La Organización Conjunta de Cooperación en Materia de Armamento (OCCAR) ha dado un nuevo impulso a la guerra electrónica europea al firmar en Bonn el contrato de cofinanciación del programa REACT II, un proyecto de ataque electrónico aerotransportado que coordina Indra con el respaldo de siete países de la Unión europea. La iniciativa refuerza la apuesta europea por dominar el espectro electromagnético en escenarios cada vez más disputados y complejos.