Publicado hace 14 años por lindeloff a ecodiario.eleconomista.es

No es legítimo apostar por la parálisis de un país a causa de tan mínima contrariedad, totalmente previsible y objetivamente escasa. Estamos en crisis, numerosos negocios dependen de la demanda que se registre en estos días navideños y la recomendación de quedarse en casa resulta irritante, inaceptable y digna de provocar reacciones airadas. Nuestros partidos, tan vocingleros cuando no procede, deberían estar ya reclamando dimisiones a gritos. La del titular de la DGT, en primer lugar, por no saber gestionar ni coordinar su parcela ..