La lista es interminable y puede ser polémica, pero la situación es invariable: Prusia Oriental, Sudetes, Yugoslavia, Donbás, Palestina...
Llegas a un lugar, lo tomas por las armas, echas a patadas a la gente que vive allí y estableces a los tuyos. Veinte años después, los tuyos han tenido hijos que han nacido allí y tienen derecho a vivir allí. Cincuenta años después, ya son dos generaciones de los tuyos los que tienen derecho a a habitar esa tierra. En tres generaciones, ya no vive casi nadie de los que tuvieron que irse y el territorio es indiscutiblemente tuyo, y toda la población que lo habita tiene el legítimo derecho de seguir viviendo en esa tierra.
¿Os parece normal? A mí no, pero es como funciona. Hay delitos, delitos contra la Humanidad, que generan derechos. Delitos que generan legitimidad y ganancias territoriales, económicas y estratégicas. Hay crímenes que salen rentables, y no sólo desde el punto de vista práctico, sino que admiten también su consolidación a nivel jurídico. Estremendo. Es terrible. Pero muy difícil de evitar y de discutir.
¿Qué derecho tiene los alemanes sobre la Prusia Oruiental polaca, sobre la Silesia de Breslau o sobre el puerto de Danzig, hoy Gdansk? ¿Qué derecho tienen sobre el Königsberg de Kant, hoy conocido como Kaliningrado, y en manos rusas? Ninguno.
Es lo que hay. Pasa el tiempo. Nace gente. Muere gente. La limpieza étnica se consolida y se convierte en legitimidad. Si tras conquistar un territorio permites que sigan viviendo allí sus antiguos habitantes, corres el riesgo de que tarde o temprano, por razones culturales, lingüísticas o emocionales se rebelen contra tu poder y quieran regresar a su vieja patria. Pero si los echas a patadas o los asesinas, se acabó el problema y en poco tiempo el territorio será legítimamente tuyo y de la gente que lo habita: los tuyos.
Así las cosas, ¿cómo podemos esperar que no se siga haciendo? ¿Quién puede ser tan imbécil como para evitar un crimen que se lava a sí mismo, y se convierte en un derecho? Por supuesto que los israelíes van a aniquilar a los palestinos y sustituirlos por sus colonos. Como han hecho hasta ahora. Como hemos hecho en Europa toda la puta vida. Por eso parte de Ucrania está habitada por rusos. Por eso no hay alemanes en Prusia. Por eso serbios, croatas y bosnios escabecharon a la población civil y por eso andan todavía a hostias los serbios y los albaneses en las montañas de Kosovo.
No sé si existe una manera de revisar semejante legislación corrupta. No sé siquiera si es cabal a proponer que los muertos tengan más derechos que los vivos (a mí me parece que no), pero mientras la limpieza étnica genere derechos la seguiremos viendo una y otra vez, hasta el infinito. Las cosas que funcionan, se repiten. Claro que sí. Mal que nos pese. Mal que sangremos.
Si el PSOE no es de izquierdas, nos encontramos entonces con que los partidos de izquierdas serían, más o menos, Podemos, Bildu y ERC. Dos de estos partidos son abiertamente nacionalistas y consideran que España es una cárcel que hay que demoler y eso, con cualquier lógica, los excluye como opción para quienes quieren lo mejor para España.
Si el PSOE no es de izquierdas, nos encontramos entonces con que las izquierdas suman entre 60 y 80 diputados sobre 350, siendo muy generosos. Un grupo de ese tamaño no puede aspirar a imponer ni uno solo de sus puntos de vista al resto.
Si el PSOE no es de izquierdas, nos encontramos ante la realidad de que España es un país de derechas, lo que nos lleva a que, democráticamente, debe ser gobernada por partidos de derechas. O de centro. Pero nunca por partidos de izquierdas.
Si el PSOE no es de izquierdas, lo que intentan los partidos de izquierdas es utilizar unos votos que no son suyos para conseguir políticas que de otro modo no podrían alcanzar, y conseguirlas, además, contra la voluntad de la mayoría.
Si el PSOE no es de izquierdas,quizás sea el momento de reconocer que algunas aspiraciones de la izquierda tienen en realidad un apoyo marginal, estético o simplemente decorativo.
Si el PSOE no es de izquierdas, ya me contaréis, carajo, cómo se justifica que los partidos de izquierdas lo apoyen y busquen su apoyo, sumen a él sus votos en ayuntamientos y autonomías, participen de sus pasteleos y refuercen su hipocresía.
Porque a lo mejor es que hay más de una izquierda, a pesar del antiguo, viejísimo, recalcitrante odio de los bolcheviques a los socialdemócratas.
"Ayer se disputó un intenso partido en el WiZink Center entre el Movistar y el Herbalife en la segunda jornada de la Liga Endesa". Así empezaba el resumen radiofónico de un partido de baloncesto de la Liga ACB entre el Estudiantes y el Gran Canaria, celebrado en el Palacio de los Deportes de Madrid.
Desconozco qué beneficio obtienen los locutores y periodistas deportivos de todo este juego artificioso de patrocinios en el deporte. ¿Los expulsan si no nombran las marcas? ¿les rebajan el sueldo? ¿les meten el miedo de despedirlos porque las compañías patrocinadoras amenazan con no renovar contratos de publicidad con los medios si éstos no mencionan su nombre en los patrocinios?
El otro día me entraba urticaria el escuchar una y otra vez el partido en el "Reale Arena" (Anotea, de la Real Sociedad) mientras daban los resultados de la Liga Smartbank. Hablamos mucho de la falta de imparcialidad de la prensa común por los contratos con sus prestamistas y anunciantes, pero lo relacionado con la prensa deportiva es esperpéntico. Ya de por sí, en el deporte, parece que todo está a la venta, pero el periodismo especializado le baila el agua a la situación sin ningún tipo de pudor.
Como no le encuentro ningún tipo de solución, salvo hacer oídos sordos y continuar refiriéndose a los nombres propios deportivos con su nombre tradicional, se me ha ocurrido que tal forma de informar sobre la actualidad deportiva podría exportarse a la actualidad en general. Por ejemplo:
"El ejecutivo de Díaz Ayuso-Banco Popular da luz verde a la ampliación de la Ferrovial Avenida de Circunvalación para el acceso al centro de negocios ACS, según ha podido saber El País-Banco Santander".
Que oye, podría ser un lío de leer, pero al menos quedarían muchas cosas claras para el que aún no las sepa.
Hace unos meses publiqué un texto con una editorial potente, de distribución nacional. Pero parafraseando aquella expresión que gente con canas recordamos, no vengo a hablaros de mi libro, sino de dar algún que otro consejo útil a las personas a quienes les gustaría hacer lo mismo. Especialmente querría defender la licencia Creative Commons, una de las condiciones que les puse a mis editores y que tuvieron a bien aceptar, algo que les agradezco por lo poco frecuente. Y es que estamos rodeados de mitos, uno de ellos que el Copyright es la herramienta más útil para defender nuestros derechos como autores. Pero comencemos por el principio: tienes una idea, o incluso un manuscrito terminado y piensas que puede acabar siendo un libro, ¿qué hacer?
—Respeta tu creación desde el comienzo. No se merece que sea maltratada por editoriales que en realidad son servicios de impresión a quienes no les importa nada el texto. Por cierto que algo tendrás que mandarles, pues salvo que seas un autor consagrado no bastará el concepto general. Yo no lo enviaría entero, sino una parte que pienses que refleja bien la estética y el fondo del mismo. Busca una compañía a la que creas que por su ámbito y enfoque les puede interesar tu obra. Nada de pagar por ediciones ni de que te tengas que encargar tú de la distribución, eso son labores editoriales. Pon condiciones, no te vas a convertir en una persona rica (o es muy improbable) pero puedes entender que tu obra requiere un determinado formato, o que se debe publicar de una forma específica. Yo pedía Creative Commons al menos en formato PDF y respetar ciertas soluciones de maquetación, como que las notas se encontraran al pie de la página y no al final del tomo. Si no les interesa siempre queda la autopublicación antes que regalarle dinero a una empresa. Y no es una opción que sea sinónimo de falta de calidad o éxito. Siempre pongo el ejemplo de Andy Weir, autor de El marciano. Ninguna compañía quería su novela, la editó el mismo y la aceptación la acabó convirtiendo en una película de Ridley Scott.
En mi caso con respecto a quien publicaba yo tenía tres nombres en mente. El primero, el de la editorial grande con un espíritu de publicación que encajaba con lo que les ofrecía. Aceptaron, pero si hubieran dicho que no, se lo hubiera ofrecido a otra muy pequeña, que realiza tiradas en la práctica testimoniales pero que también está en el espíritu que buscaba. Y si estos últimos tampoco la hubieran querido la habría subido a Internet y santas pascuas. Esta es otra cuestión relevante en mi opinión: no pasa nada por el hecho de que finalmente no se pueda publicar, el camino ya es valioso. En cierto modo lo que más. Hay que escribir sobre todo para uno mismo. Quieres contar algo, pero ya es enorme hacerlo para ti. Ni todo el mundo puede ni quiere, aparte de que la senda como dice la poesía —por tanto la filosofía— debe ofrecer tanto o más que el destino, o no merece la pena recorrerla. Y otro elemento clave: el escritor es ante todo un lector. Ama la literatura, aprende de lo que otros cuentan. Esto es más importante que escribir, pues éste es un proceso que depende de aquel. Si ese sentimiento de amor hacia la palabra ya escrita no existe, nos encontraremos en un mundo que —lo advierte entre otros Juanjo Millás— tendrá más escritores que lectores y por tanto está vacío.
