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Gonzos españoles: entre los apaches de Marsella

Gonzos españoles: entre los apaches de Marsella

El periodista español que en los años treinta se adentró en «El barrio de las fieras» marsellés, en un reportaje de periodismo gonzo que retrataba el pánico ante el fenómeno del apachismo, la subcultura criminal más fascinante de Europa, que entonces ya languidecía. La crónica fue realizada por Ignacio Carral, nuestro gran periodista de los bajos fondos.
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Partos (10): La altivez de Craso, la inteligencia de Orodes, la doblez de Abgaro y Publio el tonto'l'culo

[10a parte de la serie dedicada a los Partios, enemigos del imperio romano] Cuando Craso comenzó a planificar su 2a campaña contra los partos, se encontró con que su margen de actuación era menor del que había sido en el año anterior. Algo que afectaba a la cuestión de crucial que ya he descrito de por dónde avanzar. Artavasdes, el rey armenio, le había invitado a realizar su avance por Armenia, e incluso le había prometido que, de hacerlo así, el propio rey añadiría tropas a las romanas que incrementarían la acometividad del ejército invasor.
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Una instalación de escalera asciende al cielo como una ilusión óptica alucinante [ENG]

Una instalación de escalera asciende al cielo como una ilusión óptica alucinante [ENG]  

La engañosa escultura "Staircase to Heaven" del artista sudafricano Strijdom van der Merwe está diseñada para hacerte asombrar. Cuando se ve de frente, la imponente ilusión óptica parece ascender hacia el cielo en una pendiente, aunque la obra de 4,5 metros de altura en realidad se encuentra en un plano 'plano'. Van der Merwe se asoció con el artista taiwanés Chou Sheng-hsien para crear la escultura.
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Día Internacional del Cruasán: la receta del mejor cruasán de España 2021

Día Internacional del Cruasán: la receta del mejor cruasán de España 2021

El día 30 de enero es el Día Internacional del Cruasán, y nosotros los celebramos recuperando la receta de Panem, que ha logrado el título al 'Mejor Cruasán Artesano de Mantequilla de España' de 2021
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De un voluntario estadounidense en el frente, a las afueras de Kiev [ENG]

De un voluntario estadounidense en el frente, a las afueras de Kiev [ENG]

"Sentados cerca de la línea del frente, el último medio de transporte seguro parte hacia pastos más verdes. Queda un núcleo de unos 30 combatientes extranjeros de los cerca de 200 que había hace unos minutos..." "La base de la que venimos fue alcanzada por cohetes en las primeras horas de la mañana. Se ha confirmado la muerte de las personas con las que convivimos durante un par de días. Es sólo cuestión de tiempo que nuestra ubicación sea un objetivo. Estamos a punto de ser aislados por una columna de tanques rusos en cualquier momento..."
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Juan de Cáliz, un converso y la Inquisición de 1559

Juan de Cáliz, un converso y la Inquisición de 1559

Juan de Cáliz, un converso, fue un zapatero de San Martín de Valdepusa denunciado por blasfemar por un obrero que trabajaba para él, Alberto Rodríguez. Sobre el 10 de julio de 1559, a eso del mediodía, Juan encontró al obrero durmiendo, y le preguntó qué había hecho desde el amanecer hasta entonces, a lo que el obrero contestó que se había sentado a trabajar después de misa mayor. Entonces Juan de Cáliz dijo: “al diablo la misa mayor”. El obrero denunció a Juan ante el cura, y éste le recomendó que se personara ante el inquisidor.
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Renfe: la desidia sigue siendo su normalidad

Este artículo es una queja personal sobre el funcionamiento y el trato de Renfe, como viajero y sufridor habitual de su servicio de trenes.

El martes 23 de junio tenía reservado un viaje corto de los que volvemos a poder realizar una vez recuperada la movilidad. De Castellón a Tarragona en tren.

Mi Talgo "Torre del Oro" tenía hora prevista de salida a las 17:07 en Castellón y llegada a las 18:41 a Tarragona. Este tren sale desde Sevilla a las 8:35 de la mañana por lo que es habitual que lleve retraso y este martes el retraso era de 45 minutos.

Como la aplicación oficial de Renfe hace meses que no informa de los retrasos en los viajes comprados, tengo instalada en mi móvil la aplicación de Adif que sí que da esa información. Entro en la app y además del retraso, veo que el tren no para en Tarragona como dice mi billete, sino en la estación de Camp de Tarragona, una estación en mitad de ninguna parte, a 13 kilómetros (15 minutos en coche) de la estación de Tarragona ciudad.

Qué raro, pienso. Mi billete es a Tarragona, los paneles de información dicen que paramos en Tarragona y, sin embargo, la app del gestor de infraestructuras ferroviarias dice que paramos en otra estación.

