, que se había mantenido absolutamente indiferente al escándalo de la platea—. Quería decir hace un momento que mis investigaciones no han hallado más que fraudes porque no es posible otra cosa en el campo que nos ocupa. No sabemos qué hacer con los muertos y como nuestra conciencia no nos permite abandonar a los seres queridos en el cementerio y dejar que allí se pudran tranquilamente, inventamos mil historias distintas con que resucitarlos a medias. Pero esto, que podría parecer una muestra de hipocresía, es en realidad una demostración de la íntima bondad del ser humano, porque los resucitamos con poderes extraordinarios, con conocimiento e inteligencia superlativas. De este modo llegamos a la extraña conclusión de que la muerte aporta al hombre más de lo que le quita, pues hasta el fantasma del más imbécil puede responder a las difíciles inquisiciones de un espiritista avezado. Pero señoras y señores, es mi deber científico intentar ser un poco más riguroso; no quiero atacar la fe de nadie, pero me gustaría ayudarles a sostener esa misma fe con un mínimo de seriedad, con un razonamiento que tiene que ser aceptado cualquiera que sean las creencias de quienes me escuchan: los muertos pueden ir al cielo o al infierno, según los creyentes, o a ninguna parte, según los ateos, pero de ninguna manera es admisible pensar que se quedan por aquí, flotando en el vacío, a la espera de juicio, como si la celestial administración de justicia padeciera los mismos retrasos y dilaciones que la nuestra. Reconozco, cierto es, que a lo largo de la historia son tantos los casos en que se informa de su presencia que sólo ese motivo es suficiente para dar crédito a su existencia, pero si por un momento se deciden a razonar, convendrán conmigo en que tan perenne es su presencia en la historia como las causas que a mi parecer originan la alucinación que les da vida: el miedo a la muerte y el bochornoso deseo de justificar lo injustificable.
Nuevos murmullos, atajados sin piedad por la presidencia. El doctor Shore prosiguió su disertación:
—Cuando se es una persona importante, un rey digamos, resulta doloroso reconocer que el día en que nos abrace la tierra se acabará nuestra influencia, nuestro poder y nuestro dominio sobre las decisiones ajenas. Los que en tal coyuntura no se conforman con escribir testamentos, que es la forma en que habitualmente tratan los muertos de seguir imponiéndose a los vivos, suelen ser los más propensos a ver las almas de quienes les antecedieron, o a creer a quienes dicen haberlas visto; y si el rey lo cree, lo mejor que pueden hacer los súbditos es hacer o fingir otro tanto. Nace así un mito que de puro conocido llega a ser indiscutible: la literatura no hace más que darme la razón, y ustedes que lo niegan, mejor harían en leer a Shakespeare en vez de esos burdos folletones que tan ajados descansan ahora en la biblioteca de esta sociedad.
Regreso de los gritos, sofocados sin necesidad de intervención alguna al margen de quienes querían seguir escuchando, así fuera por curiosidad, el resto del razonamiento.
—Si, por contra, una persona no ha sido rey, siquiera en su casa, ni ha hecho nada en la vida, ni encuentra posibilidad alguna de hacerlo, parece lógico que el deseo de prolongar la existencia, y no en mundo superior alguno, sino al lado de parientes, conocidos y enemigos, le impulse a creer que es posible vagar por las casas, los campanarios o los cruces de caminos. De ese modo no es extraño que esas gentes, que de pura abundancia son legión, suelan creer lo que otras más imaginativas les cuenten acerca de lo visto u oído en tal o cual abandonado paraje. Porque convendrán conmigo en que los fantasmas jamás son vistos por muchedumbres.
Dos docenas de discursos brotaron entre el público, tratando de contradecir al orador, pero Sir Benjamin quería acabar con aquello cuanto antes y con un gesto ordenó silencio. Con menos parsimonia de la habitual, secó el sudor que coronaba su frente e indicó al doctor que podía continuar.
—Pero hay otras muchas causas que producen las apariciones que hoy nos interesan. Una de los más interesantes partos de un fantasma es el del que sabe algo que no debe saber o quiere decir algo que no debe decir, y se libera de las crueles ataduras del sigilo o la prudencia atribuyendo sus palabras al oráculo de un muerto. ¡Bravo por su osadía!, pero si bien está creerlo en público para evitar otras investigaciones, siempre enfadosas, no tiene nombre todavía la superlativa estupidez que constituye seguir creyéndolo en privado. Sería algo parecido a seguir defendiendo la existencia de Papá Noel o los Reyes Magos después de que los niños se hayan acostado.
Los gritos que siguieron a esta aseveración tardaron en ser silenciados algo más que los anteriores.
—Por último, porque observo que poco tiempo más podré dirigirme a ustedes, está el aburrimiento. La gente se aburre, se aburre terriblemente, y en tales sofocos de fastidio está dispuesta a buscar lo que sea, cualquier superchería capaz convencerles de que la vida que llevan es algo distinto de la porquería que en realidad es. Los fantasmas cumplen la doble misión de prometerles una prolongación más allá de la fosa y entretenerles mientras viven, ¿qué más se puede pedir?
Y para que no digan que no dejo una puerta abierta a la posibilidad, porque posible lo es todo, quiero terminar diciendo que si alguien tuviera una existencia posterior a la muerte sería alguien con una gran obra inconclusa, y los hombres con grandes obras son gente de talento o de coraje, gente muy ocupada que ni se dejaría convocar por mediums ni fotografiar por espantajos como ustedes, de lo que resulta que el famoso Más Allá del que esta Sociedad se ocupa está habitado por las almas de los tontos muertos que se dedican a dejarse interrogar y retratar por los tontos vivos. Muchas gracias.
Como nadie recordaba otros distintos, los insultos del principio se repitieron de nuevo, aunque diez veces magnificados en volumen.
Viendo que allí no tenía nada más que hacer ni que decir, el doctor Shore se puso tranquilamente su abrigo, dio la mano a su anfitrión, se calzó los guantes y saludó al público con una profunda reverencia.
Y atravesando la pared, se fue.
Hace poco llegó a portada un video sobre Humboldt y su benévola descripción de la realidad americana basado en sus escritos:
www.meneame.net/story/imperio-espanol-segun-alexander-von-humboldt/bes
Lo que los autores de dicho video no saben o no quieren decir es que los permisos de viaje de Humboldt por las Américas dependían del rey, y que las élites de cada lugar eran quienes le alojaban y facilitaban su viaje. Por lo tanto si quería seguir viajando no debía ser demasiado crítico con la situación sociopolítica en Nueva España, Nueva Granada y Perú. Así queda reflejado en sus diarios, donde en numerosas ocasiones pone un epígrafe de “no publicar” a una opinión especialmente severa. A pesar de la enorme autocensura no pudo reprimir cierta crítica y se le terminó prohibiendo regresar a América.
A continuación traduzco algunos fragmentos del artículo de Sandra Rebok basado en los diarios – no autocensurados – de uno de los más grandes científicos de la historia. Por desgracia no puedo traducir los extractos originales ya que no sé ni alemán ni francés. He reordenado un poco el texto, para facilitar su lectura.
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(scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0211-953620090)
Este ensayo se centra en los diarios personales que incluyen muchos comentarios interesantes acerca de la sociedad colonial […] y que no fueron sujeto de censura de ningún tipo.
Como su interacción fue mayormente con las élites gobernantes, sus opiniones fueron influenciadas por su necesidad de mantener buenas relaciones y expresar cualquier crítica con tacto y diplomacia. Además, Humboldt siempre albergó un sentido de gratitud hacia el rey de España Carlos IV por darle permiso a su expedición. Por otra parte, su postura fue también en función de su propio entendimiento como científico y sus objetivos personales y fue reacio a poner en riesgo su proyecto Americano. Por estas razones, muchas de sus críticas a la sociedad encontradas en sus diarios no aparecen en sus publicaciones finales. En algunos casos, notas del diario eran explícitamente marcados con un “no debe publicarse nunca”. En sus diarios, su crítica fundamental al colonialismo está basado en ejemplos específicos de opresión, corrupción y violación de los derechos humanos. Una comparación de las descripciones y juicios de valor encontrados en sus diarios con los que finalmente se publicó sobre sus viajes a Cuba y México, revelan que sus comentarios y veredictos iniciales eran mucho más críticos que lo que decidió publicar finalmente.
[...] este estudio provee un análisis general de las descripciones de humboldt sobre la estructura social de las colonias y su interpretación de sus similitudes y diferencias regionales.
[En general] aparte de su claro rechazo al colonialismo como institución política y económica, en sus diarios destacan por su análisis en profundidad de diferentes facetas del colonialismo, así como los problemas y posibles consecuencias que Humboldt prevé. Como él mismo indica, su afilada crítica no se refiere en exclusiva a las colonias españolas, sino también a las francesas, inglesas y danesas
