Se puede estar en contra o a favor de esta captura, lo que no quita que haya sido una operación militar ejecutada de una forma asombrosamente magistral.
Los japoneses están en su derecho de montarselo como quieran, si se lo quieren montar así, quizás se ahorren cientos de coches quemados el 31 de diciembre y alguna que otra iglesia.
Tu comentario es triste y lamentable de cojones, pero prefiero reírme porque es más sano.