Todos hemos visto esta tarde las noticias: miles de buscas han hecho explosión simultáneamente en todo el Líbano y algunas ciudades de Siria. Los vídeos que circulan por la red y agencias de noticias dejan imágenes como ésta de un hombre comprando en un supermercado cuando algo explota en su bolsillo.
Es difícil saber con una simple búsqueda en internet cuántos dispositivos de este tipo están activos en esos países, pero asegurar que "sólo los usan los de Hezbollah" me parece aceptar una teoría demasiado poco probable y, desde luego, demasiado poco probada. Los buscas son dispositivos de comunicaciones tremendamente eficaces para fuerzas de seguridad y servicios de emergencia, su protocolo de comunicaciones es altamente eficiente y desde luego mucho más resiliente que el de mandar SMSs o las redes de datos modernas. Siguen siendo por estos motivos dispositivos utilizados por profesionales públicos de todo el mundo en múltiples países. Sólo en EEUU existen millones de buscas en activo, principalmente usados por personal médico y servicios de emergencia, por los motivos descritos.
No seamos ilusos ni nos queramos hacer pajas con los servicios de inteligencia del régimen genocida: sustituir los buscas de determinadas personas individuales a las que probablemente ni siquiera tengas acceso es una tarea extremadamente difícil; inundar el mercado local de tus buscas trucados es muchísimo más fácil. Sobretodo cuando las vidas de los ciudadanos de ese país, sean terroristas o no, no te importan una puta mierda como es el caso. Y sobretodo cuando además te beneficias enormemente de sembrar el caos, la destrucción y el pánico entre su población, creando desestabilización, incertidumbre y miedo que puedes, y vas a, utilizar a tu favor inmediatamente.
Recordemos que no estamos hablando de superagentes secretos tipo 007. Estamos hablando del Gobierno, el Ejército y la práctica totalidad de los políticos israelitas y de su propio pueblo: para ellos los árabes son menos que cucarachas, sus vidas no valen nada, los odian y los exterminan, hablan abiertamente de sus niños pequeños como "los futuros terroristas" sin ponerse ni colorados, hablan de "hacerles un bombardeo de alfombra", de "acabar con ellos", de "que se vayan a otro sitio" los más "progresistas" y "de izquierdas" de ellos.
Recordemos también que éstos mismos criminales, genocidas ultraderechistas y supremacistas, están ahora mismo perpetrando un exterminio en toda regla con borrado cultural total contra los árabes de la zona. No sólo se limitan a bombardear mezquitas arrasar aldeas y pueblos enteros y sustituirlos por sus construcciones y sus nuevas "granjas comunales", sino que también participan activamente en todos los frentes de propaganda posibles intentando reescribir la Historia y dotar de "legitimidad" a su aberrante nación colonial racista y genocida ante los ojos del resto del Mundo.
Recordemos que asesinan a sus propios rehenes sin pestañear y que no les tiembla el pulso a bombardear pueblos enteros matando a todo lo que haya ahí dentro sin distinción de edad, afiliación política, condición ni religión (también matan cristianos, y bombardean iglesias de miles de años, y aplastan con los bulldozers a activistas occidentales, y...).
Finalmente, recordemos que estamos hablando de los mismos carniceros que te tiran una bomba de 100.000 dólares en un barrio residencial donde no hay más que casas, una escuela y una mezquita, o incluso en un <b>campo de refugiados</b> asesinando a 50 personas e hiriendo gravemente a toda la población civil allí presente y te dicen en el televisor que "<i>han acabado con 50 terroristas</i>"
Creerse que ésto lo han hecho "con cuidado" y "tratando de atacar a Hezbollah" en lugar de indiscriminadamente en todos los buscas del Líbano intentando sembrar el caos y matar al mayor número de gente posible como los terroristas, genocidas de mierda que son, es darles demasiadas concesiones. Concesiones que no se merecen. Recordemos que actúan como los ultraderechistas y supremacistas que son: siempre, en cualquier caso, cuando asesinan a gente en masa hablan sin ninguna duda de "terroristas". TODOS son "terroristas" para ellos, igual que dicen todos los carniceros de la Historia para quienes todas sus cientos de miles de víctimas cuando invaden o masacran son "comunistas", "infieles", "enemigos de la patria" o "colaboradores" de todos ellos.
Una vez ya hemos dejado a los derechistas blancos occidentales, amantes de Israel e islamófobos por aprendizaje, meneársela a gusto poniéndose cachondos imaginando operaciones de espionaje dignas de una película de Jason Bourne, la gente normal y decente tenemos que reflexionar, usar la cabeza y la Navaja de Ockham y ver ésto como lo que realmente es: auténtico terrorismo indiscriminado contra población civil, que los perros de presa israelitas y sus amos los yuesei presentarán como "una operación antiterrorista" que "ha afectado a la cúpula de Hezbollah", como de hecho ya están haciendo todos sus medios, insertando la coletilla "miembros de Hezbollah entre los afectados" para que nos dé a todos mucha menos pena y el ataque terrorista quede así justificado.
La Humanidad ha vivido muchas dictaduras, muchísimas guerras y muchísimos tipos de regímenes agresivos y totalitarios. Hemos visto países similares donde para la élite dominante la etnia nacional autóctona era considerada "inferior" y regímenes segregacionistas con legislaciones totalmente infames aplicadas a ellos: Sudáfrica, la Namibia de los alemanes, Rhodesia... Hemos leído mucho, todos los que estamos aquí, acerca de todo eso. Debemos ser capaces de identificarlo cuando lo vemos con nuestros propios ojos, independientemente de lo que nuestros medios de comunicación totalmente al servicio de las élites de Occidente, bajo el paraguas norteamericano que es en última instancia quien mantiene esa colonia occidental en Oriente Medio, nos quieran contar.
No traguemos la propaganda de guerra de ésta escoria. Son los auténticos nazis de nuestro tiempo.
Es innegable que la tauromaquia fue cultura en el pasado, en tiempos mas atrasados y primitivos, como también lo fue la vida en las cavernas, o el sacrificar bebés humanos a los dioses para que lloviera. Pero precisamente la mayor prueba que podéis tener de que la tauromaquia solo fue cultura en el pasado y ya no es cultura en el presente es muy simple: que el lobby taurino se niega en redondo a que se haga un referéndum a la ciudadanía, no ya sobre si prohibir o no la tauromaquia, sino siquiera sobre si poner una casilla en la declaración de la renta para que a la tauromaquia la financie solo quien la quiera financiar con sus impuestos.
Últimamente se ha puesto de moda entre los comentaristas taurinos decir que la tauromaquia ha renacido, que se ha puesto en auge otra vez. Cada vez que les leo eso, pienso: "sí, con el dinero ajeno". Sin el dinero de los impuestos de los antitaurinos, ya veríamos cuál sería el "auge" actual de la tauromaquia.
Un taurino tiene la libertad de ir a una corrida de toros si quiere. Sin embargo, un antitaurino tiene que pagar esa corrida forzosamente, quiera o no, con sus impuestos, pues no le permiten expresarse en referéndum. Esta es la famosa "libertad de la tauromaquia" de la que nos vienen hablando últimamente, la libertad, y el "auge", que da el dinero ajeno.
Esta es la mayor prueba que podéis tener de que la tauromaquia ya no es cultura. La tauromaquia moderna es solo un robo de dinero de unos a otros, blanqueado con maltrato animal.
O quizá no esté de mas introducir aquí una especificación conceptual: puede que la tauromaquia siga siendo cultura hoy día, pero si la tauromaquia es cultura de algo en la actualidad, es cultura de la incultura, del atraso, de la irracionalidad, de la bajeza, de la vileza, de la irresponsabilidad, y del maltrato innecesario e injustificable. Es decir, una cultura negativa, regresiva, destructiva. Y por supuesto, aun así, ya no es una cultura de todos, como debe ser toda cultura, solo de un residuo imbécil, que también reinstauraría el sacrificio de bebés humanos a los dioses para que llueva, el echar presos a los leones, o la vuelta a la vida en las cavernas.

Asegura hoy El Mundo que el 54,5% de los extremeños no llegaron a acabar la ESO, es mas, que ni siquiera pasaron de segundo de ESO. Es mas, lo ilustra con el ejemplo de un bar con 20 personas en las que 11 no pasaron de segundo ESO. Dice que estos datos están extraídos de la última EPA, pero son erróneos porque no se sabe interpretar los datos de esta. Sin nos vamos a los datos de Extremadura en la EPA del primer trimestre de 2024 podemos ver que el 2,3% es Analfabeto, el 6,9% tiene Estudios primarios incompletos, el 13,3% Educación primaria y un 32%, Primera etapa de educación secundaria o similar (2,3%+6,9%+13,3%+32%=54,4% indicado en la información). Y precisamente en ese 32% con Primera etapa de educación secundaria está el error, porque si leemos los datos de clasificación de niveles educativos que aparece al pie de los datos, si se incluyen ahí los que tiene el título de ESO (nivel 22 de CNED 2014), ya que se incluyen los que han obtenido el título de ESO tanto por la vía general como a través de Educación de Adultos, PCPI o Pruebas Libres.



Su escudo representa dos caballeros a lomo del mismo caballo, como símbolo de pobreza, y en el imaginario colectivo la Orden del Temple la constituían unos formidables guerreros-monjes que hacían y deshacían a su antojo durante la Edad Media. Hoy quiero ir algo más allá de la típica historia de los monjes que con sus espadas defendían a los peregrinos que iban a Tierra Santa y profundizar en su faceta de banqueros.
El origen de los templarios lo tenemos hacia 1118 o 1119 cuando Hugo de Payns se ofrece al rey Balduino II de Jerusalén para defender a los caballeros que volvían a Europa procedentes de la Primera Cruzada. La del Temple no era la única orden destinada a este fin, pero sí fue la orden que tuvo más éxito con el correr de los años, y durante dos siglos acapararon bastante poder.
Los monjes templarios se distinguían por su piedad, por su honestidad y por su valor, y muy pronto crecieron las vocaciones, lo que provocó el ingreso de numerosos aristócratas en sus filas. También creció su fama de honestidad y eficiencia, lo que hizo que muchos nobles les dejaran herencias y depósitos financieros para que los custodiaran y gestionaran.
El dinero que ganaban los templarios lo empleaban en defender y ayudar a los peregrinos a Tierra Santa, que al volver a sus casas quedaban tan agradecidos que a su vez donaban dinero y tierras a la orden, que acumuló grandes riquezas muy rápidamente, pese a que tenían voto de pobreza. La explicación a esto está en que no aspiraban a la pobreza material, sino a ser “pobres en Cristo”, o sea enfocar toda su vida al cristianismo. De hecho, la finalidad última de la orden era acumular dinero y tierras para poder ayudar mejor a luchar en Tierra Santa y no estaban autorizados a quedarse con nada de sus ganancias.
Este enfoque total a la defensa de los cruzados conllevaba que aquellos que se apropiaban de dinero o de objetos de la Orden sufrieran muy graves castigos. Un templario no podía poseer más de cuatro denarios y cualquier cifra de dinero que superara esta cantidad (que era bastante exigua para la época) se consideraba hurto.
Para los monjes, esta disciplina férrea acarreó una reputación de honestidad intachable y atrajo la confianza de las grandes fortunas y de los reyes de que su dinero estaba a salvo. Y si a esto le añadimos que no solo guardaban el dinero sino que conseguían aumentar el depósito gracias a inversiones, es la clave del éxito de estos caballeros-banqueros.
Una manera de ayudar a los peregrinos y guerreros era monetariamente, claro está. Y esto no siempre se hacía gratuitamente, ya que era bastante habitual que un guerrero que partiera para Tierra Santa depositara en la encomienda templaria más cercana el dinero que pensaba que iba a necesitar para la hazaña, y de este modo se ahorraba tener que ir cargando con el oro por media Europa.
A cambio del depósito, los templarios le daban una especie de “letra de cambio” con una codificación especial que podían mostrar en otras casas de la Orden para que le fueran dando su dinero a lo largo de la ruta o al final de la misma. Cuando el cambiarius o cambista veía el documento, le daba el dinero y así no arriesgaba su fortuna en caso de robo, naufragio o pelea.
Las encomiendas templarias funcionaban como auténticos bancos que ofrecían cuentas corrientes a los clientes que tenían repartidos por todo el continente. Los reyes aprovecharon este servicio para hacer transferencias de dinero entre Francia e Inglaterra, pero también hacia Tierra Santa cuando necesitaban dinero en metálico para ayudar a las tropas.
Conforme iban acumulando riqueza, comenzó a ser frecuente que los monjes hicieran préstamos personales, como por ejemplo a comerciantes y reyes para pagar grandes gastos, como un rescate o una dote (cosa que sucedió con la dote de Berenguela, hija de Alfonso X, que debía aportar 30.000 marcos de plata si quería casarse con el rey de Francia).
Los templarios eran unos cobradores inmisericordes y si no se devolvía el préstamo a tiempo se imponían multas o se podían perder los bienes que habían dejado en prenda. Una de las personas que se demoró en el pago fue el rey Felipe IV de Francia (alias el Hermoso) que acabó convenciendo al Papa para que disolviera la orden y así no tener que devolver el crédito.
Para pedir un préstamo era habitual que los monjes solicitaran algún tipo de garantía que podía ser una joya o un tesoro. En Francia, cuando se disuelve la orden aparecen en el inventario de los templarios todo tipo de artículos, desde vajillas de gran valor, reliquias e incluso ropa femenina de seda.
Además de dinero, los templarios tenían en sus arcas valiosos tesoros, y no siempre eran objetos empeñados a cambio de dinero. Sabedores de su eficacia y honestidad, los reyes y los nobles confiaban en la Orden del Temple para poner a salvo sus bienes más preciados. Juan Sin Tierra depositó entre 1204 y 1205 las joyas de la corona inglesa.
En otra ocasión, otro rey inglés, Enrique III, envió las joyas de la corona a la reina Margarita para que las guardara en el Temple de París y así mantenerlas a salvo de una revuelta de barones que se estaba fraguando en Londres.
Los templarios también podían ser depositarios de importantes documentos, como tratados, herencias o títulos de propiedad, con la seguridad de que no caerían en las manos erróneas.
Ni su honestidad ni su gran poder económico lograron detener la debacle de la orden, y cuando el rey Felipe IV de Francia convenció al papa de que los templarios no eran honestos y que eran un peligro para el poder papal, este decidió disolverla. Por cierto, todos los bienes de la Orden del Temple pasaron a la corona francesa.
La foto as usual es de Wikipedia, y si queréis leer más, me ha parecido muy interesante el libro de José Luis Corral "Breve historia de la Orden del Temple".