[Hay una] evidente evolución de la percepción de Humboldt a lo largo de su viaje de cinco años. Al principio no entendía del todo bien la estructura y función de la sociedad colonial y sus diarios consisten mayormente en amplias descripciones de actividades científicas. Pero también hay una visión general de los indios, descripciones etnográficas, sobre su carácter y comportamiento, y las primeras impresiones de las misiones y las ciudades. Más adelante, Humboldt presenta un análisis mucho más complejo y profundo sobre la intrincada composición de las sociedades coloniales.
En Cuba existió una clara separación entre blancos y negros , sin presencia de indios, y la población era o libre y acomodada o exclavizada y viviendo bajo deplorable condiciones. En Venezuela, Colombia, y Ecuador la estructura social era mucho más compleja, más como sociedades de castas con más o menos componentes indios en los que factores como raza, grado de libertad y color de piel definían la situación de la gente. La esclavitud existía, pero no estaba tan enraizada como en Cuba. En cualquier caso, Humboldt aclara que los indios en las minas, quienes eran forzados en el sistema mita, vivían bajo condiciones de semi-esclavitud.
Otro tema de interés reflejado en sus diarios es la percepción negativa por la cual las ideas del Renacimiento se estaban poniendo en práctica en América. En varias ocasiones admite su decepción que miembros criollos de la élite que hablaban del la libertad del hombre, de enciclopedias, filósofos europeos y de discusiones teóricas -que a menudo expresaban opiniones revolucionarias, cuando en realidad ellos estaban interesados en manetener una sitauación que personalmente les favorecía.
A partir de aquí resalto algunas cosas de regiones.
Venezuela: Incluye muchas descripciones de las misiones y los misioneros. Comportamiento inmoral, misioneros con amantes e hijos, venta de alcohol, ganancia económica, nepotismo, trabajos forzados. Justicia arbitraria e ineficiente. Comportamientos que también menciona en otros regiones y que evito repetir.
Colombia: Muestra particular atención a la actividad científica y describe las dificultades de instituir una nueva filosofía basada en las ciencias naturales en la universidad en contra de las reglas impuestas por los religiosos.
Ecuador: Pone especial atención a los caciques a los que define como “chupasangres” de los indios que roban las sobras que dejan los corregidores y religiosos
México: Es el final de su viaje y deja de describir atrocidades, pero hace un análisis más complejo.
En su opinión la ciudad de México era incluso más bonita y elegante que muchas ciudades europeas y mucho más limpia que Lima o Bogotá, pero le llama la atención la miseria que ve en las calles y comenta su causa, la injusta distribución de la riqueza mexicana. Hay mucha mayor pobreza en Mexico que en Lima y Bogotá.
Humboldt muestra cierto alegría por la ausencia de esclavos en México, aunque comenta que la situación de los trabajadores, mayormente indios, no era muy diferente de la esclavitud. Él expresa su enfado acerca sus condiciones de trabajo de forma tajante y concluye que el gobierno debería actuar al respecto inmediatamente. […] describe la terrible situación de los mineros e indios forzados a trabajar duro cavando zanjas de drenaje.
Sobre México sí publico: (traducido con google de estracto en francés original): México es el país de la desigualdad. En ninguna parte quizás haya una más aterradora en la distribución de fortunas, civilización, cultura del suelo y población (...) Los indios mexicanos, considerándolos en masa, presentan la imagen de gran miseria. Relegados a las tierras menos fértiles, indolentes por carácter, y aún más debido a su situación política, los nativos viven solo día a día.
Esto explica porqué los planes de regresar a México años después nunca se volvieron realidad.
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Los diarios de Humboldt desmienten categóricamente la bonita visión que nos quieren hacer creer en el video antes mencionado. Los autores del video (y lo que parece todo el canal de Youtube “verdad hispánica”) escogen unas cuantas frases para realzar la grandeza del imperio español y por supuesto recordar la “leyenda negra”. Hacen un flaco favor para entender la historia y por eso he creído pertinente hacer este artículo sin entrar en consideraciones comparativas con otros países que no ayudan en nada en la necesaria autocrítica que cada país debe hacer por sí mismo.
Tengo una opinión muy especial y relevante, pero por avatares del destino a nadie le ha importado un comino en el hilo en el que la expuse. De hecho la he escrito en varios hilos y varias veces al año, porque es un tema recurrente. Hay veces que hasta la copio y pego, tan bien traída es. Y si bien es cierto que decenas de personas expresan ideas calcadas, la clarividencia con la que me parece que la expongo yo la hace merecedora de más visibilidad. Es por eso por lo que juzgo necesario y beneficioso para la comunidad escribir un artículo con esa opinión, sin mayor desarrollo o ampliación, sin referencias, sin adelantarme a los argumentos que sé que hay en contra, y sin revisar la ortografía. Así de reveladora es mi opinión.
De nada.
Es una de las profesiones (mal que le pese a algunos, y otros tantos no puedan entenderlo) que se han visto radicalmente afectadas por el estado de alarma. Y lo peor es que la inmensa mayoría de personas que la ejercen no obtendrán ningún tipo de protección por parte del estado, ya que la mayoría no tienen contratos fijos ni trabajan como autónomas, cotizando a la Seguridad Social. Con el cierre de los locales, se corta una importante fuente de ingresos, aunque esta fuese paupérrima y bajo las presiones de los explotadores de turno. Además, ahora tampoco pueden ganarse la vida en la calle. Lo único que les queda es grabar algo y subirlo a Internet, esperando que alguien pague (o en su defecto, ofrecer algún tipo de streaming con pay-per-view).
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En el caso de las putas, pues... eh, esto...
...mejor pongo un vídeo.
www.youtube.com/watch?v=UeM1e04-Va8
(Dedicado a todos los músicos: los que han visto cancelados todos sus próximos conciertos, los que tocan en la calle para ganar algún dinerillo, los que no pueden salir de casa ni para ensayar porque "no es trabajo", los que dan clases privadas por streaming porque "nunca se puede dejar de practicar", y los que están poniendo en riesgo su matrimonio/noviazgo o poniendo en serio peligro sus buenas relaciones con los vecinos).
A menudo, cuando contemplo la guerra de Ucrania, echo un ojo a lo sucedido en las Guerras Mundiales, y creo que vale la pena compartir esa reflexión, a sabiendas de que puede haber otras interpretaciones y otras vísceras palpitantes sobre el asunto.
La cuestión tiene dos facetas, y por eso es bueno cambiar el sujeto pasivo. Quizás así seamos capaces de llegar al concepto, en vez de a la personalización.
Tanto Alemania como Japón se rindieron y demostraron que no pasa nada cuando te rindes. Al principio parece una catástrofe, pero tu gente vive y la vida sigue, y resulta que diez años después, en 1955, tanto Japón como Alemania son socieddes prósperas, que no han perdido gran cosa con la rendición. ¿Hubiese sido mejor que luchasen hasta el último hombre? Yo creo que no: creo que hay que saber dónde luchar y dónde se puede vencer, y ambas naciones identificaron el momento de dejar la lucha para otro momento. Y vivieron. Y prosperaron. Porque la vida y la Historia dan muchas vueltas, pero las tumbas no se revierten nunca en resucitados.
Esa es mi opinión, a veces, para el caso de Ucrania. Quzás fuese mejor para elolos buscar una mala paz y esperar que el tiempo acabase con Putin y su régimen para, en un momento mejor busccar un destino mejor. Como los alemanes y los japoneses.
Luego están, en ootro lado, los seguidores de Goebbels o de Hanke, esa gente que tanto prolifera por aquí sin saber quienes son sus patrones. Esa gente que decía que cada día de resistencia era un punto más de escarmiento en el pellejo del enemigo. Esa gente que mantuvo Breslau hasta después de la caída de Berlín sólo para matar soldados soviéticos, porque sí, para que escarmentasen, para que temiesen a Alemania incluso después de muerta, porque es el miedo el que sostiene la paz.
Puede que Goebbels y Hanke tuviesen razón y lo que mantuvo el respeto a Alemania fueron los millones de muertos que se necesitaron para vencerla. Vete a saber. Pero yo no lo veo así. No puedo verlo así con la sangre de los demás.
Yo me siento más cerca de tipos como Adenauer, que consideran la rendición un éxito y escriben aquello, en Colonia: "¿Quieres ver nuestras ruinas? ¡Pues date prisa!"
No pasa nada por parar la guerra, aún con una mala paz. Salvo en el cementerio, siempre hay un día mejor más adelante.
Pasé las Navidades en el hospital por unos problemas respiratorios. Mi compañero de cuarto era un tipo de Wyoming llamado Alfred, un irlandés con ese rictus amargado de quien acaba de recibir un diagnóstico de dos meses de vida, aunque estuviese allí solo por una pierna rota.

