#1#6 En el código no escrito de la humanidad, incluso en las peores guerras, al médico y al bombero se les respeta. Son lo único que nos separa de ser bestias salvajes. Lanzar una campaña de marketing para convencer a la opinión pública de que quienes salvan vidas bajo las bombas son los malos, es la definición definitiva de bancarrota moral. No les basta con destruir las infraestructuras... quieren destruir la compasión. Quieren un mundo donde ayudar al prójimo sea sospechoso y bombardearlo sea legítimo.
Si tragamos con esto, apagad la luz y vámonos.
Quedaos con la palabra clave: represaliar.
Ya no disimulan. Un juez acaba de decir que el Estado tiene derecho a la venganza. Esto no va de control migratorio ni de seguridad nacional... esto va de usar el miedo como herramienta de gestión. Si protestas pacíficamente, te destrozamos la vida.
Bienvenidos a la democracia donde la mordaza ya no es de tela, es burocrática. Y por lo visto, totalmente legal.
#52 Recojo el guante de la última palabra, "hermanito".
Tu error es de base y es el más triste de todos... creer que los gobiernos "crean" o te "regalan" cosas por bondad. La sanidad, la educación y los derechos laborales no nos los dio ningún partido político iluminado, los arrancó la clase trabajadora luchando en las calles y en las fábricas. Ellos solo firmaron el papel cuando no tuvieron más remedio.
Atribuirle el mérito de nuestras conquistas a unas siglas políticas, ignorando la lucha de la gente, no es ser de izquierdas... es tener mentalidad de súbdito agradecido esperando las migajas del amo.
Quédate en tu "nivel" donde los políticos son héroes salvadores. Yo me quedo en la realidad o "estupidez" donde los derechos se pelean, no se agradecen.
Por cierto, y solo si te apetece, date una vuelta por mis comentarios y después me acusas de "mentiroso, equidistante, propagandista..." Y ya me conviertes en lo que quieras pero, al menos, evitas hacer el "ridículo".
Ciao, bro.
#50 Compañero, camarada, compi, colega, quillo, nano, tronco... pero hermano no creo.
Te entiendo y en la teoría te doy la razón... la izquierda debería ser la defensa de los de abajo frente a los privilegios de los de arriba. Sobre el papel, impecable.
Pero mi punto es que el papel lo aguanta todo, y la realidad no. Si nos quedamos solo con la etiqueta de "izquierda vs derecha", corremos el riesgo de aplaudir a quien nos recorta derechos solo porque lleva la camiseta de nuestro color.
Hoy en día, las siglas son muchas veces franquicias electorales, no herramientas de clase. Si el que se llama "izquierda" firma los mismos tratados comerciales o protege a los mismos fondos buitre que el de "derecha", la brújula no funciona. Por eso hay ocasiones en las que prefiero hablar de arriba y abajo... ahí no hay dudas ni siglas que camuflen la realidad.
A veces la bota no sorprende tanto como el color de quien la calza.
#3 Es fascinante tu capacidad de filtrado. Has escrito tres párrafos diseccionando la semántica sobre el discurso LGTBIQ+, pero se te ha "olvidado" comentar el pequeño detalle de quién organiza el evento y bajo el paraguas de qué Fundación.
Ahí está la trampa de tu argumento. No hace falta escuchar la charla entera para saber de qué va la película si ves quién es el director. Si el acto lo organiza una entidad que promueve la exaltación del franquismo, debatir si sus palabras fueron "crítica política" o "discurso de odio" es un ejercicio de cinismo.
Es como si invitas a un grupo terraplanista a un colegio y luego pides "prudencia" para ver si su charla fue solo una crítica a la NASA o si realmente negaron la redondez de la Tierra. El contexto define el contenido.
Blanquear la presencia de organizaciones totalitarias en las aulas disfrazándolo de "libertad de expresión sobre políticas de género" es una maniobra de distracción de manual.
El problema no es solo lo que dijeron, es quiénes son y qué hacen en un centro educativo.
#47#42 Es cierto que la polarización política es una herramienta, pero mi comentario apuntaba a algo más estructural.
