Si la sentencia establece que no se puede exigir euskera salvo en las plazas donde realmente es necesario atender en esa lengua, por coherencia también habría que replantearse este párrafo de las oposiciones:
“El aspirante que no posea nacionalidad española y cuyo conocimiento del castellano no se deduzca de su origen, deberá acreditar este conocimiento mediante la realización de una prueba de castellano…”
Porque aquí se aplica de manera general a todas las plazas aunque muchas ni siquiera requieran un nivel específico de castellano para desempeñar sus funciones. Si el criterio judicial es que la exigencia de lengua cooficial debe limitarse a los puestos donde realmente se utiliza, el mismo razonamiento podría aplicarse al castellano: solo exigirlo cuando sea imprescindible para el puesto concreto, y no de manera automática para todo el mundo.
Al final, el principio es el mismo: los requisitos lingüísticos deberían ser proporcionales y directamente necesarios para el trabajo, no un obstáculo administrativo que discrimine a ciertos aspirantes.
Sinceramente, reducir todo a que alguien quiere “controlar la energía global” suena bastante a discurso del siglo pasado. Hoy el poder no se juega solo en oleoductos y petróleo. Europa está metiendo miles de millones en renovables, hidrógeno verde, redes inteligentes y autonomía industrial. Asia, sobre todo China, domina baterías, paneles solares y minerales clave para la transición energética. La partida ahora va de tecnología, innovación y control de cadenas de suministro, no solo de crudo y gas. Claro que el petróleo sigue contando, pero ya no es la única pieza del tablero. El mundo energético es mucho más complejo, más digital y más tecnológico. Analizarlo solo con las gafas del siglo XX simplifica demasiado una realidad que hoy es claramente multipolar.
Recordad cuando nuestros abuelos iban rotando por las casas de los hijos porque con la pensión no les daba para vivir solos. Muchos dependían económicamente de la familia, no había apenas servicios sociales ni sanidad y envejecer significaba, en muchos casos, perder autonomía.
Hoy nuestros padres, en general, viven en su propia casa, tienen pensiones mucho más dignas, asistencia sanitaria notable, centros de mayores, viajes del IMSERSO, actividades como pilates o gimnasia, quedan para caminar con amigos y mantienen una vida social activa. No dependen económicamente de sus hijos para lo básico.
Claro que hay problemas y desigualdades, pero el salto en calidad de vida, autonomía y protección social entre los pensionistas de hace 40 o 50 años y los de ahora es enorme. A veces se nos olvida cuánto ha cambiado el país en una generación. Y queremos volver a aquello, manda cojones
El artículo intenta ser muy convincente, pero acumula incongruencias bastante claras: da por firmado y en vigor un acuerdo UE-India que, por su complejidad, no puede cerrarse ni aplicarse de golpe; presenta la crisis de Groenlandia como detonante cuando luego admite que el acuerdo responde a intereses económicos abiertos desde 2007; habla de un “bloque geopolítico” indoeuropeo para inmediatamente negar que pueda existir; describe a la India como futura “nueva China” y a la vez duda de que tenga capacidad para seguir ese camino; denuncia la hipocresía europea por comerciar con un gobierno autoritario mientras normaliza décadas de acuerdos similares, como por ejemplo arabia; mezcla cifras y comparaciones sin matizar productividad ni plazos; y, en general, parte de la idea de que el acuerdo es un fracaso seguro y va encajando los hechos a posteriori, más para reforzar el relato que para analizarlos con coherencia.
Del análisis del informe se desprende que la causa de la incidencia no se encuentra en la soldadura entre carriles, sino en el propio material del raíl, lo que apunta claramente a un posible defecto de fabricación. El documento indica expresamente que el carril se rompió, sin mencionar en ningún momento un fallo en la soldadura, lo cual resulta especialmente relevante teniendo en cuenta que este tipo de uniones, realizadas mediante soldadura aluminotérmica, presentan elevados estándares de fiabilidad. Asimismo, el tramo afectado dispone de identificación individual que permite su trazabilidad completa, lo que facilitará determinar su origen, lote de fabricación y posibles antecedentes similares. Todo ello refuerza la hipótesis de un fallo estructural del material, probablemente generado durante el proceso de forja. Veremos que dice el siguiente informe y confirme el origen exacto del defecto.