Así que me acerco a la empleada de Renfe que se encarga de comprobar los billetes antes de subir al tren y le pregunto directamente: "Disculpe, el próximo tren ¿para en Tarragona o en la estación del Camp?"

Cara de descomposición, como si le hubiera preguntado por el próximo eclipse lunar: "Pues.. No sabría decirle, creo que para en Tarragona. ¿O era en Camp?" Aquí no sé si estaba hablando sola o con un diablillo morado invisible posado en su hombro. "Un momento y te lo consulto."

Y ese momento nunca llegó, la duda quedó en el aire sin respuesta. El tren llegaba con 50 minutos de retraso y en el luminoso que anunciaba las paradas seguía informando de que el tren paraba en Tarragona.

Subo al tren, ocupo mi asiento y todavía no sé dónde paro. Me acabo de subir a un tren que no sé dónde me va a dejar, pero resulta que mi situación todavía podía ser peor. No por mí, sino por otros pasajeros andaluces que iban en el mismo vagón.

El viaje dura poco más de hora y media, pero al pasar alrededor de media hora escucho bullicio y quejas unas cuantas filas detrás. Un grupo de cinco personas que estaban protestando al revisor. Pongo la oreja y me entero del fregao. Resulta que el tren que debía parar en Tarragona, en Vilanova i la Geltrú y en Barcelona, excepcionalmente iba a desviarse por la vía del AVE. Así que los viajeros que íbamos a Tarragona nos tendríamos que bajar en Camp de Tarragona y luego coger un autobús que en unos 20 minutos nos dejaría en Tarragona ciudad. Pero, ay, los pasajeros que querían parar en Vilanova i la Geltrú no les iba a llevar nadie, que se cogieran un cercanías en Barcelona, que les salía gratis. Esa parada en Vilanova quedaba suprimida y les estaba informando en esos momentos. Es decir, además de los 60 minutos de retraso, unos pasajeros que habían salido a las 8:35 de la mañana desde Sevilla, tenían que llegar a Barcelona y luego cogerse un Cercanías por sus propios medios para acabar llegando a Vilanova con seguramente más de 2 horas de retraso.

Por fin pasadas las 19:35 llegaba a Camp de Tarragona, todavía tenía que coger un bus que nos llevaría a Tarragona ciudad con lo que mi llegada a destino fue después de las 8 de la tarde. Con un retraso de más de una hora.

Así que hoy me conecto a la web de Renfe para solicitar la indemnización, un intercity, más de 60 minutos y menos de 90, según sus condiciones conlleva una indemnización del 50% del coste del billete. Pues no. En la web dice que por ese retraso no hay derecho a indemnización :shit:

Como no lo entiendo, llamo por teléfono para poner una reclamación y que me lo explique alguien a ver si es un error. Pues no, no es un error. Al otro lado del teléfono una teleoperadora me informa que si nos han llevado a destino en autobús no se puede solicitar la indemnización por web, que hay que hacerlo presencialmente en una estación. Y tengo un plazo de tres meses para solicitar esa indemnización. Y si no voy a una estación, pierdo la indemnización.

Así que ésta sigue siendo la normalidad en Renfe. Empleados que no saben las paradas de un tren, información falsa en las pantallas, retrasos de más de una hora en los trenes, revisores que comunican a los pasajeros que se han suprimido paradas cuando estamos a punto de llegar a otro destino, pasajeros que son abandonados en otra ciudad para que cojan un cercanías a su destino original, imposibilidad de solicitar indemnización a través de la web si te han metido en un autobús para finalizar el viaje.

Renfe, calidad, compromiso de puntualidad, rapidez y comodidad. JA.

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Los inventarios: fuente para la historia de la moda

Los inventarios: fuente para la historia de la moda

La ropa ha tenido una importancia clave a través de los siglos, no en vano es nuestra segunda piel. Las prendas tenían muchas vidas, se reciclaban y reutilizaban. Todo se confeccionaba a mano, ya que la mecanización a gran escala no se produjo hasta el siglo XIX. Según lo que hemos podido constatar a través de labor de archivo, su precio era elevado en comparación con otros elementos del ajuar doméstico, de hecho se recogía en los inventarios post-mortem, como una partida más de los bienes del difunto.
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Los levantamientos jacobitas: las guerras civiles en la Inglaterra del s. XVIII

Los levantamientos jacobitas: las guerras civiles en la Inglaterra del s. XVIII

Jacobo II había muerto en 1701 durante su exilio en Francia, sin recuperar el trono que su hija y yerno habían conspirado para arrebatarle. Será su hijo, Jacobo Francisco Eduardo, el “Viejo pretendiente”, quien en 1708 participará, con la ayuda de una flota francesa, en un intento fallido por desembarcar en Escocia
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Calculadora mecánica "Octadat" de base 8 para programadores informáticos [ING]