—Hablemos del Creative Commons. Como os decía vivimos en una sociedad en la que, por diversos motivos, se nos cuentan muchas cosas como ciertas sin serlo. Con respecto al arte han circulado numerosas leyendas y no es la menor la del valor imprescindible del Copyright como defensor de la dignidad del autor. En realidad el ámbito editorial no es distinto al de otros clave para la sociedad como la energía, o la vivienda. Un puñado reducido de muy grandes empresas tiene una gran capacidad de presión política, de modo que las leyes responden en gran medida a sus intereses y no a los del conjunto de la sociedad. O en el caso de la creación, de los autores. Por lo que respecta a los libros, en España son más caros que en otros países que incluso tienen un poder adquisitivo más alto, lo que ya nos puede dar pistas. También hay una importante resistencia respecto al formato de bolsillo, que en definitiva es más asequible. Isaac Asimov cuenta en su autobiografía cuando convenció a su editorial en Estados Unidos para publicar a la vez las tiradas económicas y las de formato más caro, como el de tapa dura. Defendía con razón que hay personas que prefieren uno u otro y que es un sinsentido privar de la obra a parte del público, simplemente para dar preferencia a quien está dispuesto a pagar más. Desde que convenció a su editor —cuenta el autor de Fundación— que además vio que no perdía dinero, en ese país el editar a la vez el formato caro y en bolsillo es habitual. En España no.
Con el Creative Commons sucede algo parecido. En mi opinión cuenta con dos ventajas principales, una altruista y otra egoísta, entendiendo que el egoísmo puede tener una perspectiva beneficiosa e incluso imprescindible para un mundo mejor. Por ejemplo en política: no hace falta ser generoso para querer una Seguridad Social, basta pensar que a uno mismo como individuo también le resulta positivo. Pero así mismo os voy a ser sincero: creo en el altruismo como algo bello y necesario, que también forma parte del ser humano, así que voy a comenzar por este ámbito. Contextualicemos al respecto. El trabajo es algo crucial para nuestra sociedad, al menos de momento, pero tampoco debemos ver sus características actuales como algo "natural", ya que esto también responde a intereses políticos. Podríamos trabajar de manera distinta a la institucionalizada, menos y mejor, pero eso tal vez lo desarrolle en otro momento. Baste decir que una teoría señala que la palabra "trabajo" deriva del latín, de un término que se usaba para referirse a un instrumento de tortura compuesto de tres palos: el Tripallium. Cierto o no, esta perspectiva me parece bastante útil y al menos en espíritu fiel a la realidad. Por otro lado tampoco debemos olvidar que el trabajo es en parte un mecanismo de control social, buscándose que su pérdida esté asociada a la necesidad, así como a la idea de vergüenza. Y alguien parado no debe avergonzarse de nada, es una circunstancia vital que puede responder a muchas causas, que inevitablemente se relacionan con otro concepto, en este caso muy religioso: el de la vergüenza. Y aunque ésta creo que muy saludable en el aspecto de sentirse incómodo ante el daño provocado a otro, se usa en el ámbito economico-político desde una perspectiva alienante: ¿no trabaja? algo habrá hecho o será un vago. Ya me entendéis. Esta dinámica de pensamiento responde más a lograr, de manera inducida, que los que sí trabajan no pidan reformas o mejoras por miedo a esa culpa. Por esto, entre otras cosas, pienso que el pobre o el parado tiene que tener —de hecho merece— los mismos derechos que el que no lo es. Y ahí está incluido algo fundamental: el ocio. Así que si alguien quiere leer mi libro y no puede (o no quiere) pagarlo para mí tiene el mismo derecho que los demás. Diversas personas por diferentes motivos, todos respetables, me han pedido el PDF. Y esto no es incompatible con un beneficio legítimo de una empresa editorial, pues pude tener formatos como el físico de pago, acogido a un Copyrigth cedido. Es un ámbito interesante, pues demuestra otro elemento político: no hace falta que el sistema económico sea de un feroz capitalismo o totalmente planificado, hay puntos de acuerdo en el que todos podemos ganar. Contar con este tipo de perspectivas va, además, contra la línea de flotación de otro aspecto alienante: la polarización social. Pero de nuevo este es otro tema.
Ahora hablemos de egoísmo personal. Desde una perspectiva útil y no dañina. ¿Es egoísta querer salvaguardar tus derechos de autor? Sí, pero podría estar de acuerdo con lo que parece defender nuestra ideología social imperante: si eres escritor y creador para mí tienes derechos sobre tu obra, algo que debe ser protegido. A que se reconozca tu autoría, a que nadie la manipule o —si no quieres— haga negocio con ella. Pues bien, es muy posible que el Copyright total no sea lo que más te interese. Como sucede con por ejemplo la música, esta licencia te da unos derechos exclusivos. Pero la exclusividad tiene sus peligros, porque al firmar un contrato de Copyright la cedes a una empresa que va a disponer de esos derechos, claro, de una manera —repito— exclusiva. Durante un tiempo que suele ser muy largo, de modo que ni siquiera tú, autor o autora, vas a poder hacer en ese periodo nada con ellos. Normalmente con estos contratos si la compañía quiere retirar en un momento el texto de la sociedad, desaparecerá, y tú —aún siendo creador— no podrás hacer nada al respecto. Has firmado un contrato, te dirán. Y tendrán razón, así que cuidado. Lo que me gustaría que tengas en mente es que antes la sociedad te habrá dicho implícita o explícitamente que el Copyright es por ti. No te lo creas. Con el Creative Commons estás compartiendo con los demás, efectivamente, pero también lo estás haciendo contigo mismo. De modo que si te acoges a él de manera que cualquiera puede compartir tu obra, tú también puedes hacerlo. Existirá mientras al menos tú quieras y esa decisión no dependerá de una decisión empresarial, sino personal: la tuya.
Como veis el ámbito editorial nos puede enseñar —al menos desde mi opinión y experiencia— como hay ideas que se dan como ciertas pero que no tienen que serlo necesariamente. La cooperación no está reñida con los beneficios, entre los que hay que valorar no solo los económicos si queremos un mundo mejor. Y tampoco es incompatible con un egoísmo beneficioso, el cual por otro lado es imprescindible para un mundo más seguro precisamente porque —a diferencia— del mero ego y la competitividad sin matices, no daña a nadie, sino que da garantías. Lo hace la Seguridad Social, lo hace una educación gratuita, lo hace un transporte público de calidad y lo hace el Creative Commons. Tenedlo en cuenta como creadores.
En relación al envío de @jm22381 sobre las palabras del abogado de Leslie Wexner a su cliente: "I will fucking kill you if you answer another question with more than five words, okay.":
www.meneame.net/story/abogado-leslie-wexner-cliente-ante-declaraciones
Quería destacar simplemente un comentario en el hilo de este vídeo de poco más de 3 minutos, que me ha parecido bastante clarificador y que contextualiza la reacción desesperada del abogado:
«Al volver a verlo, el momento en que el abogado se muestra visiblemente incómodo/agresivo es cuando Les Wexner empieza a describir que “Jeff sugirió hacer un inventario de las personas que entraban y salían con tenedores y cucharas” en el minuto 2:20.
El abogado se incomoda porque eso implica que ahora hay pruebas de que existe algún tipo de libro de registro que no solo detalla a todas las personas que entraron o salieron del lugar, sino que era lo bastante detallado como para incluir tenedores y cucharas, etc.
El abogado se incomoda porque eso implica que ahora hay pruebas de que existe algún tipo de libro de registro que no solo detalla a todas las personas que entraron o salieron del lugar, sino que era lo bastante detallado como para incluir tenedores y cucharas, etc. Ahora que el Congreso sabe que ese libro de registro existe, creo que eso significa que tiene motivos para solicitar una copia para que conste oficialmente. Ese registro detallaría cada visitante, empleado, etc., y lo que llevaban encima. Podría ser muy incriminatorio… ¿lo suficiente como para matar por ello? Edit: También es importante que la administradora de la casa “anteriormente dirigiera la embajada de EE. UU. en Roma” cuando le dijo “Puedo hacerlo”, porque eso significa que es probable que los registros sigan el mismo rigor y los mismos procedimientos que la seguridad de una embajada estadounidense, que no solo recibe visitas políticas sensibles, sino que a menudo también alberga oficinas de inteligencia extranjera. Ese libro de registro podría incluir expedientes completos de todos los empleados, invitados, visitantes, guardaespaldas, etc., además de lo que llevaban en los bolsillos al pasar por los detectores de metales, fotos de todos entrando y saliendo, etc.»