A lo largo de mi estadía, desfilaron por la habitación amigos, familiares y conocidos, todos cargados de flores, bombones, revistas y charlas. Pero con los días, esas visitas, que al inicio eran fatigosas, se convirtieron en mi única ventana al mundo exterior, y tengo que reconocer que las disfruté y las esperaba con verdadera impaciencia.
La fragilidad de la convalecencia le llena a uno de cierta emoción y a los amigos y familiares de una honesta preocupación creando una entrañable conexión que jamás pude creer encontrar en un lugar como este, que para mi siempre ha sido un preludio del fin.
Alfred, en cambio, no recibió ni una sola visita en todo el tiempo que estuvimos allí. Ni un amigo, ni un picapleitos perdido de esos que pululan por los hospitales, ni una triste postal. Nada, ni tan siquiera en Nochebuena y si le importó, no pude discernirlo.
Había algo peculiar en Alfred: siempre tenía en la mano una baraja de cartas deshilachadas. La usaba para distraerse, jugando solitarios que nunca terminaba, o a veces simplemente barajándolas en silencio, como si esperara que un movimiento correcto pudiera resolver todos sus problemas. Podía tirarse horas y horas jugando al solitario y todos podíamos verlo a través de las gastadas cortinas que siempre echaba.
Conseguí hablar con él en esos momentos en los que el resto del hospital parecía dormido. Su vida era una tragedia griega pasada por el filtro de la América rural: seis años de cárcel por atraco a mano armada, sin familia (los pocos parientes que tuvo estaban enterrados o perdidos), sin amigos (muertos en la guerra), con un hijo que no le hablaba y una ex mujer que lo odiaba aunque no tanto como él al mundo.
El día que me dieron el alta, Audrey, mi mujer, llegó con sus tres dicharacheras primas para recogerme. Yo, vestido y listo para volver al mundo de los vivos, entré en la habitación para despedirme de Alfred. Mientras las primas y mi mujer parloteaban, me acerqué a él, que andaba enfrascado en otro de sus solitarios, para estrecharle la mano. Fue entonces cuando, con una sonrisa casi pícara, la primera que nunca le vi, se inclinó hacia mi oído y me dijo con aquel acentazo:
—Billy, estás atrapado, perdido, eres un hombre sin norte y lo siento por ti. Pero escucha, si alguna vez quieres escapar, vente conmigo a Wyoming. Allí hay muchos bancos y poca policía. Piénsatelo. Solo tienes que buscarme.
Creo que fue la primera vez en años que llevé a mi mujer a cenar a un sitio caro. Hasta pedimos postre. Al llegar a casa incluso hicimos el amor. Después, decidimos tomarnos una copa para acabar la noche y sentí un extraño impulso que me llevó a sacar del armario mi vieja baraja de cartas, un recuerdo de Las Vegas.
—Audrey, cariño —le dije mientras miraba aquellas cartas—, si algún día empiezo a jugar al solitario, prométeme que me dejarás.
Ella, sin levantar la vista del catálogo de zapatos, contestó:
—¿Antes o después de que te mudes a Wyoming?
Billy Wilder, del libro "Billy Wilder" de Claudius Seidl
Conocí a Chloé en una de esas presentaciones de libros de autoayuda disfrazada de filosofía oriental que tanto proliferan en los centros cívicos de los barrios en vías de gentrificación. Ella estaba allí, con una edición de bolsillo de Mishima mal disimulada bajo un manual de mindfulness. Había en ella una tensión, una vibración de descontento intelectual que me pareció, en aquel momento, el único signo de vida auténtica en un radio de doscientos metros. Tenía 32 años, ocho menos que yo, y trabajaba a tiempo parcial en una galería de arte conceptual que, por supuesto, perdía dinero. Vivía en un estudio minúsculo, comía pasta con pesto la mitad de la semana y hablaba del capitalismo tardío con el fervor de quien todavía cree que se puede hacer algo al respecto.
Mi situación era, como siempre, más prosaica. Era consultor de optimización de procesos para una multinacional farmacéutica. Mi trabajo consistía, en esencia, en traducir la ineficiencia humana a gráficos de Powerpoint para que otros hombres grises como yo pudieran tomar decisiones que afectaran a miles de personas sin tener que mirarlas a los ojos. El sueldo era excelente. Mi apartamento, con vistas a un parque anodino pero bien cuidado, era un testimonio silencioso de mi éxito funcional.
Decidí, con la frialdad de un científico que inicia un experimento, que iba a salvar a Chloé. Salvarla, claro está, de las trivialidades que ella confundía con la lucha. El alquiler, las facturas, la necesidad de sonreír a clientes idiotas para vender un lienzo pintado de un solo color. Quería ver qué ocurría cuando se eliminaban todas las variables de la necesidad. Mi hipótesis, formulada en las largas noches de insomnio regadas con vino blanco barato, era que el ser humano, y en particular la mujer contemporánea, no está diseñado para la utopía, sino para la queja. La queja es el motor de su existencia; eliminada la causa, el motor no se detiene, simplemente empieza a girar en vacío, consumiéndose a sí mismo.
Al principio, fue predeciblemente idílico. Dejó su trabajo en la galería con lágrimas de gratitud. Se mudó a mi apartamento, llenando el minimalismo estéril con sus libros y sus plantas. Los primeros meses fueron una explosión de proyectos. Iba a escribir una novela, a montar un taller de cerámica en la habitación de invitados, a aprender por fin a tocar el violonchelo. Yo financiaba cada capricho con la diligencia de un mecenas renacentista. El caballete, las arcillas de importación, el violonchelo que costó el equivalente a tres meses de su antiguo sueldo.
La primera fase de la descomposición fue la procrastinación. La novela se quedó en un esquema de tres páginas. Las arcillas se secaron en sus paquetes. El violonchelo acumulaba polvo en una esquina, su funda negra como un pequeño sarcófago. Sus días, liberados de la obligación, perdieron su estructura. Se levantaba a las once, veía series en Netflix y desarrollaba un interés casi académico por los catálogos de moda online. La lucha contra el capitalismo tardío había sido sustituida por una participación entusiasta en su liturgia más sagrada: el consumo.
Luego vino la segunda fase: la transmutación del deseo en necesidad. Lo que antes eran lujos esporádicos se convirtieron en requisitos básicos para su bienestar. Ya no era un "gracias por este bolso de marca", sino un "¿por qué no me has comprado el modelo nuevo que salió la semana pasada?". Sus conversaciones dejaron de girar en torno a la alienación del individuo para centrarse en la incompetencia del servicio de reparto de Amazon o en la textura decepcionante de un aguacate orgánico.
La observé con el desapego de un documentalista. Su cuerpo, antes tonificado por las caminatas al trabajo y la escasez, se había ablandado. Pasaba horas en el sofá, envuelta en una manta de cachemira, deslizando el pulgar por la pantalla de su teléfono. Era una odalisca del siglo XXI, una geisha de la fibra óptica, cuyo único talento era la formulación de deseos cada vez más específicos y absurdos. Necesitaba un tipo concreto de agua mineral de una isla del Pacífico, unas sales de baño con un mineral que solo se extraía en el Himalaya, un cojín ergonómico que había visto en el perfil de una influencer danesa.
Yo me convertí en un mero proveedor, una extensión de su tarjeta de crédito. Mi presencia solo era requerida para validar sus quejas o para introducir el código de seguridad en una transacción online. El sexo, antes un refugio de cierta intimidad, se convirtió en otra transacción, un peaje que yo pagaba a cambio de una noche sin reproches por la temperatura del vino.
Una tarde, al volver del trabajo, la encontré llorando desconsoladamente. Me preparé para la letanía habitual: la amiga que tenía una casa más grande, el viaje a las Maldivas que aún no habíamos hecho. Pero la causa era otra. "El repartidor ha dejado el paquete en la conserjería", sollozó. "He tenido que bajar yo misma a por él".
En ese preciso instante, comprendí la naturaleza de mi éxito. No la había salvado; había sido el catalizador de su forma más pura. Había eliminado todos los obstáculos externos, toda la fricción con la realidad, permitiendo que su insatisfacción intrínseca, el malestar existencial de la mujer occidental liberada de todo propósito, floreciera en todo su esplendor grotesco. Era mi obra maestra. Una escultura perfecta de aburrimiento, derecho adquirido y exigencia.
No dije nada. Subí a la cocina, abrí una botella de vino –la correcta, por supuesto– y le serví una copa. Ella la aceptó, secándose las lágrimas con el dorso de la mano. Mañana se quejaría de otra cosa. Y yo estaría allí para escucharlo, para financiarlo, atrapado en el paraíso estéril que yo mismo había construido. Éramos una simbiosis perfecta, dos formas de la nada que se sostenían mutuamente para no colapsar. La entropía había encontrado su equilibrio doméstico. Y yo, su abnegado gestor de procesos.
Hace escasos días, el periodista Joaquín Abad ha publicado el libro "Los novios de Felipe VI" (véase un resumen en www.elnacional.cat/enblau/es/casa-real/casa-real-alquilaba-finca-en-ma ), donde afirma la homosexualidad del actual Jefe de Estado y aporta informaciones sobre una decena de relaciones que habría mantenido con hombres, y que fueron "breves pero intensas". Entre ellas una en Marrakech, para la cual Casa Real le habría alquilado una finca que le sirvió como picadero.
Lo primero que me ha dejado perplejo es que no hayan secuestrado el libro como hicieron con el famoso número de El Jueves donde Felipe copulaba con Letizia en aquella viralizada caricatura. Esto me lleva a tomármelo en serio, pues cualquier mentira (y yo diría que incluso información verídica) que afecte de modo muy negativo a la reputación de Felipe, es cuestión prioritaria para policía y jueces, que fulminarán a su autor para proteger la monarquía. Que no haya habido denuncia desde Casa Real o actuación de oficio de fiscalía, máxime cuando la base social pepera que apoya incondicionalmente a Felipe suele mirar bastante mal a los gays, me hace pensar que el periodista dice la verdad. Pero sea como fuere ¿Tiene derecho a airear que Felipe VI sea hipotéticamente gay?
Si estuviésemos en EEUU, la respuesta sería indudablemente afirmativa. Allí está absolutamente aceptado que el votante elige a su representante no sólo por su programa, sino por sus valores morales, incluidos los relativos a la moral privada. Me importa que mi congresista sea fiel a su esposa o no lleve a cabo conductas condenadas por La Biblia porque la gente que es infiel a su cónyuge no me parece de fiar, o porque creo que sólo los fervientes católicos son lo bastante rectos como para representarme sin caer en la iniquidad. Y precisamente por ello, tales informaciones tienen relevancia pública, pues son decisivas para la decisión electoral de decenas de millones de norteamericanos.
¿Y en España? Hay un caso en el que, indudablemente, la vida privada del representante público posee relevancia informativa. Y es cuando tiene incidencia en cuestiones claramente ubicadas en el interés general, como puede ser la gestión del dinero público. Si a Felipe VI le pasase lo mismo que a su padre con Bárbara Rey, esto es, que el Estado tuviese que pagar una millonada a un tío para que no largase que se acostó con él, el asunto tendría un incuestionable interés público. También si, como dice la noticia, se dedicase dinero público a proporcionarle picaderos. Si nos toca el bolsillo, nos importa.
¿Y si son relaciones homosexuales que no tienen impacto en el erario público? Aquí el tema es mucho más discutible. El Tribunal Constitucional lleva décadas sosteniendo que los derechos fundamentales a la intimidad y a la libertad de información tienden a chocar por su propia naturaleza. Y la forma de resolver esos choques consiste en asumir la prevalencia de la intimidad sobre la libertad de información cuando el ciudadano es un particular y no un personaje público (esto es, un sujeto con relevancia informativa por su cargo público o por ser generalmente conocido debido a su profesión o ubicación en el mundo del famoseo). Cuando es un personaje público, la intimidad puede ceder si se da un segundo requisito: que la información tenga relevancia pública ¿Y cuándo tiene relevancia pública? Cuando es relevante para la formación de una opinión pública libre, al afectar a asuntos de interés general que los ciudadanos deben conocer para tomar sus decisiones políticas.
Y aquí volvemos a EEUU. Digamos que hay 10 millones de españoles que consideran relevante para apoyar la monarquía el hecho de que su titular haya montado un matrimonio de pega para liarse con sus maromos mientras su esposa hace lo propio con los suyos, disfrutando ambos de una posición privilegiada que posiblemente no habrían tenido si Felipe hubiese salido del armario. El rey debe ser ejemplar, y los matrimonios concertados para heredar y luego follisquear por separado no son ejemplares ¿Convierte eso la supuesta homosexualidad de Felipe VI en un asunto de relevancia pública? ¿Prevalece su derecho a la intimidad frente al derecho de tales ciudadanos a obtener informaciones que, desde su perspectiva, son decisivas para apoyar o rechazar la monarquía? Una cuestión muy peliaguda. Yo opino que prevalece el interés informativo, pero también es verdad que soy un ferviente republicano y estoy deseando quitarme a los borbones de encima, y tal vez ese condicionante sea decisivo para formar mi criterio ¿Qué pensáis vosotros?

