La belleza de la palabra
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Ese gran pintor

Me gusta pintar cuadros

con chicles revenidos

poniendo mil sentidos

en tan bella labor. 

Me gusta ver las musas

huir, acojonadas,

si añado pinceladas

de aceite de tractor.

**

Me gusta que los lienzos

parezcan estropajos

con mil espumarajos,

con trozos de pulmón,

y si alguien me critica

decir que su ignorancia

no alcanza la fragancia

de tanta inspiración.

**

Me gusta pintar perstes

berridos y estertores

poniendo mil colores

por ahí, al buen tun tun,

y un día, si es posible,

pintar la sodomía

en la radiografía

de una fosa común.

**

Me gusta ver artistas

que van sin disimulo

de porros hasta el culo

mostrarme la verdad,

decirme que han sentido

sus vidas traspasadas

por fuertes oleadas

de amor y libertad.

***

Me gusta que los hippies

se vistan de marranos

y untándose las manos

de tiza o de carbón

proclamen la grandeza

de un mundo donde el arte

no deba tomar parte

del agua y del jabón.

**

Me gusta ver la vida

sin cielo y sin sentido,

oyendo el alarido

del genio en mi interior,

me gustan las ideas

que presta la cerveza

y pierdo la cabeza

por ser un gran pintor.

Feindesland. 1997.

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Barro rojo y nardos de cristal

Llamas en mis palabras

para cuando los dolores de alegría

impulsaban corazones y olores

atenazados y clavados

en corolas que parecen flores.

Instintos de luces ardiendo

en inquietos deseos infinitos

de ojos amargos,

de tierras masticadas,

de sombras de lapislázuli,

de nieblas polisémicas.

Mientras, jugamos con barro rojo y nardos de cristal.

(ContinuumST - 2011)

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No me importan las estrellas

No me importan las estrellas

son como doncellas

que me miran con altivez

malditas bellezas de madurez.

Y ahora rompo la estrofa

con maldad de poeta

que no soy,

para gritar al mundo,

ese que no me quiere entender

porque no tengo razones,

sólo miedos.

Odio mirar esa infinitud

ese vacío eterno,

ese frío estelar.

Y siempre tengo miedo,

como en un ruedo eterno,

en el que el albedo

es un espejo.

Miedo.

Ser tan pequeño

me da miedo.

(ContinuumST, 2010. "Poemas rondando la muerte". )

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Eso es amar

El amor es como una flor,

siempre es un rumor,

encantador,

y lleno de rencor.

Huele

pero no sabe.

Brilla con colores

como telas al viento

sin sentimiento.

A veces lo sentimos,

a veces lo sufrimos,

a veces nos asalta,

como una pasión alta.

El amor no es nada,

porque nada es sentir

lo que es sólo consentir

que es algo sin sentido.

Te veía por las noches

a través de la ventana,

sombras de rejas

con tu cara limpia,

recién lavada.

Guiñabas un ojo,

maldito trampantojo.

Siempre te quise

pero tuve que buscar

otro calor nuevo.

Uno sin rejas,

sin maquillaje de fresa.

Un dolor,

siempre con rencor

lleno de terror.

Eso es amar.

ContinuumST (2001. Poemario sin publicar.)

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La pregunta más difícil del mundo

Si el Cielo no tuviera

a veces su maldades.

si dios no se enojara,

si no existiera el Hades,

si no fuesen cofrades

San Pedro y Satanás

de un mismo cementerio...

¿Qué mísero misterio

tendría la existencia?

Si sólo la obediencia

nos fuera permitida,

si no hubiera ascensiones

por miedo a la caída...

Si sólo la campana

perdida de una iglesia

sirviera de anestesia

para este gran dolor

que tanto nos tortura...

¿De que valdría el amor

faltando la locura?

.

.

Feindesland, 2007.

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¡Te mintieron!

“Niño estudia”, te dijeron,

y estudiaste.

“Calla niño”, 

y te callaste,

y así nunca te asomaste

al brocal de lo prohibido.

Eras hombre decidido 

por ajena decisión,

eras sólo una canción

de cuna para un profeta

y ahora eres la silueta

de un crepúsculo vencido

de soles que ya no giran.

¿Y qué harás cuando te digan

“muere, niño”? ¿Morirás?