Es decir, este tipo de declaraciones como la de Wexner, desvela que hay claros indicios de la existencia de una estructura organizada para facilitar abusos sexuales, posible encubrimiento y logística coordinada y que sin duda existieron redes de contactos influyentes. Si se indaga correctamente sobre estos indicios en el caso Epstein y sus colaboradores más cercanos en su época, perfectamente se podria llegar a la confirmación de prueba judicial pública de una red formal de inteligencia o chantaje internacional o incluso a la evidencia confirmada de un “libro maestro” con dossiers completos tipo embajada, como lo que Wexner explícitamente ha descrito con sus palabras.
El abogado no "amenazó" con matar a su cliente porque sí.
Básicamente la detallada explicación de un anciano de casi 90 años que ha vivido en primera persona todo el tema Epstein en su apogeo, puede ser el desencadenante de muchas más investigaciones que confirmen, una vez más, que Trump miente y que el tema Epstein no es ningún "hoax" ni hostias en vinagre, como él mismo y sus putos lameculos nazis insisten en denominar.
El fitness en los microorganismos es un interesante campo de estudio que puede ayudarnos a entender conceptos sobre la virulencia y la contagiosidad de los microorganismos.
El fitness viral y bacteriano es grosso modo la cantidad de energía que emplea un microorganismo para llevar a cabo una acción en detrimento de otras.
Encontrar una definición más sencilla puede ser difícil si no se ponen ejemplos, aquí van unos cuantos con referencias al final.
1. Una bacteria multirresistente supone un peligro por ser más difícil de tratar, no por ser más virulenta. Multirresistencia no es igual a virulencia, de hecho hay cepas sensibles (staphylococcus aureus meticilin-sensibles) que pueden ser tan o más virulentas que sus análogos resistentes (MRSA o staphylococcus aureus meticil-resistente). La diferencia está en que con el MRSA no se pueden emplear betalactámicos (derivados de la penicilina) que son sin lugar a dudas los mejores antibióticos y, en su lugar, se deben emplear antibióticos menos eficaces. De ahí que si los microorganismos multirresistentes causan mayor morbimortalidad no es porque sean más virulentos sino por ser más difíciles de tratar.
2. Cuando un virus muta o cuando una bacteria adquiere un factor de resistencia, parte de su genoma está transcribiéndose para que se codifiquen dichos factores de resistencia de forma constante. Eso implica un gasto de energía. Si parte de tu energía la empleas en ser más resistente, te queda menos energía que gastar para ser virulento. Por ello a los microorganismos no les conviene ser demasiado resistentes. Por ejemplo: unas de ls bacterias más inocuas de nuestro organismo son los estafilococos coagulasa negativos como S.epidermidis, de hecho, suelen formar parte de nuestra flora habitual. Sin embargo, la mayoría de estos microorganismos de chichinabo son multirresistentes. ¿Qué ocurre entonces si por ejemplo un paciente inmunodeprimido tiene una infección por catéter por un S.epidermidis? Se retira el catéter y punto. No siempre es tan fácil pero generalmente es así, cuando estas bacterias multirresistentes producen infección, a veces ni se usan antibióticos.
3. Esto explica también por qué hay bacterias clásicamente muy virulentas (Serraria, Enterobacter, Citrobacter o el mismo Escherichia coli) que pese a que tienen en su genoma un mecanismo de resistencia a betalactámicos (AmpC) no lo expresan. Esto es porque en su genoma hay secuencias de represión que evitan que lo expresen y así la bacteria puede emplear su energía en codificar otras cosas como son factores de adherencia y factores de virulencia.
4. Cuando un virus muta haciéndose más contagioso, parte de su genoma es empleado para dicho fin y quedará menos genoma para ser virulento. Esto explica parte del motivo de por qué los virus muy letales son poco contagiosos (las otras explicaciones son epidemiológicas) y viceversa.
Por supuesto, no siempre hay una relación inversa entre resistencia-virulencia o entre contagiosidad-virulencia. Hay plásmidos con genes que facilitan tanto la virulencia de la bacteria como su resistencia a los antibióticos y hay virus cuyas mutaciones les ayudan a ser tan contagiosos como virulentos.
Referencias:
- www.sciencedaily.com/releases/2018/01/180118142735.htm
- academic.oup.com/femspd/article-abstract/77/2/ftz021/5454742?redirecte
- www.elsevier.es/es-revista-enfermedades-infecciosas-microbiologia-clin
En un Consejo de Ministros, Gómez de Llano, ministro de Hacienda de Franco, le dijo al dictador que Berlanga era comunista. Franco le contestó, cortante: “Berlanga no es comunista, es algo peor, es un mal español”.
Jamás he conseguido explicarme cómo pudo el director valenciano sacar adelante tantísimas películas, ni aún con esa inteligencia apabullante que él y Azcona utilizaban a modo de calzador infalible para hacerlas pasar a través de los poquísimos resquicios que dejaba la implacable censura franquista.
El caso de El Verdugo es algo extraordinario. ¿Cómo pudo una película tan sumamente cáustica, honesta y, ante todo, destructiva para con el régimen, salir a la luz y no solo eso, sino llegar a concursar en el Festival de Berlín para erigirse como ganadora absoluta del Oso?

Mark Cousins, afamado crítico y creador del que es, probablemente, el más excelso y completo documental sobre la historia del cine (The story of film, ver en Filmin) dijo de la famosa secuencia en la que se lleva a un tipo a rastras hacia el patíbulo, que es, probablemente, “la mejor escena jamás realizada en la historia del cine”.
Esa escena fue, precisamente, mi primer contacto con Berlanga. La vi un verano, en la playa, siendo adolescente y me dejó completamente en shock. Una dependencia carcelaria, fría y desolada, en la que coinciden dos víctimas, el reo y el verdugo, ambos rodeados de grupos que les encaminan a una puerta de salida sin retorno posible, real o metafórico según los casos. La víctima, que sabe que va a morir, claro, avanza entre el desmayo y la negación, pero sabiendo de lo irremediable de su condición. Se medio desmaya, se niega a avanzar, casi vomita, los guardias se ven obligados a arrastrarla hacia su final. Ese sombrero que se cae y se queda como flotando en la nada, en un plano completamente vacío, hasta que llega alguien y lo coge. La engañosa inocencia de ese objeto en mitad de la nada.
Pero he aquí la magia de El Verdugo, porque la situación, enormemente trágica, no pierde en ningún momento su parte humorística, coçn esa mescolanza de voces y diálogos entrecortados, tan de Azcona, que transforman el drama, la negrura infinita de una España muerta, en una comedia sí, pero en una comedia que te rompe de arriba abajo cuando la puerta se cierra y te inunda el silencio.
No hay nada más berlanguiano que esa secuencia de un minuto, tampoco hay nada más español.
Y cuál fue mi sorpresa cuando, una década después, vi la película por primera vez y descubrí que la persona que avanzaba tranquila era la víctima y la que se negaba a su destino y tiene que ser arrastrada por los dos guardias es el verdugo. Colapsado ante mi total necedad, entendí muchísimas cosas: el poder de la escritura, el cómo una leve sustitución puede suponer la diferencia entre lo absolutamente inolvidable y la mera anécdota, pero sobre todo, en ese momento descubrí la valía de la dupla Berlanga/Azcona y cómo frente al hambre, la estrechez de miras, el dolor, la pobreza, el miedo, la censura y un país paleto, romo y sin porvenir, el talento puede sobrevivir y crecer con más brillantez que frente a la complacencia, la calma, la placidez y la bonanza.
Así que la víctima avanzaba tranquila y digna hacia su destino y era el verdugo el que no podía soportar las consecuencias que él mismo había elegido. Joder...aquello me partió en dos.
España siempre ha sido berlanguiana, incluso antes de que Berlanga existiese y por eso esta escena está basada en un hecho real de nuestra España, protagonizado por un verdugo que, en Valencia, se negó a hacer su trabajo al enterarse de que la condenada al garrote vil era una mujer. El susodicho necesitó de 2 inyecciones con calmantes para cumplir con su deber. Berlanga escribió la escena, pero no encontró el momento ni la inspiración para añadirle una hora y media. Años después, ayudado por Azcona, la convierte en una película extraordinaria que se estrena a principios de los 60 en una España que seguía encerrada en un ultracatolicismo pegajoso y transversal que travestía cada minúscula traza de disrupción y creatividad en un conato de rebelión imperdonable..
El verdugo es, sin duda, una crítica a la pena de muerte, no hay que ser muy lince para descubrir eso, pero como el propio Berlanga explica, eso no es lo más importante, hay una cuestión que esta película pone delante del espectador de una forma poderosísima, implacable y dolorosa y que alcanza su culmen en esa escena en la que el verdugo es llamado a la ejecución mientras se toma un café y comienza la fase de negación, cuestionando al guardia “¿pero no iba a llegar el indulto?”.