Calculadora mecánica "Octadat" de base 8 para programadores informáticos [ING]  

La calculadora electrónica de mano fue desarrollada tras haberse implantado los ordenadores convencionales, y hubo un periodo en el que programadores e ingenieros informáticos tuvieron que utilizar calculadoras mecánicas para realizar cálculos en base 8 y base 16. Se desarrollaron varias calculadoras especializadas para su uso. La calculadora mecánica Octadat fue fabricada por la compañía alemana Addiator Gesellschaft, y se utilizaba para sumas y restas en base 8. También fabricó una calculadora en base 16 llamada Hexadat
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Escripofilia

Escripofilia  

La escripofilia es la denominación que recibe la afición al coleccionismo de antiguos certificados y títulos de valores comerciales, principalmente acciones y obligaciones, aunque también incluye bonos, deuda pública y similares. Contribuye a preservar los testimonios de la historia de los mercados financieros y de valores. Algunas emisiones fueron verdaderas obras de arte, usando los mejores diseños y las más avanzadas técnicas de grabado de la época, impresas a varias tintas y personalizadas para reflejar la actividad e identidad del emisor.
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Reproducen la toma del Reichstag en el Patriot Park, el "Disneyland  militar" ruso  (ENG)

Reproducen la toma del Reichstag en el Patriot Park, el "Disneyland militar" ruso (ENG)

Cerca de 2.000 personas han participado en una recreación de la toma del Reichstag en 1945 por el Ejército Rojo en el Patriot Park, una "Disneylandia militar" en las afueras de Moscú. Vladislav Pedenko, subdirector del Parque Patriot, dijo que fue la mayor reconstrucción de la segunda guerra mundial del país y que había tardado más de seis meses en prepararse. Causó cierta sorpresa el que la maqueta parezca haber sido modelada sobre el edificio tal como es ahora, ya que tiene una cúpula de cristal como la diseñada por Norman Foster.
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El tenji: ¿Cómo es el braille japonés? [ENG]

El tenji: ¿Cómo es el braille japonés? [ENG]

El tenji (literalmente, caracteres puntescos) se basa en el braille original. Se desarrolló en el siglo XIX como el resto de sistemas. Las características fonológicas y ortográficas del japonés rinden a este sistema de un carácter único. El tenji usa un sistena de puntos para representar los kana. Se escribe en celdas de hasta 6 posibles puntos. Al contrario que el japonés de su época, se diseñó para ser leído de izquierda a derecha, incluye comas y puntos. En los 60 se desarrolló el kantenji con dos espacios superiores para escribir los kanjis
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George C. Parker, el timador que vendió varias veces los puentes de Nueva York

George C. Parker, el timador que vendió varias veces los puentes de Nueva York

Si hay una frase paradigmática en el mundo estadounidense de los timos es la que dice que si eres demasiado crédulo, entonces «I have a bridge to sell you» («tengo un puente que venderte»). Porque, claro, ¿quién iba a creerse que alguien podría tragarse que le venden muy barato el derecho a cruzar alguno de los puentes de Nueva York? Pues parece que había suficientes incautos como para que George C. Parker consiguiera colocarlos un buen número de veces, hasta que finalmente dio con sus huesos en la cárcel.
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El arte de trabajar el papel con Kanako Abe

El arte de trabajar el papel con Kanako Abe  

El artista japones con sede en San Francisco, Kanako Abe, nos sorprende con esta elaborada, minuciosa y detallada obra compuesta por retratos de animales.
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La obra que demuestra que Leonardo Da Vinci era ambidiestro

La obra que demuestra que Leonardo Da Vinci era ambidiestro

Es la conclusión de un estudio que analizó minuciosamente y con técnicas no invasivas el que muchos consideran el primer gran dibujo del artista y científico toscano.
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La colección de 7.400 reliquias que Felipe II reunió en El Escorial

La colección de 7.400 reliquias que Felipe II reunió en El Escorial

Cada rincón, muro, jardín o habitación que posee el Real Sitio de El Escorial es una muestra de la identidad de Felipe II, monarca que lo mandó construir. Sus creencias, su ideología y su forma de ver el mundo quedaron reflejadas en aquella fastuosa construcción que Juan Alonso de Almela definió como “la Octava Maravilla del Mundo”. Es por ello que su fervor católico y ultraconservador quedara patente en la inmensa colección de reliquias que llegó a reunir en El Escorial.
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Lord Byron y los luditas: no hay más rey que Ludd

Lord Byron y los luditas: no hay más rey que Ludd

Era, de hecho, desde el bosque de Sherwood desde donde el “general Ludd” firmaba sus misivas, cerca de Nottingham, allí donde las destrucciones de máquinas habían empezado, en noviembre de 1811, antes de propagarse a Yorkshire, principal centro lanero del país, y después a la región de Mánchester, cuna del capitalismo industrial.
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Historia de los Pasajes del Terror en España

