Imaginad que se pusiera en el Hipercor de la Meridiana, en Barcelona, una placa conmemorativa que dijera:
"Hipercor Meridiana
El hipermercado se encontraba en plena actividad, con los trabajadores en sus puestos y familias realizando sus compras.
El 19 de junio de 1987, combatientes del Comando Barcelona, bajo las órdenes del Movimiento de Liberación Vasco, E.T.A., colocaron explosivos en el aparcamiento.
Se realizaron llamadas telefónicas de advertencia a la Guardia Urbana de Barcelona, a la administración del propio establecimiento y al diario Avui, instando a los ocupantes del supermercado a que lo abandonaran de inmediato.
El establecimiento no fue evacuado y, tras 40 minutos, la bomba explotó. La primera planta del garaje quedó destruida y, para pesar de E.T.A., murieron 21 personas."
¿Qué pensaríais? Si me preguntan a mí, pensaría que los asesinos están intentando justificarse, echando la culpa a los muertos de haber sido asesinados, de sus propias muertes. La culpa fue suya por no abandonar el edificio, no de los que pusieron las bombas… (¬_¬)
También pensaría que un letrero así sería imposible, nadie podría ser tan miserable como para matar a otro y, haciéndose la víctima, echarle la culpa al occiso de haber sido asesinado y, encima, hacer una placa para hacer ver a todos que ellos no son los culpables.
Pues, contra todo pronóstico, sí hay alguien así de miserable. Igual os suena el nombre: Netanyahu.
En 1946, el grupo terrorista sionista Irgun, comandado por Menachem Begin, que después sería Primer Ministro de Israel, puso explosivos en el Hotel Rey David de Jerusalén, usado por entonces por las fuerzas británicas, ya que Palestina era un Protectorado bajo el mando del Reino Unido. Por cierto, fueron los británicos, con su Declaración Balfour, los que propiciaron que los judíos europeos se trasladaran a Palestina, entre otras opciones que se barajaban (Madagascar, Sudán…) La forma de agradecérselo de los sionistas fue echarlos a bombazos: los británicos abandonaron Palestina hartos de la violencia sionista.
El 22 de Julio de ese año pusieron 350 Kg. de explosivos repartidos en 6 cargas que colocaron en un café en el sótano del hotel, en las columnas que soportaban el ala usada por al Secretaría Británica, en la que no sólo estaban los británicos, tanto militares como civiles, sino civiles locales, tanto judíos como árabes, empleados del hotel, empleados de las oficinas… El hotel quedó así:

¿El motivo? Destruir los expedientes de los detenidos judíos, muchos por violencia contra los británicos, archivados en el Secretariado Británico, de manera que no tuvieran más remedio que soltarlos por falta de pruebas, de declaraciones, etc.
Los terroristas dijeron después ellos llamaron tres veces y que los británicos no les hicieron caso. La bomba explotó a las 12:37. La primera llamada fue a las 12:22 a la centralita del hotel, no a la del Secretariado Británico. En el hotel estaban acostumbrados a recibir ese tipo de llamadas con amenazas falsas, así que la ignoraron. La segunda, a las 12:27, al Consulado Francés, adyacente al hotel: cerraron las cortinas, por si acaso… La tercera llamada, a las 12:31, seis minutos antes de la explosión, fue al Palestine Post, que llamó a la policía, ésta acudió al hotel y descubrieron parte de los explosivos, en el sótano, pero ya era muy tarde, aunque hubieran querido, no había tiempo material para evacuar el local.
Murieron 41 árabes, 28 británicos, 17 judíos, 2 armenios, 1 ruso, 1 griego y 1 egipcio, un total de 92 muertos, más 45 heridos.
En 2006, con ocasión del 60° aniversario del atentado, acudió al hotel, invitado por el Centro Menachem Begin, el lider del Likud, de la oposición y ex Primer Ministro, Benjamin Netanyahu, ceremonia en el que se colocó la siguiente placa conmemorativa (está en hebreo e inglés, esta es la parte inglesa):

Traducción:
"Hotel Rey David
El hotel albergaba la Secretaría del Mandato Británico, así como el cuartel general del ejército. El 22 de julio de 1946, combatientes del Irgun, bajo las órdenes del Movimiento de Resistencia Hebreo, colocaron explosivos en el sótano.
Se realizaron llamadas telefónicas de advertencia a la centralita del hotel, al «Palestine Post» y al consulado francés, instando a los ocupantes del hotel a que lo abandonaran de inmediato.
El hotel no fue evacuado y, tras 25 minutos, las bombas explotaron. Todo el ala oeste quedó destruida y, para pesar del Irgun, murieron 92 personas."
Aparte de la placa miente (la explosión se produjo 15 minutos después de la primera llamada, no 25, otro intento de autodisculparse, "les dimos tiempo suficiente") Netanyahu justificó la colocación de la placa diciendo que el hotel era "un objetivo militar legítimo" y que el Irgun no atacaba a civiles. Por lo visto, se le olvidó, entre otras, esa acción del Irgun, el 9 de abril de 1948, en la que el entraron en una aldea árabe, Deir Yassin, y asesinaron a 140 civiles, incluyendo a los que se llevaron a la cercana Jerusalén para pasearlos por sus calles en una macabra procesión antes de ejecutarlos.
Los sionistas se hacen las víctimas y evaden su responsabilidad incluso cuando está así de claro que son los asesinos, y son tan miserables como para intentar hacer creer a los demás que la responsabilidad de sus crímenes era, "en realidad", de sus víctimas.