Siguen los medios españoles sin darse cuenta que si una cantidad A es un tanto por ciento mayor que una cantidad B; la cantidad B no es el mismo tanto por ciento menor que A. En este caso tenemos este artículo de ABC sobre pensiones: 1.727 es un 22,7% más que 1.408 (1.727/1.408=1,227), pero 1.408 es un 18,5% menos que 1.727 (1.408/1.727=0,815).
En el mismo artículo se incluye un gráfico con la escala vertical errónea y que no corresponde con los valores que luego se representan.


No es ningún misterio que desde hace uno años hay una campaña en los medios en los que se destaca que en Cataluña todo va fatal, contraponiéndolo a lo bien que va en Madrid, fundamentalmente en cuestiones económicas. Como hoy ha salido la EPA del Cuarto Trimestre de 2022 podemos contrastar los datos de empleo de Cataluña y Madrid en esta con los que tenían en el Cuarto Trimestre de 2019. Teniendo en cuenta que Ayuso siempre ha alardeado de que fue por libre en la Pandemia porque así salvaba la actividad económica en Madrid.
Los datos son bastante rotundos:
El mayor problema, a día de hoy, al que nos enfrentamos con esta guerra es que cada vez es más difícil ver una salida viable. Y las guerras, todas las que hemos conocido, acaban de algún modo, y de su final depende que los años posteriores sean estables, conflictivos, o un simple prólogo para el siguiente conflicto.
Por lo tanto, creo que hay que empezar por lo obvio. La guerra, a mi entender, puede acabar de tres maneras: con una victoria de Rusia, con una victoria de Ucrania, o con algún tipo de negociación intermedia.
La victoria militar de Rusia supondría un tremendo varapalo a toda la estructura política occidental, al tiempo que un incentivo perverso de primera magnitud para siguientes agresiones. Una victoria rusa daría alas a los movimientos totalitarios y agresivos de todo el mundo. Las armas recuperarían su voz (nunca perdida del todo) en el concierto internacional y entraríamos en una fase muy peligrosa de la Historia. Además, como hay que contemplar sus implicaciones desde otros puntos de vista, una victoria rusa no implicaría, antes al contrario, una desaparición de las sanciones económicas, con lo que los países europeos verían sus economías fuertemente dañadas. Si Rusia vence, ¿qué le queda a Occidente para salvar la cara más que acrecentar las sanciones?
Por todo lo dicho y otros motivos que no vale la pena exponer si no quiere uno eternizarse, una victoria rusa sería totalmente catastrófica.
La victoria militar de Ucrania, por potencial y recursos, necesitaría de una implicación militar de varios órdenes de magnitud mayor por parte de los países de la OTAN. Sí, lo tengo claro: para que Ucrania gane tenemos que mandar allí tropas, y por decenas o centenares de miles. Para que Ucrania gane necesitamos, mañana mismo, poner nuestras economías en modo economía de guerra, fabricar masivamente armas y arriesgarnos a que la guerra se convierta en una conflicto enorme. Si la victoria se alcanzase,lo que es dudoso, pero posible, el premio sería realmente colosal: desmembrar Rusia y saquear a placer sus recursos. Me pregunto, por decir algo, qué opinaría China de esta eventualidad y hasta qué punto es materialmente posible sin acabar todos incinerados. Pero es una posibilidad. La opción de una victoria militar parcial ucraniana, recuperando todo su territorio, pero sin entrar en Rusia (estilo I Guerra Mundial), no ofrece grandes garantías de paz, y seguramente tampoco conduciría a un levantamiento de las sanciones a Rusia.
Por ello, la victoria militar de Ucrania me parece difícil, improbable, arriesgada y costosa, muy costosa, en términos económicos y de vidas.
Nos queda, por tanto, la negociación intermedia. Y por lo que parece, nos estamos alejando como verdaderos anormales de la única opción más o menos viable. Cuando digo intermedia, me refiero a que todo el mundo tiene que sacar algo de la negociación hasta el punto de que todo el mundo quede más o menos satisfecho. Lo malo de esta opción es que, para mejorar las opciones en la mesa de negociación, todo el mundo quiere antes mejorar las posiciones en el campo de batalla. Lo que nosotros necesitamos, me parece, es que muera menos gente, se levanten las sanciones, y se garantice la paz. El encaje de estos tres objetivos no parece sencillo, sobre todo porque no interesan a todos los actores. Algunos analistas opinan que las sanciones serán eternas, como las de Cuba, pase lo que pase, y que EEUU no renunciará jamás a ellas. Jamás. Otros dicen que la paz no será posible sin la derrota clara y aplastante de uno de los bandos, y otros, ya lo sabemos, se pasan los muertos por el forro mientras los pongan los demás.
Sin embargo, no hay más opciones viables, o así lo veo yo. Una derrota de Ucrania es demasiado cara. Una derrota de Rusia es demasiado cara. Lo único que podemos permitirnos es algún tipo de negociación, pero para eso hace falta voluntad e imaginación, y la gente no parece estar muy sobrada de ninguna de las dos cosas.
Lo que sobra es forofismo. Hay que llegar a algún acuerdo. ¿Pero cual?
Hoy todos mis alumnos han hecho huelga unánimemente. Es la primera vez que, por una causa distinta a las fiestas de Derecho, toda una clase se pone de acuerdo para decirme que no van a venir.
La verdad es que la huelga ha sido histórica. Masiva, pacífica y con una filosofía basada en convencer en lugar de imponer (no he visto ni un solo piquete coactivo).
El machismo es como el racismo o la homofobia: un excremento ideológico que antepone mantras irracionales y prejuicios sin fundamento a la obviedad de que todos tenemos una misma dignidad independientemente del color o la forma de nuestro cuerpo, y de que no hay virtudes o defectos masculinos o femeninos, sino solamente humanos.
El machismo, como el racismo o la homofobia, lleva siglos imponiéndose a través de la fuerza bruta, la ignorancia y la propaganda. Durante el franquismo, era uno de los pilares de la ideología oficial del Estado, situación que entroncaba con los siglos pasados (con el pequeño paréntesis republicano). Por eso cuesta tanto superarlo. Porque ha contado con todos los recursos para su difusión e imposición a lo largo de los siglos, y porque a algunos les interesa que siga existiendo. Igual que el racismo. Crear ciudadanos de segunda siempre es útil para quien pretende abusar de ellos, sea en el servicio de limpieza de un hotel o en un campo de lechugas.
Y como siempre, los cambios se consiguen con el grito creciente y sostenido de sus protagonistas. Lo de hoy ha sido un hito que nos acerca más que nunca a un objetivo que solo se consigue con la lucha frente a quienes niegan la igualdad y la visibilizacion ante la ciudadanía de que todos somos iguales en valor, derechos y dignidad. Una visibilizacion que sirva para educar desde el día a día, porque el mejor antídoto contra los prejuicios es la Razón, proyectada sobre la enseñanza y sobre la calle. Para que las nuevas generaciones tengan una cadena menos entre sus pies.
Aquí hay dos capas distintas: lo que dicen en público y lo que hacen en la práctica.
Y sí, hay intereses ocultos o, al menos, poco reconocidos, que explican la resistencia al teletrabajo en España, tanto en empresas como en la administración y organismos como fundaciones hospitalarias.
Estos son los motivos no oficiales por los que los grandes partidos y administraciones frenan el teletrabajo:
💡 En resumen:
Ni PP, ni VOX, ni PSOE han apostado en serio por el teletrabajo, y todos, en distinta medida, protegen intereses que se benefician de la presencialidad: inmobiliarias, transporte, hostelería y estructuras jerárquicas internas.
La diferencia es que PP y VOX lo dicen más abiertamente (“la oficina es lo natural”), mientras que PSOE lo suaviza en el discurso pero lo limita en la práctica.
Exacto, y ese es uno de los puntos más frustrantes del caso español: en ciudades como Madrid hay un porcentaje altísimo de empleos que podrían hacerse en remoto, pero el nivel real de teletrabajo está muy por debajo de su potencial.
Si Madrid aplicara políticas activas (y cambiara mentalidades), no solo reduciría el tráfico y la contaminación, sino que también podría descongestionar la ciudad, permitiendo que mucha gente se fuera a vivir a zonas intermedias o pueblos cercanos… frenando justo esa España vaciada que tantas veces hemos hablado tú y yo.
Yo aquí veo un paralelismo claro: el teletrabajo es, en cierto modo, la herramienta que podría haber redistribuido población sin necesidad de esperar a un colapso.
Esa excusa es un clásico para no mover un dedo.
Es como decir: "No todos los coches pueden ser eléctricos, así que mejor no hacemos cargadores para ninguno" — un razonamiento que suena lógico si lo dices rápido, pero que en la práctica es una trampa para justificar la inacción.
En Madrid, el grueso del empleo no es hostelería ni oficios manuales como fontaneros o albañiles.
Según la Encuesta de Población Activa y datos de la CAM:
Es decir: aunque bares y obras sean muy visibles en la calle, no son la mayoría de puestos ni justifican que el teletrabajo siga siendo anecdótico.
La verdad es que este discurso de "si no todos pueden, que nadie pueda" es muy útil para quienes quieren que todo siga como está:
oficinas llenas, alquileres disparados, transporte saturado y gente atrapada en las grandes ciudades.
Últimamente he leído esta frase cientos de veces, en muchos idiomas diferentes. Muchas veces no se llega a plantear pero la duda está ahí ante una imagen, mem, captura de pantalla dudosa, trino acusador, falsificación clamorosa, bulo reiterativo...
También puede ser que seas tú el artista y quieras saber si tu imagen, fotografía o texto (asociado a una imagen) se han utilizado sin permiso por otras personas en Internet. Y la solución siempre suele ser:
(botón de acción de favoritos o con el esquema de URL: imgops.com/[URL].jpg/png)*
*Esto es, poniendo imgops.com delante de la URL de una imagen.
En realidad con estas frases escasas y los dos enlaces el artículo ya está hecho, pero queda un poco ridículo así que voy a comentar algunas cosas más. Si te apañas mínimamente con la interfaz de la página y te gusta experimentar (y no tienes tiempo para aguantar uno de mis artículos interminables donde hablo de cosas que no tienen mucho que ver, como mitología) puedes dejar de leer en este punto. Nuevamente no es necesario pinchar en la mayoría de enlaces, siendo en muchos simples ejemplos de lo mencionado en el texto o explicaciones más extensas. Los enlaces con [w-es] o [w-en] a su lado son de Wikipedia, en español y en inglés respectivamente. Los enlaces con [🖼️] son enlaces directos a imágenes y con [dA] son páginas de deviantArt.

ImgOps (de Image Operations) tiene muchas más funciones pero hoy voy a centrarme en contestar la pregunta del título. Para eso usaremos los buscadores CBIR (Content-based Image Retrieval [w-en] o, en español, "Consulta de imágenes mediante ejemplo [w-es]") que se pueden utilizar a través de ImgOps.
ImgOps en realidad sólo es una pasarela que sube automáticamente la imagen seleccionada al buscador elegido.
Aparecen 8 buscadores en la parte principal y otros 4 para buscar fuentes de aquel he... anime/manga que has visto en una red social y que no consigues encontrar. También hay otro para comparar caras de personas.
ImgOps sigue la interfaz de todos los CBIR: tiene dos modalidades para subir la imagen, por URL y o subiendo el archivo desde el dispositivo. ImgOps no almacena la imagen de manera prolongada ni provee ningún servicio por sí mismo, sólo es una manera de obtener atajos de muchas herramientas en línea.
No todos los buscadores CBIR son útiles para todos los casos. Como en mis artículos de archivadores (Lo efímero del hipervínculo I, II y III) el orden puede parece un tanto aleatorio, pero no es así.
Un ejemplo de búsqueda utilizando una imagen subida desde un ordenador y con los buscadores CBIR resaltados en mi orden de preferencia. Jamás encontré nada con el buscador CBIR de reddit, jamás. Los buscadores asiáticos (5) a veces no funcionan desde ImgOps.

Imagen de muestra: "Draco Niger Grandis" de Mark Harrison. Veamos si encontramos si se ha usado en algún otro contexto o si los buscadores nos dicen su autor.

Ejemplo de búsqueda inversa en Yandex (a través de ImgOps).

En Menéame se ha prestado algo de atención a este buscador y concretamente a su buscador de imágenes ("Subir una foto a Yandex es [...] | 🔗 aunque también con titulares algo sensacionalistas como "El buscador de imágenes tan potente que es capaz de encontrar tu propio clon" | 🔗).
En mi opinión (a fecha junio de 2019) el servicio de Yandex ha adelantado al CBIR de Google tanto en capacidad de encontrar imágenes de una resolución mayor como para localizar contextos adicionales y modificaciones de una misma imagen.
En la búsqueda de ejemplo se pone de manifiesto todo ello:
Ventajas: Mayor número de contextos, mayor resolución promedio de los resultados de los tamaños más grandes.
Desventajas: Menor número de resultados globales, resultados espurios (imágenes que no tienen nada que ver). Se toma la fuente poco literalmente.