Historia de los Pasajes del Terror en España  

[...] En concreto al año 1986, en Buenos Aires, donde se realizó la primera prueba de un nuevo concepto de atracción/espectáculo basado en el terror: “El Torreón del Monje”. Aquí el público, sin ningún tipo de protección, se convertía en víctima protagonista que transitaba por un laberinto en el que estaban representados los personajes más importantes del cine y la literatura del género de terror. [...]
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Frutas exóticas de Sudamérica: los sabores desconocidos que no cruzaron el charco

Frutas exóticas de Sudamérica: los sabores desconocidos que no cruzaron el charco

Cuando Cristóbal Colón descubrió accidentalmente América allá por el año 1492 se inició sobre el ‘nuevo mundo’ todo un proceso de colonización que trajo hasta Europa riquezas en forma de oro y piedras piedras preciosas y nuevos sabores que fueron aceptados de manera desigual en el Viejo Continente.
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Qué es el micropunto de estrella roja, la potente droga que apareció en las costas

Qué es el micropunto de estrella roja, la potente droga que apareció en las costas

La policía secuestró mediante operativos antidroga en Mar del Plata pastillas de LSD de máxima pureza conocidas como "micropunto de estrella roja", Se sabe que tiene una máxima pureza de LSD y tienen un tamaño mínimo"
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1984 y los Protocolos de los sabios de Sión. Mentira y ficción

Creo que es necesario llegar más allá de lo que dijo Wilbur Scott en sus principios de crítica literaria. Creo, por ejemplo, que 1984 es un libro de ficción, pero contiene más verdad que muchas enciclopedias. Del mismo modo, los Protocolos de los Sabios de Sión son una falsificación burda y miserable, ficción de mala calidad, pero visto lo visto en los últimos tiempos, parece que al mismo tiempo es totalmente verdadera.

La ficción puede ser un modo de contar la verdad. El más potente, quizás.

Alfred Toohey.

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¿Quién es Anne McClain, la primera persona acusada de cometer un delito en el espacio?

¿Quién es Anne McClain, la primera persona acusada de cometer un delito en el espacio?

El primer juicio por un delito supuestamente cometido en el espacio ya tiene resolución seis años después del comienzo del proceso y es favorable para la astronauta acusada de los hechos. Ella es Anne McClain y fue acusada por su expareja, la exmilitar Summer Worden, de haber consultado desde la Estación Espacial Internacional (ISS) y sin permiso su cuenta bancaria.
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Por qué la humanidad elige la esclavitud. Profesor Jiang Xueqin (traducido)

Por qué la humanidad elige la esclavitud. Profesor Jiang Xueqin (traducido)  

Este fragmento explora la mecánica de nuestra prisión voluntaria: desde lo que las experiencias cercanas a la muerte revelan sobre nuestro verdadero hogar espiritual, hasta cómo la validación social y el miedo a ser un "perdedor" se utilizan como cadenas para mantenernos sumisos.
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El ejército tardorromano II

Introducción

Como ya hemos visto en la anterior parte, el ejército romano sufrió una serie de modificaciones tanto en su tamaño como en sus tácticas y armamento a lo largo de los últimos siglos del Imperio. Como ya adelantamos, hubo cambios no sólo de índole técnica, sino también en su composición. Señalamos, por ejemplo, que la clase social de los caballeros sustituirá a los patricios y senadores en los roles más importantes dentro del ejército romano, pero la composición del ejército llegará a niveles más profundos con el proceso de barbarización que explicaremos a continuación. 

Enlace a la primera parte: (www.meneame.net/story/ejercito-tardorromano-i)

Los soldados

Reclutamiento

Vegecio nos ha legado una sección dentro de su obra dedicada a fijar las normas para la correcta selección de reclutas. En ella se establecen cuatro prioridades: la procedencia geográfica, la edad, la ocupación y las características físicas. Para Vegecio, la leva debe reclutarse al inicio de la pubertad para que el recluta tuviera tiempo de adquirir una buena formación militar. El insiste en escoger a los mejores reclutas no sólo en el plano físico sino también en el plano moral. 

El reclutamiento se realizaba entre ciudadanos romanos y sólo excepcionalmente entre esclavos. Los funcionarios, los curiales, y ciertas profesiones consideradas deshonrosas por la legislación romana, como los venteros, taberneros, cocineros y panaderos, quedaban exentos. Vegecio considera que pescadores, pajareros, pasteleros o tejedores y todos los que tengan una ocupación propia de mujeres, debían mantenerse alejados de los campamentos. Es curioso que en otras épocas, algunas de estas profesiones habrían sido consideradas completamente masculinas. Pero para él, la pesca, por ejemplo, no era una profesión vigorosa y que requiera esfuerzo físico real como sí hacía la carpintería o la herrería. En el Codex Theodosianus del año 380 se establecen términos similares a los de Vegecio en cuanto a los oficios. 

