Memoria, hechos consumados y el limbo diplomático de un territorio que dejó de ser solo un expediente colonial. Durante décadas, la cuestión del Sáhara Occidental se ha presentado en la escena política española con una simplicidad casi tranquilizadora: una deuda histórica, una responsabilidad moral, un conflicto congelado cuya explicación cabe en una frase y cuya solución parecería depender únicamente de voluntad política. Esa simplificación tiene una ventaja evidente: permite posicionarse con rapidez y ocupar un lugar claro en el debate.
|
etiquetas: sahara , marruecos , argelia , frente polisario , onu , descolonizacion
Para nada. No querían a España; pues ahora a disfrutar de la elección
A la de ahora sí la querrían.