Ejemplo de búsqueda inversa en Google Images (a través de ImgOps)..
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No he encontrado artículos enlazados desde Menéame que hablen específicamente del buscador inverso de imágenes de Google, pero debería ser conocido por la mayoría. Dejo aún así unos enlaces de referencia:
¿Qué es y cómo se puede hacer una búsqueda inversa de imágenes? / [...] búsqueda inversa de imágenes en Google / [...] desde el móvil
Google Images cuenta con la inmensa ventaja de tener indexados el mayor número de páginas e imágenes que ningún otro buscador. Eso puede ser una gran ventaja pero también una desventaja.
En mi ejemplo, Google Images relaciona inmediatamente la imagen proporcionada con el "Contexto 1" (el disco de Summoning). Sin embargo, en las páginas iniciales en un principio no aparece ninguna alusión a otro contexto. Sí es capaz de encontrar versiones de la imagen que no aparecían en Yandex como por ejemplo: Booklet completo [🖼️] o fotomanipulaciones [dA] (que indirectamente nos lleva al título y autor original).
Ventajas: Tiene una base de datos mayor que ningún otro buscador. No suele haber resultados espurios.
Desventajas: La abundancia de imágenes puede ser contraproducente. Se encuentra la misma imagen repetida una y otra vez, sin que se pueda deducir (en otras búsquedas) un contexto claro o su contexto original. A veces se toma la fuente demasiado literalmente.
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Ejemplo de búsqueda inversa no exitosa en TinEye (a través de ImgOps).

Si bien cuando los CBIR comenzaron TinEye fue el sistema pionero, ha perdido mucho terreno ante el empuje de Yandex y Google, y ya no es mi sistema preferido para encontrar imágenes. Sin embargo, pese a lo catastrófico del ejemplo mostrado, TinEye sigue siendo un recurso a tener en cuenta, con sus 36.5 mil millones de imágenes indexadas.
Ejemplo de búsqueda inversa exitosa en TinEye (mediante URL).

Una de las grandes diferencias de TinEye con respecto al resto de buscadores CBIR ya mencionados y los que se mencionarán es que es un servicio centrado exclusivamente en la búsqueda inversa de imágenes. Su base de datos cuenta con registros bastante antiguos (por ejemplo, aún aparecen imágenes similares a imágenes que estaban alojadas en Elfwood) y a diferencia del resto de servicios permite organizar los resultados no sólo por tamaño sino también por fecha (más antiguo, más moderno), por similitud y por sitio web. Tienen indexadas también colecciones de stocks (recursos gráficos) como shutterstock o pixabay, así que si buscas una imagen que hayas subido a una galería de recursos gráficos o que sospeches que contenga un recurso gráfico, es más sencillo encontrarla a través de TinEye. En algunos casos Google, aunque enlace con la página correcta en alguno de los primeros resultados, puede no ser la galería original de recursos sino otra que también tenga permisos para distribuir la imagen. También tiene indexada una parte de DeviantArt.
Otro punto positivo es la posibilidad de guardar búsquedas si te registras. Mi recomendación es que si guardas una búsqueda porque quieras volver a ella, archives también los resultados (para saber como se archiva, ver mis artículos sobre archivado web).
Ventajas: Alternativa potente al ser un servicio exclusivamente de CBIR. Filtros por fecha, tamaño, sitio web, similitud. Encuentra imágenes de mayor antigüedad. No contiene resultados espurios y son variados.
Desventajas: La base de datos va crece comparativamente menos que la de sus competidores principales Yandex y Google. No parece escanear la web actual a una velocidad comparable a como lo hacía en principio (lo que redunda en que no suelen aparecen muchas imágenes indexadas recientemente). A veces no encuentra resultados con una imagen pero sí con otra ligeramente modificada.

Ejemplo de búsqueda inversa en Bing (a través de ImgOps).

Esta búsqueda de ejemplo en realidad ejemplifica perfectamente los problemas del buscador CBIR de Bing. Ha encontrado el que hemos llamado "Contexto 1" pero no ha sido capaz de encontrar nada más y los resultados están poblados de imágenes espurias que no tienen nada que ver con la imagen. Ni rastro del "Contexto 2".
Ventajas: Cuando los tres anteriores fallan puede haber una remota esperanza de que con Bing se encuentre algún resultado en alguna web exótica. Funciona razonablemente bien en imágenes que no den especiales problemas.
Desventajas: Escasez de resultados. Abundancia de resultados espurios. Los tamaños encontrados tampoco son especialmente relevantes.

Ejemplo de búsqueda inversa nada exitosa en Baidu (a través de una subida directa).

Lamentablemente ImgOps no parece funcionar con Baidu y con so.com directamente por lo que hay que realizar la subida de la imagen nuevamente en su servicio. La interfaz no está ni en español ni en inglés pero sigue el estándar dentro de los buscadores CBIR de identificar la búsqueda de ese tipo mediante una cámara fotográfica. Presionando se abren los controles: abajo un botón sirve para subir la imagen desde nuestro dispositivo y encima el cuadro de texto permite introducir la URL de la imagen. La interfaz de so.com y de Sogou es muy similar también.
Esto es un pie de imagen.

La búsqueda con Baidu es extremadamente lenta, unos 30 segundos he contado en el ejemplo y, aunque ha identificado el "Contexto 1" (al lado de la imagen en letra diminuta), no ha encontrado ninguna imagen relacionada. Obviamente esto puede variar muchísimo con otras imágenes.
Ejemplos de búsquedas inversas con So.com (no exitosa) y de sogou (moderadamente exitosa) (a través de una subida directa y de ImgOps respectivamente).

So.com no produce resultados apreciables en la mayoría de búsquedas y los resultados de Sogou también son escasos.
¿Por qué incluyo estos tres buscadores de imágenes si son tan malos?
Porque cuando buscamos alguna imagen que tenga algo que ver con China, Japón, etc., pasa esto:
Ejemplo de búsquedas inversas exitosas con Baidu (+ de 20 resultados) y sogou (+6 resultados) (a través de una subida directa).

(Inciso histórico-mitológico) La imagen es una Banderola de seda en forma de T (alternativa [w-en]) que apareció en la tumba n. 1 de la colina Mawangdui [w-es] [w-en], en Changsha, provincia de Hunan (China), perteneciente a Xin Zhui [w-es] [w-en] (período de Han Occidental [w-es] [w-en]). En ella se muestran el cielo (parte superior), el reino humano (parte media) y el inframundo (parte inferior). Aparecen Nüwa, el árbol Fusang donde está posado un Cuervo del sol (junto con los otros ocho soles), Chang'e volando a la luna, una liebre y una tortuga en la luna, etc.
Una página web encontrada a través de sogou es esta: 谁与争锋 (...) que muestra un número mayor de imágenes que cualquier otro resultado en buscadores no orientales.
Aparte de mostrar un ejemplo de un resultado real de esos buscadores cuando me documentaba para escribir el artículo que hice sobre los Yatagarasu y otros cuervos de tres patas (fin del inciso)...

Con esto quiero decir que estos CBIR son MUY útiles para encontrar imágenes relacionadas con un contexto chino, japonés, coreano, etc.
Eso sí, en alguna ocasión me han servido para encontrar alguna imagen en un tamaño diferente, que, subiéndola a otro CBIR me ha llevado a encontrar su origen.
Ventajas: Imágenes indexadas de millones de páginas web chinas, japonesas y orientales.
Desventajas: No es adecuado para cualquier búsqueda. Pocos resultados la mayor parte del tiempo. Lentitud. Interfaz en chino. Festival de resultados espurios sin ninguna relación concebible con la imagen subida (aunque algunas veces son interesantes: Alice and the gryphon [dA]).

Ejemplo de búsqueda inversa no exitosa en SauceNAO (a través de ImgOps).
El 99.99% de resultados de imágenes que no sean de manga o que no estén en pixiv o DeviantArt serán negativos usando el buscador de SauceNAO. El 1% restante es debido (en mi experiencia) a personas que han subido sin permiso esa imagen a DeviantArt o pixiv. Sin embargo, yo he encontrado la fuente de algunas imágenes de esta manera así que ahí lo dejo.
Los otros tres específicos de manga funcionan de manera similar y no aportan nada a no ser que lo que se busque sea eso.

A pesar de todos estos buscadores CBIR, muchas veces es posible encontrar imágenes similares o la misma imagen, a pesar de que se sepa con seguridad que existe en otros tamaños. Una posible solución es combinar los resultados y tamaños que producen los resultados de Yandex, Google, TinEye y Bing. Las imágenes de partida diferentes (aunque sea sólo en tamaño) pueden producir resultados diferentes.
Rotar, expandir de tamaño, girar en espejo, eliminar marcas de agua añadidas a posteriori, son otras técnicas muy útiles a la hora de buscar mediante ejemplo una imagen. Herramientas para todo ello están incorporadas en ImgOps.
Dos herramientas fundamentales mostradas ahí son waifu2x (para aumentar de tamaño) y Jeffrey's Image Metadata Viewer (para visualizar los datos EXIF de una imagen). Algunas veces los autores de las imágenes incluyen su copyright en los datos EXIF del fichero. Otros datos interesantes que pueden incluir los datos EXIF son la fecha, modelo de la cámara, software, etc.

El objetivo inicial era conocer en que otros contextos se usaba la imagen de Mark Harrison (y de paso mostrar las características de cada buscador). Mientras que prácticamente todos acertaron en que esa imagen se usaba de carátula de un disco de música, sólo Yandex mostró que también se usó en la portada de un libro de Moorcock (lo que tiene mucho sentido ya que parte de la letras de algunas canciones como "Ashen Cold [dA]" | ♫, provienen de poemas de Moorcock).
El resultado ha sido que ningún buscador CBIR nos ha sugerido directamente el autor original. Sin embargo, a la hora de encontrar imágenes si el autor no está claro toda información es útil y podemos utilizar otras fuentes tangenciales para llegar hasta el autor. En mi caso llegué buscando información directamente acerca de la carátula [w-en], lo que me llevó a que dicha portada no sólo estaba basada en la imagen de Mark Harrison sino también en el marco de la obra "The Aino Myth [🖼️]" (1891) de Akseli Gallen-Kallela [w-es] [w-en].
Sé que hay complementos específicos de Google/TinEye/Yandex, pero ninguno es tan completo como ImgOps. También conozco la existencia de aplicaciones móviles para identificar ropa, objetos y cosas así, pero no las he probado. Existen decenas de proyectos públicos y privados [w-en] con este mismo objetivo pero fuera de los analizados aquí no conozco ninguno que merezca la pena.
El futuro de los buscadores CBIR pasa por aprendizaje automático [w-es] [w-en] y por la mejora de los algoritmos. En un tiempo, la búsqueda inversa de imágenes será tan precisa como lo es ahora la identificación de música mediante Shazam (←vídeo de Jaime Altozano que me decidió finalmente a escribir este artículo).
Un saludo,
Jakeukalane.


Publica hoy La Razón un gráfico sobre el número de nacimientos en las distintas CCAA, pero al ser un gráfico con valores absolutos, es muy poco informativo y muestra lo lógico: hay más nacimientos en las CCAA más pobladas y menos, en las que tienen menor población. Es mucho más informativo el que publica el diario El Mundo sobre el mismo tema, pero basado en la tasa de natalidad.

Aquí podemos ver que algunas CCAA pequeñas tienen una tasa de natalidad entre las más elevadas.
Es un problema similar a este destacado de Expansión: que Madrid y Barcelona acaparen el 28% de los nacimientos (27,7% en realidad) es lo lógico cuando se tiene en cuenta que acaparan el 26,4% del total de población de España. En cambio, Teruel es la segunda provincia menos poblada y tiene un número reducido de nacimientos por ello, pero su tasa de natalidad (6,9) es, por ejemplo, superior a Las Palmas (5,97) que tiene 10 veces más población y, por ello, un número de nacimientos muy superior.

