Ninguna sociedad que se precie debería permitir semejante concentración de riqueza y poder en entes o individuos que utilizan su influencia para corromper democracias, sembrar miseria y destrucción, y, en resumen, jugar con el destino de la humanidad y el planeta.
Cuando el pueblo estadounidense logre identificar a los verdaderos criminales depredadores, se darán cuenta al fin, que han vivido en la más grande de las mentiras creadas por el hombre.
A ver, no pongo en duda que israel sea capaz de asesinar niños, todo el mundo ha sido testigo de ello. Y tampoco dudo que instigaran las protestas.
Pero encontrar balas israelíes en unos niños asesinados, es demasiado conveniente, y poco probable.