El presidente francés, Emmanuel Macron, es uno de los mayores protagonistas de la Asamblea General de las Naciones Unidas que esta semana se celebra en Nueva York (Estados Unidos). Ayer, en una reunión de alto nivel amparada por su Gobierno y el de Arabia Saudita, reconoció el Estado de Palestina, abriendo las puertas a un aval mucho mayor, por el efecto arrastre que París conlleva. Es, por el impulso a este encuentro y por su propio cambio de política respecto a Israel, uno de los centros de todos los focos.