¿O darás un paso atrás

aunque te llamen cobarde?

Todo naufraga, todo arde,

se ha desatado la guerra.

Los mansos tendrán la tierra,

pero no será esta tarde.

Feindesland, 2009

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Coplilla de la mano franca

Ante el vicio de pedir,

está la virtud de no dar.

Más no pido ni comparto,

cojo de tanto en tanto.

-

Los talegos en escena

que más da si los cogiera.

Y si alguien se coscara,

me queda el juez Marchena.

-

Perdóname la retranca,

el sobre ya en la urna,

valida mi mano franca,

con alegria taciturna.

-

Soy el que te representa

acepta pues que me plazca

que mi erario renazca

solo con eso me renta.

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Poema: Desganas

Si cuarenta mil niños sucumben diariamente

en el purgatorio del hambre y de la sed

si la tortura de los pobres cuerpos

envilece una a una a las almas

y si el poder se ufana de sus cuarentenas

o si los pobres de solemnidad

son cada vez menos solemnes y más pobres

ya es bastante grave

que un solo hombre

o una sola mujer

contemplen distraídos el horizonte neutro

pero en cambio es atroz

sencillamente atroz

si es la humanidad la que se encoge de hombros.

Mario Benedetti

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Poemas ferroviarios (1)

Tu ausencia es el origen del vacío.

Mi cama es la caldera de las brujas.

Los trenes del dolor y del hastío

avanzan cada noche por el frío

en busca de un perdido guardagujas.

Feindesland, 2002

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Sólo los roces

Los lunes no dormimos,

sólo existimos,

porque nunca podemos

sentir domingos sin sol

esos domingos que no sentimos,

de manta y sueño,

de amor y caricias,

de miradas tranquilas.

Amor sin estridencias.

O locuras con demencias.

Compartidas.

Esos lunes que no existen

porque los martes

siempre hieren.

Lunes de sábanas

que son lunes

de sabanas africanas,

donde ni tú ni yo

encontramos la palabras,

sólo los roces.

ContinuumST (2002)

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Los chistes que nos contamos

Nos contamos chistes viejos

de perfecta urbanidad,

tú en tu esquina,

yo en la mía,

en el ring de los veranos

liofilizados de sombras,

haciendo de cada ocasión 

un cuadrilátero

de centenares de esquinas:

portento de geometría.

Los dos, pero uno a uno,

sopesamos el deseo de marcharnos,

de abandonar la pelea

y ensayar por una vez

la vida sin andanadas,

cada uno por su lado,

cada uno por su filo

mellado de impertinencias.

Sin embargo, nos quedamos,

para hacernos aún más daño, 

para callar más silencios

y bostezar otros tedios

desconocidos aún;

nos quedamos,

enredados en agravios

devanados y tejidos

por la Penélope loca

que ya no piensa en Ulises

sino para reprocharle

lo que ha tardado en volver,

y repasamos ahora

los años que nos odiamos

contando el chiste más viejo

que parió la Humanidad:

el de la gente que vive

sin saber lo que desea

ni lo que puede ofrecer

y que pasa por el mundo

anegada en frustración,

exportando cataratas

de arenosa

polvorienta   

herrumbrosa

decepción.

    

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No sólo polvo y olvido

También somos pescadores

ondeando sobre la mar,

desafíos de una estrella

olvidada en la vacía

eternidad de su empeño.

Somos todos el ensueño

macerado de la nada,

alquimistas de las sombras,

sembradores de patrañas,

funambulistas dormidos

avanzando en el alambre

carcomido por un tiempo

irisado de ficciones.

Las historias que contamos

quieren dejar de ser cuentos,

unirse en grandes tratados,

esparcirse en la memoria

lacónica de un silencio

al que no le quepan dudas,

segar las incertidumbres

emboscadas en la ciencia,

necesitarse a sí mismas

sin postrarse de rodillas

ante ningún creador.

También somos pescadores,

eremitas de las sombras

zambulléndose en el sol.

Feindesland. 2009

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Poema: Hoy encuentro, temblando ya y vacía...

Hoy encuentro, temblando ya y vacía,

la casa que los dos desperdiciamos

y el vago sueño del que despertamos

sin habernos dormido todavía.

