La brecha, la más grande desde 2013, refleja una fuerte caída en el número de compradores activos, y descendió al nivel más bajo en los 12 años en los que hay datos. Los compradores no habían escaseado tanto desde abril de 2020, al comienzo de la pandemia, y el pasado diciembre, hubo un 47% más de vendedores de viviendas que compradores, unos 631.000 adicionales. "Muchos vendedores están en negación y no ceden en el precio, si no fijan un precio razonable para su casa, esta permanecerá en el mercado".