La historia de uno de los icebergs más antiguos del mundo está a punto de terminar, tras una impresionante travesía de 40 años que ha cautivado a los científicos. El iceberg, conocido como A23a, fue en su día el más grande de la Tierra, cubriendo una superficie de más del doble del tamaño del área metropolitana de Londres. Pero tras un recorrido lleno de giros e imprevistos, el A23a se ha derretido, fracturado y desintegrado de forma espectacular durante el último año.