Publicado hace 10 años por shake-it a alternativaseconomicas.coop

Quiero compartir con vosotros la historia de C. P. Da un poco de rabia escribir sobre alguien que desea esconder su nombre, aunque no su rostro, porque suele tratarse de personas que temen verse perjudicadas después de contar su verdad, o que simplemente se sienten avergonzadas por algo que hicieron. C.P. niega la mayor. Asegura que no se ve ni “una tonta” ni “culpable”. A lo mejor se habría ahorrado el ruego de que no trascendiera su nombre si en la calle no hubiera escuchado algunos gritos difíciles de digerir, como “¡nazis!” o “¡codiciosos!”