El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL) ha desestimado las pretensiones de la trabajadora de Lidl despedida. Ello, después de negar que su participación sindical, o la falta de apercibimiento por la empresa, fuesen motivos para anular su despido disciplinario. Ángeles (nombre ficticio) trabajaba como adjunta gerente de tienda para el supermercado Lidl desde octubre de 2004, en la sede de Montearenas, Ponferrada. Un puesto de trabajo que, según la propia compañía, contaba con fuerte responsabilidad dentro del negocio.