
Publican en Cinco Días un artículo sobre las balizas V16 donde aseguran que su compra va a suponer que el Estado ingrese 224 millones por IVA. Para realizar el cálculo consideran un parque de 30,5 millones de vehículos y un precio medio de la baliza de 35 euros, lo que supondría un gasto total de 1.067 millones de euros. Pero ahora viene el error, ya que para saber cuanto supone el IVA pagado en total, no es hacer el 21% de esa cantidad como han hecho (1.067*0,21=224), porque en 1.067 millones es con el 21% de IVA incluido. El cálculo correcto es primero quitar el IVA a 1.067 millones dividiendo por 1,21 y luego restar este importe sin IVA al total, lo que no daría un IVA de 185 millones.


El Economista suele ser un medio donde abundan los errores, pero hoy se han superado. El error más grave es en un gráfico sobre la tasa de ahorro de las familias españolas, que ha quedado totalmente absurdo (¿tasas de ahorro superiores al 100% de la renta?) porque alguien ha decidido eliminar la coma de los decimales y los datos han salido multiplicados por 10, salvo el último, que como no tenía decimales, lo han dejado tal cual: la tasa en el segundo trimestre no es un 121%, es un 12,1% y ha bajado a un 12% en el tercer trimestre.
El segundo se refiere a un gráfico sobre la evolución durante el año del IPC, donde han decidido colocarlo en orden inverso temporal (va de diciembre a enero), rompiendo el convenio habitual y dificultando su comprensión.

Y como aún les parecían pocos errores, el tercero directamente lo han puesto en la portada, donde ponen que el Nasdaq 100 se ha revalorizado ¡un 2139%!.

Otra vez que se han olvidado de que existen las comas, porque en realidad es un 21,39%, como luego se puede ver en el interior.

Estos días la comunidad matemática está revolucionada. El exdirector de ingeniería de Google DeepMind, David Budden, sorprendió a propios y extraños proclamando que había resuelto uno de los problemas del milenio: el de Navier–Stokes, utilizando una inteligencia artificial generativa (un LLM). Lo que parecía una hazaña histórica ha derivado, para muchos, en un caso de psicosis por IA.
Los problemas del milenio son siete problemas matemáticos cuya resolución está premiada con un millón de dólares. A día de hoy, solo uno ha sido resuelto: la conjetura de Poincaré. Su autor, Grigori Perelman, rechazó tanto el premio como el reconocimiento institucional y se retiró de la vida académica.
El problema de Navier–Stokes trata de entender el comportamiento de los fluidos. Las ecuaciones que lo describen se usan habitualmente en simulaciones físicas, por ejemplo en cine o videojuegos. Pero el problema matemático es mucho más profundo: dado un estado inicial del fluido, ¿puede demostrarse que la solución existe para todo tiempo y que no aparecen singularidades (valores infinitos o comportamientos físicamente imposibles)?
David Budden, ahora CEO de una startup llamada PingYou, afirma haber resuelto este problema usando un LLM, y ha llegado incluso a apostar 10.000 dólares a que su demostración es correcta.
x.com/mhutter42/status/2001857421569032444

La prueba presentada por Budden consistía en una formalización del problema y su supuesta solución en Lean, un asistente de pruebas matemáticas que permite verificar demostraciones formales. lean-lang.org
Sin embargo, para demostrar algo en Lean es necesario definir el problema con precisión absoluta. Y aquí surge el punto crítico: no existe todavía una formalización completa y aceptada del problema de Navier–Stokes del milenio. La comunidad matemática detectó rápidamente que la definición usada por Budden no correspondía al problema original, sino a una versión simplificada que ya había sido estudiada y resuelta décadas atrás.
En otras palabras: no se resolvió el problema de Navier–Stokes, sino un problema distinto que se le parecía superficialmente.
Aquí aparece el punto clave: un LLM no razona sobre la intención matemática del problema, sino que opera por reconocimiento estadístico de patrones lingüísticos. Cuando se enfrenta a un problema abierto, tiende a colapsar hacia el problema conocido más cercano, rellenando los huecos con hipótesis.
Algo similar ocurre en programación: un LLM puede generar código que compila y pasa tests, pero si también genera los tests, está dejando fuera precisamente aquello que no sabe comprobar. El famoso unknown unknown.
