Abandonar los fármacos contra la obesidad va seguido de una recuperación del peso, así como una reversión de los efectos beneficiosos sobre marcadores de salud cardiovascular y metabólica, como el colesterol elevado y la presión arterial alta. Lo confirma un metaanálisis publicado por la revista británica The BMJ, cuya investigación incluye 37 estudios publicados hasta febrero de 2025 en los que participaron más de 9.300 personas. Los resultados poseen relevancia pese a existir una limitación de datos: no deja de ser un fármaco de reciente.