Acordarse del agua en la sequía

no hace brotar ni florecer los ramos.

¿Dónde estás, dónde estoy y dónde estamos?

¿Qué fue del mundo cuando amanecía?

Hoy me pasa el amor de parte a parte.

Temo encontrarte y no reconocerte.

Temo extender la mano y no tocarte.

Temo girar los ojos y no verte.

Temo gritar tu nombre y no nombrarte...

Temo estar caminando por la muerte.

Antonio Gala

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Somos lo que enterramos

Ya no somos horizonte

de bosque en la lejanía:

somos leña para el fuego.

 Para otro fuego.

Es tarde ya para hablar.

Es tarde para el café.

Es tarde para el deseo. 

Conservemos las miradas

en un frasco de cristal,

como moscas atrapadas

por un niño que encontró ya otro juguete.

Escondamos estas horas

en un reloj de bolsillo

con otro nombre grabado,

sobre la hora silente

que sin campanada espera.

Conservemos la memoria de este olvido, 

de la atroz extravagancia

consumada al entregar la despedida 

a quien nunca conocimos.

Escribamos versos a lápiz 

sobre un casco de acero,

en medio de la batalla.

Escribamos versos en las bayonetas,

en las granadas de mano, 

miles, millones de versos

sobre el alambre de espino,

en un poema sin fin

bautizado en destrucción.

Engendremos mariposas

en los ojos de la muerte,

pétalos de hambre, 

terciopelos y resedas 

sobre la herida aún sangrante

y en ese enjambre de flores

cosechemos el panal

de las sonrisas forzadas

y las carcajadas de los locos. 

Es la guerra.

Es la vida.

Somos lo que enterramos,

seremos lo que tú digas.

Feindesland 2011.

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Poema "Si"

Si puedes conservar tu cabeza, cuando a tu alrededor

todos la pierden y te cubren de reproches;

Si puedes tener fe en ti mismo, cuando duden de ti

los demás hombres y ser igualmente indulgente para su duda;

Si puedes esperar, y no sentirte cansado con la espera;

Si puedes, siendo blanco de falsedades, no caer en la mentira,

Y si eres odiado, no devolver el odio; sin que te creas,

por eso, ni demasiado bueno, ni demasiado cuerdo;

Si puedes soñar sin que los sueños, imperiosamente te dominen;

Si puedes pensar, sin que los pensamientos sean tu objeto único;

Si puedes encararte con el triunfo y el desastre, y tratar

de la misma manera a esos dos impostores;

Si puedes aguantar que la verdad por ti expuesta

la veas retorcida por los pícaros,

para convertirla en lazo de los tontos,

O contemplar que las cosas a que diste tu vida se han deshecho,

y agacharte y construirlas de nuevo,

aunque sea con gastados instrumentos;

Si eres capaz de juntar, en un solo haz, todos tus triunfos

y arriesgarlos, a cara o cruz, en una sola vuelta,

Y si perdieras, empezar otra vez como cuando empezaste

Y nunca más exhalar una palabra sobre la pérdida sufrida;

Si puedes obligar a tu corazón, a tus fibras y a tus nervios,

a que te obedezcan aun después de haber desfallecido,

Y que así se mantengan, hasta que en ti no haya otra cosa

que la voluntad gritando: ¡persistid, es la orden!

Si puedes hablar con multitudes y conservar tu virtud,

o alternar con reyes y no perder tus comunes rasgos;

Si nadie, ni enemigos, ni amantes amigos,

pueden causarte daño;

Si todos los hombres pueden contar contigo,

pero ninguno demasiado;

Si eres capaz de llenar el inexorable minuto,

con el valor de los sesenta segundos de la distancia final,

Tuya será la tierra y cuanto ella contenga,

Y, lo que vale más, serás un hombre, hijo mío.

Rudyard Kiping

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"Poemas rondando la muerte".

Cuando miro al cielo

pienso en caramelo

porque todo fulge

lo que tengo en los ojos.

Maldito brillo de petirrojos.

Rimas de palabras tontas

en recitados.

Absurdas en el pensado.

Bobadas en el sentido.

Palabras de consuelo

para seres sin suelo.

No hay más.

No hay menos.