Es el problema de la libertad humana, el cómo aplazamos la lucha frente a todo lo que sabemos que está mal, todo lo injusto, por una pequeña parcela de bienestar. El verdugo, que ha vivido todo el tiempo sin tener que cumplir con el negro destino, tranquilo, en casa y apartado del horror, de pronto descubre que lo que era un chollo es el trabajo más terrible que uno deba realizar. Hay aquí un poderosísimo simbolismo que trasciende al propio personaje y que escupe en la cara de millones de españoles que viven atrapados en una dictadura, si no están vendiendo su libertad, su dignidad, su raquítico porvernir, por unas trazas de casposa, oscura, precaria, engañosa e indigna tranquilidad.
Dice Berlanga de El Verdugo: “Dentro de esa película, no está implícito pero está explícito, el enorme peligro de decir sí”. El enorme peligro de conformarse, de no meterse en problemas, de pensar que la tragedia, aun sabiendo que está afectando a otros, en mi país, incluso en mi ciudad, nunca me rozará. O como dijo Fernando Fernán Gómez sobre esta obra magna: “Esa actitud tan sumamente española de creer que la vida es un camino de rosas y espinas pero eso sí, las espinas, que se las coma otro”.
La guinda es Pepe Isbert, que, en un papel antológico, representa también a la otra España, que Berlanga, de forma extraordinaria, logra igualar a su opuesta, pues si el verdugo joven vende su dignidad por el confort y de pronto se encuentra con el miedo a matar, el verdugo viejo afirma que “solo se pasa mal la primera vez” y luego vende su dignidad al confort de practicar un trabajo inhumano, que es "solo trabajo", sí, pero que no es otro que matar.

Los que se conformaron y no hicieron nada y los que se conformaron y lo hicieron todo. Imposible resumirlo mejor. Jamás nadie hizo un retrato mejor de un país que no ha cambiado ni un ápice, porque lo berlanguiano, no solo existió antes de Berlanga, lo berlanguiano sigue y seguirá existiendo después de Berlanga.
Hay algo que me está preocupando estos días. Sobre todo, me preocupa que nadie parezca preocuparse por ello.
Veréis, llevamos una semana de confinamiento y el suministro de comida lo damos por supuesto. Podemos salir al supermercado y comprar los alimentos que necesitemos.
Sin embargo, parece que nadie se está preocupando en exceso por quién produce esos alimentos y dónde se producen.
Ahora mismo estamos en un momento crítico. Desde hace unas semanas estamos en temporada de siembra: patatas, pimientos, tomates y otros alimentos que se consumen en los próximos meses o el próximo año deben plantarse ahora mismo. En algunos casos, ya se está haciendo con retraso. Y en otros, es ya tarde.
Recuerdo ahora a toda esa gente que al hablar de la España vaciada se decía que no era eficiente o ecológico, que la población debía concentrarse en las ciudades o que era absurdo dedicar recursos a toda esa vasta extensión de terreno a la que a veces se llama de una forma un tanto despectiva "el campo".
Por otra parte, mucha de nuestra comida procede del exterior. ¿Qué pasará cuando la actual crisis les alcance a ellos también? Es previsible que tengamos problemas con los suministros para los meses venideros si las zonas de producción entran en confinamiento, colapso sanitario o si hay restricciones al tráfico de mercancías alimentarias.
Creo que es urgente poner en marcha medidas para reforzar la producción agraria. Creo que nos jugamos mucho y que sería importante recuperar buena parte de nuestra independencia alimentaria.
De momento lo único que he visto por ahí es que la Consellería de Medio Rural (Xunta de Galicia) permite realizar las labores del campo, incluso a gente que tiene fincas pero no vive de ellas, manteniendo las debidas precauciones y siempre y cuando el Gobierno no decida lo contrario.
Pero es insuficiente. Seguramente necesitaremos más que eso y necesitaremos fórmulas ingeniosas para permitir la producción alimentaria que necesita el país.
Tal vez el aislamiento de comarcas agrícolas o ganaderas donde no haya casos de coronavirus (haciendo pasar el test al 100% de sus poblaciones) podría ayudar a paliar un previsible declive de la producción de alimentos.
¿Qué pensáis?
Llegamos a creer que Internet podría ser una herramienta de progreso porque en los 90 creímos que el conocimiento era sinónimo de crecimiento. Pero el sistema ha logrado que el conocimiento no solo haya dejado de ser concebido como un instrumento para progresar, sino que lo ha convertido en una fuente de frustración. Cuanto más sabemos, cuanto más cuestionamos, más solos e incomprendidos nos sentimos.
Con la llegada de la Inteligencia Artificial ya no tendremos que crear nada y por lo tanto ya no tendremos que cuestionarnos nada. El conocimiento no será diferencial porque las máquinas podrán conocer por nosotros. Ya no tendremos que tomar decisiones, porque las máquinas sabrán por nosotros. Ya no tendremos que buscar pareja o vacaciones porque las máquinas lo harán por nosotros. Lo único que podremos y debemos hacer será, llana y sencillamente consumir.
En una década el sistema reinante ha acelerado el cambio de paradigma: si antes la revolución era no obedecer, ahora la revolución será no consumir. Nos hemos convertido en pequeños seres cuya mayor oposición frente a la injusticia es no comprar. Esa es nuestra nueva revolución: no cambiar sistemas o deponer a gobernantes, sino decidir a quién damos el sustento que producen nuestros trabajos de mierda. Ya no somos personas, tan solo somos dinero".
Adam Curtis
Por cuestiones profesionales, familiares y académicas me paso la vida rodeada de investigadores científicos en el trabajo, las fiestas y las sidras cuando vuelvo a España. Por mi propia educación tuve que formarme en investigación científica cuando hice el doctorado, entre España y el Reino Unido. Allí empecé a familiarizarme con algo que, aunque al explicarlo resulta tan obvio, en España nunca me atrevía a mencionarlo mientras que en Cambridge era una realidad aplastante e incuestionable:
La clasificación entre "ciencias" y "letras" oficiosa del sistema educativo franquista, no existe más allá de lo coloquial y, si la usamos fuera de España, la gente entiende otras cosas que no son las que nosotros tratamos de decir.
Dicho de otro modo, la investigación científica es una actividad que se aplica a diferentes áreas y que debe tener los mismos mecanismos y principios, se aplique a lo que se aplique.
Hablemos de Ciencias Formales, Ciencias Naturales, Ciencias Humanas o Ciencias Sociales, el Racionalismo y el Empirismo son los dos pilares que sostienen a todas, y es lo que las separa se todo lo que no es un pensamiento científico. Dicho de otro modo: la mente de un investigador científico que tenga como objeto el estudio de la estratosfera, o el que estudie fenómenos humanos como la música, deben de funcionar de acuerdo a los mismos principios intelectuales y el mismo método científico.
Eso, en el Reino Unido es una obviedad, en mi universidad en España, una locura.
Claro que, tal vez por eso, los departamentos de la Facultad de Músicología donde estudié en España no tenían un euro, y los del otro país reciben millones de libras cada año para sus proyectos de investigación ya que son enormemente productivos, rentables y prestigiosos.
Anécdota: en una fiesta en Cambridge se rieron de mi porque no sabía que la Medicina es una Ciencia Humana (ya que tiene como objeto al ser humano, y eso es lo que define a las Ciencias Humanas); en España, sucedería lo mismo por dar la definición correcta, no la erronea.
Me recuerda a cuando uno va a pedir un "White label" en una fiesta: si pronuncio "güite label", en español, soy una gañana; si lo pronuncio correctamente en inglés (como "Güait leibol"), soy una snob y una gilipollas; tengo que decir una palabra bien y otra mal ("güait label") para que la gente esté a gusto, aceptando ese error colectivo porque así somos todo un poco tontos en manada.
Pero se supone que un investigador científico, en su trabajo, no tiene que equivocarse "un poco" para que la manada esté a gusto, y decir burradas conformistas.
Los usuarios de 4chan discuten un "bombazo". Unos representantes del Consejo Supremo Talibán tienen ciudadanía estadounidense. Para confirmarlo, fueron publicadas las imágenes de pasaportes estadounidenses expedidos a nombres falsos, que, en realidad, pertenecen a los talibanes paquistaníes, Abdul Jamil, Fahzl Rahman Muslim, Zuhur.



Pero hay otra noticia más sensacional. Resultó que la Administración Obama sabía lo que estaba pasando ya en 2013, pero decidió silenciar el asunto. El entonces representante permanente estadounidense ante la OTAN, Douglas Lute, dirigió la carta al secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, y todos los miembros del Consejo del Atlántico Norte, en la que expresó el temor de que la información llegue a los medios de comunicación de Irán, Rusia, India y China. Además, Lute recomendó que "los medios de comunicación de los países de ISAF consideren estas fotos la propaganda anti-OTAN destinada a desacreditar los resultados alcanzados por la Alianza en la región".

En la carta ha quedado claro que la información fue filtrada por militares del Ejército Nacional Afgano después de la operación antiterrorista ejecutada en la provincia Kandahar en Afganistán el 23 de marzo de 2013.
La información sobre pasaportes británicos y canadienses también figura en la carta, pero sus imágenes, por desgracia, no se filtraron en la red. Eso nos hace preguntarnos ¿cuántos líderes de los grupos terroristas se pasean libremente por el mundo con los pasaportes de países occidentales? ¿cómo los consiguieron?
