#25 Por mucho que Mussolini escribiera que el Estado lo era todo, en la práctica actuó como el perro de presa de la derecha conservadora, usó la retórica anticapitalista para engañar a las masas, pero gobernó dándole la mano al capital.
Lo más aterrador es que este energúmeno no necesita permiso del Congreso para pulsar el "botón nuclear".
Y para colmo, con la edad que tiene y el evidente desapego hacia las consecuencias a largo plazo, es alguien que ya no parece tener nada que perder, pero que puede hacer que todos los demás lo perdamos todo
#14 Aznar fue, en la práctica, el presidente que más manga ancha tuvo con los presos de ETA. Mientras iba de duro en los discursos, por detrás permitió un montón de acercamientos a cárceles vascas y rebajas de condena, todo para mantenerse en el poder y no perder apoyos parlamentarios.
Pide cita urgente con tu médico de familia. No tienes que pasar por la vergüenza de explicarlo todo en el mostrador, solo pide la cita. Una vez dentro, sé tan sincero con él como lo has sido con nosotros en este mensaje. Cuéntale lo de la memoria y la cantidad que bebes. Él te guiará y te derivará a una Unidad de Conductas Adictivas (UCA) o un CAS.
En esos centros hay psicólogos y médicos que saben perfectamente qué hacer con esa ansiedad. Te darán herramientas para que no tengas que luchar solo con tu fuerza de voluntad, porque ahora mismo eso no es suficiente.
Tienes 58 años, una buena situación y una familia que te quiere. Estás a tiempo de recuperar tu vida y tu memoria antes de que el daño sea irreversible. No lo dejes para 'el lunes', pide la cita mañana.
#18 Juan De Mariana ni incitaba a matar gobernantes, ni justificaba el asesinato político como método normal, ni llamaba a la acción violenta, ni legitimaba conspiraciones por motivos ideológicos.
Cada vez tengo más claro que no tienes ni puñetera idea de nada!
Creo que Trump sí va de farol en lo militar, pero va muy en serio en lo económico.
El problema es que, históricamente, las guerras comerciales agresivas suelen ser el preludio de las guerras de verdad.
Durante años, discursos inflados sobre legalidad y principios. Pero basta con que caiga el tipo que odia para que todo valga, aunque sea a hostias, saltándose leyes, fronteras y lo que haga falta. Al final, tanta norma era postureo: la ley sirve mientras no estorbe.