Hace 5 años | Por MellamoMulo a culto.latercera.com
Publicado hace 5 años por MellamoMulo a culto.latercera.com

Una mañana cualquiera en la ciudad más poblada del mundo, una secta religiosa que tenía como líder a un falso gurú ciego, atentó contra el metro de Tokio en la hora punta. Fueron tres líneas las que sufrieron los ataques de gas sarín, un compuesto inoloro e incoloro, clasificado como arma de destrucción masiva por la ONU. “Me gustaría que durante la lectura de este libro prestasen atención a las historias de la gente”, escribe Murakami al final del prólogo de Underground. El atentado con gas sarín en el metro de Tokio y la psicología japonesa.