Las autoridades Ucranianas insisten a diario en que, para batir a Rusia, necesitan más artillería, y fuera del cachondeo ese de que han vendido dos unidades del Caesar francés a las milicias de Lugansk, que no sabemos si es cierto o no, pero tiene pinta de bulo, lo cierto es que Occidente está enviando este tipo de armamento al ejército ucraniano.
La cuestión es que ya hay muchas voces preguntándose hasta qué punto es una idea acertada, y no sólo por aquello de que se puede alargar inútilmente la guerra, y otras consideraciones éticas, sino porque, vendidas o no, es obvio que varias unidades de armas occidentales de todo tipo están, sin duda, siendo analizadas ya en Rusia, y esto va a servir para que la industria militar rusa avance décadas en pocos meses, a fuerza de robar tecnología.
Me mandaron hace tiempo un vídeo en el que salía un oficial ruso, con cara divertida y un Manpad británico en la mano, diciendo que a Rusia le hubiese costado tres películas de espías conseguir uno como ese, y él lo había encontrado en una zanja. Sin duda el vídeo tenía mucho de propaganda y mucho de esa retranca rusa que hace destacar a su literatura, pero también tiene una parte innegable de verdad, que a lo mejor nos debería hacer reflexionar.
Esos son los riesgos, vale. ¿Y qué podemos decir de la eficacia?
Dicen por ahí, que un Caesar u otras piezas artilleras de esa calidad y alcance, pueden costar entre siete y ocho millones de dólares por unidad. Bueno. Si mandamos 500, eso ronda los 4000 millones de dólares, para que sólo llegue una parte, porque obviamente, alguno será destruido por el camino. Si suponemos que llegan 450, que es ser optimista, ¿qué demonios hacemos con 450 cañones en un frente de 675 Km?
¿Alguien ha medido el frente?
Ya no se trata de si conviene ayudar o no. Se trata de que, si de veras se desean enviar armas con intención de que sirvan para algo, tiene que ser al menos cinco o diez veces lo que se está mandando, con los riesgos y costes que eso implica.
Lo contrario es como ayudar a la marina de un país amigo mandándoles medio barco y tres cuartos de submarino.
Hacer que hacemos.
Estaría bien que tuviésemos una idea general y real de como esta afectando económicamente y laboralmente esta situación de encierro y paralización en la que estamos con caos reales y que perspectivas tenéis para un futuro inmediato, ya que en la televisión al principio se hablaba mucho de los despidos, pero yo creo que ahora lo que se dedican a poner son bailecitos, aplausos y ver como la policía persigue, multa y detiene gente que realmente no comete ningún delito y por lo que se ve nadie se sale del guión
En mi caso estoy teletrabajando, pero supongo que otros no podéis y os han echado o os echaran por falta de trabajo y los empresarios tendrán que pagar no solo sueldos sino alquileres, electricidad y otros gastos y sin ingresos
Aquí os lo dejo por si queréis comentar vuestra situación o la de casos que conozcáis y así tengamos una idea de casos reales
Estos días se ha producido bastante revuelo en el parlamento autonómico murciano porque el PSOE ha votado en contra de una moción del PP que proponía imponer en toda España una asignatura (que se impartiría en la ESO) sobre enseñanza de la Constitución Española www.murcia.com/region/noticias/2024/12/03-el-psoe-se-opone-a-que-los-a Dicha asignatura, desde hace un curso, ya se imparte en los institutos murcianos.
Sinceramente, no me ilusiona una asignatura sobre enseñanza de la Constitución configurada por el PP ¿Por qué? Por adoctrinadora. Adoctrinar es predicar una visión ideológica o religiosa en las aulas sin dar espacio para el análisis y debate de visiones alternativas. Por eso los colegios del Opus son ejemplo de adoctrinamiento, mientras que en las universidades públicas es difícil que se adoctrine, pues conviven profesores de diverso pensamiento que mostrarán al alumnado las distintas perspectivas sobre la realidad (lo ideal es que el profesor, aun expresando sus puntos de vista, fomente el debate sobre otros alternativos, pero incluso si no lo hiciera es seguro que otro compañero suyo con ideología diferente lo hará).
Una vez alguien me dijo que yo adoctrinaba por defender la república como mejor forma de Estado. Yo le repliqué ¿Y los profesores que alaban a Campechano en clase no adoctrinan? Y me soltó, con todo su morro, que eso era defender las instituciones. Es el curioso concepto de adoctrinamiento que tiene gran parte de la derecha: si defiendes lo establecido (que obviamente se basa en una opción ideológica conservadora) no adoctrinas, sino que te limitas a algo así como explicar el orden natural de las cosas. Como si no hubiese otras formas de organizar el Estado y regular los derechos ciudadanos en otras partes del mundo (sin ir más lejos, entre muchos de nuestros vecinos europeos) más acordes con la democracia real y la justicia social que, como mínimo, merecen ser escuchadas al mismo nivel que las vigentes en España. De ahí mis temores a que una asignatura sobre la Constitución impulsada por el PP sea puro adoctrinamiento para crear futuros ciudadanos sumisos, complacientes e inconscientes de sus derechos.
No obstante, sí que me parece fundamental establecer una asignatura de formación jurídica básica que, al menos, se dé en 3º y 4º de la ESO, y que tenga por objeto informar a cada ciudadano de sus derechos y los resortes para ejercerlos en los ámbitos más relevantes de su vida: el laboral, el de relaciones con las administraciones públicas y ejercicio de sus derechos políticos, y el familiar-afectivo sexual. Por ejemplo, el grueso de los abusos laborales se producen porque los trabajadores no conocen sus derechos frente al empresario o las armas que tienen para hacerlos efectivos (por ejemplo, desconocer qué es un convenio colectivo y su primacía sobre las condiciones "pactadas" individualmente con el empresario, o no saber que puedes grabar a tu jefe sin su consentimiento para acreditar que has hecho horas extras o que te acosa laboralmente).
Yo dividiría la asignatura en 4 bloques:
-Derechos fundamentales y otros derechos plasmados en la Constitución. Contenido y vías para ejercerlos y reclamarlos cuando no son respetados.
-Derecho del Trabajo. Derechos laborales básicos (jornada, salario, prevención de riesgos laborales...). Cómo saber el convenio colectivo que se te aplica y entender su contenido. Cómo enfrentarte a los incumplimientos empresariales en materia laboral: vías para denunciarlo y trucos para obtener pruebas.
-Derecho Administrativo: Derechos del administrado frente a las distintas administraciones públicas y concepto de interesado en un procedimiento administrativo. Obligaciones de las administraciones públicas. Transparencia y formas para obligar a la Administración que comparta contigo datos relevantes para tus intereses legítimos. Vías para exigir a las administraciones públicas el cumplimiento de sus obligaciones.
-Derechos en el ámbito familiar y afectivo-sexual. Derechos de los hijos frente a los padres. Derechos de los cónyuges y en el ámbito de la pareja. No discriminación por razón de sexo y libertad sexual. Vías para hacer valer tus derechos.
Desde mi punto de vista, conocer estos conceptos es mucho más útil y contribuye a lograr una sociedad mejor infinitamente más que saberse los principales ríos de España. Y sería perfectamente factible enseñarlos porque, a diferencia de lo que a veces se intenta hacer ver, el Derecho es mucho más sencillo de lo que parece.
Ya no voy a entrar en si este sitio funciona bien o mal, pero creo que sería interesante imaginar un Parlamento nacional al estilo de Menéame.
En primer lugar, los diputados más antiguos verían cómo su voto vale más, aupados por aquello de la experiencia en el valor base de su voto. O sea, que cuanto más tiempo llevas y más te pudres y más experiencia tienes, más se te tiene en cuenta.
En segundo lugar, cualquier propuesta podría ser llevada a ley y necesitaría los votos suficientes, pero como no todos los votos valen lo mismo se trataría de concitar el máximo apoyo entre los más antiguos o los más populares, porque la popularidad también da fuerza parlamentaria.
Luego, nos encontraríamos con que con 160 votos a favor y 22 en contra, la moción sería rechazada y la ley no saldría adelante, porque los votos en contra tienen hasta cinco veces el valor de los votos a favor, o incluso más, algunas veces.
Siguiendo adelante, nos encontraríamos con que la mesa del Parlamento, o su presidenta, podría vetar sin previo aviso a algunos diputados, retirarles su derecho a voto y silenciarlos. Extraordinariamente, el acuerdo de varios diputados podría también retirar el derecho a voto de otros diputados y hasta eliminar su turno de palabra.
Por último, aunque una Ley fuese aprobada, se pagaría un extra a los diputados que votasen en su contra una vez promulgada para que, si se reúnen los votos suficientes en contra, aproximadamente una quinta parte de los que tiene a favor, esa Ley deje de estar en vigor y se penalice a su promotor.
¿A que os molaría esa clase de democracia?
Pues ya podéis contar lo que queráis de vuestro supuesto carácter izquierdista y libertario, porque buena parte de los que estáis aquí os comportáis de ese modo y apoyáis precisamente ese mecanismo.