Cuando uno es negacionista parece ser que lo es de todo, incluido de las matemáticas más elementales. Buen ejemplo en este artículo de The Objective sobre los muertos por Covid que estaban vacunados. Sin ningún tipo de pudor publican que "7,5 millones de personas con al menos una dosis de la inyección fallecieron por coronavirus en España". ¿Alguien con al menos la Primaria puede escribir esa barbaridad sin darse cuenta?. Porque encima, si esos sólo son el 30% de los fallecidos, en total serían ¡25 millones!.
Es duro, pero la vida nos empareja a veces con quien menos quisiéramos o con quien menos lo esperamos.
Pedro Varela: Nazi a la vieja usanza. Nada de neo. Un nazi con todas las letras, sin cabeza rapada ni hostias en vinagre: ideología estudiada, negacionismo histórico y una librería donde se vendían libros que ensalzaban el nazismo y negaban el Holocausto judío con dos docenas de razones, explicadas una por una, al tiempo que la otra parte explicaba las suyas.
Tiro de Wikipedia: Pedro Varela Geiss, Barcelona (1957) En 1978 se convirtió en presidente de la CEDADE publicando material negacionista. En 1992 estuvo tres meses en prisión en Austria por emitir un discurso de Hitler Anunció su renuncia a la dirección de la CEDADE en enero de 1993. Tras disolverse el grupo, en 1994 fundó la Librería Europa en Barcelona, donde también vendería literatura pronazi. En 1998 se inició un proceso judicial contra Varela, que fue condenado a cinco años de prisión por apología del genocidio. En 2010 volvió a ser condenado a dos años y nueve meses de prisión por un delito «de difusión de ideas genocidas» y por otro de atentado «contra los derechos fundamentales y las libertades públicas garantizados por la Constitución». Varela, que había ingresado en la cárcel el 12 de diciembre de 2010, salió de esta el 8 de marzo de 2012.
Creo que falta alguna condena, pero lo vamos a dejar ahí.
Pablo Hasel: Compositor y cantante de rap. Contestatario. Quizás antisistema. Canta y escribe lo que buenamente le sale de los cojones y no se avergüenza de ello. Es más: está dispuesto a responder con su livbertad por lo que cree.
Tiro de Wikipedia: Pablo Rivadulla Duró (Lérida, 1988), conocido artísticamente como Pablo Hasél, es un MC y poeta de ideología comunista. También es autor de varios libros y poemarios. En 2014 fue condenado a dos años de prisión por "enaltecimiento del terrorismo", debido al contenido de sus letras. Pablo Hasél fue declarado culpable y condenado a dos años de prisión por enaltecimiento del terrorismo por el contenido de sus letras. Subió a la red social YouTube 10 canciones compuestas por él mismo en las que ensalzaba las organizaciones (GRAPO), (RAF) y Terra Lliure, e incluso pedía a estas organizaciones que volvieran. Fue detenido en Lérida en 2011 por ensalzar en su canción Democracia su puta madre al que fuera secretario general delPCE (r), Manuel Pérez Martínez (Camarada Arenas) condenado a 17 años de cárcel por pertenencia a la banda terrorista GRAPO. En marzo de 2017, la justicia española le ha pedido cinco años más de condena, que se sumarían a los dos que ya tiene, por delitos de "enaltecimiento del terrorismo", "calumnias e injurias contra la corona" y "calumnias e injurias contra las instituciones del Estado.
Pues bien: lo que creo que tenemos que entender todos, y en este sitio nos cuesta, es que estos dos tíos son en realidad equivalentes. Estos dos tíos son Pedro y Pablo, los Picapiedra de la libertad de expresión, porque no importa para nada lo que uno diga u opine, sino el derecho a seguir diciendo u opinando lo que sea.
Quien apoye a pedro y condene a Pablo es un idiota.
Quien condene a Pedro y apoye a Pablo es un imbécil.
Ambos son, sin duda, exponentes de la brecha ideológica y moral que aprovechan nuestros enemigos para atarnos cada día más corto. Nos guste o no, hay que apoyar a Pedro y a Pablo, sin fisuras, para que no llegue al hora en que nosotros seamos los siguientes. Por un chiste, por una sonrisa, por una frase idiota o por decir lo que pensamos de alguien con mando en plaza.
Mientras no seamos capaces de unirnos en torno a una idea, siquiera la idea libertad, seremos víctimas fáciles. Mientras nos abracemos a aquella basura de prohibir al otro, de amordazar al otro, de mandar callar al otro, no haremos otra cosa que cavar nuestra propia sepultura.
No, amigos, lo siento: cuando aquí alguien se queja de que se permite la apología del franquismo, yo me asusto. me asusto cuando se pide que a alguien se le condene por xenófobo, por racista, por machista, por apología del terrorismo o de no sé qué...
Seamos un poco valientes y luchemos pro la libertad de expresión de los que dicen lo que no nos gusta oír.
Brindemos por Pedro y por Pablo. Por los dos, como si fuesen uno solo.
Porque lo son.
La cultura estadounidense, impulsada, detallada y glorificada por miles de películas, series y novelas, está convirtiendo progresivamente nuestro mundo, en una imitación a pequeña escala del país de las barras y estrellas.
La cantinela de la autosuperación y el sueño americano, la sanidad privada, el individualismo furibundo, retrasar la jubilación, la autoayuda y el fascismo de la alegría autoimpuesta, la sociabilización del triunfo y la personalización del fracaso, Amazon y el fin del pequeño negocio, la educación privada hiperelistista, el anticomunismo, Halloween, la confusión de la felicidad con la ambición, el Black Friday, el liberalismo reaganiano, la estética Kardasian, la humanización de las mascotas, la comida rápida, los coches enormes y contaminantes, los bodorrios de ruina y las despedidas de soltero, las operaciones estéticas, la turboinfluencia cultural de la publicidad, el muy mal entendido derecho a la autodefensa y la locura de las alarmas y sistemas de seguridad, la importancia de la popularidad desde edades tempranas, la ultraderecha populista, los anglicismos como forma de diferenciación clasista, el hiperconsumismo navideño y la autoimposición del optimismo en fechas señaladas, los sex reveal, el coaching, el odio a lo público, las fake news, los movimientos antivacunas, el amor por Israel, el terraplanismo y el relativismo fascista anticientífico en general, las fiestas de graduación, la apropiación cultural...
Estamos adoptando, progresiva e imparablemente, la forma de aspirar, pensar y vivir de un país en el que más del 50% de los mayores de 65 años se ven obligados a seguir trabajando porque no pueden pagar sus deudas, donde la clase media y baja tiembla del miedo a caer enfermo por no poder pagar los gastos hospitalarios, donde la inseguridad late en cada calle de cada ciudad, donde los jóvenes viven presos hasta más allá de los 40 por las deudas derivadas del costo de la universidad, donde un 1% de la población tiene el 40% de la riqueza de todo el país, donde millones de personas viven con dependencias a fármacos opioides porque el gobierno no quiso ni supo poner cotas a las farmacéuticas en una epidemia de adicción que ya ha provocado medio millón de muertos, donde los conflictos por racismo no han dejado de subir propulsados por una brutalidad policial que sigue rompiendo récords, donde más de 90000 ancianos mueren solos cada año porque no tienen lazos familares y todo eso en el país con la mayor proporción de ancianos sin familia del mundo (14,7 millones), donde las tasas de depresión han alcanzado cifras récords tras el COVID en un país que presta una casi nula atención a la salud mental en la, ya de por sí, frágil sanidad pública.
Ningún país ha sabido usar los medios como los estadounidenses para convertir un país infernal, en una arcadia perfecta, para asociar una sensación, una aspiración, un objetivo vital a un lugar, a un sueño, a un estado, a un país que, en definitiva, jamás existió y que jamás existirá.
La razón a todo esto la explica Chomsky con una sencillez abrumadora:
"Son muchas las estructuras mentales, sociales y culturales que los europeos están adoptando de los estadounidenses, pero si hay una que debe preocuparles esa es el total desprecio que nosotros tenemos por el desarrollo de una capacidad crítica a edades tempranas en la educación y que yo ya comienzo a detectar, de forma plena, en la mayoría de sistemas educativos europeos. (...) El petróleo, el pleno empleo y la industria armamentística no son, ni de lejos, tan importantes para los Estados Unidos como que haya miles de millones de jóvenes en todo el mundo que sigan creyendo que somos un país mágico y extraordinario".

Auténtico despropósito de artículo en The Objective cuando se analiza el exceso de fallecimientos durante ese año. Son unos cuantos los errores, pero vamos a analizarlos uno a uno.

¿Mueren 117 personas cada día por causas desconocidas?. Que haya exceso de mortalidad no quiere decir que los que mueren de mas lo hagan por causas desconocidas. En cada fallecimiento hay un certificado de defunción donde se indica la causa de la muerta y los fallecimientos sin causa determinada no suelen ser tantos. Para saber concretamente las causas de las defunciones de este año hay que esperar a que se consoliden los datos por el INE y suele ser una información que se publica con casi un año de retraso. La correspondiente a 2020 se publicó en noviembre del año pasado.

¿De dónde sale ese aumento del 94% del exceso respecto a 2019?. Si nos atenemos a los datos que hay en el artículo, de 2.862 a 32.058, el incremento es de 1020%. Indagando de donde ha podido salir ese 94%, he encontrado que puede haber sido de confundir el cálculo de un incremento con un descuento: 2.862 en 2019 hacen 7,8 al día y 32.058, hasta acabar septiembre, hacen 117, 4 al día. De 117,4 a 7,8, el descenso es casi un 94%.

Cuando se ponen a desglosar los excesos por tramos de edad, resulta que la suma es mayor que el exceso total de 32.058: 23.239+6.393+2.911+1.655+236+102=34.536

Estos datos de EuroMomo no son del exceso de fallecimientos en 2022, corresponden sólo al exceso del mes de julio. El exceso acumulado durante 2022 está actualmente por debajo del 10%.

Y para acabar, el despropósito es tal que hasta han convertido septiembre en un mes de 31 días.

