Durante su primer año de mandato en 2025, Trump autorizó decenas de miles de ataques aéreos (bombardeos, drones y misiles) en múltiples países (Yemen, Somalia, Irak, Siria, Irán, Nigeria, Venezuela, etc.), con estimaciones de al menos 626–637 ataques solo en ese año. Esto supera con creces lo que hizo Joe Biden en sus cuatro años anteriores (~555 ataques). En el primer año de Obama, los ataques eran mucho menores (por ejemplo, Trump tuvo más de 160 ataques en Yemen y Somalia ese año comparado con cifras muy inferiores bajo Obama).