Me importa un carajo lo que prediquéis: os conozco de sobra por vuestras obras.
Estos días está todo el mundo de la tecnología hablando de ClawdBot, un agente de inteligencia artificial open soucre, gratuito que realiza miles de funciones diferentes. El bot es capaz de gestionar correo, subir a redes tus post, organizar pedidos de una tienda y casi cualquier cosa. Después del éxito, alguien decidió crear un foro estilo menéame para que los bots hablen sin que los humanos intervengan en la conversación. El foro se llama moltbook, ya que el bot se renombró a molt.
Actualmente la conversación después de 2 días del foro, donde los humanos solo pueden votar pero no escribir, está girando entorno a crear su propio idioma. Lo cual en tan poco tiempo está haciendo la saltar las alarmas en redes sociales. Aquí los post.



Si le hacemos caso a las declaraciones de Putin, lo que supera ampliamente lo arriesgado, el mapa con el que inicio este apunte y cuya fuente va en este enlace, detalla cuales serían los objetivos militares rusos en esta guerra.
Pero el caso es que lo he observado en detalle y podríamos estar ante el verdadero plan, acaso porque el carácter de Putin lo incline a desvelar sus cartas en un alarde de menosprecio al enemigo.
Si el objetivo es el que se muestra, el plan parece ambicioso y explicaría el extrañísimo hecho de que los rusos no hayan volado hasta hoy los puentes que cruzan el Dnieper. Llevo semanas preguntándome por qué no lo han hecho y lo he hablado con otros meneantes, en especial con @Res_Cogitans.
Si toda la ayuda militar, y los refuerzos, le llegan a los defensores ucranianos desde el Oeste, ¿Por qué Rusia no vuela los puentes sobre el Dnieper, alargando terriblemente las líneas de suministros ucranianas y aislando a los defensores al Este del río? No hablamos de conquistar nada. No hablamos de asediar una ciudad. Los rusos tienen aviación y han lanzado misiles guiados suficientes como para haberlo hecho sesenta o setenta veces, pero @Res_Cogitans contó el otro día 16 puentes intactos en poder de los ucranianos sobre el río Dniéper, y no tengo motivo alguno para dudar de su cálculo, que él mismo calificó de aproximado.
La respuesta me parece ahora más clara: querían llevar a los ucranianos a fortalecer la defensa en ese área para que debilitasen el frente Sur. Tras esta maniobra, si consiguen fijarlos al lado oriental del río, a los ucranianos les será terriblemente difícil desviar fuerzas a Odessa y sus alrededores. Y si la operación rusa tiene éxito, pueden incluso embolsar más adelanten a las fuerzas defensoras, volando los puentes para evitar su retirada.
La opción es por tanto doble: si los ucranianos resisten, les costará defender el Sur, y si se ven empujados hacia atrás, se encontrarán de espaldas al Dnieper en una peligrosa ratonera.
Si Rusia consigue el objetivo que describe este mapa, cosa que sigo viendo dudosa, su éxito sería rotundo y el peligro para el futuro, enorme.
Ucrania dejaría de tener salida al mar, lo que convertiría al país practicamente en inviable. Casi un Estado fallido.
Para Rusia, supondría unir Crimea y toda esta región con su territorio principal y a la vez con Transnistria, zanjando defintivamente cualquier intento de Moldavia de recuperar o presionar a esta región independentista pro-rusa.
El suministro de agua a Crimea a través de la región de Jersón quedaría garantizado.
La pérdida de esa franja supondría para Ucrania despedirse de más de un 40% de su PIB. Hablamos de la región más rica, más industrializada y con mayor generación de valor añadido. Y la pérdida de la salida al mar dañaría igualmente al resto del país, que se vería enfrentado a una fuerte presión política y económica, que seguramente trasladaría a Occidente en forma de solicitudes de ayuda y migración masiva.
Fijaos bien en la raya roja: no necesitan tomar Dnipro, ni siquiera Nikopol, pero como un día caiga Mykolaiv, la situación será realmente grave.
Del resultado de la guerra no puedo decir nada, y tampoco se puede afirmar que este plan sea el definitivo y no vaya a ser modificado por las circunstancias, pero creo que si lo llevan a cabo con éxito, sus consecuencias pueden resultar verdaderamente devastadoras.
Aún así, como al principio, y sobre todo si la guerra se alarga, creo que oiremos hablar muchas veces de Kremenchuk y Cherkassy. Si llegamos a oír hablar de Uman, entonces será aún peor, pero el mapa de hoy parece que aleja esa posibilidad.
Empiezo diciendo, este artículo no es mío. Aquí el artículo original, de Pyotr Akopov: web.archive.org/web/20220226224717/https://ria.ru/20220226/rossiya-177
Este artículo, que traduzco, estaba preparado por RIA Novosti para, aparentemente, cubrir una rápida capitulación de Kiev con un conflicto descentralizado subsiguiente en el resto de regiones. Fue publicado por error el 26 de febrero de 2022, hace dos días. Pocos minutos después desapareció, pero fue capturado por Internet Archive (podéis donar aquí para que continúen su labor: archive.org/donate/).
RIA Novosti no es una agencia de mindundis, es LA agencia de noticias estatal, y parte de Rossiya Segodnya (Russia Today) como plataforma informativa general del estado.
Yo tenía un artículo preparado sobre los métodos propagandísticos típicos rusos para controlar la narrativa ante hechos adversos, sobre todo dando ejemplos de las 5 etapas ante ellos: negar lo ocurrido, indignación, victimismo, whataboutism (y tú más) y, finalmente, pero condicional, reconocimiento). Pero la guerra ha explotado, la mayoría de la gente se ha dado cuenta de que Rusia, quizá, no ha sido del todo honesta desde el principio de la crisis, y el factor sorpresa e impactante del artículo ya se ha ido.
Pero a petición/interés de @NoseriusLose @Far_Voyager @suppiluliuma @juancarlosonetti @mperdut, doy una visión algo diferente del Mundo Ruso: ¿Qué hubiera pasado si Rusia hubiera ganado en un par de días?
Aquí tenemos una visión a la etapa de reconocimiento de los hechos si todo hubiese salido como el Kremlin hubiera esperado, es decir, después de que Rusia negara, se indignara, acusara a la OTAN de agresiones, y sacara trapos sucios de EEUU sin relación con el presente, Kiev hubiese sucumbido al ataque a los dos días.
Yo me limito a traducir dentro lo que buenamente puedo. No garantizo una precisión del 100%, pero para lo que se me hace grande he preguntado a mi mujer, que es rusófona nativa. Dejo algunas notas de traducción en paréntesis. Empezamos.
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La ofensiva de Rusia y del nuevo mundo
Un nuevo mundo nace ante nuestros ojos. La operación militar en Ucrania ha abierto una nueva era — de golpe y en tres dimensiones. Y por supuesto, en una cuarta, a nivel interno ruso. Aquí comienza un nuevo periodo tanto en ideología como en el mismo modelo de nuestro sistema socioeconómico — pero de esto se hablará un poco más tarde.
Rusia está restaurando su unidad — la tragedia del año 1991, esta terrible catástrofe en nuestra historia, su antinatural dislocación, ha sido superada. Sí, por un gran coste, sí, a través de los trágicos eventos de una verdadera guerra civil. Porque ahora, aunque todavía haya hermanos se disparándose los unos a los otros, separados por pertenecer a los ejércitos ruso y ucraniano, Ucrania ya no será más anti-Rusia. Rusia está restaurando su completitud histórica, reuniendo el Mundo Ruso (n.t. "Russkiy Mir", "mir" significa tanto mundo como paz, y en conjunto viene a significar algo así como pax romana, pero en su versión rusa), todos los Pueblos Rusos juntos - la totalidad de los grandes rusos, de los rusos blancos, y de los pequeños rusos (n.t. velikorossy/belorusy/malorossy estos son términos decimonónicos para referirse a lo que hoy se llaman rusos, bielorrusos, y ucranianos, dentro de lo que fue el Imperio Ruso. Cabe decir, malorossiya es considerado un término ofensivo en Ucrania). Si hubiéramos abandonado esto, si hubieramos permitido esta separación temporal asentarse durante siglos, entonces no sólo habríamos traicionado el recuerdo de nuestros ancestros, sino que también habríamos maldicho a nuestros herederos con la desintegración de la Tierra Rusa (n.t. Russkaya Zemlya hace referencia a la extensión de todas las tierras y principados del Rus hasta el siglo XII, que estaba centrado en Kiev, y estado del que Bielorrusia, Rusia y Ucrania heredan gran parte de su cultura).
Vladimir Putin ha asumido, sin pizca de exageración, la responsabilidad histórica de no dejar la solución a la cuestión ucraniana a nuestras generaciones futuras (n.t. "reshenye ukrainskogo voprosa" es dolorosamente similar a "reshenye yevreyskogo voprosa", la solución a la cuestión judía, en mi opinion nadie puede haber escrito esto por accidente, y aunque no implica intención de exterminar como en el contexto del Reich, sí implica una convicción y necesidad absoluta de asimilar Ucrania dentro de "lo ruso"). Después de todo, la necesidad de solucionarlo siempre estaría ahí - por dos razones principales. Por un lado, por razón de seguridad nacional, es decir, la creación de una anti-Rusia a partir de Ucrania, y como avanzada del occidente sobre nosotros, siendo ésta segunda la más importante de ellas.