Al final ,

sólo tenemos

un poco de muerte.

Cada día.

Cada momento.

Cada instante.

Sin poesía.

La vida es sólo

un instante de la muerte.

(ContinuumST, 2010. "Poemas rondando la muerte". )

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Profecía (Rafael de León)

I

Me lo contaron ayé

las lenguas de doble filo,

que te casaste hase un mé…

y me quedé tan tranquilo.

Otro cualquiera, en mi caso,

se hubiera echao a llorá,

Yo, crusándome de braso,

dije que me daba iguá.

Nada de pegarme un tiro

ni enredarme en mardisiones

ni apedreá con suspiros.

los vidrios de tus balcones.

¿Que te has casao? -¡Buena suerte!

¡Vive cien años contenta

y a la hora de la muerte…

Dios no te lo tenga en cuenta!

Que si ar pié de los altares

mi nombre se te borró,

por la gloria de mi mare

que no te guardo rencó.

Porque sin sé tu marío,

ni tu novio, ni tu amante,

yo soy… quien más t’ha querío,

¡con eso tengo bastante!

II

-¿Qué tiene er niño, Malena?

Anda como trastornao…

le encuentro cara de pena

y el colorsillo quebrao.

Y ya no juega a la tropa,

ni tira piedras al río,

ni se destrosa la ropa

subiéndose a coger níos.

¿No te parese a ti extraño?

¿No es una cosa mu rara

que un chavá de dose años

lleve tan triste la cara?

Mira que soy perro viejo…

y estás demasiao tranquila.

¿Quieres que te dé un consejo?

Vigila, mujé… ¡vigila!

Y fueron dos centinelas

los ojitos de mi mare:

-¡Cuando sale de la escuela

se va pa los Olivares!

-Y ¿qué busca allí?

-Una niña. Tendrá el mismo tiempo que é...

¡José Migué, no le riñas,

que está empezando a queré!

Mi pare ensendió un pitillo,

se enteró bien de tu nombre…

y te compró unos sarsillos

y, a mí, un pantalón de hombre.

III

Yo no te dije: ¡te adoro!

pero amarré en tu balcón

mi laso de seda y oro

de primera comunión.

Y tú, fina y orgullosa,

me ofreciste en recompensa

dos sintas color de rosa

que engalanaban tus trensas.

-Voy a misa con mis primos.

-Güeno… te veré en la Ermita.

¡Y qué serios nos pusimos

al darte el agua bendita!

Mas, luego, en er campanario,

cuando rompimos a hablar…

-Dice mi tita Rosario

que la cigüeña es sagrá,

- ¡y er colorín, y la fuente,

y las flores, y el rosío,

y aquel torito valiente

que está bebiendo en el río,

-Y er bronse de esa campana y el romero de los montes

y aquella cinta lejana

que la llaman horizonte.

¡Todo es sagrao! ¡tierra y sielo!

porque too lo hiso Dió...

¿Qué te gusta má? ¡Tu pelo!

¡Qué bonito le salió!

-Pos, ¡y tu boca! ¡y tus brazos!

¡y tus manos reonditas!

¡y tus pies fingiendo er paso

de las palomas suritas!

Con la puresa de un copo

de nieve te comparé…

te revestí de piropos

de la cabesa a los pies…

A la güerta te hise un ramo

de pitimin, presioso,

y luego nos retratamos

en el agüita del poso…

Y hablando de estas pamplinas

que se inventan las criaturas,

llegamos hasta la esquina

cogidos por la sintura.

Yo te pregunté: -¿En qué piensas?

Tú dijiste: -En darte un beso.

¡Y yo sentí una vergüenza

que me caló hasta los güesos!

De noche, muertos de luna,

nos vimos por la ventana…

-Mi hermaniyo está en la cuna,

le estoy cantando la nana.

"Quítate de la esquina,

chiquillo loco,

que mi mare no quiere

ni yo tampoco."

Y. mientras que tú cantabas

yo - inosente - me pensé

que la nana nos casaba

como a marío y mujé.

IV

¡Pamplinas, figuraciones

que se inventan los chavales!

después la vía se impone…

¡tanto tienes, tanto vales!

Por eso yo, al enterarme

que llevas un mes casá,

no dije que iba a matarme,

sino que me daba iguá.