La incongruencia de Vox con Israel es solo un ejemplo más de lo que pasa cuando un programa político está lleno de fakes, falsedades y contradicciones. Puedes aguantar mientras gritas desde la grada, pero cuando representas y tienes que dar la cara, llega un momento en el que ya no es posible decir blanco y negro a la vez
#84 Para valorar si el dato es bueno o malo hay que mirar qué ha pasado alrededor de la moda y con la media.
Si la media salarial ha subido y, además, en la moda lo que ha ocurrido es que han desaparecido salarios inferiores al más frecuente, significa que los sueldos bajos han mejorado y se han desplazado hacia arriba: eso es una buena noticia.
En cambio, si la moda se mantiene o sube pero lo que ha caído son los salarios superiores al más frecuente, la media puede estancarse y lo que hay es compresión salarial, lo que sería una mala noticia, porque no hay mejora real del conjunto, solo concentración en torno al SMI.
#29 Para valorar si el dato es bueno o malo hay que mirar qué ha pasado alrededor de la moda y con la media.
Si la media salarial ha subido y, además, en la moda (dato mas frecuente) lo que ha ocurrido es que han desaparecido salarios inferiores al más frecuente, significa que los sueldos bajos han mejorado y se han desplazado hacia arriba: eso es una buena noticia.
En cambio, si la moda se mantiene o sube pero lo que ha caído son los salarios superiores al más frecuente, la media puede estancarse y lo que hay es compresión salarial, lo que sería una mala noticia, porque no hay mejora real del conjunto, solo concentración en torno al SMI.
Esos datos son los que se necesita para saber si es buena noticia o mala
La decisión de confinar, cerrar colegios o activar medidas excepcionales durante una DANA no puede basarse en impresiones personales ni en mensajes improvisados, sino en criterios técnicos y en informes de los servicios de emergencia. AEMET, Protección Civil y los equipos especializados existen precisamente para evaluar riesgos y orientar decisiones que afectan a miles de personas. Cuando quienes gobiernan ignoran estos procedimientos y sustituyen la información experta por conversaciones internas, no solo generan descoordinación institucional, sino que ponen en riesgo a la ciudadanía y erosionan la confianza pública. Las emergencias requieren rigor, transparencia y profesionalidad, no ocurrencias ni improvisaciones. Y cada vez es más evidente que esta gente gobierna como un cortijo.
Facebook empezó como un puente entre personas con aficiones comunes y acabó convertido en un bazar de publicidad y discusiones tóxicas. Instagram nació como un lugar para compartir fotografía y creatividad, y ahora es una pasarela de postureo y vidas filtradas. Lo que antes unía, hoy divide: algoritmos que fomentan el odio porque da más clics que la empatía. Las redes han aportado mucho, sí, pero se han transformado en estercoleros publicitarios donde la atención es mercancía.
Hablar de cambio climático el otro día en una comida de empresa con dos personas que defendían cosas como presas eliminadas, aviones fumigadores, planes de sustitución, la Cruz Roja compinchada o que vivimos en una dictadura… Dos personas de cuarenta y pocos años que recibieron una master class de tres jubilados trabajadores que también estaban en la comida y que sí sabían lo que era realmente una dictadura, y cómo distinguir entre mentiras y realidad. Fue divertido.
Recortar en lo público, no es recortar salarios en los políticos, hay que ser muy simple para pensar así, es recortar en los sanitarios, bomberos, seguridad, transporte, educación.
#11 y que realmente no era egipcia. Cleopatra VII, aunque fue la última reina del Antiguo Egipto, era griega macedonia. Pertenecía a la dinastía de los Ptolomeos, fundada por uno de los generales de Alejandro Magno. A pesar de ello, Cleopatra adoptó la cultura, la lengua y las costumbres egipcias.