Milei ataca a Sánchez y su mujer pero para El Mundo el que abre una crisis diplomática es Sánchez. Es curioso porque El País lleva casi el mismo titular en portada, pero en el sentido contrario.

La broma de Lalachús al combinar la cabeza de la vaquilla del Grand Prix con el cuerpo del Sagrado Corazón de Jesús ha provocado un aluvión de reacciones, desde delirios conspiranoicos sobre un supuesto culto a Moloch en la televisión pública (véase www.meneame.net/m/Artículos/satanismo-campanadas-rtve-cuando-realidad ) a denuncias de organizaciones ultracatólicas con base en el delito de ofensa a los sentimientos religiosos previsto en el art. 525 del Código Penal, que reza:
1. Incurrirán en la pena de multa de ocho a doce meses los que, para ofender los sentimientos de los miembros de una confesión religiosa, hagan públicamente, de palabra, por escrito o mediante cualquier tipo de documento, escarnio de sus dogmas, creencias, ritos o ceremonias, o vejen, también públicamente, a quienes los profesan o practican.
2. En las mismas penas incurrirán los que hagan públicamente escarnio, de palabra o por escrito, de quienes no profesan religión o creencia alguna.
Aparte de la curiosidad que os acabo de mostrar (sí, hay un delito de ofensa a los sentimientos ateos), esta tipificación del delito requiere lo que en Derecho se llama un elemento subjetivo o intencional que, si el juez actúa con imparcialidad, vuelve extraordinariamente difícil condenar a nadie. Me refiero a la intención de "ofender los sentimientos de los miembros de una confesión religiosa". No basta con que se ofendan: quien denuncie tiene que probar que el autor de la caricatura, el poema satírico o la performance que les indignó, los elaboró con la intención de ofenderles, y no con intenciones diferentes como fomentar la crítica social o bromear sin más. Y eso, hasta que se inventen aparatos capaces de leer la mente e intenciones del prójimo, es una tarea casi imposible.
Pero más allá de la inmensa dificultad de condenar a nadie por el delito en cuestión (en teoría, pues como digo la imparcialidad del juez es elemento fundamental para ello, y tenemos cada juez...) siempre he pensado que el delito en sí carece de toda justificación. A no ser que incluyamos otro delito de ofensa a los sentimientos ideológicos o filosóficos. Y es que los seres humanos, como seres racionales que somos, tendemos a amar apasionadamente las ideas. Esos entes etéreos pueden llevarnos a morir, matar y realizar sacrificios inimaginables. Pueden convertirse en el centro de nuestras vidas y encarnar la estrella que guía nuestros pasos, tan hermosa y sublime que nos deslumbra hasta llevarnos a anteponerla a nuestro propio ombligo.
Entes etéreos como las ideas que integran el estoicismo, el marxismo, el socialismo, el republicanismo, el humanismo, el kantismo...y las religiones ¿Por qué, entonces, se castiga a quien realiza una viñeta satírica de Jesucristo caracterizado como gay para denunciar la homofobia de la Iglesia, y no se castiga a quien hace una caricatura de Marx con cuerpo de cerdo, o de la hoz y el martillo colocados sobre una pila de cadáveres con el letrero "el comunismo es la ideología más asesina del mundo? ¿Por qué se privilegia a unos entes etéreos sobre otros, cuando todos ellos constituyen la brújula moral de sus adeptos, que los aman con todo su corazón, y son igualmente intangibles?
En el fondo, esta clase de delitos constituye una reminiscencia de los tiempos pasados donde la religión invadía la vida civil y, poniéndose al servicio de las élites oligárquicas para lavar el cerebro del vulgo y volverlo sumiso, lograba una preponderancia social ilícitamente obtenida mediante la represión de todo aquel que osase cuestionarla y el uso del sistema educativo para adoctrinar en los dogmas religiosos a las futuras generaciones.
Pero hoy en día se abre paso, cada vez con más fuerza, la evidente conclusión de que nadie puede demostrar la existencia de Dios, y mucho menos del Dios que dibujan cada uno de los distintos credos con sus infinitas contradicciones, mitos sacados de religiones pretéritas e inevitable artificiosidad. De este modo, es absolutamente razonable concluir que Dios no es más que una idea nacida de la mente humana, y ésa es la premisa que debe regir cualquier sociedad democrática, sin conceder privilegios a la protección de dicha idea sobre otras como las ideologías o filosofías morales.
Quien quiera creer en el Dios cristiano tiene el mismo derecho a hacerlo, sin ser reprimido ni maltratado por ello, que quien cree en el paraíso comunista o la república de ciudadanos libres e iguales. Y tiene la obligación, inherente a toda sociedad pluralista, de aguantar las críticas, sátiras y dardos envenenados de quienes no piensan como él. Por eso predigo que, si la ultraderecha no lo impide tomando el poder, el delito de ofensa a los sentimientos religiosos será pronto una reliquia del pasado. Es la democracia, amigo.
Hace 3 meses decidí tomarme como reto personal, intentar monetizar un canal y de paso sacarme algún ingreso esporádico para comprar algo. Tenía 70 suscriptores desde hacía varias años. Subía vídeos de experimentos para tener una memoria, me daba igual si gustaba a la gente o no.
Decidí cambiar de parecer, opté por una temática que me gusta y en 3 meses, logré más de 1200 suscriptores y superé ampliamente las 4000 horas de visualizaciones públicas en menos de 12 meses, además de no infringir de forma flagrante las normas de la comunidad y derechos de autor.
En los vídeos no doy la cara, aunque pongo mi propia voz, cuento historia con imágenes sobre todo y algún vídeo, aunque esto último no lo hago con frecuencia. Utilizo como sistema operativo una distro de GNU/Linux y software libre para ello, sobre todo Cinelerra, Gimp y Audacity.
Al contrario que otros youtubers que guardan secreto de su éxito o fracaso. A mí no me importa rendir cuentas a ustedes.
Los datos que van a leer corresponden a estos últimos 3 meses:
Visualizaciones: 116,1 mil
Tiempo de visualización (horas): 12,9 mil
Suscriptores: +1,2 mil
Tus ingresos estimados: 9,42 € (Nota: La monetización fue aprobada por Youtube hace 5 días desde la fecha de publicación en Youtube)
De los 16 vídeos que me permitieron monetizar contenidos. La mayoría tienen mil, varios miles de visitas y un par de ellos han superado las decenas de miles de visitas. Pero 7 de ellos tienen la monetización limitada. Youtube considera que no son idóneos para la mayoría de los anunciantes y por lo tanto, aunque no infringen de forma flagrante las normas de la comunidad ni los derechos de autor.
Mi canal aborda temas relacionados con la historia, la actualidad y el futuro. Desde un punto de vista neutral, no me posiciono en política,nacionalismo, religión, feminismo, matriarcado y todo ese tipo de temas que atraen hooligans, haters y trolls. Los likes a los vídeos superan en todos los casos, más del 90% y solo hay quejas de que el audio no es bueno. Los vídeos son testimonios de personajes de diversas partes del mundo, muchos de ellos fallecidos y algunas cosas que cuentan digamos que son políticamente incorrectas y su vocabulario por ende, es también políticamente incorrecto; el uso de palabras como asesinato, guerra, armas, etc. Y al algoritmo de Youtube no le hace gracia.
Paso a contar esta anécdota. Hace poco subí un vídeo. El personaje en cuestión ya fallecido, hablaba de experimentos de torturas con animales para crear una nueva raza de seres híbridos entre personas y animales y también armas de guerra biológica. Censuré mucho pero hasta un límite. Cuando subí el vídeo, Youtube me pidió que reconsiderase mi decisión, que podía poner el vídeo en privado y rectificar el audio para intentar lograr la monetización íntegra. Hice caso omiso. Hay noticias en los principales medios de comunicación, que las autoridades de Japón han dado luz verde a experimentos de este tipo. No tengo la culpa de que el mundo en realidad sea así.
Me quejé en los comentarios del vídeo que Youtube consideraba el contenido inadecuado y comenté que este tipo de contenidos, podían ser borrados algún día por los motivos que fuere, que a lo mejor Youtube, cambiaba las normas en un futuro. Y pedí a mis seguidores que dieran un like para hacer ver a Youtube que este tipo de temas, gustaban a la gente y que no merecían su desaprobación. A lo mejor ese fue mi error.
Después de 24 horas, ese vídeo tenía más de 250 visualizaciones, 45 likes y 1 dislike.
Después de 48 horas, tenía más de 350 visualizaciones, 27 likes y 0 dislike.
Lamentablemente, no guardo capturas de pantalla que demuestren lo que digo, pero recuerdo perfectamente el único dislike que desapareció misteriosamente junto a varios likes.
Escribir sobre estos temas siempre es complicado. Implica mostrar una vulnerabilidad absoluta. Se puede interpretar como que vienes a contar tus miserias y necesitas que te hagan casito (Este no es mi caso. No necesito ánimos, apoyo o palmaditas en la espalda)
También existe la posibilidad de quien entre a leer estas cosas por el morbo, esas personas a mí personalmente me dan igual. La gran mayoría de la gente que habla sin tapujos de esto lo hace para ayudar y eso es lo único que importa.
Quiero dejar bien claro que: Si necesitas ayuda psiquiátrica o psicológica no dudes ni un instante en pedir ayuda. A pesar de lo que voy a escribir a continuación, ese primer pasos de buscar ayuda es importante. Es asumir que hay un problema y es la primera piedra de los cimientos de una salud mental plena y sana.
Con 28 años se me fue la olla, me despersonalicé (Para que se entienda el concepto, me sentí en matrix y el show de Truman a la vez) Estaba sola en casa y me acojoné hasta límites que nunca jamás había sobrepasado. A pesar de no estar al 100% en mis cabales sabía que necesitaba ayuda. Salí de casa y fui al ayuntamiento (Siempre hay un policía local) le pedí ayuda:
-Por favor necesito ir al hospital, no estoy bien.
Él, muy “amablemente” me indicó donde estaba la parada de taxis y que no era un servicio de ambulancias, era policía. Así que temblando como una hoja fui a por un taxi. Me sentía observada por toda la gente de la calle, el sonido ambiente no funcionaba bien (Era como estar dentro de una burbuja) Conseguí llegar al taxi, me subí y le di la dirección. Esto no mejoró ni mi estado de ánimo, ni mi disociación. El taxista tenía la radio apagada (Y eso chalada o cuerda jamás me había pasado, ni me volvió a pasar) Así que la radio apagada incrementó mi estado de paranoia.
Llegué a urgencias e hicieron lo que se hace en esos casos. Me dejaron sentadina en la sala de espera a ver si se me pasaba. Estaba tan saturada mentalmente que me paralicé. Tenía mucho calor, pero era incapaz de quitarme el abrigo porque mis manos no querían moverse. Tampoco podía hablar para decirle a la señora que me estaba contando su vida que me dejara tranquila.
No recuerdo cuanto tiempo estuve en parálisis. Pero sé que cuando conseguí moverme me quité el abrigo, informé en la recepción que iba a llamar por teléfono y a fumar. Quería que supieran que no me iba, que necesitaba aire. La mujer fue muy comprensiva y me dijo que cuando me viniera a ver la psiquiatra me venía a buscar.
Una vez en la calle me encendí un cigarro con la mirada perdida, el aire frio me alivió del calor que aún me quedaba de haber estado tanto tiempo con el abrigo puesto. Dos cigarros después y con el aire de mar dándome en la cara conseguí llamar a casa ( Ya no estaba tan jodida, pero la realidad aún estaba distorsionada)
A las once y pico de la noche llamé a mamá y le expliqué el percal (Cuando no estoy bien suelto una cantidad de tacos ingentes, entre lo que le contaba y la cantidad de cagamentos, mi madre supo que era grave) A mitad de conversación salieron a buscarme para hablar con la psiquiatra. Era una mujer de mediana edad, cara amable y sonrisa conciliadora. Mujer confiable. Estuve un buen rato respondiendo a sus preguntas. El final de la conversación fue:
-¿Quieres ingresar voluntariamente o ir a casa?
Yo estaba muy asustada y escogí la primera opción. Necesitaba un sitio seguro con personas que pudieran ayudarme.
Esto es importante: Ingresé voluntariamente. No era un peligro para mí misma, ni para nadie. Y la psiquiatra me vio lo suficientemente racional como para irme a casa si quería.
Al escoger el ingreso me dejaron de nuevo en la sala de espera para que hicieran el papeleo y me prepararan la habitación. Entre tanto llegaron mis padres, me abracé a ellos como quien se aferra a un salvavidas (Es a día de hoy que solo con rememorar esta escena se me saltan las lágrimas)
Una vez todo estuvo tramitado el guardia de seguridad nos indicó que era el momento de subir a planta. En el ascensor íbamos mis padres, un celador, el de seguridad y yo. Nos bajamos en el ala de psiquiatría, recuerdo aquellas puertas de metal verde grisáceo (Color triste) con pavor. El celador llamó al timbre y las puertas de metal se abrieron (Es como si estuviera a punto de entrar en prisión) Antes de entrar recuerdo con claridad esta conversación:
-Vamos a entrar y una vez estés instalada puedes despedirte de tus padres.
-Nos vemos ahora – Les dije.
Atravesé la puerta y el click del cierre metálico aún me retumba en el cerebro. Pasé a un despacho, entregué todos mis objetos personales y los cordones de los zapatos. Me indicaron cual era mi habitación y pregunté si podía ver a mis padres para decirles que todo estaba bien, que estar ahí era el mejor lugar por el momento.
Primera sorpresa, me habían mentido. Ya no podía salir, no podía despedirme de mis padres como me habían dicho. Me dieron un pijama, pastillina para dormir y a correr…
Me bastó pasar el desayuno para saber como iba a ser la dinámica de ese lugar. Me vestí cuando me despertaron las enfermeras (En el ala de psiquiatría no puedes ir con pijama de hospital, hay que ir vestido de calle) Me coloqué en la fila del comedor, antes de entrar me dieron un vaso de plástico (Tipo vaso de cumpleaños, de esos de plástico fino) Ese vaso lo tenía que conservar y llevarlo y traerlo a las horas de la comida (Esto me enteré después de una bronca por no haber llevado al vaso a la hora de la comida. También me comí una por no hacer la cama ¿Cómo iba a saber esas cosas si nadie me las había explicado previamente? Un misterio…)
Me senté a desayunar. En ese momento yo era plenamente racional, era la yo de siempre. Ni Matrix, ni show de Truman (Era una persona plenamente consciente y racional) Un enfermero me puso dos pastillas en un vasín de plástico (Yo había dejado la medicación hacia mucho tiempo porque me aplatanaba) La conversación fue la siguiente:
-Si me tomo toda la dosis de golpe me va a sentar mal ¿Puedo empezar con la mitad?
-La médica prescribió esto y esto te vas a tomar.
-Me va a sentar mal.
-Todo.
Me las tomé bajo la antenta mirada del enfermero. Media hora después me puse a morir. Era como estar en un barco con marejada. Me fui al baño y vomité lo que no está escrito lo que me llevó a la gloriosa situación de estar mareada, vomitando cual fuente y rematando que del esfuerzo de vomitar tanto me cagué. Al parecer en psiquiatría tampoco se puede estar mucho rato en el baño, así que me sacaron de ahí, les pedí un pijama para ponerme un pantalón limpio.
-No se puede ir de pijama aquí.
-Pues dejadme llamar a mi madre para que me traiga ropa.
-No se puede hablar con los familiares. Solo en los ratos de visita.
