La belleza de la palabra
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Poema - Ideario

Me da vértigo el punto muerto

y la marcha atrás,

vivir en los atascos,

los frenos automáticos y el olor a gasoil.

Me angustia el cruce de miradas,

la doble dirección de las palabras

y el obsceno guiñar de los semáforos.

Me da pena la vida, los cambios de sentido,

las señales de stop y los pasos perdidos.

Me agobian las medianas,

las frases que están hechas,

los que nunca saludan y los malos profetas.

Me fatigan los dioses bajados del Olimpo

a conquistar la Tierra

y los necios de espíritu.

Me entristecen quienes me venden clines

en los pasos de cebra,

los que enferman de cáncer

y los que sólo son simples marionetas.

Me aplasta la hermosura

de los cuerpos perfectos,

las sirenas que ululan en las noches de fiesta,

los códigos de barras,

el baile de etiquetas.

Me arruinan las prisas y las faltas de estilo,

el paso obligatorio, las tardes de domingo

y hasta la línea recta.

Me enervan los que no tienen dudas

y aquellos que se aferran

a sus ideales sobre los de cualquiera.

Me cansa tanto tráfico

y tanto sinsentido,

parado frente al mar mientras que el mundo gira.

Francisco M. Ortega Palomares

Ideario (de su poemario “Cuenta atrás”)

Algunas estrofas recitadas por Roberto Iniesta Ojea (grupo "Extremoduro") en su tema "Stand by"

Fuente

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Llanto por Ignacio Sánchez Mejías (1935)

A las cinco de la tarde.

Eran las cinco en punto de la tarde.

Un niño trajo la blanca sábana

a las cinco de la tarde.

Una espuerta de cal ya prevenida

a las cinco de la tarde.

Lo demás era muerte y sólo muerte

a las cinco de la tarde.

El viento se llevó los algodones

a las cinco de la tarde.

Y el óxido sembró cristal y níquel

a las cinco de la tarde.

Ya luchan la paloma y el leopardo

a las cinco de la tarde.

Y un muslo con un asta desolada

a las cinco de la tarde.

Comenzaron los sones del bordón

a las cinco de la tarde.

Las campanas de arsénico y el humo

a las cinco de la tarde.

En las esquinas grupos de silencio

a las cinco de la tarde.

¡ Y el toro solo corazón arriba !

a las cinco de la tarde.

Cuando el sudor de nieve fue llegando

a las cinco de la tarde,

cuando la plaza se cubrió de yodo

a las cinco de la tarde,

la muerte puso huevos en la herida

a las cinco de la tarde.

A las cinco de la tarde.

A las cinco en punto de la tarde.

Un ataúd con ruedas es la cama

a las cinco de la tarde.

Huesos y flautas suenan en su oído

a las cinco de la tarde.

El toro ya mugía por su frente

a las cinco de la tarde.

El cuarto se irisaba de agonía

a las cinco de la tarde.

A lo lejos ya viene la gangrena

a las cinco de la tarde.

Trompa de lirio por las verdes ingles

a las cinco de la tarde.

Las heridas quemaban como soles

a las cinco de la tarde,

y el gentío rompía las ventanas

a las cinco de la tarde.

A las cinco de la tarde.

¡ Ay qué terribles cinco de la tarde !

¡ Eran las cinco en todos los relojes !

¡ Eran las cinco en sombra de la tarde !

F.G Lorca

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Poema - Como un rasguño en el alma

Un simple comentario,

a destiempo,

sin ninguna intención.

Pero tuvo que ser ese,

entre todos los posibles.

Y la vida pasa…

Y no prescribe.

Karmelo C. Iribarren

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Alejandrino dadá

Patatas del campo traigo para hacer en tortilla

huevos del áfrica negra y oscura de un avestruz,

culinario alejandrino, de tortilla puede ser

cebolla blanca y aceite en mixtura dadaísta.

No es organizada receta porque dadá quiere ser

en diecisiete pasos de sonido tortilla al dadá.

ContinuumST. (Septiembre. 2005)

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Haiku de la siesta

La hamaca te mece

La higuera se mueve

Tu cabeza gira y gira

Arariel

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Jatetu jaiku

Espejo quebrado,

reflejos de ego y

sombras que ahogan.

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Poema de Jorge Luis Borges

Poema de Jorge Luis Borges

No quedará en la noche una estrella.

No quedará la noche.

Moriré y conmigo la suma

del intolerable universo.

Borraré las pirámides, las medallas,

los continentes y las caras.

Borraré la acumulación del pasado.

Haré polvo la historia, polvo el polvo.

Estoy mirando el último poniente.

Oigo el último pájaro.

Lego la nada a nadie.

