#1 Favorecen la regulación emocional, ayudando a que el niño o la niña se calme.
Potencian la responsabilidad, la empatía y las normas morales.
Son “catalizadores” para facilitar y acompañar otras relaciones humanas. Esto ocurre, por ejemplo, cuando un animal es el punto de interés común entre un menor y un familiar poco conocido.
Favorecen el comportamiento prosocial.
Ayudan a comprender el lenguaje no verbal.
Participan en experiencias transicionales. Es decir, actúan como sustituto de la figura de apego cuando esta no se encuentra presente.
#1 Si tú fueras de los que llevan toda la vida escuchando las amenazas de que van a mandarnos el ejercito para que nos enseñen a portarnos bien, no verías con tan buenos ojos que esos que nos amenazan tengan la bomba esa. Prefiero ponerme a habar rruso. Total, el inglés, idioma del enemigo ya lo hablo y estoy dándole al chino, así bien con otro más