Con las mismas me desnudé, me duché y me quedé con la camiseta y desnuda de cintura para abajo (Era la única solución viable que encontré, no me parecía ni digno ni cómodo esperar hasta dios sabe cuando a tener ropa limpia) Todo esto ocurría mientras seguía muy mareada y vomitando, nunca en mi vida había vomitado tanto. Al final cómo tenía que ver a la psiquiatra y ya iba tarde me dieron un pantalón de pijama.
Yo estaba muy mal (Lo del mareo por tomarme toda la medicación de la tacada) La psiquiatra me hacia preguntas, pero yo no podía responder. Lo único que quería era que todo dejara de dar vueltas y volviera la estabilidad. La residente que acompañaba la psiquiatra estaba viendo la jugada y parecía mucho más angustiada ella que yo. La sesión con la psiquiatra acabó tal que así:
-No puedo más, me encuentro muy mal, estoy muy mareada. No puedo pensar, solo quiero vomitar.
-Ya me hiciste perder el tiempo llegando tarde y ahora no quieres contestar ¿Entonces para que vienes?
Y ahí rompí a llorar. La psiquiatra se fue ofendida, fue la residente la que me calmó. Me dio un liquido en un vaso de plástico y me aseguró que me calmaría las nauseas y así fue.
Ese fue mi glorioso primer día, en la hora de visita vinieron mis padres. Les informé que me hacía falta ropa y que si me podían traer lo que necesitaba. Así que se tuvieron que ir enseguida para que les diera tiempo a recopilar en la hora y media que quedaba de visita lo que les había pedido.
Normas extraordinariamente estrictas y poco flexibles en un sitio en el que necesitas que te cuiden…
En total estuve tres días en ese infierno. Hubo más anécdotas y situaciones incómodas. Infantilización, todo lo que decía no tenia valor porque estaba “Chalada” y los locos solo dicen locuras. Durante las dos horas de visita podía salir a la calle tutelada por mi madre que me traía tabaco de estraperlo y hacía lo que mejor se le da a mi madre hacerme reír a carcajadas con su humor negro y sus movidas de señora punki.
El tercer día mi madre me hizo llamar a mi mellizo en la hora de visita. Le conté el percal, como era estar ahí dentro y que no me estaba ayudando en absoluto. Mi hermano citó a Foucault, me hizo volver a mi ser con una conversación llena de filosofía que acabó con un lapidario: Sal de ahí, si te quedas estando cuerda saldrás loca.
Subí a la planta y pedí el alta voluntaria. Pasé a un despacho con un psiquiatra. A ese le conocía me tragué el odio visceral y opté por amabilidad contesté sus preguntas educadamente y finalmente me dejaron irme con la promesa firmada por mi madre que me iba a tutelar.
Y esa es la historia de cuando me dí cuenta que la psiquiatría está regulinchi y que si quieres vivir en vez de sobrevivir o me ayudaba yo sola o estaba sola.
Escribo esto desde la plena cordura, desde mi vida plena y feliz después de muchos años de esfuerzo sobrehumano para salir de un pozo muy oscuro plagado de monstruos. El pozu marialuisa…
Lo que mejor define mi vida actualmente es la canción tiranosaurius rex de Kase O.
¡Ay la política! La frase "Todos somos contingentes, pero el alcalde es necesario", podría servir para definirla, siguiendo la divertida expresión de la imprescindible "Amanece que no es poco".
Como con respecto a la Guerra de Ucrania a raíz de la invasión del gobierno ruso, sobre la que no opino aquí ya apenas, por considerarlo inútil y origen de hilos llenos de bilis, con respecto a las próximas elecciones esto es lo único que voy a escribir por aquí. Unos estarán de acuerdo, otros no y a otros se la "reflanflinflará" en expresión de mis amados padres y que me ha acompañado desde la más tierna infancia. Gracias, papás.
Bien, voy a votar a Sumar. Creo que Yolanda Díaz es la que más me representa (o la que menos me repele, que es otra manera ―no menos correcta― de verlo). Ojalá no gane PP-VOX y si eso sucede aquí el presente: vegetariano (tengo que decirlo, porque nos obligan en una movida que nos hacen firmar cuando nos declaramos como tales: la misma noche de la decisión viene un duendecillo con una declaración jurada; o lo decimos en cada conversación o vuelve y nos corta los co... bueno, es igual), agnóstico, socialista-anarquista-comunista-ecologista (¡se puede, de verdad! basta coger lo más guay de cada cosa) y en fin, que soy como la antimateria de Abascal. Si nos juntamos en la misma habitación el universo implosionará o tal vez nos enrollemos con lengua, que es lo que pasa con los polos opuestos y explica muy guay cualquier peli de amoríos.
Bueno, a lo que voy. Igual soy muy tonto, y hay peñuqui que por aquí me lo ha dicho alguna vez (gracias, por cierto: considerarse muy listo es la autopista para el desastre) pero creo que estamos la gente de izquierdas enfocando mal la campaña electoral. Me explico: VOX-PP es lo que es y hay tropecientas (me encanta ese número) noticias en portada de que si son tal y cual, así que no voy a entrar ahí. A ver, chavalada: todo esto ya lo sabemos los de izquierdas, es redundante. Ahora bien, Pedro Sánchez-Yolanda Díaz, en vez de contarme movidas de la derecha que ya me las sé, cuentadme cosas bonitas, haz que os quiera, que os desee con pasión, ilusionadme, haced que coja vuestras fotos, las estruje contra el pecho mientras corro por una ladera... y seguramente me de un ostión, pero con una sonrisa bobalicona en los labios. Así, a lo loco:
―Decidme que lo primero que haréis cuando haya gobierno de izquierdas es derogar la Ley Mordaza (o Yoli, dile a Pedro que si no, no habrá gobierno: te dirá que si no duerme por las noches, que si Abascal jugará al medievo con nuestro culo, que si... Ni caso, que por ser presi este hace lo que sea).
―Contadme que legalizaréis la marihuana y ojo, con el pequeño cultivo permitido. Yoli, lo mismo: te dirá el otro que si la derecha no lo va a consentir, que si quien piensa en los niños, que si tal que si cual. Ni caso. El día siguiente los del PP liándose porros los primeros en las terrazas de los "risorts", el rey de Marruecos refunfuñando (que se aguante) y la delincuencia igual o, seguramente, mejor. Ser de izquierdas es ser liberal, es decir, amar la libertad, que es una palabra tan nuestra como de cualquiera que la manosee mucho.
―Ay, que "Europa" nos obliga a poner peaje en las autopistas. Que rollo, que sí, que no, que caiga un chaparrón (falta hace). Bueno, pues no mareeis la perdiz, que nos conocemos. Sed sinceros y hacerlo de manera justa. ¿Conocéis Suiza y Austria? Tampoco es que sean lugares del infierno, donde todo el día te obligan a escuchar reguetón o, referenciando una broma del ya añorado Ibáñez, la discografía completa de Julio Iglesias. Bueno, pues por ahí te compras una pegatinica por unos 50 pavos, la pegas en el coche ¡y a circular por todo el país todo el año! Pedro, que nos conocemos, no la líes y propón algo así: ya. Y si se enfadan los de las concesionarias, en expresión también de mis padres, ya se desenfadarán. Somos de izquierdas, ¿no? (guiño-guiño, codazo-codazo).
―Vale de derroche de pasta pública. No, no me refiero a lo que se habla siempre. ¿Por qué nos ganan el discurso con esto? Pedrico (y PSOE en general), porque dudais mucho, hombre. Ni un euro para toros ni escuelas de caza. Ya sé que Lambán se pone fotos con toreros en el Twitter (anda, ahora háblame de Abascal), amén de llenar Aragón de granjas pestilentes y que García-Page (nunca entiendo esto del guión en los apellidos) pues va con rollos parecidos, pero va, Pedro, que sé como funcionan los partidos por dentro: después de todas las que te han liao, si quieres, puedes. ¿O es que no quieres? Pues no me hables de la ranciedad de no sé quien, hombre. Yoli, échale un cable, anda. Contadme como vais a unir vuestras fuerzas para que, se ponga como se pongan los grupos de presión, se acabaron despilfarros en un mundo que cada vez necesita más sostenibilidad y equilibrio con la naturaleza.
―¿Más cosas? Hay mogollón. Pero dad esperanza, muchachos, y hablad de las medidas que nos van a llevar a un mundo mejor. Y si alguien insulta, pues ya sabéis: me la reflanflinfa. Me permito un consejo: no insultéis, menos a la gente de a pie. ¿Que alguien vota a VOX o al PP? A ver, no nos pongamos nerviosos, eso no lo convierte automaticamente en un nazi. Ya digo que igual soy imbécil, que no digo que no, pero intento llegar a mis propias conclusiones. Estudié Historia y me pasé un año en Alemania para ver cosas nazis (y salchichas, pero ya no me las como, ¿os he dicho que soy vegetariano?) y alguien que vota a la derecha (o que es de izquierdas y critica medidas de nuestros partidos) no es nazi, que es una cosa muy concreta, por eso. Puede estar equivocado, puede no dejarse convencer, puede mandarme a la mierda... Pues nosotros a lo nuestro, Pedro, y cuéntame por qué eres de izquierdas. Yo mientras, te voy a contar una cosa: gobernando tú si me paran con un porrete en el bolsillo (uuuuhhh) me podían meter una multa de aprox. 300 pavos (la primera) sigo viendo a los grupos de presión dirigiendo un modelo económico que nos va a llevar a (qué buenas son Terminator primera y segunda parte) necesitar una crema solar de factor un millón y otras muchas cosas que oye, lider de la izquierda, no son muy de izquierdas. Pero tú dale que dale con VOX. Y tú Yoli, va, échale una mano. Y gente a la que no os guste lo que he dicho, no os enfadéis: todos somos contingentes.
Adenda: Os animo a que pongáis por aquí más medidas de izquierdas que podrías asumir nuestros necesarios políticos, de eso hay que hablar y no hacerles tanto la campaña a los otros teniéndos todo el día en la boca. Besos, comunidad meneística.
Me considero una persona de izquierdas poco dogmática. A partir de ciertos principios irrenunciables no me cuesta asumir la idea de hacer concesiones, negociar, maniobrar. Lo bastardo me satisface. Más allá de la lucha por la igualdad de oportunidades independientemente del origen de uno, de la ciudadanía como expresión de mi persona política y de salvar lo que se pueda de la red social de bienestar, puedo tragar con muchas incoherencias. Después de todo, un partido que tenga a más de un miembro ya está haciendo concesiones. Cuando los amigos van juntos a ver una película, alguien ha ganado y alguien ha perdido en un proceso político de cervezas y altramuces.
La configuración política desigual del estado, teniendo regímenes especiales para cierta población, o habilitando ciertos mecanismos para una autonomía contraria al bien común siempre la he aceptado como una realidad difícil de cambiar. Fruto de un proceso histórico lleno de sangre y desgracias que no juzgo necesario repetir. Soy centralista, sí. Pero una guerra carlista más no me compensa. Y menos cuando esta vez, para tener un resultado distinto quizás habría que perderla.
Entiendo la dificultad de luchar contra los aspectos lesivos del capitalismo cuando este es la base de tu sustento, y legislar unas condiciones laborales para las cuales no se tiene poder de sostener es difícil cuando hay otros países con mano de obra barata o con presión fiscal ridícula.
Entiendo que existe una diferencia de oportunidades basadas en el sexo, principalmente por la maternidad, y secundariamente por la presión social o cultural que tienen las mujeres por amoldarse a ese objetivo fisiológico y la diferencia de trato que pueden recibir; sobre todo en las capas más humildes de la sociedad. La cultura va a lomos de la evolución de las relaciones materiales, entre ellas las laborales. Y desde luego ni estamos como antes, ni peor. Pero todavía hay mucho que andar sobre las bases materiales de esas diferencias, como la igualdad total en las bajas por maternidad y paternidad (en obligatoriedad), el acceso al libre de injerencias sesgadas al aborto en la juventud, etc. No me ha importado que haya ciertas desigualdades temporales (incluso si esta temporalidad se refiere a algunas generaciones). Después de todo la igualdad ante la ley no deja de ser un idealismo que a veces queda huero de sentido. ¿Acaso no eran igualmente libres los ciudadanos de la primera república francesa con el sufragio censitario? ¿Los prusianos con el sistema de las tres clases? Si, libres de no ser lo suficientemente ricos para tener representación...
También trago con el juego parlamentario de las alianzas, ya que sin poder político (y esto se reduce en gran medida a cargos políticos desgraciadamente) no se hace nada. Así que a mover al electorado del PSOE, ese sí es de izquierda, a través de partidos más a la izquierda que el PSOE. O a intentar hablar con ERC aunque pretendan igualar el intento de genocidio franquista con que unos políticos estén procesados.
¿Pero hasta cuándo se traga? Cuando se condona el principio básico de mi ideología, la izquierda republicana socialista (las etiquetas, qué útiles son). Cuando los ricos pueden saltarse la ley por ser de un linaje especial, como se promete a los empresarios vascos; cuando se promete luchar contra el fraude y se perdona según quién lo haga y dependiendo de para qué república utópica lo haga (como si la sanidad o la educación sufrieran menos dependiendo de la razón por la que le sustraen financiación), cuando se critica justificadamente a unos nacionalistas patrios racistas y trasnochados por querer que la ciudadanía signifique ser de una etnia pura mitificada (Ejpañol, Ejpañol decían en el parlamento), pero se traga con quienes usan el mismo argumento para romper con los que tienen un bache en su ADN o los que vienen a ensuciar sus muy puras y religiosas tradiciones (ahora no religiosas, ahora sólo étnicas). Cuando se demuestra no tener aptitudes para desempeñar un ministerio sacando leyes confusas, incompletas, panfletarias; cuando el tema es serio y es bien necesario acometer la lacra de la violencia machista. No, lo siento. Hasta aquí he llegado, me bajo del carro.
No seré un "yo antes votaba a Podemos", no haré campaña pública por desacreditarlos. No adopto la fe del nuevo converso, ya que no me he reconvertido de nada. Y no achaco otro no tomar la misma decisión o no compartir la misma sensibilidad. Hasta ayer era yo ese. Sigo manteniendo mi simpatía por lo que Podemos parecía representar y quizás todavía represente en algunos aspectos. Sigo manteniendo mi más sincero disgusto por la campaña torticera de manipulación de los medios de comunicación, por la campaña de acoso y derribo de un poder judicial que mira a otro lado cuando algún juez toma en sus manos la "noble" tarea de purgar la política del gen rojo. Algo habrán hecho bien cuando el sistema ha tenido que excretar a VOX, a Inda, a Ferreras, la campaña del algoritmo de Youtube de cripto-ancaps iletrados, etc. Pero ser víctima es un programa político pobre. Alguien tiene que haber en el arcén cuando otros mejores que yo decidan componer un nuevo carro.
PD: Sí creo que las leyes deben actualizarse a la realidad, y hasta hace bien poco no había habido un intento de secesión como el Catalán. Llamarlo sedición, cuando son tipos de violencia espurias, típicas de momentos tensos que se pueden dar en huelgas, piquetes, manifestaciones que nada tengan que ver, etc.; máxime cuando en el mundo del deporte han habido violencias más graves, me parece muy racional revisarlo. En la práctica sería coartar el derecho de manifestación. Pero la malversación de lo público, de lo de todos, para el beneficio de unos pocos (me da igual que sean el 30 o el 40 por ciento) me parece imperdonable.