A pesar de las críticas de la comunidad matemática, Budden ha seguido defendiendo su postura. De hecho, ayer anunció en un estilo pasivo-agresivo que publicará la prueba en cinco entregas “al estilo MCU” (universo marvel).

Aquí el problema es confundir la validación formal de un sistema con la resolución de una pregunta matemática abierta.
En internet se ha especulado con que este caso podría encajar en lo que coloquialmente se denomina psicosis por IA. El término describe situaciones en las que la interacción con sistemas de IA contribuye a:
¿Estamos ante un caso de psicosis por IA?
¿Un sesgo de validación llevado al extremo?
¿O realmente alguien ha resuelto uno de los problemas del milenio?
Por ahora, la comunidad matemática sigue esperando pruebas reales. El desenlace, de momento, sigue abierto.
En noviembre de 2022 se aprobaron los últimos Presupuestos Generales del Estado. Se dice pronto, ¿eh? Pero es lo que hay. Desde entonces, se vienen prorrogando esas cuentas con algunos parches puntuales, pero sin que haya sido posible aprobar otras.
Esto no es sólo una anomalía democrática, sino que es una forma de hacer recortes sin que se note mucho, razón por la que la derecha, la económica, la de verdad, hace como que grita, pero en el fondo se parte el culo. Si tuviésemos un gobierno que anunciase recortes del 10%, y más si fuese el gobierno de Feijoo, por ejemplo, tendríamos a la mitad del país en ebullición y cincuenta portadas en Menéame sobre lo mucho que matan los recortes. Alguno puede que hubiese creado ya algún eslogan con una cifra de muertos. Y más de un 10% es lo que se ha recortado el gasto público desde los presupuestos de 2022 por la vía de que no exista partida consignada para esto o para lo otro.
Pero como se trata solamente de seguir gobernando, atornillados a la poltrona, sin aprobar o presentar siquiera unos presupuestos, aunque ello sea un deber constitucional, entonces parece que eso no mata, ni empobrece, ni entorpece, ni quita oportunidades. Estos recoirtes parece que no son recortes, ¿verdad?
Cuando no hay presupuestos, no se pueden emprender nuevas inversiones. Cuando no hay presupuestos, no se pueden crear nuevas partidas para nuevas necesidades. Cundo no hay presupuestos, se pueden prorogar algunos gastos, pero cada incremento debe ser aprobado pro una ley aparte, como está sucediendo con Defensa. Por ese motivo España va como un tiro a nivel macroeconómico, se ha reducido nuestro déficit y se ha reducido nuestra deuda: porque sin presupuestos no se puede gastar.
Los recortes de verdad, son esto. La austeridad de verdad, es esto. Se sigue recaudando, y aumenta la recaudación porque no se han deflactado las tablas del IRPF, pero no se puede gastar ni se pueden acometer inversiones. Esto es el puto paraíso de los liberales, y no lo estamos viendo. Por eso en Europa nos felicitan y hacen la vista gorda: porque mientras no haya presupuestos, el gasto se ha encarrilado solo, sin protestas en la calle, sin dramas, y sin muertos.
Así las cosas, con las protestas amordazadas y las cuentas congeladas, nadie va a mover realmente un dedo para que Sánchez convoque elecciones antes de 2027. Se allanará lo posible el camino pra que el btcazo sea mortal cuando estas se convoquen, pero nadie, en el poder real, tiene la menor prisa. ¿Para qué? ¿Para hacer unos recortes impopulares que ya se están haciendo ahora por la vía de los hechos?
Para eso, que siga el que está, desangrándose otro poco, mientras en las autonomías, que es donde se corta el bacalao más suculento (50% del gasto público), está todo en las manos adecuadas.
Y a veces aplaudimos. Parecemos gilipollas.
Que vengo yo de leer esto, y que luego en los comentarios habla la gente de que ya existen otros así en las grandes ciudades, lo que no pongo en duda ni de lejos.
El caso es que varoas veces os he contado ya que he hecho unas cuantas cosas para una señora que tiene una casa rural en la montaña leonesa, en el quinto carajo, y me sé un poco la normativa.