Con respecto a los esclavos, Trajano, en el Alto Imperio, ya se había mostrado bastante intransigente respecto al reclutamiento de esclavos. Él, en una carta a Plinio el Joven, estableció la necesidad de averiguar si los esclavos reclutados habían sido llamados por los reclutadores, en cuyo caso estos eran culpables; si habían sido entregados en sustitución, en cuyo caso el culpable era su propietario o si habían acudido por propia voluntad, en cuyo caso debía, el esclavo, ser condenado a muerte. Sin embargo, Marco Aurelio, en época de las invasiones de cuados y marcomanos, recurrió a la práctica excepcional del reclutamiento de esclavos y gladiadores. También en el 397, para hacer frente a la rebelión de Gildón en África, se pidió a los senadores que proporcionasen esclavos para enrolarlos en el ejército. Unos pocos años más tarde, en el 406, a raíz de la invasión de Italia por el godo Radagaiso, también se incluyó a los esclavos en el llamamiento general para tomar las armas, con el aliciente de ganarse la libertad aparte de un salario. 

La leva debía llevarla a cabo un ciudadano de posición elevada, normalmente gobernador provincial o, en Italia, un dilectator o reclutador, elegido específicamente para esa labor. Cuando había necesidad, de forma extraordinaria, enviaban responsables missi ad dilectum para Italia, o legati ad dilectum en el caso de las provincias senatoriales o dilectatores para las imperiales. La duración del servicio seguía siendo de 20 años en el siglo IV, pero en algunos cuerpos limitanei de poco prestigio podía llegar a 24. Desde Diocleciano, el servicio militar obligatorio se tornó más común. 

Los legionarios tenían prohibido casarse, pero ya en época del Alto Imperio se ignoraba bastante esta norma, permitiendo que formasen familias y reclutando muchas veces a los nacidos en los campamentos (esto se llamaba leva de origo castris). Septimio Severo, en el 197, abolió la prohibición. Supongo que no tenía sentido mantener una ley que de facto se ignoraba. De aquí acabó saliendo una legislación de Constantino I que obligaba a alistar a los hijos de soldados nacidos durante o después del servicio, convirtiendo la milicia en una carrera hereditaria.

También se forzó la leva en las zonas rurales a través del indictio, un tipo de tributo basado en la propiedad de la tierra. Cada comunidad estaba obligada a enviar una cuota determinada de hombres. En época de Trajano, Italia dejó de ser cantera de legionarios y sólo se reclutaron en ella centuriones y cuadros militares medios y superiores, así que la tropa provenía fundamentalmente de las provincias, especialmente, de las occidentales. A veces, estas comunidades pagaban un aurum tironicum, un impuesto metálico en sustitución de los reclutas. Esto llevaba a ciertas corruptelas entre los oficiales encargados del reclutamiento. Esto nos puede recordar a muchas prácticas de épocas posteriores como las de pagar para evitar el servicio y que sólo se podían permitir las clases altas. 

Muchos potenciales reclutas intentaron evitar el servicio. Una de las formas empleadas era la automutilación, por ejemplo, cortándose los pulgares. Constantino I estableció que los hijos de soldados mutilados de esta manera debían formar parte de las curias municipales. Como podéis imaginar, una norma así no evitó las mutilaciones. La cosa se fue radicalizando hasta que en 386 Valentiniano II estableció que los culpables de automutilación serían quemados vivos. Teodosio acabaría adoptando otra estrategia hacia finales de siglo estableciendo que dos mutilados equivaldrían a un recluta, y obligándolos a servir igual. El capítulo 18 del libro VII del Códex Theodosianus indica, en varias referencias, que existían oficiales encargados de capturar a los desertores. En el 403 se les da autoridad a los provinciales para no sólo capturarlos, también administrar justicia sobre ellos. Cabe señalar que muchas veces, incapaces de volver a su hogar, los desertores se convertían en saqueadores. Las penas aplicadas en tiempo de guerra eran, como era de esperar, más duras que en tiempo de paz.

Bárbaros

El concepto de barbarización del ejército romano es bastante famoso. Creo que todos tenemos bastante clara esta imagen de tropas germánicas incorporándose e incluso sustituyendo a las tropas romanas. Creo que es importante recalcar que en este contexto se debe interpretar la palabra bárbaro como sinónimo de extranjero. Y es que una buena parte de las tropas comenzaron a reclutar entre las tribus bárbaras a las que se había permitido asentarse en el interior del Imperio. Normalmente esto estaba incluído en el tratado por el cuál se les asignaba tierra, según el cuál debían proporcionar un número fijo de reclutas. A estos se les conocía como laeti o gentiles, pero servían en las mismas unidades y con un trato similar al de cualquier recluta romano. Esta práctica ya existía en tiempos de Augusto, simplemente se volvió más sistemática y habitual. 