Se puede echar abajo un auditorio con música. No literalmente, claro. Pero hay una obra llamada "Krzesany", del compositor polaco Wojciech Kilar, que lo consigue casi en todos los sentidos. Este buen señor, fue el autor de las bandas sonoras de El Pianista y Drácula (la de Coppola), varias películas de Polansky, entre otras, y es un autor de obras orquestales contemporáneas muy reconocido en el mundo musical.
Krzesany es el nombre de una danza del folklore polaco, lo que se expresa con claridad al final de la obra.
Puede oírse entera aquí (son sólo 17 minutos):
www.youtube.com/watch?v=0T9wZvdTNvs
Sólo por curiosidad, os sugiero que lleguéis a oírlo hasta el final. Para quien no quiera oírla entera, aquí creo que es un buen momento para tomar una impresión de lo que viene:
(Además de los violines se oye un golpeteo: son los arcos de los contrabajos golpeando las cuerdas)
Empieza a formarse una especie de ola amenazante con las cuerdas en divisi, es decir, tocando por secciones melodías separadas, y los timbales (tres percusionistas nada menos, es decir, seis timbales tocando a la vez) produciendo un tronar constante.
Y va in crescendo, a lo bestia hasta que llegamos aquí, donde la orquesta cambia abruptamente a esta música alegre, festiva, brillante, propia de las canciones populares:
Y aquí viene el final arrollador. Cuando parece que es esta canción la que se va a llevar el protagonismo empiezan a entrar instrumentos con disarmonías, improvisaciones, ruido, truenos, rayos y berridos. Todo es un caos hasta que la sección de viento entera se levanta. Sí, sí, los músicos se levantan de sus asientos y trompas, trompetas, trombones tocan un acorde atronador que pasa por encima de todo como un tsunami y... fin.
Sé que no es del gusto de todos los públicos. Tuve la suerte de oírla hace poco tocada por la OCNE dirigida por Krzysztof Urbański, el mismo director que aparece en el vídeo. Aseguro que en vivo hace que te tiemblen hasta los huesos por dentro.
Espero que alguien lo haya disfrutado tanto como yo.
Por cierto, sé que no siempre es posible, pero esta obra pierde todo su efecto si se oye en el móvil o con unos altavoces pequeños. Si es posible, mejor con unos auriculares de calidad o ya puestos, un buen equipo de sonido a volumen adecuado, es decir, ALTO 
Este testimonio o lo que sea viene a raíz de una vivencia personal relacionada con el consumismo. Todos sabemos que vivimos una época de consumir y gastar, pero quiero hablar del punto que se llega a cuando afecta a un nivel social.
Mi grupo de amigos son consumistas natos. Ya se sabe que quien se junta con cuatro borrachos, termina siendo el quinto, y mi placer consumista he tenido. Hasta que empecé a hacerme preguntas.
Mis amigos son de ir un día a la capital "porque sí", y es lo suyo para dar una vuelta y airearte. El problema es que todas las veces, pero que todas, ha sido para hacer la misma ruta de tiendas, sin variaciones incluso en el orden. Ya que uno está allí en X tienda, hay que comprar algo, que si no queda feo. Ahí viene mi primer porqué. ¿Qué pasa si entro en un local y salgo sin comprar? De verdad, ¿qué pasa? Es un nuevo deporte que recomiendo encarecidamente. Al principio te sientes culpable, ¡lo juro! Sientes que has hecho algo mal. Pero a la larga, te percatas que es por culpa de una mezcla de costumbre y presión social.
No es obligado que compre ropa por cada tienda que vayamos. Tengo ya la suficiente para cada temporada y aún no siento que deba renovar. "Pero, chico, ya que estabas, una camisita aunque sea...". Que no, que sí que es verdad que he visto alguna camiseta bien guapa, cierto; pero no, realmente no me hace falta más camisetas, que es de lo que más tengo. "Mira, esta es de esa película que te gusta tanto". Por supuesto, defiendo esa película, pero no significa que deba comprarme cada producto que exista de esa película. Ya le hago honor nombrándola, explicándola y recomendándola a quien no la conozca.
El caso más sangrante que viví fue un día que fuimos toda la troupe de amigos y fui el único que no sentí la necesidad de comprar. Fue justo la semana que se había cobrado, "y ya que se veían con dinero", pues a comprar que es gerundio. Me sentí un paria conforme tomábamos un café. Todos luciendo su nueva adquisición salvo yo. Y les sentó mal. O sea, les supo mal que no comprara nada, que no tuviese la necesidad. Me verán como un tacaño, pero yo creo que ya he demostrado en el pasado que soy tan capaz como ellos de gastar un dineral en lo que haga falta o en el capricho que surja.
"Es que el dinero hay que gastarlo en algo". Esta frase no la voy a olvidar. Me la dijo un colega con un convencimiento que me asustó. En principio sentí que era yo el que exageraba, pero conforme veo la casa de ese conocido llenarse y llenarse de objetos... Compras que igual disfrutas en el momento de la compra, más un par de días si procede. Luego a la estantería y a pillar polvo. A olvidarlo, dopamina gastada que ha creado el recuerdo de cuando lo compraste y poco más.
"Oye, ¿necesitas bajar a la ciudad a comprar algo?" Esta frase la he escuchado varias veces. Es una excusa para ir sólo a comprar X cosa y poco más. Pero ya que estás allí, pues aprovechas... para ver más tiendas. Nada de la playa, tal centro, parque o lo que sea: sólo tiendas. Menos mal que mi pareja es de ir a una ciudad específica a ver qué puede aportar, porque ya habría acabado loco de tantas luces y carteles llamando mi atención y a mi dinero.
Y es que mi aversión o tacañería quiero creer que surge de la época que no tuve absolutamente nada. No encontraba trabajo, dependía de los demás, y fue una auto-humillación que ha dejado mella. Ser nadie en una sociedad consumista mata, y lo peor es cuando los de alrededor no terminan de entenderlo. Los que tenían en ese momento un trabajo estable asumían que no trabajaba porque no quería, y eso sólo lograba hundir más. Esa gente necesita la sana lección de no tener ni para un café. Tienen que vivir que existen normas no habladas pre-establecidas que te obligan a ser uno más con la sociedad. Joder, la maldita ironía, de joven deseando la aceptación y ahora sólo quiero que me dejen en paz. Sí que es verdad que hay que tener cuidado con lo que se desea.
Ahora que tengo un trabajo estable, por puro instinto de supervivencia ahorro. Tengo mis arrebatos consumistas, sobre todo en libros y cómics, en algún disco de música y en videojuegos. Y es que es tan fácil... Tan sencillo comprar juegos digitales. "Es que este juego que recomienda todo dios está de oferta, no puedo desaprovechar la oportunidad", y ahí que tengo la biblioteca de Steam llenándose, sabiendo que ni a la mitad jugaré por falta de tiempo o por no organizarme. "Ayudas a los desarrolladores comprando sus obras", y es cierto, pero siendo egoísta creo que es una frase de auto-convencimiento tan terrible como la de que el dinero está para gastarlo. ¿Soy tacaño? Ni p*** idea, pero los años de crisis en este estilo de sociedad no son sanos.
Lo que más me duele es acumular libros. Ahí los tengo, todos interesantes, hojeados de vez en cuando con auténtica satisfacción. ¿Cuándo sacaré la voluntad que justifique aquellos arrebatos de consumo? Voluntad, esa misma que siento cuando algo llama mi atención y quema adrenalina al pulsar con TANTA facilidad el botón de comprar. Con mis datos ya dispuestos debido a anteriores compras, es que ni lo sientes. Micro-orgasmo cuando llega el envío a tu casa, admiración de minutos y a otra cosa. Demasiadas distracciones pendientes, oiga. Lo peor es que se hace de modo automático. Una y otra vez, una y...
Siento que desde que trabajo la vida ha cambiado. Tengo estabilidad, y es maravilloso. Ya no me siento cada día inseguro al no saber qué me va a suceder en el futuro. Ahora ya lo sé, seguiré yendo a trabajar y pagar lo que tenga que pagar. Mi futuro ya está definido. Hasta el último día. Oh, mira qué oferta tan tentadora... voy a cerrar la pestaña del navegador. De la que me he librado. Seguiré ahorrando, por si acaso. Por si acaso, siempre por ese motivo. Supongo.
Al final he caído y he comprado otro videojuego muy barato en Steam. Un saludo.
Que digo yo que los que estamos aquí, estamos porque nos entretenemos, conseguimos información, ahorramos en psicólogo, somos masocas, o simplemente gilipollas, pero con ganas de hablar con otros gilipollas.
Que digo yo, que tras casi quince años aquí, algo me aportará el sitio cuando vuelvo, aunque sólo sea desahogo, paja, polvo, cartón, piedra, tiza o chuletón.
Que digo yo que la clase de ganado que por aquí circula, y de la que no me excluyo, es un tanto especialita con la publicidad, con los patrocinadores y con todo lo que suponga dejarle un duro a alguien, y que en el sentido monetario hay más gente por aquí de nariz alzada y dedo meñique estirado que en la Convención Mundial de Señoritas Aficionadas al Té de Ceilán.
Que digo yo, para concluir, porque hay que concluir antes de empezar, que no estaría mal que en alguna parte se ofreciese la opción de hacer una donación al sitio, con o sin contraprestación de karma (mejor sin), porque no cuesta nada y algo puede ayudar. Y porque nos echaríamos unas risas tapando bocas a todos los que dicen que pagan lo que consumen, pero tienen encendido el AdBlock porque patatas.
Aquí venimos a pasar el rato y a reírnos, ¿verdad? Pues ya está. Y los que vengan a hacer propaganda de su causa, que apoquinen, joer, si tienen su causa en algo, que si alquilas un megáfono para dar voces por la calle tampoco te lo regalan.
Publicar o no la lista de donantes, queda de vuestra mano. Dar una décima de karma o no, por cada Euro, es opcional. Pero ofreced esa posibilidad, por favor. Algo dejará, y las risas están garantizadas.
Yo me comprometo a poner veinte pavos, como mínimo, al año. Alguno más habrá.
Vengaaaaaaaaaaaaaaa
Tenemos a media Europa hablando de la infidelidad de la reina en los informativos y en España no se está diciendo nada.
www.dailymail.co.uk/femail/article-12854267/Queen-Letizia-Spain-drugs-
www.parismatch.com/royal-blog/accusee-dinfidelite-la-reine-letizia-des
www.rtl.be/people/news/accusations-dadultere-pour-la-famille-royale-es
www.dn.se/varlden/otrohetsrykten-skakar-det-spanska-kungahuset/
A mi me da igual con quien se acuesta y se deja de acostar la parásita esta pero sí me importa que la prensa y el estado español están silenciando los trapos sucios de esta institución. Me preocupa que otra vez se está blanqueando a esta gentuza como nos hicieron con el putero anterior.
Y si nos esconden esto ¿Qué más nos están escondiendo?
Es como el día de la marmota. Yo creo que ya está bien.
Escena de la serie Louie:

-O sea que te arriesgaste a ser feliz, incluso sabiendo que después estarías triste.
-Sí.
-Y ahora...estás triste.
-Sí...
-Entonces...¿cuál es el problema?
-Estoy demasiado triste. Mire, a mí me gustaba la sensación de estar enamorado de ella, me gustaba. Pero ahora se ha ido y la echo de menos y es terrible. Y pensaba que no iba a ser tan malo y me pregunto, ¿por qué ser feliz alguna vez si después te vas a sentir así? No vale la pena, no valía la pena.
-Oh chico, "la miseria no es apreciada por el miserable".
-¿Qué?
-Bueno, no estoy muy seguro de como te llamas pero eres el clásico idiota de libro. ¿Crees que pasar el tiempo con ella, besándola, pasándotelo bien con ella...crees que eso fue todo? ¿Que eso era el amor?
-Sí...
-Esto es amor, la has perdido. Ella se ha ido, tú te quieres morir, eres...tan afortunado. Eres como un poema andante. ¿Preferirías tener algún tipo de fantasía? ¿Una especie de...de viaje a Disneyland? ¿Es eso lo que quieres? No lo ves, esta es la parte buena. Es lo que has estado buscando todo el tiempo. Ahora finalmente lo tienes en tu mano, la dulce pepita del amor. Dulce, triste amor y lo quieres echar al traste. Lo has entendido todo mal.
-Pensaba que esta era la parte mala.
-¡No! La parte mala es cuando la olvidas, cuando ya no te importa. Cuando no te importa nada. La parte mala vendrá, así que disfruta del dolor mientras puedas, por Dios Santo...coge la mierda de perro, por favor, ¿serías tan amable de coger la mierda que acaba de cagar mi perro? Gracias por recogerla, suertudo hijo de puta. No me han roto el corazón desde que Marilyn me dejó, desde que tenía...tenía 35 años. Cómo me gustaría tener esa sensación de nuevo. ¿Sabes? No estoy muy seguro de cómo te llamas, pero, puede que seas la persona abandonada más aburrida que he conocido jamás. No te ofendas, dame el perro. No te hundas.
Hoy nos hemos levantado con esta noticia en el diario El País: verne.elpais.com/verne/2019/02/11/articulo/1549898606_574493.html
En concreto se trata de un artículo de opinión donde se trata un movimiento filosófico bastante en boga últimamente: el antinatalismo. Ya el artículo señala que esta filosofía tiene una amplia trayectoria, pudiendo rastrearse su origen a grandes pensadores de la talla de Schopenhauer y Zapffe, aunque olvidan mencionar al que fuera discípulo de Schopenhauer: Philipp Mainländer, el cual fue realmente el primer antinatalista propiamente dicho. Por cierto que la obra de este gran autor tristemente ignorado se puede conseguir en castellano y merece mucho la pena su lectura (especialmente su cosmovisión metafísica de fondo).
Pero, ¿en qué consiste el antinatalismo?
Es siempre complicado pretender explicar en pocas palabras una corriente filosófica pero voy a intentar dar una somera aproximación utilizando parte de un reciente libro dedicado por entero a la defensa del antinatalismo: "Better Never To Have Been" (Mejor no haber existido nunca), del filósofo sudafricano David Benatar. En concreto, y siempre grosso modo (lo ideal, por supuesto es leer el libro completo), el autor resume y defiende lógicamente su propuesta mediante un argumento al que llama “la asimetría”:
"[...] la ausencia de dolor es un bien, pero la ausencia de placer no es ni un bien ni un mal. Es decir, alguien que nace puede que disfrute de placeres (bien), pero también sufrirá algún mal a lo largo de su vida (mal). En cambio, quien no nace ni sufrirá ningún mal (bien) ni disfrutará de ningún placer (ni bien, ni mal). El hecho de que la ausencia de placer no sea algo malo inclina la balanza en favor de no haber nacido".
En su opinión, si ahora todos nos pusieramos de acuerdo y de sopetón nadie decidiera traer nueva descendencia hasta que la humanidad se extinguiera por completo, no causaríamos con tal acto ningún mal a nadie, puesto que no se puede hacer daño a quien no existe (mucho menos arguyendo ausencia de placer). Por contra, el mero hecho de no tomar esta decisión social implica que nuevos seres vendrán al mundo, y que inevitablemente sufrirán de muchos males a lo largo de su leve y breve existencia. Esa es “la asimetría”. El que no nace evidentemente no puede sufrir por no haber nacido, ni por no haber podido disfrutar de una puesta de Sol, ni por ninguna otra "migaja" emocional que nos haga obtener dopamina. Mientras que el que nace necesariamente se verá constreñido a padecer sufrimiento, necesidad y frustración debido al modo en que funciona nuestro (evolutivo) sistema neuroendocrino.
¿Por qué tener hijos?
La pregunta del millón. El debate sobre esta cuestión podría llenar bibliotecas completas, pero hay una cosa incuestionable: quienes deciden ser padres solo siguen sus propios intereses (egoísmo). Y la decisión suele ser en la mayoría de los casos instintiva (es decir, no racional sino fruto de un deseo interno heredado sin duda de nuestro pasado evolutivo). Y es cierto que nadie puede preguntar a su descendencia si quiere nacer o no, pero sí es posible detenernos a pensar por qué tenemos hijos y si lo hacemos por ellos o por nosotros. Una profunda reflexión racional debería como poco hacer dudar a más apasionado pre-papa. Por tanto, antes de traer vida al mundo, qué menos que mantener un pequeño debate previo con nuestra pareja sobre: "¿por qué queremos tener hijos?". Si resulta que no encontramos más que inefables emociones y sentimientos irracionales (instintivos) quizás deberíamos replantearnos el asunto hasta tener algún argumento racional más sólido. Y peor aún si notamos que parte de nuestra vehemencia por ser padres esconde algún motivo claramente egoísta como por ejemplo que tengamos quien nos cuide cuando nos llegue la vejez o cosas por el estilo; entonces sí que deberíamos repensar muy mucho el tema.
Y tú, ¿por qué tienes o vas a tener hijos?
No me extenderé mucho porque la idea es bastante simple.
He pasado un tiempo fuera. He regresado con otro nombre, y obervo que los meneantes se han hecho partidarios de la obediencia, adictos a la denuncia y amigos de la delación.
Alucino.
En este sitio, la desobediencia era una especie de religión. La desobediencia civil, la lucha callejera, la resistencia contra la autoridad y contra la opresión, la necesidad de mantener una sociedad civil capaz de enfrentar y cuestionar las decisiones de los poderosos.
Y de repente, no leo más que comentarios pidiendo más multas, más mano dura, más poder para los policías y los guardias civiles, más mano ancha para su arbitrariedad, más recursos para la represión, más cámaras, más líneas telefónicas donde señalar al otro.
¿Qué ha pasado?
Lo pregunto muy en serio. ¿Es porque gobierna la izquierda y pensamos que ahora los maderos están de nuestra parte? ¿O es que el miedo nos ha convertido en aquellos sanchopanzistas que tanto asco nos daban?
¿Protestar se ha vuelto facha? No me jodais...
Esto de los videos cortos es a lo que se apuntan la mayoría de los chavales que no saben de lo que va la vida y sobre todo las cosas del comer, y claro...Luego aparecen gilipollas como las del video para largar semejante tontá
En Menéame han salido varias noticias sobre patatas procedentes de Israel en Mercadona www.meneame.net/story/mercadona-vende-patatas-israel-traicionando-agri www.meneame.net/story/patatas-mercadona-israel www.meneame.net/story/patatas-israel-mercadona pero hay más empresas que apoyan los negocios israelíes. Esta vez es LIDL, empresa alemana en la que normalmente las patatas foráneas provienen de Francia pero esta vez he encontrado patatas de Israel.

