Emulando al escritor Émile Zola voy a realizar este artículo para comentar una injusticia que suele afectar a multitud de personas que adquieren productos de vendedores externos a través de la página de ventas más famosa del mundo, Amazon. Productos que nunca llegan a su destino, con los quebraderos de cabeza que ello supone y la pérdida de tiempo a la hora de realizar las gestiones para el reembolso del dinero pagado. Seguro que también os ha pasado alguna vez, ¿verdad?
|
etiquetas: amazon , reembolso , delito