Parece ser que Florida quiere castigar cualquier delito de agresión sexual a menores de edad con la pena de muerte. A primera vista parece una buena idea —pedófilo muerto, abono para mi huerto—, pero hay que indagar un poquito más en todo esto…
Primero, porque la pena de muerte sólo te la imponen si te pillan. Y obviamente, si sabes que tanto el asesinato como el abuso sexual conllevan la misma pena, pues el niño no sale vivo del acoso.
Y segundo, y muy preocupante, es que han hecho que hacer un espectáculo drag delante de niños sea un delito de agresión sexual. Aunque el espectáculo consista en vestirse de, qué te digo yo, hada de las mariposas, sin enseñar ni un cachito de carne, y contar cuentos.
Por lo tanto, cualquier drag queen que se haya sentado a contar cuentos delante de niños, es una agresora sexual que puede ir a la silla eléctrica.
Pero ojo, que no para aquí.
Porque han redefinido los espectáculos de drag queen como "persona que se vista con un género no congruente al de nacimiento", por lo que… esto incluye a todas las personas transgénero, sea cual sea el contexto.
Si eres transgénero y se te ocurre ir al McDonalds a comerte una hamburguesa con tus amigas… si hay niños, estarás cometiendo un delito de agresión sexual. Si eres profesor, profesora o profesore trans… tendrás que dejar tu trabajo, porque estarás cometiendo un delito de agresión sexual sólo por existir mientras estás explicando matemáticas.
Y así, de una, estás convirtiendo a todo un segmento de población en carne de patíbulo. Sin más.
Como os digo, esto me quiere traer a la memoria una palabra… una palabra que empieza por G… ¿me ayudáis?
Una charla informal con una amiga me recordó hace pocos días algo que he oído ya varias veces. Hay parejas que todavía llegan vírgenes al matrimonio, parejas jóvenes, pese a que ellas se la han chupado a sus novios y ellos las han penetrado analmente. A mi me suena risible, pero especialmente entre miembros del Opus se ha extendido la idea de que todo lo que no sea penetración vaginal no es sexo, y así pueden cumplir sus preceptos religiosos y dar salida al impulso normal de cualquier pareja, que es follar. Mi amiga decía atónita que lo que menos entendía era que estuviesen más dispuestas a chuparla que a dejar que se la metan, porque una felación es algo mucho más personal. En realidad estaba dándole la razón a los del Opus, son novios de larga duración, tienen relaciones muy íntimas y personales antes de casarse.
No creería nada de esto, y menos aún escribiría sobre ello, de no ser porque no es la primera, ni segunda, ni tercera vez que lo oigo, y porque estando en contacto con personas de 25 a 35 años he visto un crecimiento de la fe católica que hubiera creído imposible a estas alturas. La última boda a que me invitaron acabó con canciones de misa a la guitarra por los novios y sus amigos, cosa que me dejó con el culo absolutamente torcido. Nada de copas de más y Bad Bunny o Rosalía.
No descarto que yo me haya relacionado por casualidad con una minoría que no representa a la sociedad en su conjunto, me creo más los análisis del CIS que dicen que los creyentes son cada vez menos. Pero algo muy insólito le pasa a una parte de la juventud española cuando abrazan la fe, la sodomía y la felación pero no la penetración, y cuando la extrema derecha les parece una opción política más atractiva que las demás. ¿Ahora rebelarse es esto?
El contenido del artículo es una traducción (o intento de traducción) de este vídeo del canal "Professor Dave Explains":
He intentado dividir el texto en secciones.
Las imágenes intentan reflejar las existentes en el video, pero no son las mismas.
En un video reciente, analicé un segmento de Piers Morgan en el que inicialmente me pidieron que participara. Se trata de personas como Terrence Howard, Candace Owens y el fervor anticientífico, anti-intelectual y antisistema que provocan en el público en general. Después de mi comentario sobre lo que todos dijeron en el panel, cerré el video con un ensayo breve que resume muy bien algunas de mis ideas sobre este enorme problema potencialmente apocalíptico. Muchos me pidieron que lo subiera por separado para facilitar su difusión. Eso es todo. Por favor, difundan esto por todos lados, ¡tal vez ayude!
Para empezar, esperaba profundizar en esta cita de Isaac Asimov:

"Existe un culto a la ignorancia en los Estados Unidos y siempre ha estado ahí. La presión del anti-intelectualismo ha sido un hilo constante abriéndose paso a través de nuestra vida política y cultural, alimentado por la falsa noción de que la democracia significa que mi ignorancia es tan válida como tu conocimiento."

Esta cita data de 1980 y ha sido repetida por otros grandes pensadores como Carl Sagan, que habló acerca de la incapacidad del público para comprender la tecnología que todos utilizamos en nuestro día a día y su inhabilidad para crear su propia agenda o realizar las preguntas correctas, culminando en una celebración de la ignorancia. Sagan dijo esto en 1995.
Incluso ellos dos no podrían haber imaginado hasta qué punto ha empeorado la situación en el siglo XXI, ahora con gente cuestionándose la forma de la Tierra y la validez de la aritmética básica.
Este fervor anti-científico nos hace fáciles de manipular, porque cualquier mensaje contrario es adoptado masivamente, independientemente de quién lo cuenta o cuales son sus intenciones.
Estamos siendo testigos de un imperio multimodal anti-ciencia operando mediante los medios de comunicación masiva y la legislación, avanzando hacia la promoción de pseudociencia aprobada por el estado.

Y no tenemos que especular acerca de lo dañina que puede resultar esta situación. Tenemos la historia para ayudarnos a reflexionar. La persecución de científicos en el régimen de Stalin era algo generalizado.
Trofim Lysenko era alguien sin conocimientos científicos que fue ascendido a una posición científica de alta responsabilidad en el gobierno de Stalin y que consiguió convencerle de que el estudio de la genética y la relatividad eran perjudiciales. Negó la existencia de los genes.
Para enfrentar los problemas agrícolas, promovió la práctica pseudocientífica llamada "vernalización" y millones de personas murieron de hambre como resultado de las malas cosechas.
Los científicos que rehusaban renunciar a la genética eran destituidos o incluso ejecutados. ¿Estamos en riesgo de repetir eventos similares? Por supuesto.

Afrontemos la realidad, Trump va a ganar las elecciones. ¿Podría él llevar a una personalidad pseudocientífica similar a Lysenko a su gabinete presidencial y empezar a perseguir a científicos de verdad? Sin lugar a dudas.
¿Intentará expandir el poder ejecutivo y abusar de su posición hasta el punto del autoritarismo? Probablemente. Y hay una gran cantidad de gente con dinero que le ayudará a intentar conseguirlo.
No entraré en detalles acerca del "Proyecto 2025", pero no se trata de una conspiración. Es un plan de verdad para hacer avanzar a América hacia los primeros estadios de una teocracia cristiana y ya está en marcha.
Este es el mal que está a las puertas y mientras debería recibir mucha más atención que gente como Terrence Howard, deberíamos reconocer que hay diferentes tonalidades del mismo fenómeno.

El sentimiento anti-científico no apareció espontáneamente del aire. La ciencia se está volviendo cada vez más complicada y por lo tanto más difícil de entender por el público, de modo que algunas personas arremeten contra ella debido al malestar que ello les produce.
Pero lo más importante es que hay intereses creados en promover esta mentalidad provenientes de "think tanks" financiados por el partido Republicano, la creación deliberada de una población que no sólo es analfabeta en ciencias, sino que también es activamente hostil hacia la ciencia.
La negación del cambio climático actúa en favor de los intereses de los productores de energía. La negación de la biología básica evolutiva actúa en favor de los intereses de los teócratas Cristianos.
Estos esfuerzos llegan arriba del todo de la escalera a figuras como los hermanos Koch. No estoy diciendo que Terry Howard esté financiado por los hermanos Koch, pero conduce esta actitud de negación de la realidad y hostilidad ante cualquier forma de experiencia a esta extraña prominencia que ahora tiene a gente cuestionando las matemáticas de primaria.
Para manejar una agenda opuesta a la ciencia, hay que popularizar la noción de que la ciencia está equivocada y es malévola.

Las universidades, los lugares en los que se gana conocimiento, son malévolas. No vayáis allí a aprender nada, de modo que no podréis averiguar como resistiros a nuestro lavado de cerebro, tampoco aprendáis como organizaros y derribar nuestras estructuras políticas.
Las universidades son lugares famosos por mantenerse frente a los poderes fácticos, así que tienen que ser demonizadas. Es una campaña exitosa porque mucha gente está feliz de tener una razón para no tener que aprender nada y poder aferrarse a sus creencias primitivas sin base o auto-examen alguno.
No hace falta decir que la religión es uno de los factores impulsores principales de la mentalidad anti-científica porque el progreso científico, en especial en las últimas décadas, ha desafiado muchas de las narrativas religiosas, como la divina e inmaculada creación.
Esto desencadena en la gente con profundas creencias religiosas el miedo a la mortalidad, a medida que su narrativa se erosiona, de modo que arremeten contra la ciencia precisamente del mismo modo en el que se defenderían de una agresión física, con hostilidad y tribalismo.
Al mismo tiempo, este no es exclusivamente un problema religioso, en estos momentos ha permeado por completo en la política secular. Yo mismo no soy partidario del partido Demócrata y no votaré a los Demócratas a razón de una desilusión total con el partido, ya que no tiene en mente los mejores intereses para la población.
Pero el partido Republicano es caricaturescamente apocalíptico en comparación. Ignorante, orgullosamente estúpido, en negación de toda ciencia, activamente empujándonos atrás hacia la edad oscura en términos tanto de ignorancia como de control autoritario por parte de la iglesia.
A raíz de esto, pretender que a idiotas como Terry se les debería dar voz es absurdo. Él no es el culpable pero exacerba tendencias preexistentes. No se merece una plataforma. No forma parte de ningún tipo de conversación legítima. Y muchas de las personalidades con algún tipo de conocimiento legítimo que se meten con calzador en la conversación también tienen motivos ocultos y solo sirven para confundir más al público, como Eric (Weinstein).

Así que vayamos al grano. ¿Cuál es la esencia del anti-intelectualismo?
Se reduce a tres principios:
Rechazo de la razón / lógica / hechos por emociones / verdades absolutas religiosas.
Esencialmente poner las emociones por encima de los hechos.
Rechazo de las instituciones de élite y la élite social/intelectual.
La creencia de que la búsqueda del conocimiento solo tiene valor cuando dicho conocimiento tiene aplicaciones prácticas, concretamente el beneficio económico.

Este movimiento pretende parar la adquisición de nuevos conocimientos que socavarían a los grupos privilegiados y de poder. La desinformación que beneficia a aquellos en el poder se perpetúa y a aquellos que dicen la verdad a ese poder se les difama y se destruye su reputación de manera preventiva.
Es cierto que la esfera educativa no está exenta de culpa. Parte del desdén hacia la academia está fomentado por el creciente coste de la educación. Pero esto no es en sí mismo una justificación para abandonar la santidad de los centros de conocimiento.
Las grandes corporaciones no ven desafiados sus intereses financieros cuando el público no puede ni siquiera identificar los problemas que les perjudican, perpetuando así su propia subyugación. Podemos, históricamente, culpar a la industria del petróleo, la industria del tabaco y demás, pero no lo extendemos al conocimiento científico per se.
Políticos, corporaciones e instituciones religiosas son los que más se benefician de promover el anti-intelectualismo. Promulgan la politización de cuestiones no partidistas, polarizando temas como el cambio climático tan severamente que simplemente reconociendo la ciencia básica se ve uno condenado al ostracismo. Esto se extiende al ámbito social con la misma facilidad.