Cuando digo "los que comen en la mesa", no me refiero a partidos, sino a intereses que suelen estar por encima de las siglas. La guerra ideológica y cultural es real, por supuesto, pero fíjate en la noticia... cuando se trata de proteger privilegios sistémicos o decidir quién paga las crisis, los colores se difuminan sorprendentemente rápido.
Mi punto es que mientras nosotros debatimos apasionadamente en el eje horizontal, las decisiones que realmente determinan nuestra calidad de vida se toman en el eje vertical. Y ahí, lamentablemente, el consenso de las élites suele ser mucho más sólido que el de la ciudadanía.
#1 Lo de Groenlandia no es una anécdota friki, es el síntoma final de la enfermedad. Aquí tenéis la prueba definitiva de que la política internacional ha muerto y ha sido sustituida por la especulación.
Trump no mira un mapa y ve soberanía, cultura o aliados... mira el mapa como un promotor mira un descampado: "Cuántos metros cuadrados salen ahí? Qué recursos tiene el subsuelo? A cuánto está el metro???". Y si el dueño no quiere vender, se le hace mobbing.
Publicar los mensajes privados de Macron es una táctica de matón de barrio para decir: "Aquí las reglas las pongo yo, y tu diplomacia europea de salón me la paso por el arco del triunfo".
Lo terrorífico no es que quiera comprar una isla enorme como si fuera un hotel en Las Vegas. Lo terrorífico es que nos está diciendo a la cara que todo tiene un precio, incluso la dignidad de las naciones. Y si no aceptas el precio, te hunde con aranceles.
Bienvenidos al siglo XXI: el mundo ya no se gobierna, se subasta.
#36 Cuidado, no nos quedemos mirando el dedo que señala la luna. Ese porcentaje es solo el marcador final del partido, el resultado contable. Pero el "cambio" real del que hablas es mucho más profundo que una transferencia de fondos.
El cambio no es solo que ellos tengan más y nosotros menos. El cambio es estructural, es desmantelar los servicios públicos para que sean su negocio, es convertir derechos laborales en "privilegios" temporales, es controlar la información para que demos las gracias mientras nos roban y es legislar para que la disidencia sea imposible.
No quieren SOLO el 99% de la riqueza, quieren el 100% del CONTROL sobre los recursos básicos y sobre nuestras vidas.
El dinero es la herramienta, el objetivo es un neofeudalismo donde nosotros solo somos inquilinos en su finca.
#30 Tal cual. Has dado en el clavo con lo del "Estado del Bienestar". Mucha gente olvida que eso no fue un regalo de su bondad, fue una tregua. Fue el peaje que pagaron durante unas décadas porque tenían miedo a que, si apretaban demasiado, la clase obrera se organizara o mirara hacia otros modelos.
Ahora que no tienen rival geopolítico y tienen la tecnología para controlarnos, se ha acabado la tregua. Quieren recuperar el terreno cedido. Lo que dices de las vacaciones es el ejemplo gráfico perfecto... gentrificación a escala planetaria. Les molestamos en "sus" playas y en "sus" ciudades. Quieren el mundo limpio, ordenado y exclusivo, y "nosotros" sobramos o, como mucho, servimos para servirles los cócteles.
Efectivamente es una guerra. Ellos la tienen declarada y van ganando por goleada, mientras nosotros seguimos pensando que es una racha de mala suerte o peleándonos por las migajas ideológicas que nos tiran.
#7 Leed bien la noticia, porque no parece ser un error de protocolo ni un micrófono abierto. Es la confirmación de lo que llevamos años oliendo en el aire... el contrato social se ha roto unilateralmente.
Lo que destilan esas conversaciones no es solo corrupción económica o ansia de poder, es algo mucho más peligroso... es DESPRECIO biológico. Hablan de la clase trabajadora no como ciudadanos con derechos, sino como "stock" sobrante, como un pasivo en sus balances que hay que amortizar o liquidar.
Han perdido el pudor porque han perdido el miedo. Saben que las leyes son una red de araña que solo atrapa a las moscas pequeñas mientras ellos, los bichos grandes, la atraviesan sin despeinarse. Usan conceptos de "seguridad" y "economía" para disfrazar lo que en realidad es un expolio organizado, privatizar hasta el aire que respiramos y socializar sus pérdidas y sus miserias.