¿De verdad no hay otro país al que comprar patatas? Por ética y humanidad pero también por ecología, que traer patatas desde tan lejos de ecológico tiene muy poco. La empresa tiene una página dedicada a la sostenibilidad empresa.lidl.es/sostenibilidad pero este y otros ejemplos evidencian que no es más que "lavado verde".
Cuando hablamos de urbanismo, siempre se pone de ejemplo las ciudades americanas (que si, son horrorosas y tienen una planificacion de mierda): necesitas el coche para todo, viven a tomar por culo de cualquier cosa y no tienen transporte publico, etc. Así que la conclusión a la que llegamos es que es mejor vivir en mamotrecos de 20 alturas que según dicen te hace tener todo a mano, no necesitas el coche y el transporte público es viable, lo que hace a la ciudad más 'ecologica'.... ¿seguro? ¿O lo hace mas 'economica' al promotor y constructor? Claro, para que vamos a mirar otras ciudades si con el "mal" ejemplo yankee ya tenemos de sobra... ¿para qué mirar a Europa?
Entonces, podemos concluir que en Madrid, Barcelona, Valencia, etc no sería necesario ningún coche, deberian estar vacías de coches y el transporte público en cada esquina. La realidad es que estas ciudades están llenas de coches, no todo está a la vuelta de la esquina (y menos si vives en la periferia o ciudades dormitorio), los centros de trabajo y oficinas probablemente están en la otra punta de la ciudad donde la vivienda es aún mas cara, al igual que centros de ocio y actividades varias, centros comerciales, etc por lo que necesitas varios transportes públicos o el coche para llegar a ellos, hay hasta barrios nuevos donde no tienes nada más que un autobús, sin otra alternativa (en Madrid el Cañaveral, Las Rejas). Y el transporte público aún teniendo multitud de vehiculos particulares, va saturado en ciudades como Madrid (y supongo que Barcelona), imaginemos que no hay coches o vehiculos particulares... Y da la casualidad de que Madrid no está diseñada para la bicleta, ni por urbanismo ni por distancias.
¿Pero cómo son las ciudades europeas? ¿Viven todos hacinados en mamotrecos de 20 alturas o resulta que eso es una excusa que se ha vendido en España para que el pobrecillo constructor y promotor se forren de pasta cobrando por pisos mas que un chalet en cualquier ciudad europea? ¿Son las periferias de las ciudades europeas igual que en España?
Para empezar, un simple analisis de Eurostat ya nos deja ver que algo raro pasa en España con la vivienda:

Pero vayamos a ver unos cuantos ejemplos de esto en capitales y ciudades europeas. A ver si es como en las ciudades de USA que necesitan el coche hasta para mear...
Analicemos como son algunas de las zonas de la periferia de Paris (ciudad que se toma de ejemplo por muchos)
Sur:

Zona del aeropuerto de Orly:

Nanterre (al noroeste de Paris):

Savigny-sur-Orge (al sur de Orly):

Ahora, cojamos una zona de este último punto y veamos como es necesario el coche para todo:

Oh mon dieu! Parece que en 37 minutos en transporte publico estás en el centro de Paris saliendo a las 7:00 de la mañana. Y hay varias alternativas de transporte publico.
Podemos coger también otro lugar de la periferia de Paris también super ineficientes viviendo en casas y no en pisos, como Champigny-sur-Marne:

¿Necesitarán coche para todo? Según me han dicho, son super ineficientes y no es viable el transporte público en zonas así... que las ciudades Yankees es lo que hay que tomar de ejemplo:

Oh, là là! Parece que los residentes en Chamigny-sur-Marne también tardan 45 minutos en ir de sus ineficientes casas ajardinadas al centro de Paris en transporte público.
Otro de los tipicos que se ponen de ejemplo siempre... Veamos como son sus barrios perifericos y si tienen o no transporte público como los yankees.
Londres sur:


Shit!... Veamos más barrios que seguro que en alguno es ineficiente llevarles el transporte público... que no viven en pisos coño, que eso no es viable. Transporte publico para cuatro gatos, habrase visto!
Londres (Fullham):


Londres Norte:


Oh my God! Pues también oye.
Oslo noroeste:


Oslo sureste:


En bici 21 minutos... y en transporte publico 23 minutos al centro de Oslo.
Copenhague Sur:


Este seguro que si... joder si tienen el espacio reducido, deberían de hacer como Singapur, construir rascacielos que se quedan sin país...


Vaya, tambien tienen transporte público. No es necesario el coche.
Seguro que en alguna zona de alrededor son super ineficientes y para nada ecologicos, todos tirando de coche si o si sin alternativa de transporte público, veamos:
Weidevanne


Vaya, tampoco, en 36 minutos mas o menos estan en el centro de Amsterdam...
Stuttgart este


Scheiße! Vaya, aqui aparte de tener tren y varias paradas (U), les pilla el centro de Stuttgart a 23 minutos andando...