Mas, como es rico tu dueño,

te vendo esta profesía:

Tú, cada noche, entre sueños

soñarás que me querías.

Y recordarás la tarde

que tu boca me besó.

Y te llamarás cobarde

como te lo llamo yo…

Y verás, sueña que sueña,

que me morí siendo chico.

Y se llevó la sigüeña

mi corazón en er pico.

Pensarás: ¡no es sierto nada!

¡Yo sé que lo estoy soñando!

Pero allá, a la madrugada,

te despertarás llorando

por el que no es tu marío,

ni tu novio, ni tu amante,

sino el que más t’ha querío…

¡con eso tengo bastante!

Rafael de León.

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O simplemente descartes

Fue un lunes,

o quizás un martes.

No lo sé.

Día de brillos de atunes,

o simplemente descartes

en lonjas eternas.

En una playa infinita.

En una playa maldita.

En una playa inaudita.

No lo sé.

Me miraste desde la orilla,

mientras el sol atardecía

en un mar agitado

de resaca emocional.

Levantaste la mano.

Saludo terminal.

Sacudí la arena de la toalla.

Me dí la vuelta

y ya no estabas.

Nunca habías estado

en esa playa infinita,

en esa playa maldita,

en esa playa inaudita.

Me habría encantado

pero no pudo ser,

nunca pudo ser.

Y te fuiste sin llegar.

Y te olvidaste del mar.

Y de mí.

 

(ContinuumST. Año 2000. "Poemario borracho".) 

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Oda al 2 de Mayo

Oigo, patria, tu aflicción,

y escucho el triste concierto

que forman, tocando a muerto,

la campana y el cañón;

sobre tu invicto pendón

miro flotantes pendones,

y oigo alzarse a otras regiones

en estrofas funerarias,

de la iglesia las plegarias,

y del arte las canciones.

***

Lloras, porque te insultaron

los que su amor te ofrecieron

¡a ti, a quien siempre temieron

porque tu gloria admiraron;

a ti, por quien se inclinaron

los mundos de zona a zona;

a ti, soberbia matrona

que, libre de extraño yugo,

no has tenido más verdugo

que el peso de tu corona!

***

Doquiera la mente mía

sus alas rápidas lleva,

allí un sepulcro se eleva

contando tu valentía.

Desde la cumbre bravía

que el sol indio tornasola,

hasta el África, que inmola

sus hijos en torpe guerra,

¡no hay un puñado de tierra

sin una tumba española!

***

Tembló el orbe a tus legiones,

y de la espantada esfera

sujetaron la carrera

las garras de tus leones.

Nadie humilló tus pendones

ni te arrancó la victoria;

pues de tu gigante gloria

no cabe el rayo fecundo,

ni en los ámbitos del mundo,

ni en el libro de la historia.

****

Siempre en lucha desigual

cantan tu invicta arrogancia,

Sagunto, Cádiz, Numancia,

Zaragoza y San Marcial.

En tu suelo virginal

no arraigan extraños fueros;

porque, indómitos y fieros,

saben hacer sus vasallos

frenos para sus caballos

con los cetros extranjeros.

****

Y aún hubo en la tierra un hombre

que osó profanar tu manto.

¡Espacio falta a mi canto

para maldecir su nombre!

Sin que el recuerdo me asombre,

con ansia abriré la historia;

¡presta luz a mi memoria!

y el mundo y la patria, a coro,

oirán el himno sonoro

de tus recuerdos de gloria.

****

Aquel genio de ambición

que, en su delirio profundo,

cantando guerra, hizo al mundo

sepulcro de su nación,

hirió al ibero león

ansiando a España regir;

y no llegó a percibir,

ebrio de orgullo y poder,

que no puede esclavo ser,

pueblo que sabe morir.

****

¡Guerra! clamó ante el altar

el sacerdote con ira;

¡guerra! repitió la lira

con indómito cantar:

¡guerra! gritó al despertar

el pueblo que al mundo aterra;

y cuando en hispana tierra

pasos extraños se oyeron,

hasta las tumbas se abrieron

gritando: ¡Venganza y guerra!