El reclutamiento de Bárbaros, por tanto, no era una novedad. A veces, como parte de un tratado de paz, se obligaba a los vencidos a proporcionar tropas al Imperio; otras veces, se obligaba a los prisioneros de guerra a reclutarse destinándoseles lejos de su lugar de origen. No tenemos una estadística clara de la proporción de tropas extranjeras en el Bajo Imperio. Sí que la Notitia contiene un número elevado de unidades con nombres bárbaros como resultado de la regularización de unidades auxiliares o irregulares que actuaban bajo el liderazgo de sus jefes nativos ( socii  o foederati) a partir del siglo III, como es el caso del ala I Sarmatarum, Britania, una unidad de caballeros sármatas. 

La historiografía tradicional ha considerado esta abundante presencia de bárbaros como un signo desesperado ante la escasez de reclutas, y como un síntoma de mala calidad de los reclutas provinciales. Se da por hecho que el problema aumentó con el mayor uso de foederati, es decir, unidades dirigidas por sus propios jefes tribales. Esto se ha interpretado como una degeneración del ejército hasta convertirse en una banda de mercenarios dirigida por extranjeros. Sin embargo, las fuentes de la época no parecen haberlo contemplado como un problema y muestran unos reclutas tan leales y eficientes como los demás, incluso cuando luchan contra sus propios pueblos. A finales del IV, muchos cargos importantes eran ya de ascendencia bárbara, por lo que se habría asimilado culturalmente. En otras palabras: la barbarización del ejército no contribuyó a la caída de Roma, pero tampoco frenó las tendencias ya existentes dentro del Imperio. 

Civiles y cristianos

Los soldados del siglo IV recibían una paga muy modesta, mucho más que en siglos anteriores. Se debía a que el stipendium se pagaba en denarios de plata devaluados. Esta paga se completaba con pagos en especie como ropa y raciones de forraje para los animales. De vez en cuando, los emperadores hacían una donativa, una cantidad de dinero en efectivo. 

Las tropas comitanteses no tenían campamentos fijos, sino que vivían la mayor parte del tiempo acantonados en pueblos y ciudades, junto a la población, excepto durante las campañas que, entonces, establecían campamentos temporales. Esto llevaba a desórdenes y conflictos con los civiles que, frecuentemente, acusaban a los soldados de valerse de su fuerza para tomar más de los que les correspondía. Parece ser, según las evidencias jurídicas, que la tropa se hospedaba en casas particulares de forma obligatoria (hospitalitas). 

Los limitanei, no obstante, vivían en fuertes, algunos de ellos muy antiguos como los de Housesteads o Great Chester en el muro de Adriano. Los barracones se transformaron hacia finales del siglo III. En Housesteads, por ejemplo, un conjunto de habitaciones pareadas fue acondicionado para convertirse en seis estancias individuales con sus propios muros exteriores y separadas por estrechas callejuelas. No hay pruebas pero algunas teorías indican que podría haber hospedado a uno o dos soldados y sus familias; aunque otras señalan que el mantenimiento era más sencillo y menos costoso que reconstruir los viejos barracones siguiendo el diseño antiguo. 

A la nueva religión cristiana le costó un tiempo penetrar en las filas del ejército. Los soldados eran conservadores y mantenían las tradiciones del paganismo romano. Esta actitud plantea un problema para los historiadores dado que las fuentes cristianas insisten en la receptividad de los militares. Las fuentes cristianas hablan, por ejemplo, de que en 174 a la XII Legión Fulminata Dios les había proporcionado una lluvia milagrosa que salvó al ejército, el historiador pagano Dion Casio también creía esta historia. En la Apologética, Tertuliano afirma que los cristianos llenaban los campamentos. Encontramos menciones de cristianos sirviendo como soldados en la guardia pretoriana del siglo III. 

Sin embargo, en el 295 un tal Maximiliano fue convocado al servicio militar por leva anual y declaró “Non possum militare, non possum malefacere. Christianus sum”, o en cristiano: “no puedo servir en el ejército, no puedo hacer el mal, soy cristiano”. Esto le llevó al martirio. Parece que los primeros cristianos tenían una actitud variable hacia el ejército. Cabe señalar que, frecuentemente, los soldados actuaban como agentes del estado en la persecución de la primitiva iglesia cristiana. Pero a partir de los siglos I y II la represión del culto comenzó a ser esporádica y no dirigida por una autoridad central, como pogromos. En 252 la situación cambió, Decio ordenó la persecución de todo el culto en el imperio. Y aquí sí vemos que, en Egipto, numerosos soldados sufrieron persecución a lo largo del siglo III, también con Galieno en Judea. Dioclecianoo y Maximino aplicaron esta política con mayor rigor hasta llegar a aniquilar la Legión Tebana. 

