La belleza de la palabra
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"Canto, río, con tus aguas"

Yo nunca seré de piedra.

Gritaré cuando haga falta.

Reiré cuando haga falta.

Cantaré cuando haga falta.



Rafael Alberti.

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Táctica y estrategia

Mi táctica es

mirarte

aprender como sos

quererte como sos

mi táctica es

hablarte

y escucharte

construir con palabras

un puente indestructible

mi táctica es

quedarme en tu recuerdo

no sé cómo ni sé

con qué pretexto

pero quedarme en vos

mi táctica es

ser franco

y saber que sos franca

y que no nos vendamos

simulacros

para que entre los dos

no haya telón

ni abismos

mi estrategia es

en cambio

más profunda y más

simple

mi estrategia es

que un día cualquiera

no sé cómo ni sé

con qué pretexto

por fin me necesites.

Mario Benedetti

Táctica y Estrategía en la voz de Mario Benedetti - YouTube

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Pájaro azul

Pájaro azul

...

Hay un pájaro azul en mi corazón

que quiere salir

pero soy demasiado listo, sólo le dejo salir

a veces por la noche

cuando todo el mundo duerme.

le digo ya sé que estás ahí,

no te pongas

triste.

luego lo vuelvo a introducir,

y él canta un poquito

ahí dentro, no le he dejado

morir del todo

y dormimos juntos

así

con nuestro

pacto secreto

y es tan tierno como

para hacer llorar

a un hombre, pero yo no

lloro,

¿lloras tú?

Charles Bukowski

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Poema - En el tren

Hace unos minutos

que ha recibido la llamada,

y desde entonces no ha soltado el pañuelo.

Qué tristes

son las lágrimas de un viejo,

te desarman,

te dejan sin opción.

Solo puedes imaginarte lo peor.

Karmelo C. Iribarren

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Poema - Al caer el sol

Nunca lo he visto antes,

pero conozco a ese hombre.

Si me acercase,

distinguiría en sus ojos

ese brillo gastado,

como sin vida,

que tanto me recuerda, por cierto,

a los oficinistas de mi infancia.

Pronto se llevará la cerveza a los labios,

le dará un sorbo,

y volverá a dejarla

suavemente sobre la barra.

Sin prisa. No la hay. No le hace falta.

Nada nuevo va a ocurrir

y lo sabe.

Se encuentra más allá de la esperanza,

en su perpetuo atardecer.

Conozco a ese hombre, sí,

y me da miedo.

A veces, de madrugada,

poco antes de acostarme,

me mira desde el espejo.

Karmelo C. Iribarren

Poema recitado por el autor

 

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Poema - Cosas de la edad

Cosas de la edad, supongo:

te da por mirar atrás,

hacia tu vida,

y ves que no ha sido,

en el fondo,

más que un puñetero fraude.

 Y después

—para joderlo del todo–,

no se te ocurre otra cosa

que mirar hacia adelante.

Karmelo C. Iribarren

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Síndrome (Mario Benedetti)

Síndrome (Mario Benedetti)

Todavía tengo casi todos mis dientes

casi todos mis cabellos y poquísimas canas

puedo hacer y deshacer el amor

trepar una escalera de dos en dos

y correr cuarenta metros detrás del ómnibus

o sea que no debería sentirme viejo

pero el grave problema es que antes

no me fijaba en estos detalles.

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Poema - Vencido

Poema - Vencido

Vencido, una vez más.

Por el amor,

el odio, o por la vida

que no hace concesiones ni da treguas.

Aquí,

en la esquina de un siglo

tan inútil como lo fueron todos.

Y también tan sanguinario.

Fumando un cigarrillo.

Indiferente.

Viendo como la gente se destroza,

y sin sentir nada especial.

Karmelo C. Iribarren

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Lo peor, lo más triste

No sé si soy feliz,

si verdaderamente

lo he sido alguna vez;

aunque creo que no.

Y a ti te ocurre otro tanto,

me consta.

Pero no es esto lo peor.

Lo peor del caso,

lo más triste,

es que ya

ni siquiera nos importa.

Karmelo C. Iribarren

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Adioses...

Hay muchas formas de despedirse,

dando la mano,

dando la espalda,

nombrando fechas,

con voz de olvido,

pensando en nunca,

moviendo un ramo ya deshojado.