****

La virgen, con patrio ardor,

ansiosa salta del lecho;

el niño bebe en su pecho

odio a muerte al invasor;

la madre mata su amor,

y, cuando calmado está,

grita al hijo que se va:

“¡Pues que la patria lo quiere,

lánzate al combate, y muere:

tu madre te vengará!”

****

Y suenan patrias canciones

cantando santos deberes;

y van roncas las mujeres

empujando los cañones;

al pie de libres pendones

el grito de patria zumba

y el rudo cañón retumba,

y el vil invasor se aterra,

y al suelo le falta tierra

para cubrir tanta tumba!

*****

¡Mártires de la lealtad,

que del honor al arrullo

fuisteis de la patria orgullo

y honra de la humanidad,

¡en la tumba descansad!

que el valiente pueblo ibero

jura con rostro altanero

que, hasta que España sucumba,

no pisará vuestra tumba

la planta del extranjero!

Bernardo López García.

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Día Mundial de la Poesía

Sólo eres un fantasma muerto,

una imagen borrosa

traída por mi memoria.

Yo sólo soy un desierto

de faz luminosa

y mente mortuoria.

Nos vamos, los dos,

tú evitando el cementerio,

yo abrazando mis cenizas.

Pretendes ser un vicediós

con un sólo misterio

pero sólo juegas con tizas.

Tizas que marcan.

Tizas invisibles.

Tizas escribiendo dos fechas.

Tu llegada y tu partida.

Aquí seguiré

siendo ceniza

con un todo

que no es nada.

(ContinuumST. Año 2000. "Poemario borracho".)

 

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Los lobos

Sueño lobos emboscados

en los campos de tu rostro

y amanecen las montañas

entre aullidos y rastrojos.

Sueño dientes que se cierran

en crujidos espantosos,

en soledades baldías

sobre el negro de tus ojos,

y amanezco entre los miedos

y entre los miedos me escondo,

que guardarse en la lobera 

es saber huir del lobo.

Con la esperanza en barbecho

cavaré en mi vientre un pozo

para tender una trampa

al que ahuyenta mi reposo

y en los brazos de la fiera

sabré disfrutar el gozo

de ser carne y sólo carne,

de ser cebo venenoso,

de ser el blanco cordero 

que llevó al mastín el lobo.

Sueño noches de tormenta

en campos que no conozco,

sembrados por mis palabras

segados por tus enojos,

y despiertos entre los trillos

y entre los trillos me escondo,

que el trigo que así se oculta

es el que escapa del horno.

Feindesland. 2006

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Lo que no es del todo real....

Las grandes obras que solo son planes,

pero no se llegan a crear;

las palabras sabias que solo se intuyen,

pero no se llegaran a expresar;

las rimas que no se cantan..

Las semillas sin fertilizar...

¿Quién sabe si este mundo a medio hacer no será

el mayor tesoro por descubrir?

Oscar Blumenthal

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Aunque gire el suelo gris...

Y aunque gire el suelo gris

y la pasarela y la valla, y el puente se rompan

y todos los salones queden desiertos,

¡canta tu canción y no temas!

La hora pasa, el grito se desvanece,

el martillo cae en el juicio con la sentencia...

Sin embargo, el corazón humano perdura

y el año de la Tierra, y la luz celestial.

Y no le hará ningún daño a nadie

responder esto a cualquiera que le pregunte:

¡Miré a la noche y a la muerte

y canté mi canción y no temí!

Bruno Frank.

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Elogio de la mercromina

Química sangre arrumbada

en siniestros botiquines,

salvación menospreciada,

auxilio de paladines

y consuelo de criaturas.

Tú que sabes que no curas

cáncer, évola ni SIDA,

eres caricia sincera

que reconforta al que espera

que no se infecte la herida.

Tú que no eres engreída

y sabes bien lo que vales,

tú que te mides en gotas

y te importan tres pelotas

los cuarenta principales

del mundo de la farmacia,

tú que paseas la gracia

de tu fogoso color

por medio mundo y aún más,

te merecías quizás

un nombre con más honor.

-

Te llamaron mercromina,

y como aun se pronunciaba

guisaron en la cocina

de los nombres otra aldaba

con que atar tu maldición.

Así fue como un cabrón,

un cabrón de tomo y lomo

te llamo MERCUROCROMO. 

Feindesland, 1994

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