En esta ocasión, "Onírica", de Pedro Santaeulalia trae consigo una genialidad artística y una temática completamente nueva. Se trata de una niña confeccionada dos veces. Boca abajo, tal como quería ser. Normal, feliz y limpia, jugando con su muñeca. Arriba, frente al espectador, la realidad de la joven: bajo la miseria de la guerra, con una triste y remendada muñeca, el cuerpo sucio y un casco e la cabeza en lugar de flores.