Lo más terrible de leer esto no es la rabia, es la falta de sorpresa. Nos tratan como prescindibles porque, en su modelo de mundo, lo somos. Solo nos necesitan para poner la nuca cuando hay que apretarse el cinturón y para votar cada cuatro años legitimando su cortijo.
Si esto no nos hace despertar y entender que la guerra no es entre izquierda y derecha, sino entre los que están en la mesa comiendo y los que estamos en el menú, es que nos merecemos lo que nos viene.
#16 a ver niños... También tenemos la opción de disparar a las ruedas de el coche y quizás consigamos un efecto mejor que el de reventarle la cabeza a una persona. Dicho esto, o hablamos de videos distintos o yo no veo ningún vehículo que intente pasar por encima de las piernas de nadie. Quizás si el "policía" del que habláramos fuera parte de los milicianos de Maduro tú "visión" sería muy diferente.
#14 No hace falta que recurras al ataque personal ni a la condescendencia. Se puede discrepar sin perder la educación.
Entiendo perfectamente tu silogismo:
El Supremo da la razón (en A).
El abogado pide (B).
El titular une A+B para sugerir que el Supremo aprueba B.
Nadie te ha negado eso. Es una técnica de manipulación por implicación. Estamos de acuerdo en el análisis sintáctico.
Donde discrepamos, y parece que es lo que te molesta, es en la valoración ética.
Para ti, esa manipulación sintáctica invalida el medio.
Para mí, en un contexto donde otros medios fabrican pruebas falsas (lo cual no es sintaxis, es delito), este titular es un mal menor. Tú lo llamas "ridículo", yo lo llamo tener perspectiva.
Tú te quedas con la pureza de la frase y yo me quedo con el contexto del ecosistema mediático. Son visiones distintas.
Un saludo y gracias por el consejo, aunque no lo necesite.
#11 Es curioso, porque leyéndote me da la sensación de que haces exactamente lo mismo que criticas del medio.
Te agarras a una tecnicidad para salvar una postura y descartar otra. Es decir, guionizas tu respuesta para que encaje en tu relato, ignorando el contexto general.
No encuentro nada en la noticia que sea mentira, pero a la vez la acusas de querer hacerlo.
#5 Dudar del estándar es sano, pero negar la realidad es otra cosa. Aquí tienes 10 ejemplos de la "prensa seria" y de "prestigio" donde no jugaron con la sintaxis, sino que publicaron mentiras puras y duras, bulos policiales o documentos falsos para destruir reputaciones, sin que pasara absolutamente nada:
1. EL MUNDO: "La Policía concluye que Trías tiene cuentas en Suiza" (Portada a toda página).
Realidad: Falso. Xavier Trias demostró que no tenía cuentas. El director del medio tuvo que admitir que "nos la han colado", pero el daño electoral ya estaba hecho.
2. OKDIARIO: "El Gobierno de Maduro pagó 272.000 dólares a Pablo Iglesias en el paraíso fiscal de Granadinas".
Realidad: Falso. El documento era una burda falsificación sacada de YouTube (copiaba pantallazos del banco). El banco confirmó que la cuenta no existía.
3. ABC: "La Policía prueba la financiación ilegal de Podemos".
Realidad: Basado en el Informe PISA, un informe fantasma fabricado por la "policía patriótica" sin firma ni sello, que ningún juez admitió a trámite.
4. EL MUNDO: "Jueces para la Democracia pagó viajes y estancias de lujo a la juez Rosell".
Realidad: Montaje delictivo. Fue parte de la conspiración del Juez Salvador Alba (hoy en la cárcel) para destruir a su rival política. El medio publicó la mentira que el juez corrupto fabricó.
5. LA RAZÓN: "Los alumnos de Cataluña no saben hablar español".
Realidad: Bulo recurrente. Los datos de selectividad y pruebas PISA demuestran sistemáticamente que el nivel de castellano en Cataluña es igual o superior a la media de otras CCAA monolingües.
