#1 Lo cierto es que a mediados de 2027, cuando se celebren las Generales, no debe haber mucha diferencia en cuanto a situación económica generalizada a no ser que naranjito nos salpique a los españolitos (que todo puede ser, claro).
#6 Si observas quíen financia al PSOE te darás cuenta que hay fondos de inversión que no quieren que se intervenga el precio de la vivienda. Sánchez se debe a sus pagadores.
#8 Para que nos hagamos una idea de la gravedad de lo que ha hecho Trump, recordad cómo EE.UU. intentó derrocar a Castro a través de la invasión de Bahía Cochinos a comienzos de los 60. es.wikipedia.org/wiki/Invasión_de_bahía_de_Cochinos
#8 Os recomiendo la novela de Mario Vargas Llosa "Tiempos recios". Con un trabajo profundo de documentación, narra la intervención norteamericana en la Guatemala de los años 50 por puros intereses empresariales. Latinoamérica siempre ha sido el patio trasero de Estados Unidos.
#2 Enviar cartas de manera privada siempre se podrá (a través de otra empresa), otra cosa es que el envío de notificaciones oficiales en papel por parte del Gobierno a sus ciudadanos a través de una empresa pública ya no le salga rentable al país teniendo unos sistemas eficientes de comunicaciones digitales y ampliamente extendidos entre la población.
#2 "Los daneses seguirán pudiendo enviar cartas a través de la empresa de mensajería Dao, que ya presta este servicio en Dinamarca, pero que a partir del 1 de enero ampliará sus servicios de unos 30 millones de cartas en 2025 a 80 millones el año que viene. Sin embargo, los clientes tendrán que acudir a una tienda Dao para enviar sus cartas —o pagar un suplemento para que se las recojan en su domicilio— y pagar los gastos de envío por Internet o a través de una aplicación".
"Según la legislación danesa, debe existir la opción de enviar cartas. Esto significa que, si Dao dejara de repartir cartas, el Gobierno estaría obligado a designar a otra empresa para que lo hiciera".
Esta descripción encajaría con lo que representa el Partido Popular en España: "De manera reveladora, el Proyecto 2025 identifica varios enemigos políticos e ideológicos. En primer lugar, están los liberales globalistas, firmes defensores del libre comercio absoluto y la globalización sin restricciones, a quienes se describe como “idiotas útiles”. Fáciles de derrotar y despreciar, estas élites liberales se preocupan poco por la desindustrialización, la pérdida de puestos de trabajo y la destrucción de las comunidades locales y los lazos familiares".