La guerra

Desde el principio hemos estado comentando que los cambios sufridos por el ejército no fueron en detrimento de su calidad, sino que se adaptaron a las nuevas formas de hacer la guerra. E. Luttwak relanzó una tesis de Thomas Mommsen que afirmaba que, en los siglos III y IV, se pasó de una “defensa avanzada” a una “defensa en profundidad”. La “defensa avanzada” se caracterizaba por establecer guarniciones en la frontera y más allá, con el fin de evitar las incursiones bárbaras antes de que se realizaran. Pero esta estrategia siempre fue vulnerable a concentraciones inusualmente grandes de tropas enemigas. 

Por contra, el sistema de defensa en profundidad, se caracteriza por aceptar que las provincias de frontera serán el escenario de combate contra las amenazas de los bárbaros. Las fuerzas limitanei no intentarían repeler una incursión de gran tamaño, sino que se retirarían a las plazas fortificadas en espera de los refuerzos comitatenses. Aunque el tamaño de los ejércitos disminuye, las nuevas fortificaciones son más resistentes y están mejor preparadas para la defensa, ganando mucho tiempo. 

Esta tesis, aunque plausible, ha sido cuestionada por otros estudiosos, como B. Isaac. Él defendía que el imperio no tenía la capacidad de inteligencia o un plan militar centralizado para una estrategia de éste nivel. Afirma, además, que la estrategia de defensa seguía siendo esencialmente agresiva. La teoría defensiva carece de evidencias que la corroboren, ni en la Notitia Dignitatum, ni en ningún otro registro. De hecho, las evidencias arqueológicas muestran que las fortalezas están en una disposición muy similar a la del siglo II. El ejército mantuvo, en gran medida, gran parte de la estrategia de la época alto imperial. 

Una de las estrategias que sí mantuvo el imperio en cuanto a defensa fue la de mantener tratados de asistencia mutua con las tribus que vivían en las fronteras. Se comprometían a defenderlas de los ataques de sus vecinos, a cambio de que se abstuvieran de hacer incursiones y evitaban que las tribus vecinas hiciesen lo propio. Oficialmente tenían el estatus de tributario, en la práctica la lealtad del aliado fue asegurada a menudo gracias a donaciones o subvenciones por parte de Roma. 

Cabe señalar que las amenazas a las que se enfrentaban eran distintas. En el Este se enfrentaban a los persas sasánidas, que a inicios del siglo III habían suplantado a los partos. Hablamos de un imperio grande y poderoso, que llegó a penetrar profundamente en las provincias romanas hasta llegar a amenazar a Antioquía. Roma también lanzó expediciones a Persia, siguiendo la ruta a lo largo del río Éufrates. Ambos bandos fueron incapaces de transformar sus éxitos temporales en permanentes. Las batallas campales perdieron frecuencia y se tiraba mucho de tropas reclutadas entre los pueblos locales. 

En las otras fronteras el enemigo eran pueblos tribales, como sucedía en la época alto imperial. Las prácticas militares de los germánicos no experimentaron cambios significativos. Los limitanei se enfrentaban con ataques a pequeña escala. En caso de grandes expediciones, se fortificaban en espera de refuerzos. Las batallas campales también escaseaban en esta frontera. Los romanos buscaban, sobre todo, moverse con rapidez y golpear por sorpresa. 

La defensa fronteriza seguía siendo en esencia la misma. Se basaba también en la disuasión, mediante aparentar una gran fuerza, con poderosas fortalezas. También las tácticas en batalla siguieron siendo en esencia las mismas. Es cierto que Amiano Marcelino nos habla de legionarios cargando sin orden para cubrir la distancia que les separa de los arqueros persas, pero lo habitual era que la infantería formase una línea muy densa y bombardear al enemigo con jabalinas, dardos y algunas lanza pesada. También incluyeron algunos gritos de guerra. Esto sí es ligeramente distinto al clásico avance lento y silencioso con lanzamiento de pilum y carga de las legiones romanas del alto imperio. 

Fortificaciones

Creo que no hace falta aclarar que todos estos cambios en la forma de luchar, en el armamento, en las unidades, y en las dimensiones de los ejércitos afectaron, de forma evidente, a la técnica poliorcética a partir del siglo III. Se invirtieron grandes esfuerzos en la construcción de fortalezas, incluyendo muchas nuevas, así como la fortificación de pueblos y ciudades, entre ellas Roma y Constantinopla. 