Jorge Luis Borges, El suicida (1975)



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La soledad es eso

La calle,

tras la última sesión;

veinte llamadas

perdidas,

sin respuesta;

otras tantas cervezas;

en el frío gélido del amanecer,

un tipo

atravesando un parking

hacia su coche…

La soledad es eso,

ahora lo sé:

lo que hay

antes y después de tu nombre.

Karmelo C. Iribarren

 

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Poema: Hoy encuentro, temblando ya y vacía...

Hoy encuentro, temblando ya y vacía,

la casa que los dos desperdiciamos

y el vago sueño del que despertamos

sin habernos dormido todavía.

Acordarse del agua en la sequía

no hace brotar ni florecer los ramos.

¿Dónde estás, dónde estoy y dónde estamos?

¿Qué fue del mundo cuando amanecía?

Hoy me pasa el amor de parte a parte.

Temo encontrarte y no reconocerte.

Temo extender la mano y no tocarte.

Temo girar los ojos y no verte.

Temo gritar tu nombre y no nombrarte...

Temo estar caminando por la muerte.

Antonio Gala

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Poema - Currículum

Currículum

 El cuento es muy sencillo,

usted nace,

contempla atribulado

el rojo azul del cielo,

el pájaro que emigra,

el torpe escarabajo

que su zapato aplastará

valiente.

 

Usted sufre,

reclama por comida

y por costumbre,

por obligación,

llora limpio de culpas,

extenuado,

hasta que el sueño lo descalifica.

 

Usted ama,

se transfigura y ama

por una eternidad tan provisoria

que hasta el orgullo se le vuelve tierno

y el corazón profético,

se convierte en escombros.

 

Usted aprende

y usa lo aprendido,

para volverse lentamente sabio,

para saber que al fin el mundo es esto,

en su mejor momento una nostalgia,

en su peor momento un desamparo,

y siempre, siempre

un lío,

entonces,

usted muere.

Mario Benedetti

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Poema de Karmelo C. Iribarren

Domingo tarde

Qué hago

mirando la lluvia

si no llueve.

Karmelo C. Iribarren

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A mis soledades voy

A mis soledades voy,

de mis soledades vengo,

porque para andar conmigo

me bastan mis pensamientos

No sé qué tiene el aldea

donde vivo y donde muero,

que con venir de mí mismo,

no puedo venir más lejos.

Ni estoy bien ni mal conmigo;

mas dice mi entendimiento

que un hombre que todo es alma

está cautivo en su cuerpo.

Entiendo lo que me basta,

y solamente no entiendo

cómo se sufre a sí mismo

un ignorante soberbio.

De cuantas cosas me cansan,

fácilmente me defiendo;

pero no puedo guardarme

de los peligros de un necio.

Él dirá que yo lo soy,

pero con falso argumento;

que humildad y necedad

no caben en un sujeto.

La diferencia conozco,

porque en él y en mí contemplo

su locura en su arrogancia,

mi humildad en mi desprecio.

O sabe naturaleza

más que supo en este tiempo,

o tantos que nacen sabios

es porque lo dicen ellos.

«Sólo sé que no sé nada»,

dijo un filósofo, haciendo

la cuenta con su humildad,

adonde lo más es menos.

No me precio de entendido,

de desdichado me precio;

que los que no son dichosos,

¿cómo pueden ser discretos?

No puede durar el mundo,

porque dicen, y lo creo,

que suena a vidrio quebrado

y que ha de romperse presto.

Señales son del juicio

ver que todos le perdemos,

unos por carta de más,

otros por carta de menos.

Dijeron que antiguamente

se fue la verdad al cielo;

tal la pusieron los hombres,

que desde entonces no ha vuelto.

En dos edades vivimos

los propios y los ajenos:

la de plata los extraños,

y la de cobre los nuestros.

¿A quién no dará cuidado,

si es español verdadero,

ver los hombres a lo antiguo

y el valor a lo moderno?

Todos andan bien vestidos,

y quéjanse de los precios,

de medio arriba romanos,

de medio abajo romeros.

Dijo Dios que comería

su pan el hombre primero

en el sudor de su cara

por quebrar su mandamiento;

y algunos, inobedientes

a la vergüenza y al miedo,

con las prendas de su honor

han trocado los efectos.

Virtud y filosofía

peregrinan como ciegos;

el uno se lleva al otro,

llorando van y pidiendo.

Dos polos tiene la tierra,

universal movimiento,

la mejor vida el favor,

la mejor sangre el dinero.

Oigo tañer las campanas,

y no me espanto, aunque puedo,

que en lugar de tantas cruces

haya tantos hombres muertos.

Mirando estoy los sepulcros,

cuyos mármoles eternos

están diciendo sin lengua

que no lo fueron sus dueños.

¡Oh, bien haya quien los hizo!

Porque solamente en ellos

de los poderosos grandes

se vengaron los pequeños.