¿Cómo es posible que pidan un tamaño mínimo para las habitaciones donde Satán perdió el botijo y no lo pidan en una ciudad como Madrid? Porque me consta que en la sierra de Madrid se le pide lo mismo a las casas rurales. No lo digo con total certeza, pero creo que son 10 metros cuadrados como mínimo para una habitación individual y 16 metros cuadrados para una doble.
¿Es que la costumbre urbanita de vivir apiñados ha llegado a la legislación, o me he perdido algo? Porque si por estos montes se le ocurre a alguien construir un dormitorio-panteón o meter la cocina, el dormitorio y el retrete en el mismo espacio, lo empapelan los de sanidad y los de turismo hasta el techo...
¿Qué clase de regulación rige a esos hoteles cápsula?
Se agradece cualquier luz que alumbre este despropósito.
La historia de la vida de Iván Ilich había sido sencillísima y ordinaria, al par que terrible en extremo.
Su padre había sido funcionario público que había servido en diversos ministerios y negociados y hecho la carrera propia de individuos que, aunque notoriamente incapaces para desempeñar cargos importantes, no pueden ser despedidos a causa de sus muchos años de servicio; al contrario, para tales individuos se inventan cargos ficticios y sueldos nada ficticios de entre seis y diez mil rublos, con los cuales viven hasta una avanzada edad.
Tal era Ilya Yefimovich Golovin, consejero privado e inútil miembro de varios organismos inútiles.
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Iván Ilich era ya en la facultad lo que sería en el resto de su vida: capaz, alegre, benévolo y sociable, aunque estricto en el cumplimiento de lo que consideraba su deber; y, según él, era deber todo aquello que sus superiores jerárquicos consideraban como tal. No había sido servil ni de muchacho ni de hombre, pero desde sus años mozos se había sentido atraído, como la mosca a la luz, por las gentes de elevada posición social, apropiándose sus modos de obrar y su filosofía de la vida y trabando con ellos relaciones amistosas. Había dejado atrás todos los entusiasmos de su niñez y mocedad, de los que apenas quedaban restos, se había entregado a la sensualidad y la soberbia y, por último, como en las clases altas, al liberalismo, pero siempre dentro de determinados límites que su instinto le marcaba puntualmente.
En la facultad hizo cosas que anteriormente le habían parecido sumamente reprobables y que le causaron repugnancia de sí mismo en el momento mismo de hacerlas; pero más tarde, cuando vio que tales cosas las hacía también gente de alta condición social que no las juzgaba ruines, no llegó precisamente a darlas por buenas, pero sí las olvidó por completo o se acordaba de ellas sin sonrojo.
Seguramente hayáis leído en el blog de Menéame o en la portada de agregador que en 2026 se va a intentar implementar una serie de medidas para evitar el acoso entre usuarios, la mayoría basadas en diversas penalizaciones y limitaciones. Si bien sobre el papel estas nuevas normas podrían sonar apropiadas, es necesario puntualizar, para conocimiento de la comunidad, que la motivación detrás de las mismas es completamente ajena a los intereses de Menéame y que no se deben a necesidades internas de la plataforma. De hecho, para los que, por desgracia, conocemos parte del lore meneantil que fluye ajeno a los meneos y los comentarios, estas medidas tienen el aspecto de ser una "huida hacia adelante" para ocultar y controlar ciertas actividades perjudiciales para Menéame que, por acción y decisión de la administración, se han enquistado sin ponerles una solución real.

NOTA: todos los textos, citas y enlaces ofrecidos a continuación han sido obtenidos de foros y canales públicos en Internet, respetando en la medida de lo posible el derecho al honor de los involucrados para que no afecte al derecho a cita.
Permitidme que os ponga en contexto: más allá del propio "ecosistema" de Menéame han ido surgiendo, por unos motivos u otros, otras agregadores relativamente similares a Menéame (Mediatize, Tardigram, Renegados), canales de Telegram y grupos de Mastodon en los que, a diferentes niveles, se ha hecho una crítica al funcionamiento de Menéame y a sus usuarios. Si bien en algunos casos esa actividad ha sido puntual, en otros casos, y a día de hoy, gran parte de la actividad de esos lugares se reduce a la crítica, acoso e insulto sistemático de Menéame y ciertos usuarios de Menéame.