Se incrementó el grosor de las murallas a unos tres metros, también la altura hasta los nueve metros. Se incluyeron, en algunos casos, plataformas para la artillería como balistas, onagros o escorpiones de un solo brazo para lanzar piedras. Las murallas presentan almenas para una mejor protección de los defensores. Las torres se redondean, aunque no se pierden las de base cuadrada, y se proyectan hacia el exterior de los muros, permitiendo arrojar elementos incendiarios sobre los atacantes y las fosas se hacen más anchas y profundas incluyendo un fondo plano, alejándolas un poco más de la muralla para crear una zona de muerte. Los accesos de la muralla se vuelven más estrechos y defendibles, flanqueando las puertas con torres, una a cada lado, proyectadas hacia el exterior permitiendo que los defensores lanzasen proyectiles al hueco disponible entre ambas. Esto lo podemos ver perfectamente en la plaza de la catedral de Barcelona, por ejemplo, dónde se conserva un fragmento de muralla romana con torres cuadradas y dos torres redondeadas flanqueando una de las puertas, pero quizá un ejemplo más claro es la muralla romana de Lugo, dónde la muralla está más conservada (y no integrada en edificios como en Barcelona). 

Las defensas de las bases militares se vuelven más formidables, sin embargo, los propios cuarteles se hacen más pequeños, a veces se abandonan, como sucedió con las de Chester o Caerleon, en Britania. En otras ocasiones, algunos fuertes existentes continuaron en uso pero su tamaño se vio reducido. Estas fortalezas, ubicadas en lo alto de cerros o colinas, resultaban difíciles de atacar, requiriendo un gran ejército con maquinaria de asedio para ello. Reflejan la importancia creciente de los asentamientos fortificados en el modo de guerra de la antigüedad tardía. No siempre era posible el ataque directo a una base militar, y las batallas en campo abierto ya no eran tan claramente favorables al ejército romano. La contención de las incursiones enemigas más allá de la frontera dependía, por tanto, de esta estrategia fortificadora. 

Como ya hemos mencionado, algunos autores ven en esta red de fortificaciones autónomas del Bajo Imperio un primer ejemplo de defensa en profundidad en occidente, al servicio de dos objetivos: primero, que cada fortaleza albergará fuerzas de campaña móviles capaces de amenazar los movimientos y las líneas de abastecimiento del invasor; segundo, que si un enemigo se disponía al asedio de una de las fortificaciones ésta se convirtiera en un bastión contra el que el ejército principal de campaña aplastará al invasor. Si bien, todo apunta a que no fue así, sin duda, sin esta evolución de las fortalezas no podemos entender lo que, más tarde, llamaremos castillos; y estos si que se utilizaron en lo que se ha venido a llamar “defensa en profundidad”. 

Conclusiones

Como decíamos al comienzo de esta revisión del ejército romano del Bajo Imperio, los cambios que se dieron en el ejército romano respondieron, fundamentalmente, a una adaptación a las nuevas formas de guerra. La forma de luchar de germanos y partos dieron mucho más protagonismo a la caballería, y requirieron de ejércitos más pequeños y móviles, con fortificaciones más sofisticadas y armamento adaptado. 

La guerra, como experiencia violenta y extenuante en la que jóvenes inocentes son enviados al matadero para satisfacer las necesidades de unas élites poderosas, no ha cambiado nada desde la aparición de los primeros estados. Pero las tácticas, la forma de explicarla, las armas… en definitiva, lo que se ha venido a llamar el arte de la guerra, sí ha vivido ajustes a lo largo de la historia. Hoy, nadie se plantearía que una muralla perimetral sirve para algo en un momento en que la aviación, los drones y los misiles balísticos marcan la norma. 

Es muy tentador buscar siempre las causas de las caídas de los imperios y naciones en la debilidad de sus fuerzas armadas, o de su población; como también lo es buscar las causas de su auge en una especie de superioridad genética, tecnológica o en un supuesto favor divino. Pero la realidad es que en la historia, todo responde a causas materiales. Si las fuerzas armadas fallan, se debe a que el sistema que las sostiene está fallando. Si la gente no quiere luchar por su, vamos a llamarlo, patria, se debe a que no se siente conectada a esta. Las causas últimas de la caída del Imperio Romano, como las de cualquier nación, hay que encontrarlas en las contradicciones internas que surgieron en el seno de la sociedad que conformó el Imperio. 

Bibliografía

  • M. P. Sancho Gómez - La infantería pesada y el ejército romano (Artículo).
  • Ángel Morrillo Cerdán: El ejército tardorromano en Hispania: de los textos a las evidencias arqueológicas (Artículo).
  • Ana de Francisco Heredero: El ejército romano del Bajo Imperio (Artículo).
  • Duncan Campbell: The later roman army (Artículo).
  • Ana María Suárez Piñeiro: Roma antigua, historia de un imperio global (Libro).

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