El gusto del público está tan construido, que no es que solo acepte un par de lenguajes cinematográficos nada más y tirando por lo alto, es que ha llegado un momento en el que solo ve un género: el policiaco. De esta manera, se repiten una y otra vez los mismos esquemas ante sus ojos, pero tras los clichés hay que rellenar con algo y ahí le cuentan historias cotidianas, melodramas, que de otra manera no aceptaría. Es el caso de Task, la última octava maravilla del mundo de HBO que hay que ver porque es arte y alta cultura, etc, etc… No voy a m