6. EL CONFIDENCIAL/EL MUNDO: "La cuenta de los Pujol en Suiza con 137 millones".
Realidad: El famoso "borrador de la UDEF" que salió justo antes de unas elecciones catalanas. Nunca apareció tal cuenta ni tal cantidad en esos términos. Fue una filtración política para alterar el voto.
#1 Es el estándar actual del periodismo de tribunales, pero con un pequeño matiz que quizá salve a este medio... la premisa es cierta. El Supremo ha avalado el argumento del abogado.
#53 No, no me quedo “solo con el racismo”. Me quedo con que el nazismo fue un régimen que combinó supremacismo racial, partido único, eliminación de la oposición, persecución masiva, guerra total y exterminio organizado de millones de personas. Eso es el núcleo, y todo lo demás gira alrededor de eso.
Llamar a eso “más o menos lo mismo” que el progresismo actual porque hay impuestos, propaganda institucional o gente en redes que cancela a otros es, sinceramente, un insulto a la inteligencia y a las víctimas.
Que haya activistas que se crean moralmente superiores o que hagan campañas de boicot no es “supremacismo” en el sentido nazi. Supremacismo nazi significa clasificar a los seres humanos por raza, quitarles derechos, expulsarlos, encarcelarlos y exterminarlos por ley y con el aparato del Estado. Confundir eso con polémicas en Twitter o con manifestaciones es justo el tipo de banalización del que hablaba antes.
Y no, no me has enseñado Historia... me has enseñado cómo se puede usar la palabra “nazismo” como comodín para cualquier cosa que no te gusta, vaciándola de contenido.
Si de verdad crees que vivir en un país con elecciones, separación de poderes, prensa crítica, recursos judiciales y alternancia de gobierno “se parece” al Tercer Reich, el problema no es mi “mentalidad progre”, es tu escala de valores.
#51 ?????????????????????
Me estás intentando vender que el nazismo se resume en “mucho Estado, impuestos y propaganda”, como si no hubiera por medio leyes raciales, partido único, campos de concentración, exterminio planificado y guerra total.
Eso no es análisis, es banalizar uno de los mayores crímenes de la Historia para poder llamar “nazi” a todo lo que no te gusta.
Cuando me señales en las políticas progresistas actuales las leyes raciales, la persecución sistemática del disidente y los campos de concentración, seguimos hablando de parecidos.
#49 ya te he leído varias veces lo de “me ofrezco a hacerte una lista”, pero de momento lista, lo que se dice lista, no has puesto ninguna.
Y eso suele pasar cuando uno repite un eslogan sin haber mirado una sola fuente seria. El nazismo cogió la palabra “socialismo” igual que cogió la palabra “obrero”: para propaganda, no por sus políticas reales, que fueron corporativistas, anticomunistas, racistas y profundamente jerárquicas.
Pero adelante, de verdad, si tanto insistes, pon tu famosa lista.
#45 Hombre, si tu argumento es que “si lleva la palabra socialismo, será socialismo”, entonces también habrá que creer que la “República Democrática Alemana” era una democracia ejemplar y que Corea del Norte es una república popular de libro.
El nazi-socialismo usó la palabra igual que tú usas la Historia... de adorno.
Y claro que puedes enumerar lo que quieras… pero hazlo sabiendo que ya está más que documentado que el nazismo era un régimen ultranacionalista, autoritario, racista y aliado de las grandes élites económicas. Vamos, justo lo contrario de lo que pretende el progresismo democrático.
Así que adelante... enumera. Pero esta vez, con datos, no con titulares de 1933.
#28 que se llamara “nacional-socialismo” no lo convierte en socialismo, igual que llamarte “Elvis” no te convierte en cantante. El nazismo fue ultraderecha autoritaria, racista y proempresa privada. Si eso te parece “progresista”.
Repasa.
#12 hombre... Ni que fuera un salón erótico.
¿Y del después? ¿Tienes info interesante que compartir? ¿Alguien con reserva en el Ventorro? ¿Los de la trama eólica estuvieron? ¿Montoro estaba en taquilla?
Si tragamos con esto, apagad la luz y vámonos.