En aras de la "eficiencia" (verbigracia: beneficios), se aprovecha la antifragilidad de ciertos sectores del mercado, pero a costa de fragilizar a la gran mayoría de la población.
La verdad de fondo que siempre se rehuye, supongo que por motivos ideológicos, es que una sociedad dotada de servicios públicos de calidad (Sanidad, pensiones, subsidios...) siempre será más robusta frente a eventos de Cisne negro (por seguir con Taleb), como pandemias, crisis galopantes o catástrofes naturales, que otra abandonada a los azares del Mercado. Lo hemos visto de sobra en los últimos tiempos, creo que no es necesario explicarlo.
Una cadena es tan fuerte como su eslabón más débil. Y en la cadena que hemos construido, cada eslabón cree bastarse a sí mismo.
#10 Los "primeros espadas" del partido ocuparían cargo, igualmente. Y me parece innegable que yendo en coalición aumentarían sus posibilidades de éxito. No hay más cera que la que arde.
PD: Y el negativo me lo has puesto tú antes de forma injustificada en otro comentario, hamijo.
#13Simplemente que para ellos se vivía mejor porque era una vida más simple y les funcionaba.
Añorar esa forma de vida más simple no equivale a añorar el franquismo, en otros países también se vivía con más lentitud que ahora.
Sin acritud, me parece que en este hilo algunos estáis confundiendo el culo con las témporas...
PD: Y por supuesto que hay excepciones a lo que afirma Giménez, no faltaba más, pero seamos serios. Gente que haya vivido aquella época y lo que añore sea estrictamente el franquismo, cuatro gatos.
#7 En realidad, la mayoría de esos ancianos* no añoran el franquismo, lo que echan de menos es la época en que fueron jóvenes, tenían salud y follaban que daba gusto (dentro del sacramento del matrimonio, por supuesto).
Añorar los tiempos mozos forma parte de la condición humana, aunque esos tiempos fueran una mierda. Negarlo no solo es falso, es estar más perdido que un pedo en un jacuzzi.
Es algo consustancial a la derecha. Aferrarse a creencias en dioses inexistentes y seres mágicos como a un clavo ardiendo.
La irracionalidad es su sello. La ciencia y el positivismo son como la peste para ellos, porque les ponen delante un espejo que solo refleja el vacío, y no pueden soportarlo.
PD: Por si aún tenéis dudas, solo tenéis que ver qué ideología tiene Friker Jiménez y sus colegas de tertulia...
La verdad de fondo que siempre se rehuye, supongo que por motivos ideológicos, es que una sociedad dotada de servicios públicos de calidad (Sanidad, pensiones, subsidios...) siempre será más robusta frente a eventos de Cisne negro (por seguir con Taleb), como pandemias, crisis galopantes o catástrofes naturales, que otra abandonada a los azares del Mercado. Lo hemos visto de sobra en los últimos tiempos, creo que no es necesario explicarlo.
Una cadena es tan fuerte como su eslabón más débil. Y en la cadena que hemos construido, cada eslabón cree bastarse a sí mismo.