El megavatio hora no había estado tan barato en estas fechas en los últimos cinco años, aunque se espera que suba de nuevo tras la primavera. Desde principios de enero a mediados de febrero el agua parecía no dejar de caer sobre España salvo en pequeños respiros puntuales que casi producían asombro allí donde se daban. Mientras, por toda España hubo un fenómeno, en cierto modo, aún más sorprendente: agua que en lugar de caer, subía. Lo hacía, además, para generar la electricidad más barata de los últimos cinco años gracias a las centrales