Gran parte del debate público sobre la inteligencia artificial se centra en el desplazamiento laboral. Sin embargo, en el sector industrial estadounidense, se ha estado gestando durante años una crisis laboral diferente: una escasez crónica de ingenieros. Esta brecha de diez a uno con China es significativa. Se manifiesta a diario en ciclos de desarrollo más largos, mejoras de productos postergadas y vacantes sin cubrir.