La retirada no cuestiona la validez del hallazgo ni ha detectado fallos en los datos experimentales de su trabajo, como a veces sucede cuando una revista científica decide que se retracte una investigación. En este caso, la Academia de Ciencias de los Estados Unidos, editora de la revista, ha tomado esta decisión temporal porque ni Barbacid ni los otros dos autores de la investigación revelaron su relación con la empresa Vega Oncotargets, una entidad creada por el científico en la que también participa el CNIO.