Fea pintan a la envidia;

yo confieso que la tengo

de unos hombres que no saben

quién vive pared en medio.

Sin libros y sin papeles,

sin tratos, cuentas ni cuentos,

cuando quieren escribir,

piden prestado el tintero.

Sin ser pobres ni ser ricos,

tienen chimenea y huerto;

no los despiertan cuidados,

ni pretensiones ni pleitos;

ni murmuraron del grande,

ni ofendieron al pequeño;

nunca, como yo, firmaron

parabién, ni Pascuas dieron.

Con esta envidia que digo,

y lo que paso en silencio,

a mis soledades voy,

de mis soledades vengo.

Lope de Vega

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Poema - No te salves

No te salves

No te quedes inmóvil

al borde del camino

no congeles el júbilo

no quieras con desgana

no te salves ahora

ni nunca

no te salves

no te llenes de calma

no reserves del mundo

solo un rincón tranquilo

no dejes caer los párpados

pesados como juicios

no te quedes sin labios

no te duermas sin sueño

no te pienses sin sangre

no te juzgues sin tiempo

pero si

pese a todo

no puedes evitarlo

y congelas el júbilo

y quieres con desgana

y te salvas ahora

y te llenas de calma

y reservas del mundo

solo un rincón tranquilo

y dejas caer los párpados

pesados como juicios

y te secas sin labios

y te duermes sin sueño

y te piensas sin sangre

y te juzgas sin tiempo

y te quedas inmóvil

al borde del camino

y te salvas

entonces

no te quedes conmigo.

Mario Benedetti

“Canciones de amor y desamor” del libro "Poemas de otros" escrito entre 1973-1974 

Recitado por Mario Benedetti

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Poema - Su ausencia

De aquí a un tiempo,

puede que llegue a ser

como vivir en una ciudad que no te gusta,

sabiendo que nunca podrás abandonarla;

pero eso,

en los mejores días.

Karmelo C. Iribarren

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Fragmento de "Llamo a la juventud."

(...)

Bajo una zarpa de lluvia,

y un racimo de relente,

y un ejército de sol,

campan los cuerpos rebeldes

de los españoles dignos

que al yugo no se someten,

y la claridad los sigue,

y los robles los refieren.

Entre graves camilleros

hay heridos que se mueren

con el rostro rodeado

de tan diáfanos ponientes,

que son auroras sembradas

alrededor de sus sienes.

Parecen plata dormida

y oro en reposo parecen.

Llegaron a las trincheras

y dijeron firmemente:

¡Aquí echaremos raíces

antes que nadie nos eche!

Y la muerte se sintió

orgullosa de tenerles.

(...)

"Llamo a la juventud" de Miguel Hernández.

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Poemas ferroviarios (1)

Tu ausencia es el origen del vacío.

Mi cama es la caldera de las brujas.

Los trenes del dolor y del hastío

avanzan cada noche por el frío

en busca de un perdido guardagujas.

Feindesland, 2002

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Ocho poemas de Nietzsche que nos instilan pasión por la vida

Ocho poemas de Nietzsche que nos instilan pasión por la vida

Aunque paradójicamente siempre le hemos visto como alguien pesimista, un tanto amargado que no hacía más que maldecir la existencia, de su obra se desprende un profundo amor por la vida. Es probable que su forma de enseñarnos a apreciar lo mejor de la vida fuera mostrarnos que la existencia es una trampa de la que podemos escapar, que, en realidad, tenemos la llave para salir en nuestra mano.
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Poema - "No sé por qué me quejo"

Poema - "No sé por qué me quejo"

No sé por qué me quejo porque al fin estoy sola.

Y el placer de tirar la ceniza en el suelo,

sin que nadie te riña,

y untar pan en la salsa

y beberse los posos,

y limpiarse la boca con el dorso de la mano,

cantar al vagabundo porque al fin fue valiente,

ir matando los besos como si fueran piojos,

beber blanco,

pronunciar ciertas frases,

decir ciertas palabras,

exponerte a que un día te borren de la nómina...

No debiera estar seria

pues vivo como quiero,

sólo que a veces tengo

un leve sarpullido.

Gloria Fuertes

Biografía



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Gloria a Cervantes

Con extraña habilidad

Un soldado, poco a poco

Queriendo pintar a un loco

Retrató a la humanidad.

Como dijo la verdad,

Dejó al mundo descontento,

Y, mendigando el sustento,

Murió de hambre el pobrecito

Acusado del delito

De tener mucho talento.

En obra tan singular

Que rival no ha de tener

España aprende a leer

El mundo aprende a pensar.

De aquel tesoro sin par

Cervantes, con rica vena,

Puso tanto en cada escena

En una página sola

Que aún siendo la obra española

España la encuentra buena

Hoy dice el mundo, y se engaña,

-pues no era manco el autor-

Mas quien hizo tal primor

Salió manco de campaña.