El problema es que la administración de Menéame, en vez de poner coto o ignorar a los sujetos más beligerantes de dichas plataformas, decidió abrazarlos, formar parte de esos canales y tratar de interactuar positivamente con ellos, en algo que ha dado por llamar el "Menéame expandido". [1] [2] [3] [4] Y cito textualmente al administrador de Menéame en una de esas plataformas:
"Me pagan porque Menéame sea rentable y ahora lo es bastante. Dentro de mi estrategia contralgorítmca está potenciar el Menéame expandido y lo voy a seguir haciendo [...] Ideas diferentes, espacios diferentes. El enemigo son los altoritmos de las RRSS [...] no otros agregadores."
Y todos sabemos que quien con niños se acuesta, meado se levanta.
Después de un largo tiempo, y una vez que parece que la situación se les ha ido de las manos, parece que la administración ha decidido tomar medidas (como se puede leer en la entrada del blog). Falsas medidas, ya que ninguna de ellas es realmente necesaria si se atajara el problema de raíz, y cuya efectividad técnica es más que cuestionable debido al modo de actuación. Dejadme que añada algo de transparencia con respecto a cada una de esas medidas y el por qué de las mismas.
Nº 1. En breve, se propondrá al Consejo consultivo la penalización por insultos en el Nótame. Tras la discusión en abierto y haber preparado y testeado el script la pregunta será ¿Probamos durante seis meses una penalización a insultos en Nótame? La penalización la decidirán los moderadores y quién sea penalizado no podrá enviar notas durante un tiempo determinado.
Una de las causas de esta medida es la afición del dueño, sí, el dueño de Menéame, de insultar fuertemente a todo quisqui en el Nótame. Si bien la causa de su irascible comportamiento a veces no tiene justificación, la mayoría de las veces responde a las actividades de acoso y derribo que sufre en Menéame (artículos ofensivos meneados con clones), en Twitter, en Telegram y en otras plataformas, donde se le insulta abiertamente (con el administrador de Menéame presente), se le difama y se pone en tela de juicio su vida personal.
app.renegados.es/es/posts/Benjami-Villoslada-Tras-una-denuncia-falsa-t
Nº 2. También vamos a impulsar una nueva propuesta para el Consejo consultivo en la que se va a hacer un cálculo automático de «inquina» semejante al que se hace con la «entropía». Es decir, vamos a establecer una fórmula que analice los votos negativos de un usuario a otro y, pasado un porcentaje, al usuario negativizador se le quitará el uso del voto negativo durante un periodo (largo) de tiempo.
Uno podría pensar que esta medida se debe a los votos negativos cruzados en Menéame a modo de venganza. Y, en parte, es así. En otra, no. En lo que atañe meramente a Menéame, esta medida es injusta y punitivamente desacertada ya que existen usuarios que llenan la cola de pendientes de meneos de dudosa calidad y fiabilidad, y, por lo tanto, es normal que concentren buena parte de los votos negativos. En otras palabras, castigaría a los usuarios que votan negativo contenido de pobre calidad al presuponer dicho cálculo que el motivo del voto negativo es quién lo publica, y no qué es lo que se ha publicado.
Pero la realidad es más caprichosa. Parece que hay usuarios que, sin ser usuarios fijos de Menéame (al menos usando un único nombre de usuario) no llevan muy bien los votos negativos a sus artículos, aunque estén escritos en otras webs o plataformas, lo que da reacciones como esta:
www.meneame.net/story/ultima-legalmente-cuestionable-moda-twitter-pedi

Se puede observar que dicho comentario ha desaparecido de la lista de comentarios de dicho meneo, y es algo que comentaré después.
Nº 3. Se va a prohibir de forma contundente la persecución de usuarios fuera de Menéame como ha pasado con algunos socios de Menéame o exadministradores. Si se detecta que en algún espacio ajeno a Menéame se persigue a un usuario específico de forma reiterada en el tiempo, ese espacio y sus integrantes no serán bienvenidos a la comunidad.