Por suerte a veces queda un abrazo,

dos utopías,

medio consuelo,

una confianza que sobrevive y entonces triste,

el adiós dice que ojalá vuelvas…

Este adiós que te guardo

está madurando con los días

Exprimo nuestra vivencia

y no la dejo quedarse

en el pasado

No puedo avanzar contigo

porque te deseo a cada instante

y desear lo que no se puede tener

es como escribir

sin que nadie te lea

Eso seguro que lo entiendes

Te quiero pero no deseo luchar

contra el destino

Disfrutaré de vez en cuando

de tu recuerdo

que seguirá alterándome.

Mario Benedetti

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Poema - Intuición del frío

No es el de la niñez,

aquellas mañanas de diciembre,

a lo largo del río,

hacia el colegio,

ni se trata tampoco de aquel otro

que te sorprendería,

años después,

más de una madrugada

dando tumbos.

No,

este es distinto,

este da miedo:

viene del futuro.

Karmelo C. Iribarren

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Poema - Al límite

Tienes veinte años,

tienes a la vida

por el cuello,

a tu merced;

pero no es suficiente,

quieres más.

Conozco esa sensación.

Y te deseo mucha suerte,

la vas a necesitar.

Karmelo C. Iribarren

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En este asunto del amor...

En este asunto del amor...

En este asunto del amor, que a veces,

uno quisiera

que no acabara nunca de empezar,

parece que alguien dice:

“¿Dios es eternamente joven?”

Es tanta la alegría, que uno ignora

catástrofes y duelos.

Usted dice que sí a toda

la enorme y tan humana tontería.

Sólo hay un pensamiento,

sólo una idea sola

que es multitud, y uno quisiera

leerlo todo con los ojos cerrados

y no tener noticias de uno mismo,

ni recuerdos de nada ni de nadie;

un ágape de luces

a través de las horas inmortales.

Yo había puesto

encima de mi pecho,

un pequeño letrero que decía:

“Cerrado por demolición”.

Y aquí me tiene usted pintando las paredes,

abriendo las ventanas,

adornando la mesa con la flor amarilla

con que paga el otoño sus encantos.

Nadie te dijo, amor, que yo existía.

El amor es silvestre,

uno lo encuentra en todas partes;

en los días sin cielo,

en las tierras sin flores,

lo mismo en la mañana que en la tarde.

Autor: Carlos Pellicer

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Rostropovich

Rostropovich

Decía Rostropovich

que uno antes de tocar las Suites de Bach

debía pedir perdón.

Lo que hago es parecido cada vez

que deseo tocarte y tú me dejas:

pido perdón por todos los poemas

que escribí describiendo este momento.

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Otoño - Miguel Floriano

Si te pienso, otro tiempo

dormido se ilumina

en los rincones de noviembre.

«Mirad, pasan los días

igual que perros tristes»,

nos dijo aquella noche

de la que no regresaría

nunca más. Tantas veces

la vimos sonreír, vestirse

con la prisa de su deseo,

abrirnos el regalo de su inteligencia

o hablarle al mar, el disfrazado,

el siempre disfrazado.

Solía irse muy lejos

al despuntar el mes

en que la savia se envanece

pulsando las raíces,

delicado furor,

delgada voz del crecimiento.

Cerca, junto al camino,

por encima de un cúmulo

de ramas y hojas secas

han pasado unos niños

que persiguen a su madre

en un juego perenne.

Debajo está mi corazón.

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Poema - Madrid, metro, noche

Gente exhausta,

con la vista clavada

en el suelo, 

preguntándose por la vida,

la de verdad...

porque no puede ser

que sea solo eso...

Karmelo C. Iribarren

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Tiempo sin tiempo - Mario Benedetti

Preciso tiempo, necesito ese tiempo

que otros dejan abandonado

porque les sobra

o ya no saben qué hacer con él.

Tiempo,

en blanco, en rojo,

en verde.

Hasta en castaño oscuro,

No me importa el color,

Cándido tiempo,

que yo no puedo abrir y cerrar

como una puerta.

Tiempo para mirar un árbol, un farol.

Para andar por el filo del descanso.

Para pensar qué bien, hoy no es invierno.

Para morir un poco y nacer enseguida.

Y para darme cuenta.

Y para darme cuerda.

Preciso tiempo, el necesario

para chapotear unas horas en la vida,

y para investigar por qué estoy triste

y acostumbrarme a mi esqueleto antiguo.

Tiempo para esconderme

en el canto de un gallo,

y para reaparecer en un relincho,

y para estar al día,

para estar a la noche.

Tiempo sin recato y sin reloj.

Vale decir preciso,

o sea necesito

digamos, me hace falta

tiempo sin tiempo.

Mario Benedetti

Poema recitado

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Poema - Esta vez, sí

Poema - Esta vez, sí

Ni el más leve atisbo

de emoción en sus ojos

esta tarde, al cruzarnos.