Si por la gloria de España

Que en el Quijote se encierra

Europa nos arma guerra

Decid con desdén profundo

¡EL MEJOR LIBRO DEL MUNDO ,

LO ESCRIBIÖ UN MANCO EN MI TIERRA!

Leopoldo Cano y Casas

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Poema - "Los mejores de la raza"

No hay nada que discutir, 

no hay nada que recordar, 

no hay nada que olvidar, 

es triste y no es triste, 

parece que,

la cosa más sensata 

que una persona puede hacer, 

es estar sentada 

con una copa en la mano. 

Charles Bukowski

Biografía

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Poema - "Qué extraño mecanismo el de la vida"

Cuántas historias a punto de pasar

que pasaron de largo

que fuese esta posible.

Qué extraño mecanismo el de la vida.

Y el cielo, con esos vientos grises

que se llevan la lluvia a otros paisajes

o ese sol de justicia

que achicharra los campos,

qué indiferente a todo.

Da vértigo pensarlo.

Pensar

que todo pudo suceder de otra manera,

que tú, perfectamente

podrías ahora no estar a mi lado.

Karmelo C. Iribarren, “El escenario”

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Estados de  ánimo - Mario Benedetti

Estados de ánimo - Mario Benedetti

Unas veces me siento

como pobre colina

y otras como montaña

de cumbres repetidas.

Unas veces me siento

como un acantilado

y en otras como un cielo

azul pero lejano.

A veces uno es

manantial entre rocas

y otras veces un árbol

con las últimas hojas.

Pero hoy me siento apenas

como laguna insomne

con un embarcadero

ya sin embarcaciones

una laguna verde

inmóvil y paciente

conforme con sus algas

sus musgos y sus peces,

sereno en mi confianza

confiando en que una tarde

te acerques y te mires,

te mires al mirarme.

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Poema - Los sueños

Lo fueron todo

y ya los ves ahora,

abatidos por los días iguales,

como pasquines en los charcos.

Vivir

se reduce a esquivarlos.

Karmelo C. Iribarren

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Poema - "Supervivencia"

Uno siempre espera

que suceda algo,

que algo bueno suceda,

algo que le dé un giro brusco,

un empujón, un bandazo

de suerte a su vida,

de repente, porque sí,

en el momento más inesperado.

Pero no pasa nada, claro,

nunca pasa nada.

Porque uno no es más que un pobre

diablo (qué te creías, pues),

un número, una fecha,

un papel olvidado en un sótano

tétrico, traspapelado

entre millones de papeles.

Y al final, uno, qué remedio,

acaba aceptando que es así,

asume el fracaso,

se mira en el espejo y se da risa

(o llora, pero muy bajo),

se dice que la vida..., en fin,

que no hay nada que hacer,

y ni siquiera se queja, para qué.

Uno ya solo quiere llegar

al día siguiente,

sin sobresaltos,

poder ver a su equipo por la tele el sábado,

fumar menos, dormir bien,

echar de vez en cuando un trago,

cumplir años,

seguir vivo..., sin más.

Karmelo C. Iribarren

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Poema para... alguien (Goytosolo)

Tú no puedes volver atrás 

porque la vida ya te empuja 

como un aullido interminable.

Hija mía es mejor vivir 

con la alegría de los hombres 

que llorar ante el muro ciego.

Te sentirás acorralada 

te sentirás perdida o sola 

tal vez querrás no haber nacido.

Yo sé muy bien que te dirán 

que la vida no tiene objeto 

que es un asunto desgraciado.

Entonces siempre acuérdate 

de lo que un día yo escribí 

pensando en ti como ahora pienso.

La vida es bella, ya verás 

como a pesar de los pesares 

tendrás amigos, tendrás amor.

Un hombre solo, una mujer 

así tomados, de uno en uno 

son como polvo, no son nada.

Pero yo cuando te hablo a ti 

cuando te escribo estas palabras 

pienso también en otra gente.

Tu destino está en los demás 

tu futuro es tu propia vida 

tu dignidad es la de todos.

Otros esperan que resistas 

que les ayude tu alegría 

tu canción entre sus canciones.

Entonces siempre acuérdate 

de lo que un día yo escribí 

pensando en ti 

como ahora pienso.

Nunca te entregues ni te apartes 

junto al camino, nunca digas 

no puedo más y aquí me quedo.

La vida es bella, tú verás 

como a pesar de los pesares 

tendrás amor, tendrás amigos.

Por lo demás no hay elección 

y este mundo tal como es 

será todo tu patrimonio.

Perdóname no sé decirte 

nada más pero tú comprende 

que yo aún estoy en el camino.

Y siempre siempre acuérdate 

de lo que un día yo escribí 

pensando en ti como ahora pienso

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menéame