Pero ahora, la ciencia apunta a que los microplásticos pueden alterar drásticamente la composición y diversidad de este ecosistema al destruir algunas de las bacterias que albergamos en nuestro interior para crear un ambiente completamente diferente que puede afectar a nuestras digestiones, pero también a otras partes del organismo.
|
etiquetas: comida , plástico , caos , intestino