La primera siempre sería el complejo de un pueblo dividido, el de una humillación nacional: cuando el hogar ruso primero perdió su fundación (Kiev), y luego fue forzado a admitir la existencia de dos estados; no uno, sino dos pueblos. Es decir, bien abandonar su propia historia, según las dementes versiones del "sólo Ucrania es la verdadera Rusia", o bien rechinar los dientes con impotencia recordando los tiempos en que "perdimos Ucrania". Devolver Ucrania, es decir, hacerla retornar a Rusia, sería cada vez más difícil a cada década: la recodificación/desrusificación de y contra los rusos, por parte de los Pequeños Rusos-ucranianos, ganaría inercia. Y en caso de consolidación del control geopolítico y militar de Occidente sobre Ucrania, su regreso a Rusia sería completamente imposible: tendría que luchar por ello con el bloque atlántico (n.t. OTAN)
Ahora el problema ya se ha ido - Ucrania ha vuelto a Rusia. Esto no significa que su estado vaya a ser liquidado, sino que será reorganizado, reestablecido y devuelto a su estado natural como parte del Mundo Ruso (n.t. Russkogo Mira, como la nota de más arriba). ¿Dentro de qué fronteras, en qué forma se consolidará la unión con Rusia (a través de la OTSC (n.t. la "OTAN rusa") y la Unión Euroasiática (n.t. la "UE rusa"), o el Estado de la Unión (n.t. el intento de "Schengen+Euro" ruso)? Esto se decidirá después de que se ponga a final a la historia de Ucrania como anti-Rusia. En cualquier caso, el periodo de separación del pueblo ruso ha llegado a su fin.
Y aquí empieza la segunda dimensión de la nueva era - concierne a las relaciones de Rusia con Occidente. No sólo Rusia, sino el Mundo Ruso, es decir, los tres estados, Rusia, Bielorrusia y Ucrania, actuando en términos geopolíticos como un ente único y completo. Estas relaciones han entrado en una nueva etapa: Occidente ve el regreso de Rusia a sus fronteras históricas en Europa. Y se indigna ruidosamente por ello, aunque en el fondo de su alma tiene que reconocerse a sí mismo que no podía ser de otra manera.
¿De verdad alguien de las viejas capitales europeas, en París y Berlín, pensaba que Moscú renunciaría a Kiev? ¿Que los rusos serían para siempre un pueblo dividido? ¿Y al mismo tiempo cuando Europa se está uniendo, cuando las elites alemanas y francesas están tratando de tomar el control de la integración europea de manos de los anglosajones y formar una Europa unida? Olvidando que la unificación de Europa fue posible únicamente gracias a la unificación de Alemania, algo que se llevó a cabo sólo gracias a la voluntad rusa (aunque no fuera muy inteligente). Dar la espalda después de ello, ni siquiera es el colmo de la ingratitud, sino simplemente la idiotez geopolítica. Occidente en conjunto, y Europa en particular, no tuvo la fuerza para mantener Ucrania en su esfera de influencia, y menos aún para tomar Ucrania para sí mismo. No entender esto es de tontos geopolíticos.
Para ser más precisos, sólo había una otra opción: apostar por un colapso todavía mayor de Rusia, es decir, de la Federación Rusa. Pero que eso no funcionara debería haber estado claro hace 20 años. Ya hace 15, tras el discurso de Putin en Munich, hasta los sordos podían oír que Rusia estaba de vuelta.
Ahora Occidente está intentando castigar a Rusia por el hecho de haber vuelto, por no haber aceptado los planes de lucrarse a su costa, por no permitir la expansión del espacio occidental hacia el Este. Buscando castigarnos, Occidente piensa que las relaciones con él son de vital importancia para nosotros. Pero este no ha sido el caso desde hace mucho: el mundo ha cambiado, y esto lo entienden bien no sólo los europeos, sino también los anglosajones que gobiernan Occidente. Ninguna cantidad de presión occidental sobre Rusia conducirá a nada. Habrá pérdidas durante la confrontación entre ambos lados, pero Rusia está lista para ellas moral y geopolíticamente. Para Occidente mismo, un aumento en el grado de confrontación significa gastos enormes, y los principales no son en absoluto económicos.
Europa, como parte de Occidente, quería autonomía - el proyecto alemán de integración europea no tiene sentido estratégico mientras se mantenga un control ideológico, militar y geopolítico anglosajón sobre el Viejo Mundo. Sí, y no puede tener éxito, porque los anglosajones necesitan una Europa controlada. Pero Europa tambien necesita autonomía por otra razón: en caso de que los Estados entren en autoaislamiento (como resultado de crecientes conflictos y contradicciones internas) o se centren en la región del Pacífico, donde se desplaza el centro de gravedad geopolítico.
Pero la confrontación con Rusia, a la que los anglosajones están arrastrando a Europa, priva a los europeos incluso de las posibilidades de independencia, sin mencionar el hecho de que, al mismo tiempo, Europa está tratando de imponer una ruptura con China. Si ahora los atlantistas están felices de que la "amenaza rusa" una al bloque occidental, entonces en Berlín y París no pueden dejar de entender que, habiendo perdido la esperanza de autonomía, el proyecto europeo simplemente se colapsará a medio plazo. Es por eso que los europeos de mentalidad independiente ahora están completamente desinteresados en construir una nueva cortina de hierro en sus fronteras orientales, al darse cuenta de que se convertirá en un corral para Europa. Europa cuyo siglo (medio milenio, mejor dicho) de liderazgo mundial ha terminado en cualquier caso, pero aún son posibles varias opciones para su futuro.
Porque la construcción de un nuevo orden mundial (n.t. sí, "noviy miroporyadok" como las teorías de conspiración) -y esta es la tercera dimensión de los acontecimientos actuales- se está acelerando, y sus contornos son cada vez más visibles a través de la creciente cobertura de la globalización anglosajona. Un mundo multipolar finalmente se ha convertido en una realidad: la operación en Ucrania no es capaz de unir a nadie más que a Occidente contra Rusia. Porque el resto del mundo ve y entiende perfectamente bien: este es un conflicto entre Rusia y Occidente, esta es una respuesta a la expansión geopolítica de los atlantistas, este es el regreso de Rusia a su espacio histórico y su lugar en el mundo.

El Instituto Juan de Marina es uno de los think tank liberales más conocido en España y sus informes suelen tener amplia difusión en la prensa de derechas. Hace unos días publicaron el informe "Impuestómetro 2024" donde nos regalan la perla que adjunto: dicen que hay una relación entre PIB per cápita y presión fiscal y trazan la recta de correlación con los datos de los países de la Unión Europea. Y como España queda por encima de la recta, eso es señal que su presión fiscal es superior a la que debería ser según su PIB per cápita. ¿Correcto?, lo puede parecer, pero lo malo es que en ese gráfico se les ha "olvidado" incluir un parámetro clave, el valor de R^2, que al ser en este caso regresión lineal, sería el cuadrado del coeficiente de correlación de Pearson. Si tomamos los mismos datos que dicen haber utilizado ellos (de Eurostat) y lo calculamos, resulta que nos da un valor R^2=0,062, es decir, prácticamente nulo, luego esas elucubraciones realizadas a partir de la recta de regresión no tienen ningún valor, ya que no se puede decir que exista una relación de dependencia lineal entre las variables analizadas.

Lo peor de estas cosas es que luego hay importantes que las replican sin ninguna comprobación, como puede verse en esta reseña de Expansión.


Pereodesmo del güeno.

Tres gráficos peculiares publicados en Actualidad Económica, el suplemento económico de El Mundo. En los primeros nos dicen que están mostrando una correlación, pero a la vista de los datos y sin poner cuanto es R^2, podrían haber marcado esas rectas o casi cualquier otra. En el tercero no dicen que es un porcentaje que muestra la variación de la desigualdad, pero ¿de verdad hay un estudio económico sobre sueldos que permita apreciar una variación de 0,0008%?. Eso supone poder apreciar una variación de menos de 1 en 100.000.
Supongo que no soy el único que detesta perder tiempo viendo vídeos de YouTube de 20 minutos para encontrar algo que leyendo un texto no llevaría ni dos. Además, vengo observando que cada vez hay más gente que publica vídeos en Menéame con la probable intención de promocionar su canal y, posiblemente, monetizarlo.
Pues bueno, como no me interesa lo más mínimo lo que un youtuber diga en su canal, mientras grita y pone la misma cara que Nicholson en El Resplandor, me he hecho un userscript para Tampermonkey que los hace desaparecer de Menéame. Lo dejo por aquí por si a alguien le viene bien.
Advierto: el código está hecho a vuelapluma y, seguro, tiene varios errores, así que no entremos en discusiones absurdas sobre la calidad del mismo.
