Hace 3 años | Por geralt_ a larazon.es
Publicado hace 3 años por geralt_ a larazon.es

Nuestro protagonista en esta historia es el doctor Seelye Martin, de la Universidad de Washington. En 1974, Martin decidió construir en su laboratorio un dedo de la muerte, la idea era poner a prueba la hipótesis sobre cómo se formaban estas extrañas columnas de hielo bajo el agua de los polos. Lo que sí tenían claro era que, si esas columnas alcanzaban el fondo del mar, como por cosa de hechicería, el suelo comenzaba a congelarse, extendiéndose y matando a pepinos de mar, ofiuras, erizos, estrellas de mar y cualquier forma de vida lenta.