Los sociólogos deberían estudiarlo: uno de los pilares básicos del régimen pesoísta andaluz ha sido la creación una nueva clase social. Deliberada, consciente y artificiosamente se ha creado una clase de favorecidos constituida por subsidiados, prejubilados, subvencionados, pensionados, becados, contratados a dedo en las sinecuras de la administración y adjudicatarios de contratas sociatas de concursos públicos, a los cuales hay que añadir cuantos merodean alrededor del mercado electoral chavista a la espera de favores.