Me ha mirado

cómo te mira una pared vacía

donde no queda

nada, ni la sombra

de la huella de un cuadro.

Se ha perdido entre la gente…

Esta vez sí, para siempre.

Karmelo C. Iribarren



 

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Poema - Ars Magna

Poema - Ars Magna

Qué es la magia, preguntas,

en una habitación a oscuras.

Qué es la nada, preguntas,

saliendo de la habitación.

Y qué es un hombre saliendo de la nada,

y volviendo solo a la habitación.

Leopoldo María Panero

 

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Poema - Ingenuo

Creí que, como el mar,

una noche de verano,

tu sonrisa

me invitaba a sumergirme,

únicamente a mí,

en tus aguas profundas.

Pero salió la luna

y vi la playa llena

de exhaustos nadadores.

Karmelo C. Iribarren

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Sobre la felicidad

Pedí a los profesores que enseñan el sentido de la vida que me dijeran qué es la felicidad.

Fui a ver a los afamados ejecutivos que comandan el trabajo de miles de hombres.

Todos menearon la cabeza y me sonrieron como si yo tratase de engatusarlos.

Y un domingo por la tarde fui a pasear por la orilla del río Desplaines.

Y vi a un grupo de húngaros bajo los árboles, con sus mujeres y sus hijos, un barril de cerveza y un acordeón.

Carl Sandburg, Poemas de Chicago, La Poesía, Señor Hidalgo, Barcelona 2003, p. 47.

I ASKED professors who teach the meaning of life to tell

    me what is happiness.

And I went to famous executives who boss the work of

    thousands of men.

They all shook their heads and gave me a smile as though

    I was trying to fool with them

And then one Sunday afternoon I wandered out along

    the Desplaines river

And I saw a crowd of Hungarians under the trees with

    their women and children and a keg of beer and an

    accordion.

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Poema - Es inútil buscarlo

Es inútil buscarlo.

Cuando menos lo esperas,

aparece en un bar,

y ya nada

es igual en adelante.

Un día,

tocas los dientes de la gloria,

y al siguiente,

te rompe el corazón.

O no.

O quizás tienes suerte,

y solo acabas harto de la felicidad.

Karmelo Iribarren

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QUIERO que sepas una cosa - Pablo Neruda

Tú sabes cómo es esto:

si miro

la luna de cristal, la rama roja

del lento otoño en mi ventana,

si toco

junto al fuego

la impalpable ceniza

o el arrugado cuerpo de la leña,

todo me lleva a ti,

como si todo lo que existe,

aromas, luz, metales,

fueran pequeños barcos que navegan

hacia las islas tuyas que me aguardan.

Ahora bien,

si poco a poco dejas de quererme

dejaré de quererte poco a poco.

Si de pronto

me olvidas

no me busques,

que ya te habré olvidado.

Si consideras largo y loco

el viento de banderas

que pasa por mi vida

y te decides

a dejarme a la orilla

del corazón en que tengo raíces,

piensa

que en ese día,

a esa hora

levantaré los brazos

y saldrán mis raíces

a buscar otra tierra.

Pero

si cada día,

cada hora

sientes que a mí estás destinada

con dulzura implacable.

Si cada día sube

una flor a tus labios a buscarme,

ay amor mío, ay mía,

en mí todo ese fuego se repite,

en mí nada se apaga ni se olvida,

mi amor se nutre de tu amor, amada,

y mientras vivas estará en tus brazos

sin salir de los míos.

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Poema - Estas cosas siempre suceden de repente

No pasa nada.

Ella está en un expreso

con dirección

a Barcelona, y yo aquí,

en mi mesa de trabajo,

escribiendo estos versos.

Hace apenas dos horas

que se ha ido.

Mañana charlaremos por teléfono.

Sobre la tele,

su espléndida sonrisa.

No pasa nada, como digo.

Y, de repente,

no sé qué hacer

con tanta soledad.

Karmelo C. Iribarren

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Poema - Dos extraños

Cruzar cuatro palabras en un bar

y percibir al instante

que nada queda

de aquella vieja historia.

Que somos dos extraños, nada más.

Dos extraños

a los que la vida puso

en una esquina

el tiempo justo para engañarse un poco,

gozar también a veces,

e incluso prometerse irrealidades.

Dos extraños que esta noche se miran

con indiferencia,

o apenas ni se miran.

Que tienen prisa,

ganas de despedirse,

de volver a su mundo.

Y que ya ni se molestan en fingir.

Karmelo C. Iribarren

menéame