Hace 9 años | Por paniscus a newyorker.com
Publicado hace 9 años por paniscus a newyorker.com

Las compañías aéreas que cobran tasas extra por cosas básicas, como un espacio suficiente en el que colocar las piernas, tienen una estrategia económica basada en hacer que los vuelos en clase low cost se conviertan, cada vez más y a través de pequeños detalles, en experiencias intolerables. Es el negocio de la miseria calculada.