Hace 5 años | Por Thornton a yorokobu.es
Publicado hace 5 años por Thornton a yorokobu.es

Eliges en la taquilla, te sientas en la butaca de la sala. Empieza a correr la cinta en la pantalla y te vas sumergiendo en el argumento. Es la primera vez que ves la película, pero probablemente no te resulta tan ajena: preexiste una familiaridad visual, una cercanía, y también, una expectativa. Antes, ya has recibido estímulos sobre ella: anuncios en televisió o carteles promocionales. Detrás de este ejercicio de aclimatación y seducción del público, hay una figura que suele pasar desapercibida: el fotógrafo de cine.