Por "las dificultades que enfrentan los agentes de la Policía Nacional debido al alza descontrolado de los precios de la vivienda y alquileres, impulsado por la demanda de residentes gibraltareños que buscan opciones más asequibles en La Línea (donde, por ejemplo, un piso de 64 m² cuesta unos 110.000€ frente a 318.000€ en el Peñón). Muchos policías, con sueldos ajustados a la escala nacional, se encuentran con dificultades para acceder a viviendas decentes, obligados a compartir pisos o conformarse con opciones precarias.