Es uno de los métodos para robar más especializados que hay y se puede dar en cualquier calle del país. Se trata de las llamadas 'mimosas': mujeres que habitualmente van solas, aunque a veces pueden ir en pareja, y abordan con abrazos a personas de edad avanzada. Aprovechando el despiste, les roban la cartera o cualquier otro objeto valioso que lleven encima, como el reloj o una cadena. Después huyen del lugar gracias a un cómplice que las espera en un coche aparcado cerca.