El anti-intelectualismo genera nacionalismo, o la misma lealtad ciega a un órgano de gobierno que está sembrando activamente las semillas de la división. Esta es la razón por la que se equiparan movimientos como "Black Lives Matter" o cualquier otro tipo de movimiento por la justicia social con el "fascismo" y la justificación para ello siempre implica el invento de intenciones violentas de la nada. Esto, a su vez, se utiliza para justificar la intervención de unidades de policía militarizadas bajo la falsa premisa de la protección.
Y por último, el anti-intelectualismo promueve el escepticismo hacia lo que se percibe como autoridad, al mismo tiempo que exige que la gente siga ciegamente a los demagogos que son amplificados por las redes sociales.
La gente que cae en esta forma de pensar pondrá un nivel no razonable de escepticismo sobre el conjunto de conocimientos producidos por miles de científicos de todo el mundo bajo todos los tipos de gobierno, tanto en el sector público como en el privado, pero no tendrán duda alguna en creerse todas las narrativas de las personalidades que les dicen aquello que les gusta, narrativas plagadas de verdades distorsionadas y mentiras casi sin excepción.
Esta gente encuentra consuelo en la fuerza y confianza que dichas personalidades transmiten en un llamado a las creencias compartidas. Es por ello que Trump célebremente declaró que "podría disparar a alguien en medio de la quinta avenida y no perdería votantes". Porque su idolatría hacia él es emocional, no lógica.

Al final, y aquí viene Dave el disco rallado, la mentalidad anti-científica y la negación de la realidad es la mayor amenaza a la que se enfrenta la humanidad. Tomemos por ejemplo una película como "No mires arriba". Aunque es obviamente satírica, la forma en la que el público en general reaccionaría en esta era moderna hacia cualquier amenaza existencial fue representado magníficamente.
No hay problema menos político que un cometa acercándose para matarnos a todos. Y aún así, el cometa fue hiper-politizado, se convenció a la gente de que el cometa ni siquiera existía y un tecno-oligarca megalómano nos jodió a todos.
En mi estimación eso es aproximadamente lo que pasaría si hubiera una nueva y mucho más mortífera pandemia o alguna situación similar. Y la culpa no es de la comunidad científica. Son los tertulianos y los demagogos los que abusan del poder de internet para distorsionar la percepción pública de la realidad. Gente como Joe Rogan no es la culpable principal pero tampoco son inocentes y merecen su parte de crítica por amplificar el caos para obtener ganancias monetarias.
Y desafortunadamente aparte de neutralizar directamente a las fuentes de desinformación y promover el conocimiento científico en general, no tengo ninguna solución significativa para esta receta para el fin del mundo. No sé cómo cambiar fundamentalmente la naturaleza humana para que sea bien menos corrupta y manipuladora o menos ciegamente crédula. Debo admitir que mi optimismo juvenil ha disminuido a medida que he entrado en la mediana edad. Pero no pienso rendirme todavía.
Pocos axiomas hay más evidentes en una democracia que "una persona, un voto", pero no todos cuantos participan de la democracia son demócratas. Así, podemos encontrar en distintos tiempos y lugares maneras variadas de suprimir votantes, ya sea de manera dura o blanda, perpetradas por personas poco amigas de la participación democrática.
Las tácticas de supresión de votantes existen en dos variedades en función de su invasividad: blandas o duras.
Las tácticas blandas para suprimir votantes son distintas formas de hacer que una persona o grupo de personas decidan no votar. Aquí lo importante consiste en plantar en su cabeza la semilla de la idea de abstenerse, de tal manera que la abstención germine por sí misma. Sería como la película "Origen" (Inception), de Christopher Nolan.
Una de estas tácticas es la difusión de bulos con el fin de promover la abstención. Esta clase de falsas informaciones pueden ser tanto sobre el procedimiento mismo para ejercer el voto, como sobre la limpieza de las elecciones, como de cualquier otro tipo que pueda resultar capaz de hacer que un elector decida abstenerse o que su voto acabe no contando. Sobre la primera variante vimos ejemplos procedentes tanto del entorno de Vox como del de Podemos:
En EE.UU se pueden ver estrategias más creativas, como la difusión de bulos sobre "procedimientos alternativos de votación". Así, cuando fueron las elecciones presidenciales de 2016, una información que circuló, principalmente dirigida a ciudadanos negros, era que se podía votar mandando un SMS a un determinado número. No se sabe cuál fue el nivel de efectividad, pero el intento de supresión ahí está.
Sobre el segundo estilo, no dejaron de circular informaciones, infundios, pamemas, camelos, dimes, diretes, y cuentos chinos con el fin de hacer que votantes de distintas formaciones políticas se quedasen en casa ya que las elecciones estarían supuestamente amañadas y por tanto ni merecía la pena ir a votar.
Dentro de las tácticas blandas nos encontramos también las encuestas desmotivadoras. En este caso no se cuestiona la limpieza del procedimiento electoral, sino que se vaticina un resultado catastrófico. La idea detrás de esto es sencilla: "¿Para qué voy a votar si la derrota es segura?". Las encuestas previas a las elecciones generales daban, por norma general, una victoria rotunda del PP, asegurando un gobierno con Vox. Estas encuestas tenían por finalidad desmoralizar al votante de izquierdas para que considerase la opción de no votar.
Las tácticas duras, por su parte, son directamente intrusivas a nivel material. En España la única táctica dura de supresión de votantes que haya habido ha sido el procedimiento del voto rogado para los españoles residentes en el extranjero. Al hacer muy difícil el procedimiento para ejercer el derecho de sufragio, la inmensa mayoría decidió ni siquiera intentar ejercerlo.
EE.UU, no obstante, es una auténtica factoría de ideas para suprimir votantes, y a ese respecto nadie iguala la creatividad del Partido Republicano, que parece disponer de las mentes más nefarias. Vamos con ejemplos, que la lista es espectacular:
- Reducir mucho el número de locales electorales en los barrios negros, inmigrantes, y pobres. Esto hace que en los barrios donde se vota habitualmente demócrata sea mucho más difícil votar. Si en un distrito de clase media hay un local electoral por cada 2.000 habitantes, se tardará poco en votar. En un distrito pobre, en cambio, pondrán un local electoral por cada 20.000 habitantes, haciendo que se formen colas de varias horas de duración para votar. En martes laborable.
- Seleccionar cuidadosamente qué tipo de documentos de identidad se consideran válidos para votar. El carnet de estudiante, emitido por las autoridades estatales, tiene igual probabilidad de que lo tenga un negro que un blanco, así que mejor no permitirlo. El permiso de portar armas a la vista, en cambio, es 6 veces más probable que lo tenga un blanco. El carnet de conducir es 3 veces más probable que lo tenga un blanco, así que también vale.
- Reducir el período de voto anticipado. Las personas menos pudientes tienen una mayor tendencia a ejercer el voto anticipado ya que el martes electoral es laborable, así que hay que reducir su capacidad para votar, limitando a unos pocos días el plazo de solicitud de voto anticipado, y reducir también los plazos para ejercer voto anticipado.
- Limitar el voto por correo. En este apartado se les ocurre de todo: desde que sólo se pueda ejercer el voto por correo por causa médica hasta que la identidad de quien quiera ejercer este derecho tenga que ser certificada por un notario, o que haya que aportar dos testigos que certifiquen tu identidad en el momento de entregar el sobre en la oficina de correos.
- No permitir que en el período de voto anticipado abran las oficinas de las comisiones electorales en domingo. En vez de abrir todos los días como es ordinario para estas oficinas en ese concreto período, abrirían de lunes a sábado. Se da el caso de que entre las comunidades negras existe un programa llamado Souls to the Polls, por el que los feligreses o curas se ofrecen a llevar a la oficina electoral después de misa a a la gente que no tenga coche pero quiera votar.
- Pérdida de derecho de voto si entras en prisión. Hay estados en que si has tenido una condena con pena de prisión, pierdes tu derecho de voto para siempre jamás, a menos que el gobernador te conceda la gracia extraordinaria de restaurarte tus derechos civiles. Para más inri, el siguiente gobernador podría decir revocar la gracia otorgada por el anterior.
Por último, hay un caso peculiar de supresión de votantes en España, pero que no es algo orquestado sino iniciativa particular de ciertas gentes malintencionadas: inducir votos nulos por despiste.
Si un sobre contiene dos papeletas de un mismo partido, se considera como voto válido ya que se tiende a asumir que se ha producido un despiste, y que el votante habría cogido dos papeletas del montón sin haberse dado cuenta; en cambio, si hay dos papeletas de partidos distintos, se considera el voto como nulo. Así, puede haber personas que cuando acceden a la cabina de votación introducen papeletas su partido preferido en los sobres vacíos, de tal manera que un votante que no preste excesiva atención pueda acabar votando nulo.

Se puede echar abajo un auditorio con música. No literalmente, claro. Pero hay una obra llamada "Krzesany", del compositor polaco Wojciech Kilar, que lo consigue casi en todos los sentidos. Este buen señor, fue el autor de las bandas sonoras de El Pianista y Drácula (la de Coppola), varias películas de Polansky, entre otras, y es un autor de obras orquestales contemporáneas muy reconocido en el mundo musical.
Krzesany es el nombre de una danza del folklore polaco, lo que se expresa con claridad al final de la obra.
Puede oírse entera aquí (son sólo 17 minutos):
www.youtube.com/watch?v=0T9wZvdTNvs
Sólo por curiosidad, os sugiero que lleguéis a oírlo hasta el final. Para quien no quiera oírla entera, aquí creo que es un buen momento para tomar una impresión de lo que viene:
(Además de los violines se oye un golpeteo: son los arcos de los contrabajos golpeando las cuerdas)
Empieza a formarse una especie de ola amenazante con las cuerdas en divisi, es decir, tocando por secciones melodías separadas, y los timbales (tres percusionistas nada menos, es decir, seis timbales tocando a la vez) produciendo un tronar constante.
Y va in crescendo, a lo bestia hasta que llegamos aquí, donde la orquesta cambia abruptamente a esta música alegre, festiva, brillante, propia de las canciones populares:
Y aquí viene el final arrollador. Cuando parece que es esta canción la que se va a llevar el protagonismo empiezan a entrar instrumentos con disarmonías, improvisaciones, ruido, truenos, rayos y berridos. Todo es un caos hasta que la sección de viento entera se levanta. Sí, sí, los músicos se levantan de sus asientos y trompas, trompetas, trombones tocan un acorde atronador que pasa por encima de todo como un tsunami y... fin.
Sé que no es del gusto de todos los públicos. Tuve la suerte de oírla hace poco tocada por la OCNE dirigida por Krzysztof Urbański, el mismo director que aparece en el vídeo. Aseguro que en vivo hace que te tiemblen hasta los huesos por dentro.
Espero que alguien lo haya disfrutado tanto como yo.
Por cierto, sé que no siempre es posible, pero esta obra pierde todo su efecto si se oye en el móvil o con unos altavoces pequeños. Si es posible, mejor con unos auriculares de calidad o ya puestos, un buen equipo de sonido a volumen adecuado, es decir, ALTO 
Para los que estáis comentando el artículo «El algoritmo eres tú» os comento varias cosas:
Menéame no tiene problemas financieros y obtiene beneficios anualmente, con la incorporación de la comunidad a las tomas de decisiones mediante el «Consejo consultivo» lo que queremos es dinamizar el proyecto y ponernos metas ambiciosas.
menéame