Durante el último periodo glacial, en sólo unas pocas décadas la influencia del CO2 atmosférico en la corriente del Atlántico Norte tuvo como consecuencia incrementos de más de 10 grados Celsius en Groenlandia -como se indicó mediante nuevos cálculos climáticos realizados por investigadores del Alfred Wegener Institute y la Universidad de Cardiff. Su estudio es el primero en confirmar que hay situaciones en la historia de nuestro planeta en que un aumento gradual de las concentraciones de CO2 han producido cambios abruptos en las corrientes y el clima oceánicos en los "puntos de inflexión". Estos cambios bruscos, denominados eventos Dansgaard-Oeschger, se han observado en núcleos de hielo recolectados en Groenlandia. Los resultados del estudio han sido publicados en la revista Nature Geoscience.