Vaya con el baluarte mundial de la democracia, menudo destape ha hecho Trump de la esencia Norteamericana, mucho más jodida que la del novio travestido de Kristi Noemí.
Ni paz ni leches para el genocida, no quiere la paz porque con la paz llegan las investigaciones y en su caso particular los juicios que tiene el golfo criminal.
Jajaja, toda la razón, asco de personaje caecundio y repugnante, ojalá se muera ya el desgraciado, que bastante daño ha hecho al mundo semejante alcahuete putero.