La economía española se ha recuperado en los últimos años, pero en los hogares persiste la frustración. Desde 2021 el PIB real ha crecido un 12,9%, mientras que el salario por hora ha caído 0,5 puntos. Una grieta fundamental detrás de esta brecha es la desigualdad salarial. Abierta con la crisis de 2008, y pese a las mejoras recientes, ahora amenaza con ensancharse ante la revolución de la inteligencia artificial.