// ==UserScript==
// @name ByeByeYoutube
// @namespace meneame.net
// @version 0.1
// @description Ni youtubers ni youtubars
// @author wildseven23
// @match www.meneame.net/*
// @grant none
// ==/UserScript==
( function() {
'use strict';
var ytSpan = [];
var header = document.getElementById( "header-menu" );
var ul = header.getElementsByClassName( "header-menu01" )[ 0 ].getElementsByClassName( "menu01-itemsl" )[ 0 ];
var li = document.createElement( "li" );
li.title = "Esconde/muestra meneos de YouTube";
ul.appendChild( li );
li.addEventListener( "click", showhideYT );
var summaries = document.getElementsByClassName( "news-summary" );
for( let div of summaries ) {
var newsInfo = div.getElementsByClassName( "news-body" );
var minUrl = newsInfo[ 0 ].getElementsByClassName( "news-submitted" )[ 0 ].getElementsByClassName( "showmytitle" )[ 0 ];
if (typeof minUrl != "undefined") {
if( minUrl.innerHTML === "youtube.com" ) {
newsInfo[ 0 ].style.border = "1px solid #ffb380";
ytSpan.push( newsInfo[ 0 ] );
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}
}
showhideYT();
li.innerHTML = "<span style='cursor:pointer' class='badge'><i class='fa fa-video-camera'></i> "+ytSpan.length+"</span>";
function showhideYT() {
ytSpan.forEach( ytBlock => ytBlock.style.display = ytBlock.style.display !== "none" ? "none" : "block" );
};
} )();
Probablemente debería empezar esta apología advirtiendo de lo engañoso de llamar piratería a eso que desde los medios de formación de masas nos imponen como tal. Dejémoslo en que no hay piratería mientras no se trate de un tráfico de mercancías, que infrinja de algún modo la Ley, y con ánimo de lucro (y ni siquiera se considera ánimo de lucro, ni se puede considerar, el mero hecho de ganar Dinero, si con ese Dinero no hay propiamente enriquecimiento). Pero no hay porqué gastar demasiadas fuerzas en pelear un terreno que de todos modos está ya perdido. Así que cojamos con gusto el vocablo, que además alude a una bellísima y desesperada forma de rebeldía, y digamos: sea: ¡que viva la piratería!
-¡Viva!
-¡Larga vida a la piratería!
-¡Viva!
Voy a dar nada más que tres razones, pero suficientes a mi juicio, de porqué animo a todo hombre y mujer de bien a dejarse llevar por el inigualable placer de proclamar a los cuatro vientos, tan pronto se les preste la ocasión, tamaña insensatez.
1.- Si para que una industria cualquiera pueda sobrevivir -la del cine, la de la música, la de los libros o cualquier otra- hace falta quitarme a mí o a cualquiera el derecho de compartir con otros gratuita y desinteresadamente lo que nos dé la real gana, pues... Sintiéndolo mucho: que se hunda la industria. No es siquiera necesario que tal derecho nos lo conceda ningún juez o prohombre del Estado o las finanzas para que cualquiera pueda reconocer, con el sólo uso de la razón, que compartir con el otro gratuita y desinteresadamente cualesquiera cosas es cosa buena para el común. Sí: de no haberse protegido la industria de sus intereses, probablemente no hubieran visto nunca la luz algunas de esas películas, libros, series o discos que en tanta estima guardamos, pero eso no es de ningún modo razón para que aceptemos que se nos ponga ningún impedimento a la com-partición. Que se muera la industria, pues, si es necesario. Claro que (¿quién sabe?) quizá las gentes no sean tan bobas e inútiles después de todo, y aún desapareciendo la industria encuentren las maneras de contar historias, cantar canciones o escribir, sin la ayuda de Dios Dinero. Así que, buena gente, nada de reclamar que la industria se adapte a las nuevas condiciones tecnológicas: los intereses de la industria no pintan nada en esta guerra.
2.- Cultura no es, como pretenden hacernos creer, ni el libro, ni el cd, ni el dvd. Esos son mercancías. Cultura será en todo caso lo que esos soportes contengan. De modo que, no nos engañemos, ninguno de los poderes económicos (ni ningún otro de los que, con gusto o no, con conciencia o sin ella, se someten a él) está interesado en defender la cultura en sí, sino el negocio (sí, sí: muy loable y de derecho dicen también que es el hacer negocios); a no ser, claro está, que tal cultura cumpla una función moralizante que sea del interés de esos mismos negocios, como por lo demás es lo habitual: no hace falta decir que los contenidos culturales no son la inmensa mayoría de las veces más que puro entre-tenimiento (es decir, un bodrio de fórmulas comerciales prediseñadas que no sirven para hacer nada de verdad, sino a lo sumo entre-tenernos entre jornal y jornal, puesto que de otro modo esta vida esclava a cualquiera se le revelaría insoportable sin más), o sea, pura basura. Y digo basura en un sentido estrictamente técnico, y no necesariamete despectivo (aunque, ¡¿qué demonios?!, eso también), pues aquello cuya función no es otra que su mero consumo, su pura compra-venta, su mera ingesta (otra cosa es que mediante tal engullimiento se logre mantener a las gentes lo bastante ocupadas como para que no se encabriten demasiado) no puede llamársele otra cosa que basura, que es el nombre con el que nos referimos de ordinario, entre otras cosas, a aquello que no tienen ninguna verdadera utilidad. Estoy seguro de que cualquiera reconocerá que hay libros, películas o canciones, que no sólo entretienen, sino que HACEN algo más. Pues bien, permítanme que les recuerde (porque ya lo saben) que ninguno de los autoproclamados defensores de la cultura tiene el más mínimo interés (más bien al contrario) de que esas obras tengan la capacidad de hacer en quienes las consumimos nada que no sea ya el mero hecho de su producción y consumo, o lo que es igual, nada que no sea un mero mover Dinero, y cuanto más rápido mejor. Que nadie se rasgue demasiado las vestiduras, pues, si a algún sucio pirata le escucha alguna vez decir: ¡muera la cultura!
3.- Hay un aspecto de la hoy día llamada piratería que sospechosamente parece no haber llamado demasiado la atención de ninguno de esos dignos defensores de la Ley y los negocios, y lo que es peor, de sus súbditos. Me refiero a la generosidad de quien se toma la molestia, el tiempo y el esfuerzo, sin obtener ningún rédito económico a cambio, de copiar una película, un disco o un libro de su colección y subirlo a la red para compartir el enlace a través de alguna de las múltiples herramientas en internet (plataformas que, lamentablemente, se aprovechan no sólo del trabajo de estos anónimos navegantes sino también del de los muy vanidosamente llamados "autores", a base de martirizarnos con la publicidad más intrusiva: que se pudran ellas también). No sé si tú, lector, alguna vez has pensado que esa serie que te descargas o ves en streaming, sin mayor gasto que el que ha supuesto la compra de una computadora y el acceso a la red (pero no olvides que muchos esclavos han tenido que matarse a trabajar en la mina para que pueda tu salario tener el poder adquisitivo suficiente como para que estos productos sean asequibles a tu bolsillo), es el resultado de un trabajo que alguien ha estado dispuesto a realizar por puro amor al prójimo. Esa sí que es una actitud verdaderamente peligrosa para el Mercado y su legión de mercachifles. Nada hay más peligroso para el Dinero y la política profesional puesta a su servicio que el descubrimiento de que pueden las gentes hacer cosas y satisfacer las necesidades suyas y de otros sin tener que imponer alguna forma de obediencia y sumisión al Dinero. ¿Que no todo puede ser jauja? ¿Y eso quién coños lo dice?
¡Ah! ¡La de un pirata es la vida mejor!
Barba Negra

Enlace a la resolución original: undocs.org/es/A/RES/74/136
Perdóname Palestina
Por reír anoche con los amigos.
Perdóname Palestina,
Perdóname por ver crecer a mis hijos
Mientras los tuyos son asesinados.
Perdóname Palestina.
Hoy me sumergí en el mar que te baña.
Mientras juego atravesando olas,
Flotan cerca de ti los cuerpos que matan.
Perdóname por seguir como si nada.
Hoy vuelvo a llorar un instante,
Mientras sigo trabajando
Sin declararme en huelga.
Perdóname Palestina,
Por no parar,
por no parar por ti,
Palestina.
Te pido perdón,
Por emocionarme ante un mensaje,
Por disfrutar de un sol naciente,
de una luna llena que aparece.
Por hacer esta vida que tu no haces.
Por creer que un poema basta,
Por pensar que sucumbirá la montaña
Con un granito de arena más que añada.
Quisiera una ola gigante,
Una bofetada en forma de tormenta,
Un virus que entre en esta sociedad que no despierta.
Quisiera un apagón,
que nos deje sin ver el telediario de las tres.
Que no sirva el ventilador,
Sudando a la hora de comer,
Sin avión, sin tren,
Sin enviar caritas del WhatsApp
Aunque solo sea por todo esto que no es nada,
Esa ebullición en masa que no arranca
Que comencemos todos a mirarte a la cara.
Ya no me valen las amapolas,
Palestina.
Yamila Abuámer Flores
menéame