En el patio del instituto, en el grupo de WhatsApp o en TikTok, la política rara vez se aborda de forma abierta, pero aparece de fondo en bromas, vídeos virales y memes. Esta presencia latente convive con una tendencia frecuente: muchos adolescentes prefieren no hablar de temas políticos o ideológicos. No porque no les importen, sino porque opinar puede “salirles caro”, provocando discusiones desagradables o haciéndoles “ganarse” etiquetas, e incluso quedarse fuera del grupo.
|
etiquetas: política , jovenes