Esto si que es el colmo! Los ineficientes suecos de Estocolmo que viven en sus chalecitos en las afueras, en 34 minutos están en el centro de Estocolmo... y en transporte público y a 32 minutos en bici!!
Venga, sigamos construyendo mega barrios en Madrid y periferia con mega edificios-carceles para meter a toda España bien hacinadita. Podemos conseguir si nos lo proponemos meter a 48 millones de españoles en Madrid y alrededores a precio de chalet de lujo... a por el record Guinness de densidad! Que lo otro es super ineficiente, que lo dicen con ejemplos de ciudades USA...
Hace años me dijeron que no había razón para preocuparme cuando me enteré que mi madre tenía Alzheimer porque esa enfermedad no es hereditaria. Había que estar pilas, eso sí, pero no inquietarse demasiado. Me aconsejaron jugar ajedrez, aprender música, llenar crucigramas y tener la mente ocupada.
Jamás gané una partida de ajedrez, la música me desinfló cuando me topé con el solfeo y los crucigramas me resultaron demasiado fáciles porque siempre tenía el diccionario a mano. No persistí y será por eso que ahora me veo jodido.
No sé a quién estamos velando. El muerto está sereno en su caja. Acabo de verlo, su cara me parece conocida pero no recuerdo quién es. Es lo peor de esta enfermedad, uno está consciente de todo pero no logra ordenar la memoria. Me pasaba antes con menos frecuencia cuando alguien me saludaba y yo no sabía quién era; ahora, pese a que sospecho quienes son, no recuerdo como se llaman ni donde los conocí.
Mi mujer me ha dejado solo en esta silla y conversa divertida con un desconocido. Siempre suele ser así. Noto que me rehuyen, mis hijos me sacan la vuelta, mis nietos me miran curiosos y me preguntan pendejadas. Vivo una pesadilla. El último doctor me recomendó que haga el esfuerzo diario de recordar lo que comía en los desayunos, le dije que no sería ningún esfuerzo porque siempre como lo mismo y se rió como si hubiera escuchado un gran chiste.
Una muchacha guapa se acerca con un charol lleno de pan que parece rico, otra reparte café. Me saludó y al agacharse me enseñó un escote imponente. Los lentes, los lentes, donde puse los lentes ¡carajo! Otra vez he olvidado los lentes. Intento restregarme los ojos para que se me aclare la vista y me doy cuenta que los tengo puestos. El café huele sabroso, es criollo, lo que me hace presumir que el muerto puede ser de Piñas. Unas viejas feas invitan a rezar el rosario. Quiero irme, pero la esperanza de que regrese la muchacha con el escote, digo, con el pan, me hace renunciar.
Los jugadores de naipe han hecho su círculo, en otro lado están los contadores de cachos que pujan en vano al intento de aguantarse las risotadas. Los dueños del velorio reparten canelazos y cigarrillos. Qué médico para zonzo, recomendarme que me acuerde de los desayunos diarios. Me tiene intrigado la identidad del muerto, no logro sacarle pinta y me acobarda preguntar, pueden creer que soy un cojudo. Voy a ir de nuevo a la caja para verlo bien, ojalá me encuentre con la muchacha del escote que reparte el pan.
Me admira que nadie se sienta dolido por el difunto. Parece que han acudido por compromiso. Una señora comedida me ofrece apoyo hasta llegar al féretro y veo el cadáver de un viejo calvo y desmuelado, la cara chupada y las púas de la barba que emergen de la piel arrugada. Sería un muerto perfecto de no ser porque el párpado izquierdo le ha quedado entreabierto, o será que esta chequeando el movimiento de la gente. Una luz flaca se enciende en mi memoria. El cadáver se parece a un primo, también soy pelado por completo, no tengo dientes y el color de la piel y las líneas de su cara son similares a los míos.
¡A ver!, leche, pan integral, huevos fritos, queso, eso es lo que desayuno todos los días. Ya está señor doctor, gran cosa, sí me acuerdo, ¿y qué? Con los ojos busco a mi mujer pero no aparece por ningún lado. Ella debe saber quién es el difunto. La que si aparece es la muchacha del escote radiante, intento llamarla pero no me sale la voz. Por estar pendiente del escote he descuidado las piernas, enseña unos muslos gruesos, nalgota robusta. Ojalá venga por mi lado… Qué ganas de meterle mano… Y si resulta que es alguna de mis nueras… porque tuve tres hijos, ¿o cuatro? ¿Cuántos nietos tendré? Puede que también resulte ser una sobrina mía la muchacha del pan, la leche, el queso y los huevos fritos. No, no, solo la del pan, la del escote y las piernas gruesas.
Doctor zoquete, sus recomendaciones sirven para enredarme más.
Quisiera tener fuerzas para recorrer el lugar. Las rezadoras del rosario han comenzado su fastidio y comienza a dolerme la cabeza. El sonsonete de los rezos y la cantaleta de los predicadores siempre me fueron fastidiosos. Si encuentro a mi mujer le diré que tengo sueño y nos iremos, aunque no quisiera irme sin saber a quién estamos velando.
Siquiera hay unas doscientas personas aquí. Mujeres refinadas, muchachos malcriados, paracaidistas que buscan comida y chupa gratis y gente ociosa que no tiene nada que hacer en su casa. Es un velorio raro porque nadie llora, parece una reunión cercana a una fiesta. A veces a la leche le ponía café, otras chocolate, unas veces enduraba los huevos, otras los freía, unas veces el pan era integral, otras veces eran cemas.
Pan, pan, otra vez el pan. Dónde estará la del busto grande, las piernas gruesas y la nalga regia que reparte el pan.
Bueno, es cierto que a veces una señora llegaba a ofrecer bollos de pescado con maní. Me los comía con café negro y salsa de ají. Eran riquísimos. Desde luego que el café era negro, pues no existe de otros colores.
Ciertos domingos me vendían un plato de encebollado de albacora a dólar y medio, entonces ya no desayunaba pan, leche, huevos ni queso.
Parece que el médico tuvo razón porque me voy acordando de cosas que había olvidado, como la ropa y la corbata que tiene puesta el muerto en la caja. Esa corbata y esa ropa son mías. Y lo mismo esa cara.
Maldito Alzheimer, creo que me he muerto y estoy asistiendo a mi propio velorio y ni siquiera me he dado cuenta. ¿O estaré vivo?
Estoy construyendo, además de todo lo que estoy haciendo, uno de los más grandes y hermosos Salones de Eventos de cualquier lugar del mundo, con más de 300 Millones de Dólares del dinero Grandes Patriotas Americanos, y trabajando muy de cerca, desde el comienzo, con las Fuerzas Armadas de EE.UU y el Servicio Secreto. Esto es un REGALO (¡CERO dinero de los contribuyentes!) a los Estados Unidos de América, de 300 a 400 millones de dólares (¡dependiendo del alcance y calidad de los acabados interiores!), de un espacio que se necesita desesperadamente, ansiado por 150 años de administraciones presidenciales precedentes, para que la Casa Blanca no se vea obligada a usar "carpas" baratas e inseguras para grandes e importantes EVENTOS DE ESTADO, Cenas, Reuniones, Convenciones, y las ya agendadas futuras INAUGURACIONES (¡por razones de protección, seguridad, y aforo!) en un patio de la Casa Blanca muy húmedo y a merced del tiempo. Hacer un regalo así de grande a los EE.UU se consideró, por parte de casi todos, como "UNA COSA MARAVILLOSA". ¡Pero no, como de costumbre he sido demandado por el Izquierdista Radical Consorcio Nacional (¡no!) para la Conservación Histórica, un grupo al que no podría importarle menos nuestro país! Todo el Acero Estructural, Ventanas, Puertas, Equipos de Calefacción o Aire Acondicionado, Mármol, Piedra, Hormigón Prefabricado, Ventanas y Otros Cristales Blindados, Tejado Antidrones y mucho más ya ha sido pedido (o está a punto de serlo) y no hay forma razonable o práctica de dar marcha atrás. ¡ES DEMASIADO TARDE! ¿Por qué estos folloneros y obstruccionistas no presentaron antes su demanda? ¡El Congreso nunca intentó o quiso detener el Proyecto del Salón de Eventos! Todos sabían lo que estaba ocurriendo en la Casa Blanca, ¡un gran, gran hermoso regalo para los Estados Unidos de América! Para quienes tengan interés, la pequeña Ala Este estaba tan "bastardizada" y cambiada que no tenía el menor parecido o relación con la original. A los sedicentes "conservacionistas", que reciben dinero de los sitios más inusuales, no se les debería permitir detener este añadido desesperadamente necesitado a nuestra GRAN Casa Blanca, un lugar que ningún Presidente ha necesitado permiso para cambiar o mejorar a causa del especial terreno en el que está, sin importar lo grande (¡o importante!) que sea la mejora.
Además, en este caso, se está haciendo con el diseño, consentimiento, y aprobación de los más altos niveles de las Fuerzas Armadas y el Servicio Secreto. El mero hecho de presentar esta demanda ridícula ha sacado a la luz el hecho hasta ahora secreto. ¡Detener la construcción, en una fecha tan tardía, sería devastador para la Casa Blanca, el País, y todos los implicados! Gracias por vuestra atención a este asunto. Presidente DJT
La noche antes de beber la medicina, soñé que me ahogaba en un río de tinta.
Esto es lo que no te dicen sobre el sufrimiento: que eventualmente te vuelves adicto a tu propia agonía. Que el ego, esa entidad fantasmal que habita el espacio entre quiénes creemos ser y la nada que realmente somos, se alimenta tanto del dolor como del placer. Que después de suficiente tiempo, ya no sabes la diferencia entre existir y defenderte de la existencia.
Durante años viví como un hombre que construye murallas. Cada logro era un ladrillo. Cada mentira, argamasa. Cada acto de generosidad calculada, un torreón desde el cual observar mi superioridad. Mi belleza, mi inteligencia, mi sensibilidad artística... todo lo que podría haber sido simplemente parte de mí se convirtió en munición para la guerra interminable contra mi propia insignificancia.
La doctrina budista tiene una palabra para esto: dukkha. Occidente la traduce como "sufrimiento", pero esa traducción es demasiado pequeña, demasiado limpia. Dukkha es el roce constante de un hueso dislocado. Es la sed que nunca se sacia. Es el sabor metálico del miedo que acompaña cada respiración cuando vives creyendo que eres algo que debe ser protegido, alimentado, perpetuado, cuando vives creyendo que "eres“.
Mi padre murió un martes.
Los budistas hablan del anicca, la impermanencia. Todo lo compuesto se descompone. Todo lo que nace, muere. Pero cuando tu padre deja de respirar en una cama de hospital mientras tú sostienes su mano, el concepto se vuelve carne. La impermanencia deja de ser filosofía y se convierte en el sonido de un monitor que emite un tono continuo, la temperatura decreciente de la piel, el peso imposible de la ausencia.
Después vinieron las otras pequeñas muertes: el trabajo que se evaporó, el dinero que nunca llegó, el cuerpo que comenzó a traicionarme con síntomas que ningún doctor podía nombrar. Me convertí en un hombre hecho de polvo mantenido junto solo por el hábito de la cohesión.
Y aún así, el ego persistía. Incluso en la ruina, especialmente en la ruina, se aferraba más fuerte. "Mira cuánto sufro", susurraba. "Mira lo especial que es mi dolor."
La neurociencia moderna ha descubierto algo extraordinario: que el cerebro tiene una estructura llamada Red Neuronal por Defecto, un sistema que se activa cuando no estamos enfocados en tareas externas. Es el autor de la narrativa del yo, el guionista que convierte el caos de la experiencia sensorial en la telenovela coherente que llamamos "mi vida". Es la voz que comenta, juzga, compara, planea, recuerda, lamenta.
Cada noche, cuando nos hundimos en el sueño profundo, esta red se silencia. Por unos minutos preciosos, el narrador abandona el teatro. La obra continúa sin protagonista. Pero ocurre en la oscuridad, sin audiencia, y al amanecer el actor vuelve al escenario sin recordar que alguna vez existió algo más allá del papel que interpreta.
La ayahuasca no es iluminación en una botella. Es demolición líquida.
La ceremonia ocurrió en una casa a las afueras de la ciudad, un lugar donde las luces de la civilización aún eran visibles pero ya no importaban. Doce extraños sentados en círculo, cada uno cargando su propio peso de desesperación sin nombre. El curandero -un hombre cuya edad era imposible de determinar- sirvió el brebaje en pequeñas copas de cerámica. Sabía a tierra, a muerte vegetal, a todo lo que las ciudades nos enseñan a olvidar.
"Esto te mostrará lo que necesitas ver", dijo. "No lo que quieres ver."
Treinta minutos después, el mundo se desintegró.
La dimetiltriptamina, el principio activo de la ayahuasca, es la única sustancia psicodélica que el cuerpo humano produce naturalmente. Está en tu cerebro ahora mismo, en cantidades traza. Algunos investigadores creen que se libera en grandes cantidades durante el nacimiento y la muerte, que químicamente hablando, nacer y morir se sienten exactamente igual. Que quizás todo lo que llamamos "vida" es solo el espacio entre dos experiencias de DMT.
Cuando la molécula inundó mi cerebro, no experimenté visiones celestiales o encuentros con entidades cósmicas. Experimenté algo mucho más aterrador: la verdad.
Vi cada vez que había elegido la imagen sobre la autenticidad. Vi la pornografía no como placer sino como anestesia, el onanismo como un intento desesperado de tocarme a mí mismo porque nadie más podía alcanzar al hombre detrás de la máscara. Vi mi generosidad como chantaje emocional, mi inteligencia como un muro, mi dolor como vanidad. Vi que había construido una persona entera a partir de reacciones, que "yo" era solo un contrato social sostenido por el miedo a la disolución.
Los budistas llaman a esto anatta: no-yo. No que no existas, sino que no existes de la manera que crees. Que la sensación de ser un sujeto sólido, continuo, separado, es una ilusión cognitiva, un truco de la conciencia tan convincente que pasamos vidas enteras sin cuestionarlo.
Durante cuatro horas, ese truco dejó de funcionar.
