#9 El anarquismo busca justo eso, abolir el trabajo asalariado y las relaciones laborales, de forma que todos seamos dueños de los medios de producción y socios del proceso productivo. Y ese es el objetivo último del comunismo, cuando se supere la fase de socialismo.
#1 Al menos en este país es así, no se persigue la prostitución, sino el proxenetismo.
Lo que ahora se está tratando es de prohibir también el consumo del proxenetismo, que por algún motivo quedaba impune. Pero no en sí la prostitución.
Hay tanto ruido en el ambiente porque por otro lado están los que quieren despenalizar el proxenetismo y que pase a ser una actividad reglada, lo llaman legalizar la prostitución para confundir y embarrar el debate, pero la prostitución en este país no es ilegal desde la transición.
Y para aún más ruido están los abolicionistas, que buscan un poco lo que el articulista, luchar contra el lumpenproletariado y salvar a las mujeres de su estado de prostitución. Lo que por un lado tiene sentido, la inmensa mayoría no están ahí por voluntad propia, pero del resto son muy pocas las que aman la profesión, sino que no ven otras salidas mejores para pagar un fuerte tren de vida sin demasiado esfuerzo.
A mí esa visión mesiánica y apostólica del marxismo me rechina un poco, pero admito que es antropológicamente interesante...
#133 Sobre los trabajadores no, sobre el trabajo, parece lo mismo y no lo es.
#126bTus rentas de capital serían aún mayores sin impuestos al trabajo. Y es precisamente porque el estado se apoya en esos ingresos por lo que es el mayor socio de los empresarios, restando de sus beneficios unos ingresos que puede destinar a los servicios sociales que los empresarios nunca harían.
#15 Los impuestos al trabajo son en realidad impuestos al empresario (y por ende al financiero) por usar fuerza humana para realizar trabajo. Yo prefiero que los fondos para financiar una RBU salgan de los beneficios empresariales y financieros, pero no creo que bajar impuestos al trabajo beneficie en nada al trabajador.
#15 ¿Por qué no? Dejarse violar por dinero y masacrar la inocencia y la propia imagen puede ser más devastador que perder un órgano. Pero claro, como las secuelas sicoloógicas no se ven y no se pueden medir, no existen.