Esto es curioso porque el administrador de Menéame lleva meses perteneciendo a canales donde se hace persecución sistemática de usuarios de Menéame, todo plagado de insultos y difamaciones. Cito textualmente un ejemplo de miles:
"Pues [redactado] se está rodeando de las principales rémoras que tiene Menéame: Ripio, que es un tío absolutamente tóxico, desagradable, que lo único que hace es molestar a los usuarios; carademalo, que es un talibán de las normas... Toda esa fauna que lo único que hacen es restar crecimiento a Menéame [...] Auténticas rémoras que lo único que hacen es dañar la página. Y [redactado] es tan extraordinariamente descerebrado que antepone a esos parásitos que lo único que hacen es dorarle la píldora para metérselo en el bolsillo".
Dice la medida que "ese espacio y sus integrantes no serán bienvenidos en la comunidad". Y ni falta que les hace, porque usan clones de usar y tirar para trolear y colocar su spam/artículos de acoso. Abiertamente, delante del administrador. Vuelvo a citar textualmente:
"Están perjudicando a Menéame con esto. Yo entiendo que Ripio y el resto de "taraos" del grupo de Ripio están comiéndole la oreja a [redactado], han conseguido que [redactado] use su influencia y que le exija a [redactado] medidas para que [redactado] no se pueda seguir registrando con clones, jajaja, todas las veces que le dé la gana, y bueno, yo también lo he hecho, lo admito, es decir, yo en los últimos meses no sé si me habré creado cinco cuentas en el último mes".
Más curiosamente, el individuo de la última cita no sólo no ha visto limitado su acceso a Menéame sino que además se ha convertido en articulista de JotDown, cuyo director es también el administrador de Menéame, lo que me hace pensar que esta medida número tres va a ser altamente inefectiva.
Nº 4. Como ya sabéis se ha creado un script para los moderadores en donde las cuentas nuevas que solo se usen para hacer crítica (buena, mala, justa o injusta) se eliminen en cascada. Es decir, no se optará por el descarte si no por la eliminación de todo. Se trata de una X y se tarda un segundo en pulsar. En Menéame se quitaron los bloqueos de karma para que la gente pudiera publicar artículos tan solo registrarse, esto se ha utilizado para, de forma anónima, atacar a otros usuarios y eso ya no está permitido. Quién quiera criticar lo tendrá que hacer con una cuenta activa y reconocible.
Sumado a lo anterior, parece una medida altamente inefectiva, pero que además es contraproducente. ¿No es el sueño húmedo de todo "malhechor" que exista un botón que inmediatamente borre cualquier rastro y prueba de sus actividades? ¿A quién se supone que perjudica esto? Podría decirse incluso que la administración, con este tipo de medidas, protege a esta clase de individuos.
Nº 5. Quién amenace con denunciar a Menéame o lo haga será expulsado de la comunidad borrando su cuenta en cascada sin importar los años que lleve como usuario y no se le permitirá volver a participar.
Probablemente esta es la medida más polémica, pues causa la total indefensión jurídica de los usuarios de Menéame. Pero es que, además, es la más hipócrita, sobre todo teniendo en cuenta que el sujeto protagonista de las anteriores citas, y con el administrador de Menéame presente, dijo lo siguiente, y cito textualmente:
"En mi caso, haciendo un dossier con todos los insultos que me ha dedicado [redactado], seis mil euros como mínimo le saco en una demanda civil, a él y a Menéame por mantenerlos, es decir, tendría que escribir a Menéame, decir "borren todo esto". Si lo borran, sólo podría demandar a [redactado]... Aunque también, tal vez pudiera demandar a Menéame porque incluso si yo no lo pido, si son insultos graves y evidentes, ellos de oficio tienen la obligación de retirarlos, y llevan meses ahí. Pero lo que está claro es que a [redactado] sí que lo podría demandar. Y ya te digo, seguro que es insolvente por todos los líos que trae de la ex-mujer, de las condenas, de los líos... Pero seguro, seguro, que, por lo menos, la satisfacción moral de que le condenen a pagarme seis mil euros la consigo".
Como se puede observar, parece que ninguna de las medidas anunciadas tienen la finalidad de solventar un problema intrínseco de Menéame, sino que están orientadas a mitigar los factores externos que actúan contra Menéame (y que, en mi opinión, el propio administrador ha incentivado con sus actuaciones) y que, en su aplicación, pueden perjudicar a la comunidad en sus quejas legítimas.