Vomité. Lloré. Grité en idiomas que no conozco. En algún momento, dejé de saber dónde terminaba mi cuerpo y dónde comenzaba el suelo. El curandero cantaba ícaros -canciones medicina- pero sonaban como si vinieran desde dentro de mi propio cráneo.
Entonces llegó el momento que no tengo palabras para describir.
El "yo" simplemente... cesó.
No me disocié. No me desmayé. La conciencia permaneció, más brillante y más vasta que nunca. Pero el punto de vista, la sensación de que había alguien experimentando la experiencia, se evaporó. Era como si toda mi vida hubiera estado mirando el mundo a través de un caleidoscopio, y de repente alguien había quitado el tubo y todo era solo luz, sin fragmentación, sin intermediario.
Los místicos cristianos lo llaman unión mística. Los sufíes: fana, aniquilación. Los budistas zen: kensho, ver la naturaleza verdadera. Pero todos están apuntando al mismo territorio inefable: el momento en que el mapa del yo se quema y descubres que nunca fuiste el cartógrafo. Siempre fuiste el territorio.
No sé cuánto duró. El tiempo había dejado de ser lineal. Pero eventualmente, como una marea, el ego regresó. Excepto que ahora sabía -no creía, sabía- que era una construcción. Útil, quizás necesaria para funcionar en el mundo, pero no más real que un personaje en una obra de teatro.
Los días que siguieron fueron un naufragio en cámara lenta.
La integración -el proceso de tejer la experiencia psicodélica de vuelta a la vida ordinaria- es donde la mayoría de las personas fallan. Tienes el destello, el kensho, y luego regresas al mundo que te exige ser alguien: un trabajador, un hijo, un ciudadano, una identidad. El ego no muere fácilmente. Se reagrupa. Negocia. Incluso trata de apropiarse de la experiencia: "Mira, tuve una experiencia espiritual. Ahora soy aún más especial."
Pero algo en mí estaba roto de una manera que no podía ser reparada. O quizás algo estaba reparado de una manera que no podía ser rota nuevamente.
Durante semanas, caminé en niebla. Perdí grandes franjas de memoria. Personas me contaban historias sobre "nuestro pasado" y sonaban como anécdotas sobre un extraño que compartía mi nombre. No era amnesia en el sentido clínico. Era más como si el pegamento que había sostenido la narrativa de "mi vida" se hubiera disuelto, y los eventos ahora flotaban libremente, sin dueño.
Los neurocientíficos que estudian experiencias místicas han descubierto que pueden causar lo que llaman "interrupción de la continuidad autobiográfica". El sentido de ser la misma persona que ayer, que hace diez años, se basa en redes cerebrales específicas. Cuando esas redes se interrumpen —por meditación profunda, por psicodélicos, por ciertos tipos de trauma— la historia del yo puede fragmentarse, reescribirse, o simplemente dejarse ir.
Entonces, un martes sin importancia, mientras preparaba café en mi cocina, me rendí.
No fue dramático. No hubo decisión consciente. Fue más como exhalar después de contener la respiración durante décadas. El esfuerzo de mantener la persona que había sido simplemente... se detuvo.
Aquí está la cosa extraña sobre la rendición: parece la muerte pero se siente como nacimiento.
Las conductas que habían definido mi existencia -la pornografía, el onanismo compulsivo, la búsqueda desesperada de validación externa- simplemente dejaron de interesarme. No por fuerza de voluntad o represión, sino de la misma manera que dejas de jugar con juguetes de niño. No porque los juguetes sean malos, sino porque has superado la etapa en la que proporcionan lo que necesitas.
Hice algo aún más extraño: comencé a inventar historias falsas sobre mí mismo. Le conté a amigos que había visitado prostíbulos, que había tenido problemas con el alcohol ... cosas que nunca sucedieron. Cuando me preguntaban por qué mentía, no podía explicarlo excepto diciendo que la perfección percibida se sentía como otra prisión. Que si la gente me veía como inmaculado, estaban viendo otro ego, solo que uno más pulido. Y yo quería ser visto como lo que realmente era: nadie en particular. Ordinario. Humano. Imperfectamente real.
Los budistas tienen un concepto llamado upaya, medios hábiles. A veces, para liberarte de una trampa, necesitas una trampa más grande. A veces, para matar al ego espiritual, necesitas profanar la imagen que otros tienen de ti. Incluso si eso significa mentir sobre quién eres para acercarte a no ser nadie.
Hoy, dos años después, vivo en la extraña tierra entre mundos.
Grandes secciones de mi pasado están ahora envueltas en bruma. Miro fotografías de "mí" en eventos que "asistí" y siento la distancia que se siente al mirar fotos de tus abuelos jóvenes. Reconocimiento sin identificación. La sensación de "eso sucedió", pero no "eso me sucedió a mí".
¿Es esto una pérdida? Los neurólogos podrían llamarlo disociación. Los psicólogos podrían preocuparse por fragmentación. Pero el camino budista no tiene como objetivo la preservación del yo. Tiene como objetivo ver a través del yo. Ver que el prisionero y el carcelero son la misma ficción. Que la puerta de la jaula siempre estuvo abierta porque nunca hubo jaula, solo el hábito de actuar como si la hubiera.
No recomiendo la ayahuasca. No recomiendo ningún camino particular. Los budistas tradicionales dirían que tomé un atajo peligroso, que el verdadero despertar viene de décadas de meditación disciplinada, no de una noche de química cerebral alterada. Y tienen razón, hasta cierto punto. El DMT puede romper el ego temporalmente, pero no te enseña cómo vivir sin él. Esa es la obra de toda una vida.
Pero tampoco me arrepiento. A veces necesitas que tu mundo explote para darte cuenta de que está hecho de escenografía. A veces necesitas morir para descubrir que la muerte es solo otra historia que el ego cuenta sobre lo que no puede controlar.
Esta mañana, preparé café nuevamente. Vi el vapor elevarse de la taza, sentí el calor atravesar la cerámica hacia mis palmas. Y por un momento, solo un momento, no había nadie allí para tener la experiencia. Solo la experiencia misma, autoconocida, sin observador. Luego el "yo" regresó, como siempre lo hace, porque esto es lo que hace la conciencia en forma humana: se olvida y se recuerda, una y otra vez, en un ritmo tan antiguo como respirar.
Pero ahora sé la diferencia. Sé que el yo es como las olas en el océano: real en su expresión momentánea, pero nunca separado del agua que lo compone. Y ese conocimiento, ese simple reconocimiento, cambia todo y nada.
Todavía pago las facturas. Todavía siento dolor. Todavía cometo errores. Pero ahora los errores no amenazan con destruirme, porque no hay un yo sólido que destruir. Solo patrones. Solo hábitos. Solo esta extraña, preciosa, ordinaria experiencia de ser temporalmente humano.
Los maestros zen dicen: "Antes de la iluminación, corta leña, carga agua. Después de la iluminación, corta leña, carga agua."
Todo sigue igual. Todo es completamente diferente. Y quizás esa paradoja es la única verdad que vale la pena conocer.
La taza se enfría en mis manos. La bebo de todos modos. Esto, también, es sagrado. Esto, también, desaparecerá.
Y yo, quien sea que sea yo, no podría estar más agradecido de presenciar su desvanecimiento.
No soy abogado, no he estudiado derecho y ciertamente tampoco es de las materias que más me interesen, por eso prefiero abrirme a la opinión de los expertos y conocer su opinión sobre estas materias. Y cuando hablo de expertos hablo de jueces y abogados, no de los buitres gallináceos que salen por la mañana, por la tarde y para mi desgracia también por la noche cacareando y revoloteando sobre las desgracias ajenas.
Voy a ser breve y esquemático:
-El aumento de la dureza de las penas no conlleva de ninguna forma a una mayor disuasión, es objetivo que EEUU tiene una tasa de criminalidad mucho más alta a pesar de un carácter mucho más punitivo que el nuestro.
-El aumento de la dureza de las penas conlleva generalmente que los jueces son más reacios a aplicarlas, cuando un accidente de tráfico según la legislación puede llevarte 15 años a la cárcel por homicidio imprudente es probable que el juez no aplique ninguna pena e intente escurrir el bulto. O todo lo contrario, jueces aplicando penas máximas de forma legalmente justificada para delitos o crímenes que no lo merecen.
-La pena de muerte, como concepto, descansa sobre idea de que la justicia es infalible. Cuando se le da al estado la potestad de matar de forma legal, se está entendiendo que este estado, llevado por seres humanos imperfectos, tiene capacidad de no equivocarse jamás a la hora de dar un veredicto y por tanto que nunca va a morir nadie inocente. Esto es evidentemente mentira, el peligro de asesinar aunque sea a un sólo inocente ya nos debería dar suficiente asco como para no querer verla aplicada de ninguna forma.
-La cadena perpetua, además de ser un gasto absurdo, es un parche ridículo a un problema más amplio, el encierro en prisión no debe ir orientado a sacar de la sociedad al individuo que comete un delito sino a su rehabilitación e reinserción en la sociedad, no nos engañemos, la mayoría de los delincuentes en cárceles son comunes, personas que a pesar de merecer castigo, los delitos que han cometido han sido causa directa de su ambiente y por tanto son rehabilitables. Otra historia son aquellos clinicamente imposibles de rehabilitar, la minoría, los cuales serán los profesionales aptos los que deberían opinar qué hacer con ellos. La existencia de cadena perpetua puede conllevar a lo dicho anteriormente, la no aplicación de pena alguna cuando esta es la única opción o su aplicación desmedida en casos que aunque puedan adaptarse no lo merecen.
Hemos construido unas bases de derecho durante milenios que nos han llevado al día de hoy, los juicios por odio y venganza se dejaron atrás por razones de peso y el futuro es la rehabilitación, no el castigo.
Protestas de médicos, vecinos de San Fernando de Henares, estudiantes y profesores de la Universidad Complutense, pensionistas, etc... da igual la protesta, la derecha y la derecha mediática va a calificarlos de protestas ideológicas. Hasta tal punto de que cada vez que alguien de alguno de estos colectivos expone su problema, se excusa diciendo de que no es de ningún partido ni de derechas ni de izquierdas y que su protesta no es ideológica por miedo a que le tachen de "comunista".
¿Pero cómo que no es ideológica? Claro que lo es y tiene que ser ideología y politica, porque los problemas de la sanidad pública, los problemas de las viviendas hundidas de San Fernando de Henares, las protestas de profesores y alumnos ante el nombramiento de Ayuso como "Alumna Ilustre" de la Universidad Complutense, a la vez que va promoviendo y beneficiendo a la sanidad privada y a la universidad privada, son problemas causados por una ideología y una politica determinada. Y es que la politica es la que se encarga de gestionar y regular los aspectos de la vida: pensiones, sanidad, educación, vivienda, trabajo, relacciones exteriores, etc. Y toda politica va ligada si o si a una ideología, que muchas veces son incompatibles entre sí.
La privatización de la sanidad publica es ideología y politica. Beneficiar a la universidad privada y reducir el presupuesto en la universidad pública es ideología y politica. El intentar tapar y acallar a los afectados por el hundimiento de las viviendas de San Fernando producida por una decisión politica de tu partido es ideología y politica. Querer pensiones privadas en vez de pensiones públicas es ideología y politica. Es ideología y politica neoliberal, y por supuesto, esa ideología es legitima, faltaría más, pero siempre y cuando sus defensores fueran de cara mediáticamente. Pero no lo hacen. No lo hacen porque saben que si dicen directamente que quieren sanidad privada (que todos tengan su seguro privado), pensiones privadas, que quieren universidades privadas y que si la cagan con alguna de sus decisiones, los afectados se jodan y no digan nada, no tendrían las mayorias de votantes que tienen. Por eso tienen que engañar mediáticamente, con ayuda de sus tertulianos y pseudoperiodistas, enmierdando a todo disidente a sus politicas, poniendo sus politicas neoliberales como si fueran el centro del universo y lo único correcto y que no hay alternativa pero diciendo que si, que quieren educación pública, pero por detrás benefician la privada, que quieren sanidad y pensiones públicas, pero por detrás benefician a los fondos de inversión que gestionan la sanidad y los seguros privados.
La nueva estrategia de la derecha y derecha mediática es hacer de su ideología una dictadura normalizada por imperativo legal, sobre la cual, cualquier otra cosa que se salga de la senda es considerada "protesta ideologica". Claro, no como lo que ellos hacen que es lo "normal y correcto" y no tiene nada de ideologico. Cuando la derecha dice "hay que hacer las cosas como Dios manda", se refieren a seguir su ideología impuesta por imperativo legal y todo lo que no sea esto, es "comunismo" y demás terminos que esten de moda para intentar descalificar.
Pues claro que las protestas de los médicos es ideologica y politica. La sanidad pública es una opcion e ideología politica contraria a la sanidad privada. El conceder gestion de recursos sanitarios a fondos de inversión y empresas de amigos claro que es ideología y politica contraria a tener toda la gestion publica. Pues claro que la protesta de los vecinos de San Fernando de Henares es ideologica y politica. Porque sus problemas vienen de una decisión politica. Lo que pasa es que es de ideologia y politica contraria a su establishment, contraria a su dictadura neoliberal. Y por eso intentan criminalizar y minusvalorar a la victima con mensajes como "es que toda esta gente esta ideologizada", "es que toda esta gente esta politizada", como si eso fuera el argumento perfecto para que ellos saquen pecho y la protesta de la victima quede en segundo plano. Es intentar convertir a la victima en verdugo y a los verdugos en victimas.
menéame