Al recurrente y recomendable «si bebes, no conduzcas» parece haberle salido una nueva versión -sobre todo después del capítulo protagonizado por Melendi la pasada semana- aunque, esta vez, en clave aérea, no menos preocupante: «Si bebes, no vueles». Algo que, al igual que el cantante asturiano, no tuvieron en cuenta la noche del pasado domingo unos cincuenta pasajeros que se tuvieron que quedar «en tierra» en la Terminal-4 de Barajas tras mostrar una «actitud anormal» dentro de la aeronave que iba a trasladarles hasta el aeropuerto de Las Palma